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GRACIAS SEXONAUTAS
Y RECUERDEN QUE LOS ESPERO TODOS LOS LUNES Y VIERNES A LAS 10:00 pm EN CONTACTO C+ ESPACIO DE SEXUALIDAD POR TVC (CANAL 207 DE CABLE)
La humedad entre dos cuerpos es deliciosa. Construye un erotismo único. La piel despierta y es más fácil no genitalizar las relaciones, porque nos descubrimos deseando tocar y ser tocados en demasiadas partes. Y surgen nuevas zonas erógenas, nadie nunca se imaginó que pudiera ser tan orgásmico ser acariciado en un dedo o en talón.
Crear humedad a base de esperar que el cuerpo sude, requeriría una tarde entera dentro de un sauna pero existen los aceites y los lubricantes. Cosa maravillosa, incluso utilizar algo de agua u otro líquido. Mezclarlos, favorecer que escurran por todo el cuerpo y se deslicen. No hay que escatimar, se trata de quedar como concursantes de lucha en aceite. Recuéstense y dense ese regalo, cúbranse de aceites de aromas ricos. Incluso se puede hacer en una práctica autoerótica. Creen figuras y contornos en los muslos y manos. No se trata únicamente de masajear sino de jugar con las texturas e incluso a diferentes temperaturas. Entibien sus aceites entre las manos o utilicen termogénicos. La sensaación húmeda y resbalosa planteará un panorama casi poético. Perfectamente desnudos por obviedad.
Entonces dedíquenle un espacio total a los genitales. Necesitarán algo verdaderamente intenso: un lubricante que perdure más que los demás y que no sólo la cantidad sino su composición cree la misma atmósfera en esta zona, donde no es nada recomendable poner aceites. No hay necesidad de enjuagarse las manos del aceite que han estado colocando en el resto del cuerpo, simplemente llenarlas del lubricante. El mejor y sin dudas Xtreme Lube de Sico. Su textura les permitirá ‘trabajar’ un muy buen rato sin necesidad de reaplicar porque está hecho a base de silicones pero no de petrolatos o aceites que pueden irritar o generar desbalances en la flora vaginal y el pene. No se lava si quieren entrar al agua o a una regadera. Favorezcan que más y más sangre llegue tanto al pene como a la vulva y la injurgitación del clítoris y el punto G, por ende, sean más factibles. Tóquense, mutuamente, después cada quién ante los ojos del otro, si llegan al orgasmo o la eyaculación, continúen, no paren porque -al menos en el caso de los hombres- el clímax provoque pérdida de erección e incio de periodo refrtactario. Sigan, exacerben las sensaciones, tan extenso como quieran.
Si llegan a una sensación que perciban como demasiado fuerte, toquen otras zonas y regresen pero todo en la humedad que desde el inicio se procuró. Caricias de cara a pies hasta que se sientan prácticamente inundados y aletargados de tanto estímulo. De verdad encontrarán un sentido nuevo y generoso.
No se lo pierdan. Dense ese permiso, como les dije también puede ser muy placentero a solas. Se regalarán algo memorable.
Este es el lubricante por si no lo conocían.
Y si quieren unos buenos aceites de masajes busquen en The Body Shop o en Crabtree & Evelyn. Hay uno de limas que es una gloria.
Zaz!! Está una de lo más dispuesta ya sea a compartir el maravilloso erotismo o a darse ese apapacho en solitario. Al calor del asunto, ya sea promovido por fantasías, juegos, sentimientos y blá, comienza el auténtico ‘Frote’. Y ahí vamos, como si tuvieras una lucha contra el reloj a casi casi sacarle brillo al pobre clit. Y a darle y darle. Claro, el orgasmo se consigue por lo regular de manera pronta y sí es ‘bueno’ el resultado. Sin emabargo, y tal como lo comenté en este post con respecto a los hombres, si se hace una costumbre este tipo de estímulos se estará perdiendo de muchas sensaciones al bloquear sus terminales nerviosas con un sobre estímulo. Dense tiempo, chance de sentir, poco a poco y en cada zona del clítoris, labios menores, vestíbulo vaginal, etc. Poco a poco. Si sienten que el mismo deseo les apura, respiren y vuelvan a los toques suaves y lentos por toda la zona, de ese modo ¡despertrán! todito pero todito y entonces sí van a sentir bomba. Ya pasan a estimular con frotamiento más intenso pero no se perderán de nada. Venga que disfruten esos largos, copiosos e intensos orgasmos. No se vayan por la opción de ‘comida rápida’.
