Es común que las caricias pierdan cierto pesa durante el contacto sexual, la cultura genitalizada está a la orden del día. Necesitamos tocarnos más, acariciarnos y dar muestra a través de las manos sobre sentimientos y sensaciones sexuales. No sólo promueve que produzcamos sustancias que nos relajan, dan bienestar sino que impulsan nuestra autoestima. Comprobado: aquellas personas que son acariciadas, abrazadas por sus parejas o madres (en este caso desde que eran bebés) suelen ser personas más seguras, esa sensación de seguridad proviene del contacto. Incluso el amamantar o haber sido amamantado configuró no sólo un vínculo sino una sensación de pertenencia. El contacto nos impacta. Por ejemplo, en los últimos años, se les ha recomendado a muchas madres tener el mayor tiempo posible cargados a sus bebés a través de una especia de chales (que ahora hasta con diseños fashion hay) con el fin de que el bebé se sienta en constante ‘abrazo’ de su madre. Esto mismo que ahora se reconoce como algo muy novedoso, lo llevan haciendo por siglos nuestras mujeres indígenas. Es muy común verlas ya sea trabajando o en las calles con su bebé colgado a la espalda o el pecho. Se ha descubierto que eso nos da mayor sentido de pertenencia (somos aceptados y formamos parte del ‘clan’) y  percibimos ser cuidados.

En el caso de la pareja, es lo mismo (sin asuntos edípicos), en contacto refuerza el vínculo, mejora la comunicación (quienes se tocan tienen mayor capacidad para lograr acuerdos ya que se logra la misma sintonía en palabras que en caricias) y nos da la seguridad de estar acompañado en este camino. Sin embargo, y de acuerdo a muchos estudios recientes, las parejas cada vez nos tocamos menos. Sobre todo al hacer el amor, la misma prisa y ‘el trajín’ diario, en ocasiones nos lleva a un encuentro sexual rápido, pronto y con pocos estímulos, porque la cosa es ‘matar la calentura’ rapidito para poder dormir unas cuantas horas o continuar con los mil pendientes que tenemos.

Así que demos terapia de contacto esta semana. ¡Urge!, además nos bajaremos los niveles de estrés y fomentaremos la complicidad. Los toques suaves suelen ser más efectivos que ciertos apretones y apachurrones que, ¡nombre! juramos que nos van a llevar a intensear. Relajar el cuerpo de inicio permite que se destensen los grupos musculares y el organismo entre en el ‘mood’ para recibir caricias. Por lo general la tensión se concentra en hombros, cuello, espalda, estómago (pueden hacer ligeros círculos ya sea con la mano abierta o empuñada en la zona abdominal y desde el espacio entre las costillas, esto relaja toda la concentración de emociones y tensiones en esta área), los pies, la corva de las rodillas, y las manos. Si comienzan por aquí verán que los prolegómenos, o sea ‘el faje’, será más eficiente y disfrutable. De manera casual y como parte de los besos, masajeen estas zonas. Y poco a poco vayan dándole un contexto más erótico.

Una zona verdaderamente llena de tensión y en la que poco nos ocupamos está en la entrepierna. Si se recuestan y ponen las piernas abiertas como ranas, sean hombres o mujeres, chequen el dolorón que incluso pueden sentir si hacen masaje y presionan la zona justo de cada lado de los genitales, donde comienzan sus piernas. Importantísimo mantengan esa área relajada ya que sí interviene en la calidad de sus erecciones, sensibilidad e incluso capacidad para lograr el orgasmo.

La conexión incluso a nivel neuronal se hace obvia, y el cuerpo responde, se prepara para recibir, de manera literal. Y claro, en disposición a dar y crear placer. Entonces podrán aplicar incluso situaciones que antes les parecían poco sensitivas y verán que se perciben magnificadas.

El típico momento de colocar el condón y usarlo (aún bajo el mito de que no sienten igual con uno puesto) puede convertirse en toda una experiencia. Su pareja, deberá colocarlo. Hay que tener cuidado manipulando el condón sobre todo si tienen las uñas largas pero al mismo tiempo mucho dependerá de la calidad del mismo. Y cosa horrible que se rompa. Es necesario además tener a la mano un buen Soft Lube, esto además de permitir el masaje de manera más cachonda, hará menos probable la ruptura con la dinámica.

Primero, colocan el condón enroscado, como si le pusieran un sombrerito al glande y con los dedos, antes de deslizarlo, rozan con los dedos  la circunferencia de la corona y todo el inicio del tronco del pene.  Pueden incluso también dar algunas caricias con la lengua. Con un par de dedos sostienen el receptáculo o reservorio para dejar el espacio que -ya saben- es necesario para que el condón quede colocado correctamente. Y poco a poco van deslizando el condón. Cuando vaya más o menos a la mitad del tronco, se colocan lubricante Soft Lube en ambas manos y terminan de desenrollarlo con las dos manos bien bien lubricadas. Hasta la base, es decir hasta ‘topa’ con pelvisa. Con las manos aún húmedas, sigan masajeando de arriba hacia abajo el pene y no olviden los testículos, acariciarlos con esta sensación ‘mojada’.

Ya bien colocado, con el mismo pene pueden masajear la vulva. Claro, a menos que sean unos artistas del movimiento de pene a manos libres, necesitarán tomarlo con una o dos manos y dirigir el movimiento para que el glande (ya bien enfundado en el condón y con una máxima sensibilidad), estimule los labios menores, subiendo hasta el clítoris y de regreso, circulando el vestíbulo vaginal y dando todo un masaje de glande contra vulva verdaderamente glorioso. Ella puede incluso llegar al orgasmo en esta dinámica y para cuando llegue la penetración el punto G estará lo suficientemente injurgitado (lleno de sangre) y las paredes muy sensibilizadas lo que eliminará la posibilidad de dolor o de incomodidad a la entrada del pene. Y no se diga, ya que tanto la vulva como el pene están tan lubricados de manera artificial y natural que la penetración serán mucho más placentera. Entonces, ya realizado el masaje glande-vulva, y justo cuando estén haciendo círculos al vestíbulo vaginal, penetran. Combinen entradas y salidas de lentas y espaciadas como gusten.

Por favor, encarecidamente, como ven, va a haber mucha manipulación del condón. Roces, manos y demás. No se pongan algo de baja calidad porque se les acaba el juego. Pónganse en este caso, por ejemplo un Sensitive o un Thermaxx Skin, de Sico ambos, ya que además de tener un grosor mínimo y permitir la sensibilidad, tienen la calidad perfecta para aguantar los juegos. No lo olviden.

Y venga, a acariciarnos que la semana promete.

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