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¡Entra ya!
TODOS LOS SÁBADOS EN 'LOS MONÓLOGOS DE LA VAGINA' FUNCIONES DE 6 Y DE 8 EN EL TEATRO DEL HOTEL NH EL LIVERPOOL 155 ZONA ROSA
posted by Elsy en Técnicas amatorias

Sí, seeeee, a todos nos ha dado hueva o desidia tener sexo. Durante todo el día o incluso durante semanas visualizas un encuentro: ‘nombre, me voy a poner tal y le voy a hacer la urracarrana y lo voy a felar con mentas en la boca y le voy a dar el cunnilingus de Neruda’, eeeetc. pero a la mera hora no se aterrizan dichos propósitos. Las múltiples actividades diarias, los destiempos y demás se atreviesan y cuando echas cuentas, llevas un ratote sin tener dicho acercamiento. Quizás, y en gran parte, porque lo has planeado tanto que no encuentras el momento de tumbarse rendidos al deseo en casa o en el motel o sitio a elegir.

Claro, en diversas ocasiones se recomienda planificar un encuentro, prepararse en términos de look y estrategias y armar toda la parafernalia para que casi haya hasta velas, inciensos y un playlist motivante. Sin embargo, plantarse siempre en dicha dinámica también puede afectar, equilibrio adiós. Porque deseamos que sea tan perfecto y prediseñado que por eso puede llegar a ser escueto o muy poco frecuente. En exceso puede llevarnos hasta a asuntos piqui, casi casi si no tienen toda la atmósfera personal (dientes lavados, perfume, depilación, y todo arreglito) y externa bien producida, no se sienten deseables o no logran una excitación ideal.

Niños, por Dios, también hay que darle paso a los actos inesperados, a esos que te agarran en otra actividad, te sorprenden sin previa preparación y bajo esa dinámica te prenden a grados volcánicos y se convierten no sólo en hechos lúdicos sino fascinantes. Porque claro, sobre todo en parejas que viven bajo el mismo techo, en lo que haces tus 500 actividades previas a irte a la cama y de paso te pones rete cuc@ terminas por darte cuenta que te urge dormirte. En otros casos, llevas tanto planeando la ida al motelito o al fin de semana fuera de la ciudad que ya se te olvidó lo divertido que era fajar en el auto o en la biblioteca de la escuela. Tampoco le den en la madre a la acción con un ‘pérame, nada más déjame ir a lavarme los dientes porque me eché un café bien cargado’, o ‘Dame cinco minutos porque creo que traigo chones de Bridget Jones’. Nooo, así como va, como estén y ¡con todo!

Y, sí, hay que poner en práctica nuevas estretegias y toques y penetraciones y posturas y hasta al Tao (que amo) pero de vez en cuando también hay que dejarse llevar y casi siempre esos ‘rapidines’ estarán impregnados de prácticas que ya conocemos de años. No olviden la espontaneidad, seducir de golpe a su pareja cuando menos lo espera y convertir en un momento sexual alguno que no tenía la menor intención ni atmósfera de serlo. Digo, no se pasen de lanza y tampoco vayan a querer someter a su pareja a sus deseos carnales en pleno velorio pero en casa siempre es sorprendente y mágico. Ahora mismo lo haré. Ya vuelvo, jajajaja.

posted by Elsy en Complejas relaciones

En ocasiones somos hipercomplejos, aún cuando de verdad estamos en contacto con nosotros y tratamos de conocernos. Porque hay quien nunca se voltea a ver ni a analizarse o preguntarse qué quiere o quién es, incluso. Cargar con un amor pasado no siempre implica el seguirlo llorando o extrañando al grado de debatirte entre llamarle o seguir sintiendo el corazón en flamas ante su ausencia. Muchas veces la relación pudo haber acabado hace años, y puedes  estar con alguien más con quien te sientes pleno pero de pronto te descubres recordando con añoranza, o si te enteras de algo de su vida se te mueven fibras tapetudas. No entiendes por qué aún puedes encelarte o enojarte o preocuparte por alguien que ya es tan lejano a ti.