Por otro lado, muchos piensan que las mujeres se autoerotizan introduciendo formas fálicas por la vagina, cuando la mayoría sólo se estimula de manera externa. Sin embargo, no es mal momento para explorar también el interior, con uno o dos dedos muy bien lubricados pueden estimular su punto G o las mismas paredes para ir descubriendo sensaciones. Vaya, buen ejercicio para las que hoy se queden en casa a disfurtar de una noche a solas. Pongan musiquita, cierren la puerta y enjoy!
Sí, seeeee, señores míos. Muchos, la gran mayoría y siento comentarles, no hacen el amor, sólo se masturban con la vagina de una mujer. Esta frase célebre de Jerónimo García, de quien ya les conté, me dejó pensando horrores. Claro, siempre pensamos en masturbación como un acto mano-genital.Y no. Empezando porque nadie nos enseña a autoerotizarnos y por ende eso lo transferimos al acto sexual. Creemos que así como nos masturbamos -más no nos autoerotizamos- es un simulacro de lo que debe ser un coito.
Ahora comencemos, y aunque muchas otras ocasiones lo hemos comentado, pero hay que reiterar una y otra vez, ¿qué es masturbarse con un propósito de aprendizaje, conocimiento del propio cuerpo, disfrute e incluso desarrollo de técnicas amatorias? Claro, no es el mismo que tomar el pene con la mano, frotar o más bien jalar y dar de tirones hasta que a base de esta fuerza se produzca una eyaculación con cierta sensación placentera, que su cerebro concibe como orgasmo. Realmente quienes conocen el orgasmo desde esa perspectiva se están perdiendo del verdadero potencial de un clímax. Tienen mini orgasmitos pero juran que, bueno, se aventaron el éxtasis del año.
Lo complejo de esto es que ya mapeamos la masturbación de un modo en nuestra cabeza y romper con ese modelo a veces no es simple. Porque cuando le cambiamos el chip a la estimulación podemos sentir que es menos intenso o que incluso hay cierta pérdida de erección.
En lugar de lanzarse a tirar de su pene y generar hasta una cierta pérdida de sensibilidad ante tanto sobre estímulo, autoeroticen su pene. Esto último de la pérdida de cierto porcentaje de sensibilidad ante el sobre estímulo es muy obvio. A ver, prueben, con su dedo pulgar tallen y tallen una parte de su brazo constantemente. Verán que al poco rato esa zona ya no se siente tanto. Bloquean las terminales nerviosas. Pues lo mismo le pasa a su querido miembro aunque se pongan lubricante. No sean burros, no bloqueen lo mucho que su pene puede sentir.
Comiencen por acariciar, una vez erecto, desde la base del tronco de su pene, suban poco a poco acariciando, de verdad, pasando los dedos suavemente y aumentando poco a poco la presión pero NO JALEN. Dejen hasta el final el glande, una vez que se den cuenta de lo muuuucho que pueden sentir en el tronco, pasen igualmente los dedos como una caricia alrededor de la corona del glande, suban de a poquis a poquis hasta que den ligeras presiones. Ahora sí pasen la mano completa, sin presionar ni tirar por todo el cuerpo del pene, vayan subiendo la intensidad y con la mano lubricada con un Soft Lube (no se me pongan otras sustancias si me hacen favor. Sólo lubricante con base de agua) ahora sí ejerzan más presion y tiren sua-ve-men-te. Para entonces, su pene está tan sensibilizado que no necesitarán darle esas jaloneadas. Y ahí sí la cosa será intensa, profunda.
