De acuerdo a investigaciones del Programa de Promoción de Salud de la Universidad de Columbia, tener sexo con animales puede causar salmonela, campilobacteriosis (que produce desde diarreas sanguinolentas hasta fiebre tifoidea y paratífica), pulgas, gusanos y garrapatas en vello pubiano y piel, y otros virus. El mayor riesgo de transmisión de ITS en esas prácticas, proviene del contagio entre los participantes que comparten el mismo animal.  La brucelosis, por otro lado,  la cual es provocada por la bacteria  Brucella afectando diversas especies animales , esta enfermedad provoca orquitis (inflamación de los testículos) fiebre y esterilidad en machos, en hembras abortos e infertilidad, no solo por el contacto sexual sino por la ingesta de productos animales contaminados como leche, quesos crema etc. Otras bacterias como el Ureaplasma, son bastante comunes, en el rubro de los parásitos es importante la Trichomona, la tricomoniasis provoca flujo vaginal, comezón e irritación y en el hombre una ligera irritación a la micción. En México no existen estadísticas al respecto, pero estas enfermedades y otras zoonosis están presentes en diversos estados de la república, tanto por la zoofilia así como una mala higiene y sanidad de los poseedores se animales.

Por encima de todo, me parece una crueldad enorme, ya que un animal (que es un ser vivo) jamás podrá dar su consentimiento para un acto sexual, además de ser ilegal en muchos lugares del mundo. Y aquellos con dicha expresión comportamental, la zoofilia, sobre todo cuando es exclusiva o sea se dependen de ella por completo para tener respuesta sexual, me hinchan el hígado cuando dicen ‘¿Quién dice que al animal no le gusta o no lo disfruta?’. En sexualidad la expresión de consentimiento debe ser conciente y no tácita o presumible, es lo mismo que abusar de un niño o de una persona con capacidades especiales. Es un ser vivo con derechos. Que al manipularlos puedan tener una respuesta sexual como la eyaculación, es obvio, están vivos pero eso no implica que no hay un abuso de sus cerechos. Seamos concientes. No se puede decir ¿Y qué tal que le gusta? En verdad soy respetuosa de la diversidad, de las expresiones infinitas de la sexualidad pero al pasar lo límites de integridad de otro ser, es otra cosa. En verdad hay que dejar de ser un virus que ataca todo lo que encuentra, en este caso especial, a los  animales.

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