Ya que hoy lo dedicamos al pene, un poco más de info. Bueno, cuando un pene ha sido mutilado ya sea en un accidente o por una mano vengadora, la cosa de ponerlo en su sitio no es nada simple. Se realiza a través de un procedimiento llamado reimplantación de microcirugía vascular peneana la cual sólo puede realizarse si el paciente acude dentro de las primeras 12 horas tras la amputación y siempre y cuando exista el segmento amputado o el pene. Los objetivos son múltiples: restituir la integridad anatómica y funcional de la uretra, mantener una erección adecuada y lograr la función eyaculatoria, respetando la actividad androgénica de los testículos. Es todo un reto para el cirujano, quien debe reconectar nervios, tendones, cartílagos, músculos, diminutas vías sanguíneas, mantener el tejido vivo y además permitir que luzca estético. Los porcentajes de efectividad óptima están entre el 40 y el 70%. En México, el Dr. Martín Iglesias del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición, actualmente trabaja en la creación de un procedimiento que permita además la reconstrucción de los cuerpos cavernosos. Sus experimentos con perros han sido exitosos y esto además permitiría el transplante de pene a través de donadores cuando el miembro se pierda por completo en el accidente.

Auch!

Share Button