De ese modo además, se darán cuenta que el autoerotismo no es sólo genitalizar, enfocarse al pene. Vamos, tienen mucho más que eso, toquen sus muslos, su abdomen, todito; de verdad autoerotícense. Y que no les dé pena, por Dios, es su cuerpo y merecen disfrutar todo pero todo lo que pueden sentir en él. Por ende también notarán que no necesitan hacer ese mismo movimiento de jaleo, entra-sale iracundo dentro de la vagina de su chava, de su mujer. Y no saben cómo cambiará la dinámica de sus encuentros, ella -de manera literal- terminará con el ojo de huevo cocido. Pero eso lo dejamos para otro post más tardecito. Por ahora se me ponen a cambiarle el chip a sus masturbaciones porque se están perdiendo de mucho. Además, otro plus. Es un ejercicio de autoconocimiento que requiere de tiempo, darse espacio, disfrutarlo. Eso también les cambiará ese concepto que tienen de que es una actvidad que hay que hacer con prisas -que porque ahi viene mi mamá que porque no me vayan a cachar- y que provoca por lo tanto abuso en la práctica, porque juran que mientras más episodios de jalones de pene tengan, más satisfechos estarán. Y no. Verán que tienen suficiente y más con menos ocasiones pero que se traducen en mayor placer, conocen su cuerpo y saben qué les gusta, cómo y por qué. La culpa, la angustia, se van porque materializan ese derecho que tienen de conocerse y disfrutarse. Que merecen un espacio, y que no hay nada de malo, sucio o pecaminoso en explorarse. Si sus padres no entienden eso, ya les dimos grandes tips en ESTE PODCAST sobre cómo poner los temas en la mesa de su casa: con su mujer o con sus papacitos santos. Porque ¡ojo! el autoerotismo NO es un sustitutivo del sexo, y eso significa que el que tengan esposa o chava o chavo no los exime de darse este apapacho y este momento con ustedes: la persona más importante y a la que deben conocer más a fondo.
Cuando veo que llegan millares de mails masculinos con las mismas preguntas, ‘¿Por qué no duro y me vengo en dos?’, ‘¿Por qué no consigo erección a menos que me masturbe?’, ‘¿Por qué se me baja la erección o sólo puedo eyacular si yo me manipulo?’. Aquí, en este post tienen muchas respuestas. Vamos, que viva el autoerotismo.
Y el Punto G sigue siendo un misterio para muchos. Pese a que muchos estudios sobre todo a nivel vivencial, de mujeres que han reportado, bueno hemos reportado sentir tanto al tacto como a nivel sensorial una zona ligeramente protuberante y con una textura distinta a la de las paredes vaginales, que al ser presionada y masajeada genera una sensación de placer que puede desencadenar un orgasmo, hay aún quienes niegan dicha estructura. No es independiente, es decir no es un botón que está ahí puesto para que algún ocioso lo descubra. Sencillamente es una zona pequeña, detrás del hueso púbico donde hay ciertas terminales nerviosas saturadas. Ahora, el primer y gran error -y eso se debe al desconocimiento del propio cuerpo- está en buscarlo muy adentro, casi meten los dedos hasta el cérvix y claro, no reportan más que molestia. Está realmente a dos falanges y no más detrás del hueso de su pubis.
Un buen ejercicio para estimular tanto el clítoris como esta zona tan sensible está en hacer una pinza con los dedos de una mano. Les explico, necesitan antes que nada de lubricante, una buena cantidad y sobre todo, que este sea adecuado, espeso y con una buena calidad. El Xtreme Lub de Sico, es buena opción porque tiene más cuerpo que el resto de la línea.
