En los últimos meses te has encontrado con un montón de artículos, libros y gacetas completas sobre cómo manejar el impacto de la crisis económica en tus diversas áreas de vida. El amor no está exento. Creemos en el poder curativo de la diversión: el contacto, la risa, el sexo, esa sensación relajante de saberse unidos. Sí, a todos nos pegó este desbalance mundial pero también podemos enfocarnos en aquello que no nos cuesta. Incluso, si acabas de conocerla y crees que necesitas impresionarla. Sólo requieres imaginación y salir de lo típico: olvida esas cenas caras en restaurantes donde te cobran hasta la mancha que dejas en la servilleta. Aquí algunas ideas que puedes adaptar o rediseñar. Lo que las mujeres amamos es la originalidad y saber que te resultamos tan especiales como para poner en práctica tu potencial creativo.

1. Pueblerino y callejero
Con seguridad cerca de tu ciudad hay pequeños pueblos -que no te has dado oportunidad de conocer- y que suelen ofrecer una serie de aspectos interesantes desde comida, paisajes, folclor, sitios arqueológicos o culturales, hasta cantinas que parecen detenidas en el tiempo. Pídele que se vista con ropa cómoda (porque nunca falta la que sale con tacón de aguja) y llévatela a caminar y conocer estos rincones. Parte de la diversión es comer y beber en la calle o en los mercados locales. El plan no es turístico sino sociológico, se trata de observar, apreciar y conocerse (aunque lleven años juntos). Aprovechen si encuentran teatro callejero, músicos u otros espectáculos que no cuestan más que unas monedas en el sombrero del artista. Al anochecer pueden buscar alguna posada donde dormir (posterior a un gran encuentro sexual) o volver a la ciudad con una experiencia nueva.

No olvides
>Cerciorarte de que es un lugar cercano o la distancia debido a gasolina y casetas además de implicar mayor gasto puede volver tedioso el trayecto.

>Infórmate sobre cómo llegar. No termines tu cita perdido en la carretera. Si puedes, acude a un GPS.

>Asegúrate de que tu auto esté en buen estado. Parece que les gusta descomponerse justo cuando estás en medio de un tramo desierto.

>Ubicar un sitio romántico. Todos los pueblos ofrecen espacios donde puedan sentirse solos y llenos de inspiración para besarse o ir más allá.

2. Picnic nocturno sobre ruedas
Necesitas localizar un lugar con una vista al menos agradable y donde puedas estacionar tu auto sin molestias de vecinos, policías y claro, asaltantes o dementes. Convierte tu coche en un bar de tapas. Para ahorrar, prepáralas tú mismo, lo cual hará que ella te adore. Lleva una botella de vino u otras bebidas que no requieran hielo para degustarse. Puedes optar por licores y acompañarlos con un postre simple como frutas con chocolate. Reclinen sus asientos, platiquen y disfruten de una velada demasiado íntima. Si el sitio se presta, tú sabes lo excitante que puede ser el sexo con ella sostenida en el volante. Yclaro, si el lugar se presta, pueden hacer dicho pic nic en el bosquesito o hasta el un jardín pero de noche.

No olvides
>Preparar las tapas o la comida poco tiempo antes.
Para las tapas:
1. Rebana una baguette en lajas gruesas y tuéstalas en una sartén.
2. Úntalas con cuatro tomates previamente cocidos en una cacerola con aceite de oliva, ajo picado (poco, recuerda el aliento), sal y pimienta hasta que se hayan hecho puré y pierdan la mitad del líquido. Espera a que enfríen o ablandarás el pan.
3. Coloca encima jamón serrano o curado, aceitunas, anchoas o alguna carne fría.
Si las preparas tú te ahorrarás hasta el 80% de su costo.

Para el postre:
Coloca una hora en el refrigerador fresas, uvas o gajos de mandarinas.
En un bowl trocea el chocolate que más te guste y mételo al microondas por 15 segundos o hasta que esté casi líquido.
Espera a que enfríe un poco y moja la mitad de las frutas en este. Mételas al congelador y sácalas minutos antes de irte.

>Música. Prepara un playlist no sólo con canciones románticas sino con un compendio en eras de la música y géneros.

>Asegurarte de ir a un sitio solitario pero libre de peligros. Y donde ella (lo siento, así somos todas) pueda encontrar algún sitio donde hacer pipí sin tanta incomodidad.

3. Spa en casa
A ninguna nos viene mal una buena tarde de masajes en la espalda, las manos y los pies, caricias, un baño caliente, que nos cepilles el cabello  y -si quieres ponerte más creativo- algunas mascarillas hechas con avena, miel y yogurt. Pon música new age, llena la habitación de incienso y velas. Sirve limonada o té helado y fruta. No hay mujer que se resista a tantos cuidados. Más que una cita, es un regalo pero también terminarás divirtiéndote una vez que acabe el tratamiento.

No olvides
>Tener  a la mano aceites o cremas para el masaje.
>Ser suave al masajear, con movimientos circulares y ligeros. No querrás dejarla adolorida.
>Conocerla lo suficiente para que se sienta cómoda y no malinterprete la situación.

4. Diversión infantil
Ríanse juntos, vayan a un parque de atracciones o a una feria pequeña y súbanse a los juegos menos sospechados o hasta cursis. O hagan cosas locas como bailar a la mitad del lugar, comer dulces y frituras hasta cansarse. Del mismo modo pueden ir a un zoológico o a un asilo de perros y jugar con ellos. Se trata de relajarse y desempolvarse. Si tienen una playa cerca vayan a construir castillos de arena. Invítala a tu casa a ver dvds de sus caricaturas preferidas de la infancia (lo sé, quizás tendrás que ver un par de capítulos de algún melodrama japonés animado) o renten películas para niños y prepara una cena con toda clase de chatarra que solías comer en esos días (una vez al año no te hará perder la figura). Recuerda cómo te divertía salir a jugar a la calle con un bote y una bicicleta, al ‘avioncito’, a la cuerda, etc. y encuentra una actividad similar que a ambos los transporte a esa etapa de cero preocupaciones.

No olvides
>Tener a la mano la cámara fotográfica o de video. Sucederán situaciones memorables.

5. Turistas en tu propia ciudad
Consigue un mapa y una guía turística de donde vives. Te aseguro que conoces menos de la mitad de los museos, parques, plazas y hasta estaciones del metro de tu localidad. Incluso los mercados de pulgas, iglesias o colonias con historia. Usen el transporte público, como lo hacen los extranjeros cuando nos visitan y dale un tour por los puntos que elijan en el mapa. Coman en puestos de la calle y permítanse conocer y ver todo lo que sus tareas diarias y el tráfico no les permite. La inversión será mínima y se quedarán con un día de sorpresas.

No olvides
>Avisarle previamente el plan para que se vista de manera adecuada y esté de acuerdo con un día de caminata y descubrimiento.
>Diseñar su ruta para evitar perderse o cansarse buscando a ciegas.
>Informarte de horarios de los museos y las exposiciones que presentan.

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