Demasiado se ha discutido con respecto al tamaño del pene con respecto a su capacidad para ‘satisfacer’ y miren que hay que entrecomillarlo, porque la satisfacción va mucho más allá de la penetración. El cuerpo entero es un órgano sexual, pensar que una simple porción será la responsable de la satisfacción es ilógico. Pero ahí tienen a una enorme porción de la población mundial basando su sexualidad en ello. Pero dando foco al asunto pene-vagina como vehículo de una oleada de placer, hay que aclarar antes que nada a que el asunto del tamaño importaría sólo si tuviéramos el clítoris en el cérvix. Entonces sí necesitaríamos un laaargo miembro para lograr el orgasmo. Por suerte (esta vez no nos la hizo la naturaleza) y lo tenemos externamente. Sin embargo, por cuestiones culturales, estéticas o meramente ‘vendidas’ por el porno y cuanto dime y direte nos ha llegado a los oídos, algunas mujeres siguen creyendo que no habrá satisfacción si el pene de su pareja es de un tamaño menor al promedio. Vale, que lo llegan a creer a tal grado que claro, cuanta más profunda se encuentre esa creencia en nuestra psique, la respuesta sensorial, la confirmará.

Y sí, hay reportes de mujeres que comentan que de acuerdo con su apreciación, no perciben los embates del pene de su canchanchán porque no luce una talla muy copiosa. Bueno, si insisten, hay trucos. Justo lo contrario que se recomienda a las parejas donde el hombre (o uno de ellos, orientaciones, aparte) tiene sendos centímetros de más comparados con la talla promedio. Y, créanme, en ocasiones el tamaño ‘de más’ exije estrategias. Porque la comodidad no está a la mano. En fin.

Recordemos que la longitud del miembro no compromete tanto la capacidad para sentir el ‘poder’ de la penetración como el ancho de éste, ya que la zona más sensible de la vagina está en el primer tercio (3 o 4cm desde la entrada). Lo recomendable es utilizar posturas donde se aproveche todo el potencial de cada centímetro del pene. Prueben colocarse con las piernas cerradas (claro, una vez realizada la penetración). Por ejemplo, ponerse en cuatro puntos o perrito, con las piernas tan juntas como puedan en tanto él se introduce evitando salir demasiado en la ejecución. Igualmente, colocar los pies sobre sus hombros estando de frente y recostada mientras él se hinca y toma su cadera para pegarla a su pelvis lo más posible, ésta es conocida en el kama Sutra como ‘la profunda’. En otras ocasiones recuestense  boca abajo totalmente horizontal con las piernas muy pegadas (ábrelas ligeramente sólo para permitirle entrar y luego presiona ambas entrepiernas). Otro, consiste en que él te estimule manualmente con el pulgar masajeando tu vestíbulo vaginal y activando sus terminales nerviosas. Al penetrarte, tu vagina sentirá la diferencia y tamaño y percibirá subjetivamente al pene como más grande.

Otro más, el tamaño estará en dichos términos subjetivos menos ‘comprometido’ si la firmeza del mismo es lo más aducuada posible. Y claro, como hemos comentado acá  y en los podcasts, incluso a través de especialistas, la capacidad de erección se sujeta a muchos factores orgánicos, vasodilatación, etc. Pero si ustedes están en perfecta salud y quieren darle aún un mayor empujoncito a sus erecciones, prueben con un condón diseñado para eso, como los Sico Pleasure. Su forma refuerza la firmeza y regalito aparte, está texturizado con líneas y puntos que dan una especie de ligero masajillo a la vagina. Pruébenlos.

Lo importante es que se quiten esos canadados mentales del ‘tamaño’, ¿que si importa? ¿Quién lo dice?

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