Puede hacerse en solitario (de hecho es recomendable para después explicarlo a la pareja) o bien, lanzarse a utilizarlo como un ejercicio juntos. La pinza consiste en tocar el clítoris con el dedo pulgar. La yema del dedo pulgar muy bien lubricada debe hacer ligera presión y masajear circular o lateralmente. Ahora, sin mover de esa posición la yema (o bueno, nada más en lo que se acomodan), con bastante lubricante introduzcan poco a poco un par de falanges (no más) de su dedo anular, justo en esa posición, es decir como si fueran a encontrar las yemas del anular y el pulgar, pero claro la del pulgar está por fuera del cuerpo de ella y el anular está dentro de la vagina.
Como esto.
jajaja (ahí me tienen tomándole foto a la mano del Sr. Elsy)
Aproximadamente a esa distancia está el Punto G, como detrás del clítoris pero a una ligera elevación, misma que la anatomía de la vagina les permitirá dar. Delante de su dedo anular deben sentir el hueso púbico, o sea sienten esa rugosidad de la zona determinada como Punto G y atrás está duro porque está el hueso.
Es importante que le pongan ingredientes de erotismo al asunto, mucho erotismo, porque si se ponen en plan de que su pareja casi como ginecólogo se ponga a explorar y encontrar el estímulo, se sentirán poco excitados y casi expuestas como si las auscultura el doctor. Es cosa de combinar con besos, caricias y con la práctica verán que se hará parte de sus juegos previos, sobre todo regalándoles mucho pero mucho placer.
Pruébenlo HOy, y no se olviden de ver muchos consejos iguales, mucha info y más hoy Lunes en Contacto C+ por TVC, canal 207 de Cablevisión. Que hoy especialmente se va a poner muy pero muy bueno.
En el capítulo Aupanishadika referente a potencia sexual y afrodisíacos, el maestro Vatsyayana autor del mismísimo Kama Sutra, narra algunas recetas cuyo fin es aumentar el tamaño del lingam o pene. No obstante, algunos especialistas reconocen que el resultado de las mismas no es más que provocar hinchazón, lo cual puede desde lastimar hasta atrofiar los cuerpos cavernosos y generar disfunción eréctil y otros trastornos. De cualquier modo dudo que encuentren fácilmente dichos ingredientes. Por ejemplo, sugiere el suka: frotarse por diez noches con los pelos de unos insectos arborícolas propios de la India, masajearlo con aceite y posteriormente recostarse en una hamaca boca abajo dejando el miembro colgar por uno de los agujeros del tejido. Los efectos son de por vida. Recomienda usar remedios fríos para calmar el dolor que se causará. Otra consiste en frotar con aceite donde han hervido ashwagandha o cerezo de invierno, unas hierbas denominadas shavara-kandaka y jalusaka, berenjena, mantequilla de búfala, y jugo de vajrarasa. Promete una hinchazón que durará seis meses. auch! Pero si la obsesión caray!
Si la antigüedad de los juguetes sexuales fuera de conocimiento popular, las opiniones que generan serían más positivas. Los objetos para estimular genitales datan de unos 2500 años. Los antiguos romanos, egipcios y griegos convivían con su uso, era común tener a la mano los olisbos, formas fálicas hechas de madera que se lubricaban con aceite de oliva. Incluso el origen de la palabra dildo implica su fin, viene del italiano diletto que significa delicia o satisfacción. Siglos después, para 1880, un accidente médico dio vida a los vibradores. El Dr. Joseph Mortimer, buscando curar lo que llamaban histeria femenina –caracterizada por insomnio, nerviosismo y excesiva lubricación vaginal- desarrolló una máquina eléctrica que daba masaje médico a la vulva. Su invento provocaba algo que nombró paroxismo (creían que las mujeres éramos incapaces de tener orgasmos) mismo que calmaba a sus pacientes. Y se convirtió en un dispositivo de uso doméstico, incluso ofrecido en los catálogos de Sears Roebuck. Pero con el surgimiento del cine porno en los años 20, donde mostraban mujeres utilizándolo de forma ‘lasciva’ fue prohibido. Hubo intentos de rescatarlo, en 1949, el manual sexual ‘El Goce Amoroso en el Matrimonio’ sugería su uso en pareja.