Eres víctima del antiguo apego, que crees resuelto. Porque es obvio que hay quien permance en relaciones asquerosas porque justo no han podido vencer su apego, que nada se parece al amor o a la verdadera convicción de construir una vida en común; es vil apego, vil codependencia sostenida en el pánico de replanetarte y rediseñarte; por ende a cambiar (a casi nadie le gusta el cambio). Y ahi te ves, según tú desapegad@ pero con constantes arrebatos o focos rojos que te indican lo contrario. Lo sueñas, andas de metiche en sus redes sociales ‘nomás pa saber, por ‘mera curiosidad’ (ajá)’, etc. Claro, no vas a olvidar, a menos que padezcas Alzheimer pero notas que la carga emocional sigue latente. ¿Por qué?

Puede ser ego, el saber que no fuiste indispensable para que siguiera (obvio), y piensas ‘yo también seguí, tons estamos a mano’. O porque creíste que le iba a costar más continuar: a mí que nadie me niegue que se saborea el ego cuando alguien le comenta que su ex de hasta años nunca volvió a estar con alguien ‘tan especial como tú’, ‘o tan content@ como se veía contigo’. Y por otro lado, porque pudieron quedarse situaciones sin resolver, círculos sin cerrarse. Nunca hubo oportundiad de pedir perdón o de mentar una madre pendiente. Eso es una de las máximas. De acuerdo a algunos terapeutas no necesitas volver a verlo o tener contacto para hacerlo. Puedes escribirlo y después romperlo tantas veces como sean necesarias, puedes meditar y visualizar que le devuelves su energía, puedes decírselo imaginando que lo tienes de frente y así miles de estrategias dependiendo la rama. Cada quién. Pero no cerrar ciclos es una de nuestras grandes fallas. Vivimos en no conclusiones. Y entre otros factores es una de las razones por las que no podemos dejar ir. Y bueno, si hay situaciones que lo promueven, más. Como el hecho de no haberte encontrado con una pareja que te llene o con quien encuentres la armonía y la paz que deseas o porque justo lo que más odiabas ahora lo extrañas. Decepciones. Complejidades. El mismo ego alimentado o dolido es sintomatología de ese no cierre de ciclo. Pero dense chance de cerrarlos, de despedirse como cada quién conciba de esa carga emocional y sí, un cliché, pero quédense con lo bueno, el veneno no les sirve de nada. Ya aprendieron de él, ya le dieron un buen trago. Tengan el placer de decir con toda honestidad: ‘Te dejo ir en paz y armonía, gracias por el aprendizaje. Estás fuera de mi camino’. Sin rencor. Todo está dicho y lo que sucedió fue lo mejor.

posted by Elsy en In touch

Las muñecas Barbie han sido amadas y criticadas desde todas las perspectivas. Comenzando por los estereotipos que fomentan ideas rosas en las niñas, y otro -según algunos autores- un tanto más dañinos en términos de autoimagen: se ha dicho que si Barbie fuera una mujer de carne y hueso, tendría problemas de salud dada su fisionomía, incluso sus piececillos no la podrían mantener en pie. Y, claro, desde el punto de vista sociológico Barbie es una chica que tiene todo, una enorme mansión, corvette, casa en Malibú, amplio guardarropa pero (a excepción de que si la Barbie doctora o la veterinaria o la ‘magic model’ de mis tiempos que obvio era modelo de pasarela) nadie sabe a ciencia cierta cuál es su profesión o cómo obtuvo ese enorme patrimonio. Por su lado, Ken, su galanazo bello y escultural tampoco se sabe a qué dedica sus días. Eso se supone que se le deja a la imaginación de cada niña, como quiera armar su historia. También Barbie tuvo sus evoluciones, tardaron décadas en crear muñecas de raza negra y posteriormente crearon algunas con rasgos orientales y latinos. Su extensión global requería que la mona se adaptara a la imagen de cada pueblo.

Yo fui una niña ‘totalmente Barbie’. Sí, salí a las calles satelucas a jugar avión, resorte, bote pateado y policías y ladrones y bueno, a darme mis cuaces en la cleta (porque honestamente no logré ser una master sobre ruedas), pero la mayoría de mis tardes y días vacacionales los avocaba a crear la ciudad de Barbie en toda la recámara de mi hermana y a jugar hasta que el sueño o las horas de comer nos interrumpían. Mi hermana dormía en mi recámara para no tener que desmantelar el desmadre de nuestra ciudadela Barbie Town. Y emulábamos diferentes melodramas. Maravillosos. Vestir y peinar a la mona era todo un arte. Y decidir si ese día iría montada en el corvette (que además brillaba con el sol, wow) o en el caballo o en si se iba de camping en el Motor Home, también representaba toda una serie de decisiones. Barbie, claro, tenía un nombre cool, porque no se llamaba ‘Barbie’, yo le ponía Samantha o Stephanie, que me parecían de lo más raros  y elegantes. Y sus actividades constaban en ir a la playa, al súper, a la fiesta, a la boda (nombre, las bodas eran más cansadas y producidas que las de final de telenovela de Televisa). También recuerdo que era toda una parafernalia armar el jacuzzi para que echara burbujillas a base de bombeo, todo para que la señorita se metiera cinco minutos.

