Y no precisamente de compromiso. Los antecesores de estos juguetes datan de añejos tiempos: antiguos manuscritos chinos muestran hombres que se ataban una seda a la base del pene para mantener la ereccióny los llamados ‘erizos’, eran círculos de finas plumas que además acariciaban la vulva de la mujer al contacto.

Ahora los tenemos de goma o siliconas pero cumplen la misma función. No deben confundirse con las ligas, utilizadas por algunos strippers y artistas porno cuyo proposito (nada recomendable ni saludable) es el de cortar la circulación de la sangre del pene erecto con el fin de que al no drenar, no regrese a su estado de flacidez. Y eso, ojo, puede causar graves daños a nivel vascular y dejarles el pene de adorno, así que evítenlo. Este tipo de anillos no ‘aprietan’, no son incómodos y suelen adaptarse al grosor de cualquier pene, quizás ayude un poco, sólo un poco, a mantener la erección pero tampoco es magia. El punto es que la mujer sí recibe cierto masajuco rico en la vulva sobre todo cuando se penetra de manera profunda, se quedan ahí, es decir no salen y giran ligeramente la cadera para que las protuberancias hagan su chamba. Se los recomiendo. Lo que sí es que si se enfocan en entrar y salir con demasiada rapidez, es posible que ella ni perciba la cosa porque no darán tiempo a que sus terminales nerviosas reconozcan.

Pónganse uno, son muy baratos, los consiguen fácilmente y estan bien para iniciarse en los juguetes. ¿Les gustaron?

Share Button