Por otro lado, los antecesores de otros juguetes también datan de añejos tiempos: antiguos manuscritos chinos muestran hombres que se ataban una seda a la base del pene para mantener la erección –lo que hoy hacen los anillos y aros- y los llamados ‘erizos’, eran círculos de finas plumas que además acariciaban la vulva de la mujer al contacto.
Con seguridad lo primero que están pensando es ‘¿Por qué habría de interesarme?’ Bueno, de acuerdo a múltiples estudios, entre ellos los de la Dra. Laura Berman, profesora en ginecología, obstetricia y psiquiatría de la Universidad del Noroeste, las mujeres que utilizan artefactos de ‘ayuda’ sexual experimentan mayores niveles de satisfacción y funcionalidad con sus parejas en un 60% comparadas con las no usuarias. Eso incluye mayor deseo, excitación y menor dolor pre y post coital. Esto último ya que ejercitan sus músculos pubococcígeos, pélvicos y vaginales con más efectividad. En correlación directa, reportan gran facilidad para llegar al orgasmo. Pero sobre todo, identifican estas ‘ayudas’ como complementos de su relación, no como sustituto de ésta.
La Dra. Berman, sugiere comenzar a solas, familiarizarte. Afirma ‘Las mujeres que alguna vez han utilizado un juguete sexual, se sienten más cómodas y confiadas al compartirlo con su pareja. Conocer el funcionamiento y las sensaciones que recibirán, les permite crear un ambiente de mayor comprensión para él’. Sí, eso significa masturbarse.
En pareja, incluir juguetes sexuales, abre una puerta a la necesaria experiencia de compartir e investigar juntos; explorar gustos y darle variabilidad a los encuentros. Muchos de los expertos en terapia de pareja, sugieren los juguetes sexuales como un modo lúdico de recrear situaciones, dar rienda suelta a las fantasías y aprender a manejar la intimidad fuera de la rutina.
La sexóloga y terapeuta de pareja, Lina Pérez Cerqueda, comena que ‘Existe una gran variedad de formas para expresar el erotismo y disfrutar. Son muchas las prácticas y manifestaciones que abarca nuestra capacidad de dar y recibir placer. Lo importante es aplicar la ‘triple regla de oro’: está bien para mí y no me hago daño, está bien para mi pareja y no le genera daño; y no hacemos daño a otros’.
Claro, la incógnita es ‘¿Cómo le pido a él que entre al juego?’. No sobrestimes su reacción. Muchos y muchas guardan fantasías sobre el uso de juguetes. Sin embargo, algunos podrían remilgar. Falsamente los ven como un competidor o lo traducen como ‘no te soy suficiente’.
Muchos de los ejercicios de pareja que se sugieren, consisten en utilizar un juguete para estimular a la mujer y así quitarle la carga o el peso al desempeño de los genitales del hombre. Esa ‘mano extra’ les permite relajarse sin tener la presión de una erección o un deseo eyaculatorio que deben controlar. Todo se traduce en eficiencia.
¿Por dónde comenzar? A solas o en pareja, ¡con un anillo vibrador! ¡el anillo vibrador de Sico! Comprobado como un verdadero regalo de placer para una misma, en el caso de las mujeres y claro, para usarlo con él. Comenzando porque no requieres ir a una sex shop, lo cual a muchos de primera mano les incomoda. Este anillo tan chulo y funcional lo pueden encontrar en el super, en farmacias y otras tiendas. Puede ser utilizado de manera manual para estimular directamente la vulva, así que una chica fácilmente puede involucrarse con las vibraciones sin necesidad de involucrar a su pareja, en ese intento de ver ‘de qué se trata esto’. Y, del mismo modo una vez que como pareja desean darle este plus lúdico a su dinámica, él puede primero masajear con él y estimular y después colocarlo en la base de su pene y comenzar la penetración. Su principio es simple pero de verdad efectivo. A lo largo de las penetraciones, la bala o pequeño vibrador que contiene (que además se puede encender y apagar a su gusto) irá dando toques profundos al clítoris y el resultado será orgásmico. Pruébenlo, gran día, gran semana y gran mes para ponerle otros ingredientes a sus encuentros.Y este es definitivamente el más cómodo y efectivo del mercado.