Y un día llegó Ken, ¡zaz! En un cumpleaños de mi hermana -la auténtica Lorebria- tras un viaje de mi papá a EU. Y era el más deseado, aún no había en las tiendas mexicanas. Pasaron algunas semanas para que mi otra hermana y yo tuviéramos el nuestro. En tanto lo codiciábamos al grado que un día terminó con una pata zafada y tomábamos turnos por ver quién tendría a Ken con todo y su tarjeta de crédito de cartón y sus calzones que revelaban un muy ligero abultamiento en su interior. Y ni qué decir de la desvaginada Barbie.

No recuerdo que una sola vez nuestra Barbie tuviera una profesión ni aspiración alguna más allá de estrenar un nuevo vestido. No escribía en revistas, ni era actriz, ni ganaba premios en Cannes ni hacía teatro, ni tenía un programa de televisión; mucho menos luchaba por una independencia económica ni se debatía por permitirleo no a Ken pagar algunas de sus cuentas. Ella simplemente se divertía. Y, créanme eso no produjo que yo deseara eso en mi vida, tampoco mis hermanas ni las muchas amigas que tuve que eran Barbie adictas. No creo en esas teorías de que la cultura Barbie daña a las niñas y les crea una concepción idílica del futuro. Es obvio que con el tiempo y las experiencias tendrás que parirte a ti misma y construir quién carajos eres y tienes pensado ser.Es mucho más profundo que eso.

Pero justo en ese hartazgo por una muñeca ideal en la que todas las niñas (en un supuesto) desean convertirse, una americana creó una serie de muñecas bajo el estereotipo de una mujer lesbiana. Las Dyke Dolls. Para empezar el término ‘dyke’ es un poco peyorativo es como si les pusiéramos aquí ‘Muñecas Lenchas’. Las hay camionera, rockera o vaquera. Tienen su profesión. Y claramente no son para niñas, sus accesorios incluídos son un vibrador y un arnés con dildo. Obviamente sus rasgos son poco femeninos. Y bueno, ¿no es lo mismo? ¿No es crear la idea de que todas las chicas con orientación gay son así? Yo he conocido algunas verdaderamente femeninas. No es una cuestión de género, no se sienten hombres, simplemente se orientan sexual y afectivamente hacia mujeres. Pero bueno , quien quiera la suya, prepare sus 50 dolarucos.

posted by Elsy en Técnicas amatorias

exci

El concepto idílico de hacer el amor a muchos impide entregarse al lúdico y carnal arte de coger. Pongámosle candela al tierno momento.

Perspectivas anales
El ano se ha exiliado del acto amoroso. Cultura y religión lo demonizan.
Integrar estímulos anales durante el coito insta al orgasmo. Desde caricias circulares hasta ligeras introducciones de una o dos falanges bien lubricadas.
La penetración a través de esta zona requiere preparación, masaje, dilatación y mucho lubricante (higiene aparte).

Spanking
Castigo dulce. Unas palmadas suaves pero firmes en sus nalgas dan una atmósfera de salvajismo seductor. Además ayudan a controlar el deseo eyaculatorio en ellos.

Bondage
Atar manos, sostener la pelvis de una mujer con un lazo mientras se penetra, inmovilizar, vendar los ojos, cortar (ligeramente) el aire con una seda al cuello durante el vaivén. También se puede mostrar dulzura con un poco de nudos. Evita el dolor, se trata de amar.

Dominación y Sumisión (D&S)
Crea tu juego. No necesitas amordazar, látigos y sangre. Es una actitud. Turnen los roles. El amo dominará a su servil tanto como ambos deseen. Solicítense fantasías visuales o de ejecución física. La sensación de ser sometido, seducido, despierta nuestra capacidad de suprimir límites heredados del miedo al propio cuerpo; de la creencia inconciente de que no merecemos disfrutar. Se vale disfrazarse de enfermera, bombero, etc.

