Bueno que la crisis a todos aguza la inteligencia. En muchas ocasiones en favor de las fantasías ajenas. Los misofílicos están hallando todo un mercado que les evita la pena de andarse robando las prendas íntimas usadas en lavanderías, tendederos y hasta en los cestos de ropa sucia de amigos que visitan. Esta expresión de la sexualidad o expresión comportamental de la sexualidad o parafilia (en lo que se ponen de acuerdo las grandes autoridades de la sexualidad humana a nivel mundial) consiste en la excitación a través de manipular pero sobre todo oler los humores, sudores y demás fluidos que quedan impregnados en la ropa y lencería. Y aclaro lo de parafilia o expresión (comportamental) de la sexualidad, dado que siguen en debate algunas de éstas que se consideran inofensivas o que no implican riesgo a la integridad de otros sino son conductores de excitación y fantaseo. Y bueno, vamos de acuerdo en que no afectará nunca del mismo modo el que una persona y muy de acuerdo con su pareja se excite con ciertos fetiches que, por ejemplo, las prácticas de un necrogílico. Dado eso hay quien opta por llamarlas parafilias menores y otros discuten porque no se les considere desorden sexual. Vaya, en esto de los términos andamos.
En fin, volviendo a estos amantes de los olores ajenos, pues mamá Internet nuevamente se pone al servicio. En países como Japón, ya es todo un negocio, incluso no sólo virtual. Las Buruseras son tiendas donde las chavalas de ojito rasgado pueden ir a vender su ropa interior sucia, y mientras más, mejor para que los mismísimos caballeros o claro, damas que requieren de sus olores para excitarse acudan a comprarlas. Por otro lado, las namaseras (nama quiere decir fresco), son otra vertiente pero en ésta las chicas están ahí, de manera presencial y el cliente elige y acto seguido ante sus ojos se quitan la ropa para que él se las lleve bien metidas en una bolsa ziploc para que no se le escape la escencia en el camino a casa. Hay chones, tangas y demás rondando de los 5000 a los 10, 000 yens, lo que nos da, al tipo de cambio del día de hoy, entre 730 a 1400 pesos.Y el precio casi siempre radica en la cantidad de días que la usuaria lo trajo puesto. Y pueden incluir la foto de la misma, digo por aquello de las imágenes mentales.
Y claro, aunque en México no tenemos esos establecimientos clandestinos al menos no de modo muy conocido, hay quien se anuncia en la red. Me encontré esta compradora y esta vendedora. Miren lo que son las cosas.
¿Cómo lo ven? Nombre pues déjense el mismo chon unos quince días y en una de esas lo subastan a precio millonario. Jajaja, no es cierto, pero resulta interesante, ¿no creen? Todos unos ropavejeros del sexo.
posted Lunes, Febrero 8th, 2010 at 18:12 en Complejidades/parafilias sexuales. Commentarios RSS 2.0.
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