En cuanto a estos jugietes sexuales, hay algunas confusiones. Las bolas chinas o Ben Wa aunque suene extraño surgieron en el Japón Feudal, no en China. Se utilizaban para preparar a las concubinas y solían ser metálicas o de vidrio. Actualmente se fabrican de silicona. Pueden o no estar unidas por un cordel y su fin es generar vibraciones cinéticas en la vagina con el movimiento, entrenando los músculos vaginales y promoviendo contracciones placenteras que los hombres perciben cuando te penetran. Algunas traen vibradores y pueden utilizarse como juguetes también en la zona anal.
Las tailandesas son exclusivamente anales, son más pequeñas y constan de una línea larga de cuentas esféricas de diferentes tamaños que se introducen al ano y al momento del orgasmo se tira de ellas provocando un masaje. Lo ideal es coordinar su salida con las contracciones del suelo pélvico producidas por el orgasmo, para intensificar el placer. Es indispensable el lubricante artificial. Se los encargo, usen el Soft Lube de su preferencia.
Durante el siglo XVIII se afirmaba que masturbarse causaba daño mental, perversiones, enfermedades genitales y condenaba el alma. Entonces, se idearon muchos métodos para evitarla: usar guantes ásperos, aparatos especiales que impedían acceder a los genitales, descargas eléctricas, colocar ortigas en las partes privadas o extirparlas quirúrgicamente. Con decirles, que el sólo término proviene del latín manus stuprare (violar con la mano). Aunque estos pensamientos han perdido fuerza, algunas culturas aún castigan con severidad a los niños y adolescentes que son descubiertos manipulándose con fines sexuales.
Ahora, ya no sólo nos quitamos el ‘calzón de castigo’, sabemos los beneficios. Además de ser una herramienta infalible contra el estrés y el insomnio; en julio de 2003, un equipo de investigación, dirigido por Graham Giles, del Cancer Council Australia, dedujo que los hombres que se masturban con frecuencia son menos propensos a desarrollar cáncer de próstata además de que representa una opción de eyaculación sin coito, lo que evita enfermedades de transmisión sexual. Aunado a estos puntos de salud, yo siempre he dicho que masturbarse provee de información. En una relación sexual, ¿cómo vas a saber qué es lo que te gusta si no lo has descubierto por ti mismo/a? En caso de las mujeres, se ha comprobado que aquellas que tienen dificultad para llegar al orgasmo o siquiera saber cuáles son sus puntos de mayor erotización, nunca practicaron el autoerotismo.
Pocas mujeres afirman que se excitarían viendo a su hombre masturbándose. Sin embargo, muchos hombres se prenden como polvorín con una mujer acariciándose y estimulándose los genitales. Otros, nunca falta, se sienten desplazados o tienen ideas machistas por lo que ven como una ofensa que su mujer se autosatisfaga. Pero si a ti ustedes el concepto de verla les anima la libido, deben pedírselo con mucha delicadeza. No se lo planteen como una fantasía si no como un juego de mutua confianza donde ambos podrán estimularse a sí mismos e intercambiar el proceso para tener un nuevo estilo de relación antes del coito o para sustituirlo. Si tú mismo(a) no te sientes cómodo(a) al mostrarle lo que haces a solas porque te parece que es algo muy tuyo, entonces opta por ‘guiar’ a tu pareja y estimularte a través de ella: pon tus manos sobre las suyas y haz que te acaricie del modo en que tú lo harías. Lo mismo en su caso. A veces, nos resulta intimidante comenzar a tocarnos frente al otro sin más ni más. Así que inicia acariciando muy lentamente, mientras besas y después lleva sus manos hacia esta zona y continúa el movimiento hasta que lo haga sola. Entretanto, tus manos ya deben estar ‘ocupadas’ en otra parte de su cuerpo. Esto nos desinhibirá y cuando menos lo pensemos estaremos masturbándonos. Posiciones como el 69 –que está claramente diseñada para dar y recibir sexo oral– también se aplica al caso de la estimulación manual mutua. Puedes buscar tu propia postura donde ambos intercambien sus manos y se estimulen al tiempo que puedan besarse y rozar sus cuerpos.