Sexo público
Salgan de la habitación e invadan un estacionamiento, el baño de una fiesta, una cama ajena. Inviertan en aventura, la rapidez con que tendrán que actuar abrirá su instinto.

Masturbación compartida
Manipular los propios genitales a la vista del otro le da una guía de los puntos y la estrategia que prefieres. Un espectáculo excitante.

El amante vestido
Desviste a tu pareja como si abrieras un regalo. Frente a un espejo pídele que observe cómo desabotonas y deslizas cada prenda. Quédate con ropa, sólo deshazte de lo imprescindible para descubrir tus genitales y que comience la fiesta.

Juega
Compren un vibrador, lubricantes, aceites de masaje, anillos o accesorios. Siempre instan a la creatividad y –por la vieja ideología social de desaprobación- compartirán una sensación de ‘mal comportamiento’.

Dirty Talk y gemidos
Díselo jadeando. Nunca viene mal una charla explícita durante el sexo donde se den indicaciones literales con tanta boca sucia como su mente permita (dentro de sus límites de respeto).

Y…
¡Por favor! Varíen las posiciones. Y muy pero muy importante, no sólo tiene que ser lúdico sino protegido, se me ponen a escoger alguno de los condones Sico y ahora sí que venga la fiesta. En estos casos y para que la sensibilidad sea muy plena, y la temperatura se sienta al máximo, ¿qué tal unos Thermaxx Skin? Sensibilidad total, el único condón en México capaz de transmitir el calor corporal, la vanguardia tecnológica en poliuretano. Venga.

posted by Elsy en Podcasts

Lo que nos eleva la libido y sus causas.


 

posted by Elsy en Complejas relaciones

Rebasar los treinta y no tener una relación consumada, un compromiso formal o de menos un anillo que promete algún día plantarnos en el altar, comienza a convertir a muchas mujeres en una especie de ‘comida rápida’. Bocados de fácil acceso y que satisfacen a bajo precio. Ciertos hombres empiezan a hacerlas sentir así. No me refiero a nuestro valor si no a una especial categorización basada en la comida: algo que los hombres comprenden con facilidad. Es simple sentirse un combo de hamburguesa doble una noche que sales con tus amigas a un bar. Nosotras tenemos nuestras categorías para lo hombres. Nos preguntamos cómo nos clasificarán ellos. ¿Como grandes banquetes? ¿Botanas para acompañar la cerveza? ¿Comida rápida? ¿Gourmet o taco placero? Lo cierto es que todas nos hemos sentido desde una langosta hasta una simplona  rebanada de pan de caja. Todo depende de la situación. Dependemos de las situaciones. Sin importar edad ni ideología, en los asuntos del amor –y en muchos otros- nos damos nuestro valor con base en el trato externo y entonces nos convertimos en comida chatarra. Es cierto que cuando hemos pasado una buena temporada sin pareja o viviendo tropiezos cada vez que creemos acercarnos a una relación, es sencillo juzgarnos y sustentar nuestro valor en lo que provocamos. Todo se exacerba cuando comenzamos a notar que nuestra vagina se está llenando de telarañas y pudiéramos colgarle un letrero que dice ‘zona en ruinas’. Entonces preferimos escuchar a los demás e interpretar a nuestra conveniencia sus opiniones. Y lo conveniente en ese momento es que nos castiguen. Les damos el látigo porque ya no podemos cargarlo. Entonces el valor que nos damos ¿proviene de la imagen que los demás nos dan de nosotros mismos?

posted by Elsy en Complejas relaciones

Habría que preguntarnos siempre de quién nos enamoramos. Es decir, si nos enamoramos realmente de la persona o de lo que nosotros creamos en torno a ella, las cualidades y hasta hechos que nos inventamos de ellos regalándole casi otra personalidad,y por ende nos enamoramos de un espejismo.  O incluso, si estaremos realmente no estaremos enamorados de nosotros, del ser en el que nos convertimos  cuando estamos con esa persona.

