Tráfico de cubrebocas
Modelo recién diseñado en el México de la Influenza (no tenemos jefa) Pues hoy después del temblor y del sustazo (oigan es que sí duró. Con decirles que a mí me dio tiempo de ponerme unos jeans y una chamarra encima del camisón y de agarrar a Lola mi perrita chihuahua para salir del depa junto con el Sr. Elsy y subir un piso. Uno, porque ahí nos encontramos con un par de vecinas que dijeron que la azotea la tienen cerrada. ¡Qué burrada! Nosotros estamos en los dos últimos pisos, ¿a dónde quieren que vayamos si cierra con llave la azotea?) En fin. Pues tras el temblor fui a una cita de un programa como les comenté hace unos posts. Y me sentí irresponsable, ya que no compré cubrebocas. Les juro que casi todo mundo en calles y oficinas los traen. Aunque acabo de leer una noticia de que mucha gente no los usa en el transporte público (cosa preocupante). Y como es sabido, ya no hay. Están totalmente agotados. Fui a cuatro farmacias y en todas me dijeron ‘Ya no hay y no sabremos cuando resurten’. Un amigo me contó que se consiguió literalmente un dealer de cubrebocas que se los vende a 20 pesos. Un tipo que contactó en un semáforo. Al rato te van a asaltar y te van a decir ‘Dame todos los tapabocas que traigas o aquí te mueres’. Mi cuñado, quien es pediatra, dice que mientras te mantengas lo más posible en tu casa y tomes todas las medidas que han recomendado, no es tan necesario el cubrebocas ya que la vida efectiva del mismo es sólo de dos horas. Eso sí, de verdad tomen en cuenta las medidas sugeridas. Parece ser que esto es más serio de lo que nos han dicho. Y a mi paracer no han hecho mal ya que alimentar el miedo no tiene caso. En serio, lo que nos puede matar a todos es la ola de pánico. Con calma, tomemos las precauciones y no caigamos en un grito de terror. Tengo un libro maravilloso que se llama ‘Tú puedes sanar tu cuerpo’ de Louise L. Hay. Está basado en muchos estudios que han comprobado que el cuerpo humano se enferma a raíz de nuestros desequilibrios mentales y emocionales. Y yo misma comprobé eso hace unos años cuando me encontré con el reiki y con otros estudios que he hecho. En ese entonces yo tenía más de un año con tratamiento para la gastritis (y la tenía severa), nada funcionaba. Tarde o temprano yo caía en crisis de gastritis. Por otras causas me fui encontrando con gente que me acercó al reiki y la metafísica y cuando comprendí -en gran parte por este libro- que mi gastritis no era más que mi falta de aceptación, mis sentimientos de autocondenación y mi vivir en incertidumbre, todo cambió. Cuando de verdad ataqué estos síntomas internos, no necesité más los medicamentos para siquiera poder comer algo. Se los juro. Y así he encontrado una vía bastante generosa para curar mis afecciones, cuando entiendo que yo misma me las provoqué. Nadie dice que no nos apoyemos en la ciencia o los doctores, claro que sí. Pero esta es una medida más que nada preventiva y de apoyo cuando una enfermedad se nos ha declarado. Es una herramienta. Y pues busqué mi libro y chequé qué es la Inlfluenza según la autora y dice así: ‘Respuesta a negatividad masiva y creencias. Temor. Creencia en estadísticas’. Ahí nomás. Mientras más alimentemos la posibilidad de contagiarnos a nivel mental, más bajarán nuestras defensas y será posible. Y el miedo es el coadyuvante número uno para bajar las defensas. Con creencia en estadísticas se refiere a unirse a ellas. Es decir, no es creer que las cifras que dan en los noticieros son falsas, sino se trata de no ser parte de ellas con la mente. Ella sugiere que digamos afirmaciones (las cuales son muy poderosas) para apoyar la curación o prevenir y para el caso de la Influenza comenta que es importante más decir, sentir: ‘Estoy más allá de las creencias de grupo o del calendario. Estoy libre de toda cogestión e influencia’. Si les late hacerlo, aquí se los paso al costo. Y con esto no pretendo que ya salgan de sus casas a todo lugar concurrido y no se desinfecten. Pero sí creo que ayudará su actitud. Ojalá lo tomen en cuenta.
posted Lunes, Abril 27th, 2009 at 17:22 en In touch. Commentarios RSS 2.0.
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