Tal vez, ante tanta excitación tengas demasiadas ganas de llegar al coito pero les recomiendo que aplacen lo más posible esto y descubrirán la gran satisfacción que se logra ya que el proceso eyaculatorio se hará más largo y sus orgasmos se hagan más intensos.
Otra buena técnica que también está abarcada en este campo es la del frotamiento genital. Acostados uno sobre el otro –no importa quién encima de quién–, deslicen sus cuerpos mientras permiten que sus genitales se rocen. Puedes estimularla en el clítoris con la punta de tu pene (que muevas con las manos) e ir bajando para tocar también la entrada de su vagina y los labios menores. En este caso, se recomienda uso de condón ya que si llegas a dejar algo de tu lubricante dentro de su vagina, puedes embarazarla. Hay intercambio de fluidos y todo lo que esto implica.
Una posición útil dentro de ésta práctica es la de la silla humana: sentado en la cama, recargado en la cabecera, pídele que se siente encima de tu pelvis con las piernas extendidas sobre las tuyas, de tal modo que tu pene quede libre frente a su vagina. Desde ahí ella podrá manipular tu pene al tiempo que dicho movimiento estimulará su zona genital; puede mover la cadera o ayudarse con las manos. Usen su imaginación y podrán darse cuenta de que el coito no es la única opción para lograr relaciones de éxtasis. Por algo los dúos tanto en las películas como en los deportes se hacen tan famosos: dos pares de manos, hacen maravillas
Bueno, bueno que ya no saben qué inventar. Por un lado me gusta la idea de que la tecnología esté al servicio del placer y del descubrimiento de sensaciones pero hay cosas que dan entre lástima y risa. Hasta hace poco la opción para simular con algún aparatejo un cunnilingus era dada por succionadores y masajeadores clitoriales pero miren nada más…
Este amiguito está dotado de 10 lenguas que giran dando golpecillos a la vulva. No dudo quien le encuentre el gusto. Aunque en realidad en la mayoría de reportes y estudios así como en disciplinas milenearias se ha expuesto que el verdadero éxito de un cunnilingus está en la textura de la lengua, la humedad, la habilidad de masajear suavemente, en direcciones distintas, circulares y elípticas; pero sobre todo en combinarlo con ligeras succiones y soplidos. Erróneamente algunos hombres o mujeres gay piensan que llevar a su pareja al quinto cielo consiste en mover la lengua a miles de lenguetazos por segundo como Gene Simmons en pleno performance. Pero si se les antoja, aquí un videíto que explica la cosa.
Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja.
CONTACTO elsy@elsyreyes.com
alejandro182:
a mi me encanta el sexo de sorpresa.. por q cuando lo planeo y no me sale ..me siento frustrado ... y odio esa sensacion...
es chido variarle....t
MusicLord:
jaja yo con mi ex hacia eso todo el tiempo, solo nos falto hacerlo en el velorio jajaja, pero ahora que estoy soltero me quedo con las ganas jaja
rocky:
elsyta espero me puedas ayudar estoy un poco preocupado mira te cuento ya tiene como 3 meses que me salieron son como espinillas pequeñas elsy, me sa