Y es que el enamoramiento es apendejador. Delicioso pero apendejador. En esa fructificación de imágenes que creamos y recreamos podemos terminar enamorándonos de alguien inexistente. Típico, conocemos a alguien que nos menea toda clase de mariposas en el estómago y la pensamos y la pensamos tanto y la imaginamos que la dotamos de toda clase de idealismos. Se metamorfea en un ser aún más bello, galante, inteligente, sensible y cuanto calificativo positivo le podamos depositar. Y claro, caemos aún más redonditos. Nos llenamos de apego y al mismo tiempo nos llega el miedo a que todo eso maravilloso se acabe o se vea empañado. Y, puede suceder. En gran parte porque justo descubrimos que no estamos con quien creíamos estar, con nuestro invento de esa persona. Y viene la hora de la verdad, la realidad y entonces, podremos verdaderamente enamorarnos de alguien real o mandarla a volar con unos cuantos cachitos de corazón en la mano. Auch.

Inútil en ocasiones tener una visión clara, el enamoramiento químico rulea nuestro mundo.  Lo podemos sintetizar en el momento en que se produce en el cerebro la FENILETILAMINA, compuesto orgánico de la familia de las anfetaminas como respuesta a la presencia de FEROMONAS en el ambiente. Al inundarse el cerebro de FENILETILAMINA, comenzamos a secretar DOPAMINA que es un neurotransmisor responsable de los mecanismos de refuerzo del cerebro, es decir, de la capacidad de desear algo y de repetir un comportamiento que proporciona placer. Estamos dopados, totalmente. Y ahí esos pensamientos y creaciones de personajes alternos es increíblemente fuerte. Y pensamos y pensamos en esa persona. Tanto que casi puede escucharnos.
También se produce  NOREPINEFRINA Estimula las contracciones uterinas para el parto. Esta es la causa por las que muchas mujeres creen que cuando ven a un tipo que les reencanta increíblemente, pueden tener un orgasmo sólo de verlo. En realidad no están teniendo un orgasmo sino que ésta sustancia es secretada en una cantidad considerable y provoca contracciones en su útero.
Y no olvidemos a la OXITOCINA responsable de la lactancia, de los lazos emocionales y además un mensajero químico del deseo sexual. Y así  comienza el trabajo de los neurotransmisores que dan lugar a los arrebatos sentimentales. La actividad perdura de 3 a 4 años según algunos autores, según otros 18 meses, pues las hormonas que intervienen en este proceso tardan ese tiempo en llegar a una meseta, y luego, si no se fomentan (OJO SI NO SE FOMENTAN) con gran regularidad, sus niveles empiezan a bajar y se va perdiendo la sensación.

¿Les ha pasado sorprenderse inventando a otra persona? ¿Incluso, verlos decirles cosas, tener de detalles que no han sucedido? Y qué tal el porrazo posterior? Maravilloso pero tan complejo. Cuéntenme.

posted by Elsy en Videos

posted by Elsy en Autoerotismo, SICO, Técnicas amatorias

La humedad entre dos cuerpos es deliciosa. Construye un erotismo único. La piel despierta y es más fácil no genitalizar las relaciones, porque nos descubrimos deseando tocar y ser tocados en demasiadas partes. Y surgen nuevas zonas erógenas, nadie nunca se imaginó que pudiera ser tan orgásmico ser acariciado en un dedo o en talón.

Crear humedad a base de esperar que el cuerpo sude, requeriría una tarde entera dentro  de un sauna pero existen los aceites y los lubricantes. Cosa maravillosa, incluso utilizar algo de agua u otro líquido. Mezclarlos, favorecer que escurran por todo el cuerpo y se deslicen. No hay que escatimar, se trata de quedar como concursantes de lucha en aceite. Recuéstense y dense ese regalo, cúbranse de aceites de aromas ricos. Incluso se puede hacer en una práctica autoerótica. Creen figuras y contornos en los muslos y manos. No se trata únicamente de masajear sino de jugar con las texturas e incluso a diferentes temperaturas. Entibien sus aceites entre las manos o utilicen termogénicos. La sensaación húmeda y resbalosa planteará un panorama casi poético. Perfectamente desnudos por obviedad.

