El mundo occidental moderno se ha empecinado en delimitar los sexos. Es decir, en identificarnos como hombre y mujer y todo lo que de modo sexista debe atañer a cada uno. Pero sexo-género no es igual a sexualidad, ni a emoción ni a atracción erótico-afectiva. ¿Por qué entonces debería de hacer tanto ruido las diversas formas en que se relacionan los géneros, ya sea hacia el mismo o hacia el otro (mujer-mujer, mujer-hombre, hombre-hombre)?
¿Por qué de pronto la gente se vuelve tan ‘celosa de su deber’ en la búsqueda de una sociedad ‘normal’? ¿Normal? ¿Qué es normal y según quién? Las encuestas realizadas por el PAN a la opinión ciudadana sobre los matrimonios gay, supuestamente arrojan resultados de mayoría en contra. Digo yo, ¿cómo pudieron tener un punto de vista si nadie les ha explicado lo que es una orientación sexual? ¿Basados en qué? ¿En la cantaleta de la ‘naturaleza’?
Unos abogan por la figura familiar. Vaya, como si estuviéramos para aplausos en este país sobre la figura familiar que es en altísimo porcentaje la constitución de un grupo de personas donde la disfuncionalidad impera. Pero sigue siendo base de la sociedad y como tal es la fotografía de lo que vivimos y de lo que tanto nos quejamos.
No obstante, si una familia se constituye -por la mala suerte, la ojetez del padre, la viudez u otros mil factores-, por una mujer, su hijo y la abuela (que de paso lo cría en lo que su madre trabaja), ¿deja de ser familia? Ahí no hay el mentados papi-mami-hijos.
Luego, si una familia se constituye por padre divorciado, esposa de reciente adquisición, hijos, madre (ex esposa) con actual novio, ¿también deja de ser familia? Y, la de un padre que cría a dos hijas con la ayuda de la hermana, abuela y novia en turno ¿tampoco es familia? En mis épocas, los hijos de padres divorciados éramos los ‘raritos’, ahora lo son los hijos de padres casados y aún más extraordinarios, de casados y felices. ¿Entonces? Eso deja más que iluminado el pedregal por el que estamos caminando y ahí no hay gente del mismo sexo. No, señores, ahí no hay ‘marimachas ni mariconcitos’ (como estúpidamente les llaman) que quieren tener hijos y casarse. La figura familiar entonces, ¿ya fracasó? Porque obvio prevalece en su ‘modelo clásico’ pero habría que ver cuántas realmente están ahí por amor, armonía y verdadera convicción. Porque uno puede andar felizmente poniendo una careta de ‘family feud’, ante la sociedad mientras internamente se sueña con escapar. O se tiene una doble vida de lo más re chula, con amante, casa chica, hijos de la casa chica, y una que otra amigocha de los fines de semana. Pero eso sí, ante el jefe, los vecinos y el club de rotarios somos ‘Laaaa familia’. Y eso, perdón, pero es lo nor-mal. ¿Esa es la figura familiar que tanto pelean?
¿No puede haber una familia de padre, padre e hijos? ¿Por qué no? ¿Se les dará menos amor, menos apoyo, menos educación, menos valores por ser padres del mismo sexo? ¿Qué tiene que ver la orientación sexual con los valores, con la integridad o con la capacidad de criar? El que a una mujer le atraigan las mujeres no quiere decir que su calidad personal y ética sean menores a las de una que le gustan los hombres. Conozco a miles de madres heterosexuales que no paran de contar los minutos para que los hijos se larguen a la escuela o a la clase de ballet para poder librarse unos momentos de ellos, porque –en sus palabras- ‘No les tienen paciencia y ser madre es maravilloso, pero está cabrón’. Gran figura familiar, madres ejemplares, pero válidas porque tienen un marido, un hombre, hombresote, con pene y testículos. Porque han respetado ‘la naturaleza de Dios’.
Es que en serio, no entiendo. ¿Que si los niños van a ser gays si crecen con padres gays? No, no necesariamente, la orientación no se aprende, no se imita, se descubre y es inherente a cada quién. ¿Qué más? Que los van a rechazar y a moler a palos por ser hijos de padres gays. Muy probablemente, sobre todo si siguen tomándole opinión a la gente sobre este tipo de decisiones. ¿Hacen encuestas para ‘descubrir’ si a la gente gay le parece bien que los heterosexuales nos casemos? (y miren que cada vez somos menos los que elegimos la opción). No, ¿por qué habrían de hacerlo? ¿A ellos qué les importa?, contestarán. Entonces, ¿por qué habría de importarnos a nosotros si ellos se casan o no?
posted Viernes, Enero 29th, 2010 at 0:30 en Mundo Gay. Commentarios RSS 2.0.
You can leave a response, or trackback from your own site.







