Saldremos en esta ocasión de la línea de sexo, hoy algo de ‘cultura popular’

Las supersticiones son parte de nuestro folclor. ¿Quién no tiene alguna? Que  pasar debajo de una escalera, te traerá mala suerte o que no ver a los ojos cuando brindas te traerá siete años sin orgasmos…millones de ideas heredadas y que nunca sabremos de dónde salieron.

Sin embargo, creo que parte del campo de la superstición también surgen movimientos fanáticos y prácticas que sí pueden convertirse en peligrosas, las creas o no. Es el caso de las brujerías con fines de conquista del ser ‘amado’. Y lo entrecomillo porque no me cabe en la cabeza cómo puedes decir que amas a alguien cuando estás dispuesto a afectar su libre albedrío. Eso es lo que hace la brujería supuestamente, embelezar, embaucar, convencer a otro con el fin de retenerlo o acercarlo.

Me encantan los mercados. Cerca demi casa hay uno. Todo mercado cuenta con algún puesto de hierberos. Resultan útiles porque en muchas ocasiones sólo con esos hierberos encuentras ciertas plantas medicinales o especias para la comida, remedios, etc. Es toda una experiencia quedarse a curiosear en sus artículos a la venta. Cagadísimo: el polvo ‘amanza guapos’, la poción ‘ vuelve a mí’, los menjurges y perfumes con quesque feromonas, el instructivo para preparar ‘agua de calzón’ -que no contiene más que sangre menstrual- el ‘polvo de uña’ para apendejar al marido y no nos podemos olvidar del clásico toloache. El toloache es una mezcla de hierbas que se utilizan supuestamente para enamorar a alguien pero científicos las han analizado y han resuelto que dichos preparados pueden generar serios trastornos neurológicos y causar demencia, incluso la muerte. Por otro lado están los amarres, los santos o imágenes que se ponen de cabeza y un centenar de hechizos.

Creemos que tales prácticas sólo son utilizadas por gente ignorante, de origen muy humilde y créanme que no es así. Mucha, mucha gente se acerca a esos brujos a pedirles ayuda para que se les conceda el deseo de amor. Lo preocupante es que en efecto, lo crean o no, se mueven energías oscuras y por otro lado -el lado científico- esos preparados que se le dan a beber o a comer al incauto o incauta que se desea llevar a lo oscurito, pueden causarle serios estragos a su salud.

Estar desesperado por alguien puede llevar hasta a una mujer con maestría en la Universidad de París a salir en busca de uno de los remedios brujiles.

En una ocasión, una amiga de mi mamá contó que encontró en casa de una conocida  -cuya hija había salido embarazada del novio, mismo que quería darse a la fuga- una fotografía del mentado novio, en medio de tres menzanas, todo cubierto de miel; la foto cruzada por varias vueltas de un listón rojo. Eso mijos santos es brujería, es atentar contra el libre albedrío de otra persona. Puede que el ‘amarre’ no resulte pero y si ¿sí? En efecto a la hija se le hizo y se casó con quien la embarazó y mi pregunta es ¿habrá sido por la famosa receta?

Es común que alguien aconseje ‘pon la foto de tu novio, una prenda suya y no sé qué más y haz tal madre’ y uno jura que son cosas inofensivas pero no olvidemos que todo, todo es energía. Todos somos energía y bueno, ya no digamos de los casos de personas que han terminado hasta en el hospital porque se tragaron algo con cierto preparado como agua de sapos o hierbas extrañas.

Desde hace siglos la brujería ha sido una constante. Brujos buenos y magos blancos. Todo reino contaba con el ‘brujo de cabecera’ y a quienes les guste investigar o leer al respecto de las monarquías, sabrán que los alquimistas, adivinos, astrólogos, etc. de los reyes eran poderosísimos y se les consultaba cada decisión del reino, desde matrimonios hasta guerras. Y tenían su ciencia. ¿Tienen historias de brujerías? Conocen a alguien que asegure haber sido embrujado? y, ¿por amor? ¿Han aplicado esos consejos tipo ‘el amarre’? Vaya ociosidad carambas y obvio, falta de información. Porque claro, la energía siempre será energía y de que la mueves, la mueves pero cuando atentas contra el libre albedrío de otros, casi siempre la mueves en tu contra, la factura siempre llega, es como la de la American Express. Bueno cuenten.

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