Entonces dedíquenle un espacio total a los genitales. Necesitarán algo verdaderamente intenso: un lubricante que perdure más que los demás y que no sólo la cantidad sino su composición cree la misma atmósfera en esta zona, donde no es nada recomendable poner aceites. No hay necesidad de enjuagarse las manos del aceite que han estado colocando en el resto del cuerpo, simplemente llenarlas del lubricante. El mejor y sin dudas Xtreme Lube de Sico. Su textura les permitirá ‘trabajar’ un muy buen rato sin necesidad de reaplicar porque está hecho a base de silicones pero no de petrolatos o aceites que pueden irritar o generar desbalances en la flora vaginal y el pene. No se lava si quieren entrar al agua o a una regadera. Favorezcan que más y más sangre llegue tanto al pene como a la vulva y la injurgitación del clítoris y el punto G, por ende, sean más factibles. Tóquense, mutuamente, después cada quién ante los ojos del otro, si llegan al orgasmo o la eyaculación, continúen, no paren porque -al menos en el caso de los hombres- el clímax provoque pérdida de erección e incio de periodo refrtactario. Sigan, exacerben las sensaciones, tan extenso como quieran.

Si llegan a una sensación que perciban como demasiado fuerte, toquen otras zonas y regresen pero todo en la humedad que desde el inicio se procuró. Caricias de cara a pies hasta que se sientan prácticamente inundados y aletargados de tanto estímulo. De verdad encontrarán un sentido nuevo y generoso.

No se lo pierdan. Dense ese permiso, como les dije también puede ser muy placentero a solas. Se regalarán algo memorable.

Este es el lubricante por si no lo conocían.

Y si quieren unos buenos aceites de masajes busquen en The Body Shop o en Crabtree & Evelyn. Hay uno de limas que es una gloria.

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posted by Elsy en Investigaciones/Estudios

Los mayas -como los bueno sabios que fueron- no reprobaron el placer ni practicaron el ‘antisexualismo’ como la cultura occidentalizada nos dejó a nosotros. Así como el coito, el sexo, era parte natural, hermosa y merecedora de adoración.

Ixchel, deidad femenina relacionada con la luna, patrona de la fecundidad, el sexo y los placeres carnales. Para los mayas abarcaba tanto los planos terrestres como los celestes. La madre tierra.
Su nombre proviene de ‘Ah Ix Che l’ diosa del arco iris, resultante de las voces ‘ah’ dios; ix partícula de género femenino; y ‘che l’ o arco del cielo.

Era consorte de Itzamná, señor del cielo. Es la redentora de la preñez, patrona de la medicina, asociada a la vida fisiológica de la mujer (ciclos lunares o menstruales). De enorme temperamento y con la misma capcidad de crear que de destruir ya que también se le conoce el poder de tomar la personificación del agua como elemento de destrucción en inundaciones y tormentas.
Es el arquetipo de la sabiduría ancestral de las mujeres, cuya erudición la llevaba a encontrar el momento exacto en el que debía vaciar su cántaro de agua y crear una desgracia.

En la gran mayoría de las culturas o civilizaciones, la imagen que representa el sexo, lo carnal, etc es la de una mujer. Su capacidad creadora y dadora de vida la plantean como la depositaria de las pasiones masculinas y capaz de crear y destruir con el poder de su vulva y de su leche.

La visión sobre la vagina era idéntica para los mayas y los hindúes: es la puerta de entrada a este mundo, el lugar donde la vida inicia y acaba. El lugar donde un hombre se renueva y vulve a nacer, donde reencuentra un camino que descubrió el día que llegó al mundo. Y pensar que con la peor de las simplicidades muchos ven a una vagina como un simple hoyo, una bacinilla donde se depositan los ‘humores’, ‘el congestionamiento’. En este andar donde todo pierde su carácter divino, ‘la puerta de entrada y salida a la vida’ hoy puede llevar un nombre como el de ‘panocha’, en fin. Al rato vengo con consejillos sexuales. Breviario cultural over.

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  • about elsy

    Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja. CONTACTO elsy@elsyreyes.com
  • rocky: elsyta espero me puedas ayudar estoy un poco preocupado mira te cuento ya tiene como 3 meses que me salieron son como espinillas pequeñas elsy, me sa
  • Kary: jajaja, me encantó eso de ¿por qué no en un velorio? si como ya lo dice el dicho "el muerto al hoyo y el vivo al bollo", ¿o no?? jajajaj y si
  • laxmin: ayy elsy que te puedo decir si supieras de donde vengo?? jejejeje hasta la sonrisa la traigo de oreja a oreja ahhh se lo debo a mi novio..uyyy!!! cre