Sí, seeeee, señores míos. Muchos, la gran mayoría y siento comentarles, no hacen el amor, sólo se masturban con la vagina de una mujer. Esta frase célebre de Jerónimo García, de quien ya les conté, me dejó pensando horrores. Claro, siempre pensamos en masturbación como un acto mano-genital.Y no. Empezando porque nadie nos enseña a autoerotizarnos y por ende eso lo transferimos al acto sexual. Creemos que así como nos masturbamos -más no nos autoerotizamos- es un simulacro de lo que debe ser un coito.
Ahora comencemos, y aunque muchas otras ocasiones lo hemos comentado, pero hay que reiterar una y otra vez, ¿qué es masturbarse con un propósito de aprendizaje, conocimiento del propio cuerpo, disfrute e incluso desarrollo de técnicas amatorias? Claro, no es el mismo que tomar el pene con la mano, frotar o más bien jalar y dar de tirones hasta que a base de esta fuerza se produzca una eyaculación con cierta sensación placentera, que su cerebro concibe como orgasmo. Realmente quienes conocen el orgasmo desde esa perspectiva se están perdiendo del verdadero potencial de un clímax. Tienen mini orgasmitos pero juran que, bueno, se aventaron el éxtasis del año.
Lo complejo de esto es que ya mapeamos la masturbación de un modo en nuestra cabeza y romper con ese modelo a veces no es simple. Porque cuando le cambiamos el chip a la estimulación podemos sentir que es menos intenso o que incluso hay cierta pérdida de erección.
En lugar de lanzarse a tirar de su pene y generar hasta una cierta pérdida de sensibilidad ante tanto sobre estímulo, autoeroticen su pene. Esto último de la pérdida de cierto porcentaje de sensibilidad ante el sobre estímulo es muy obvio. A ver, prueben, con su dedo pulgar tallen y tallen una parte de su brazo constantemente. Verán que al poco rato esa zona ya no se siente tanto. Bloquean las terminales nerviosas. Pues lo mismo le pasa a su querido miembro aunque se pongan lubricante. No sean burros, no bloqueen lo mucho que su pene puede sentir.
Comiencen por acariciar, una vez erecto, desde la base del tronco de su pene, suban poco a poco acariciando, de verdad, pasando los dedos suavemente y aumentando poco a poco la presión pero NO JALEN. Dejen hasta el final el glande, una vez que se den cuenta de lo muuuucho que pueden sentir en el tronco, pasen igualmente los dedos como una caricia alrededor de la corona del glande, suban de a poquis a poquis hasta que den ligeras presiones. Ahora sí pasen la mano completa, sin presionar ni tirar por todo el cuerpo del pene, vayan subiendo la intensidad y con la mano lubricada con un Soft Lube (no se me pongan otras sustancias si me hacen favor. Sólo lubricante con base de agua) ahora sí ejerzan más presion y tiren sua-ve-men-te. Para entonces, su pene está tan sensibilizado que no necesitarán darle esas jaloneadas. Y ahí sí la cosa será intensa, profunda.
De ese modo además, se darán cuenta que el autoerotismo no es sólo genitalizar, enfocarse al pene. Vamos, tienen mucho más que eso, toquen sus muslos, su abdomen, todito; de verdad autoerotícense. Y que no les dé pena, por Dios, es su cuerpo y merecen disfrutar todo pero todo lo que pueden sentir en él. Por ende también notarán que no necesitan hacer ese mismo movimiento de jaleo, entra-sale iracundo dentro de la vagina de su chava, de su mujer. Y no saben cómo cambiará la dinámica de sus encuentros, ella -de manera literal- terminará con el ojo de huevo cocido. Pero eso lo dejamos para otro post más tardecito. Por ahora se me ponen a cambiarle el chip a sus masturbaciones porque se están perdiendo de mucho. Además, otro plus. Es un ejercicio de autoconocimiento que requiere de tiempo, darse espacio, disfrutarlo. Eso también les cambiará ese concepto que tienen de que es una actvidad que hay que hacer con prisas -que porque ahi viene mi mamá que porque no me vayan a cachar- y que provoca por lo tanto abuso en la práctica, porque juran que mientras más episodios de jalones de pene tengan, más satisfechos estarán. Y no. Verán que tienen suficiente y más con menos ocasiones pero que se traducen en mayor placer, conocen su cuerpo y saben qué les gusta, cómo y por qué. La culpa, la angustia, se van porque materializan ese derecho que tienen de conocerse y disfrutarse. Que merecen un espacio, y que no hay nada de malo, sucio o pecaminoso en explorarse. Si sus padres no entienden eso, ya les dimos grandes tips en ESTE PODCAST sobre cómo poner los temas en la mesa de su casa: con su mujer o con sus papacitos santos. Porque ¡ojo! el autoerotismo NO es un sustitutivo del sexo, y eso significa que el que tengan esposa o chava o chavo no los exime de darse este apapacho y este momento con ustedes: la persona más importante y a la que deben conocer más a fondo.
Cuando veo que llegan millares de mails masculinos con las mismas preguntas, ‘¿Por qué no duro y me vengo en dos?’, ‘¿Por qué no consigo erección a menos que me masturbe?’, ‘¿Por qué se me baja la erección o sólo puedo eyacular si yo me manipulo?’. Aquí, en este post tienen muchas respuestas. Vamos, que viva el autoerotismo.
¿Quedamos? ¿Dudas?
posted Tuesday, July 27th, 2010 at 14:01 en Autoerotismo, Pene/Testículos/Semen. Commentarios RSS 2.0.
You can leave a response, or trackback from your own site.








