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Bueno, bueno que ya no saben qué inventar. Por un lado me gusta la idea de que la tecnología esté al servicio del placer y del descubrimiento de sensaciones pero hay cosas que dan entre lástima y risa. Hasta hace poco la opción para simular con algún aparatejo un cunnilingus era dada por succionadores y masajeadores clitoriales pero miren nada más…
Este amiguito está dotado de 10 lenguas que giran dando golpecillos a la vulva. No dudo quien le encuentre el gusto. Aunque en realidad en la mayoría de reportes y estudios así como en disciplinas milenearias se ha expuesto que el verdadero éxito de un cunnilingus está en la textura de la lengua, la humedad, la habilidad de masajear suavemente, en direcciones distintas, circulares y elípticas; pero sobre todo en combinarlo con ligeras succiones y soplidos. Erróneamente algunos hombres o mujeres gay piensan que llevar a su pareja al quinto cielo consiste en mover la lengua a miles de lenguetazos por segundo como Gene Simmons en pleno performance. Pero si se les antoja, aquí un videíto que explica la cosa.
El mundo de los sueños sigue y seguirá siendo un misterio para la psiquiatría y toda rama relacionada. Pueden dejarnos un suave sabor culposo en la boca cuando en estos aparece un personaje prohibido o incluso insospechado que nos regala placer al grado de provocar reacciones físicas estando dormidos. Despertar con tremenda erección (que no tiene nada que ver con las erecciones involuntarias parte de los reflejos de todo pene sano), o con la sensación inminente de casi eyacular; en el caso de las mujeres, te pueden despertar los espasmos o el ‘casi ya’, dada la experiencia. En ocasiones hay casos misteriosos donde no podemos recordar qué o con quién soñábamos. Pese a eso, es gratificante.
Deseos reprimidos, miedos que asaltan, o llanamente inexplicables, esas escenas oníricas son tan humanas como las flatulencias (aunque ambas incomoden). Cuando se vive en pareja y en plena madrugada notamos que la pareja está en pleno episodio sexua en sueños no podemos dejar de preguntarnos quién demonios es el protagonista de tal. Cuestionar directamente es tonto, la repuesta será ‘¡Por supuesto que tú!’. Lo claro es que no debemos sentirnos celosos estúpidamente ni empezar a hacernos el hara-kiri mental. ¿Qué caso tiene? En los sueños somos tan libres que corromper la de otro es un delito sexual. El sueño no habla de nada, no quiere decir que desee engañarnos. Obvio, siempre hay aristas, si la del sueño es la secretaria con la que aún despierto fantasea, quizás sí haya un deseo por ahí. Pero nadie dice que lo hará, que se atreverá. La confianza no es más que un enorme clavado a la nada. Hay que tenerla, no queda más; por salud propia.
Por otro lado, el despertar húmeda de los genitales o en el caso de los hombres con una pulucion nocturna que deja su huella en las sábanas, no es prueba de sueño erótico necesariamente. Son reacciones anatómicas normales, necesarias, biológicas. Y tampoco tienen que crear culpa. Nunca falta el que se apena consigo mismo por tener pensamientos sexuales. Déjenlos salir, es parte de su desarrollo psicosexual y éste no termina hasta que morimos.Es parte del autoerotismo. Punto.
En fin, ¿con qué y con quién sueñan? ¿No amanecen grandiosos?
El autoerotismo es una práctica necesaria, la primera y quizás más importante en el desarrollo psicosexual. No obstante, se relaciona siempre con la adolescencia o con la soltería. No tienen idea la de broncas que tienen muchos matrimonios porque -por lo regular- él sigue dándose dichos momentos de auto placer y ella se pone como loca, saca conclusiones tontas como que no lo satisface, el tipo no tiene llenadera, está loco, es un pervertido, etc. No, no y no señoras mías, el tener una pareja, estar casado o incluso llevar una vda sexual muy activa y 100% satisfactoria no nos exime de querer darnos este apapacho que además nos permite seguir conociéndonos; el cuerpo nunca termina de conocerse. Es un derecho y una necesidad, ¿quién dijo que es sustitutivo del o la amante? ¡Carambas! Por otro lado, si lo quieren ver desde un punto de vista menos sexual, aquellos que se masturban con frecuencia (sin hablar de abuso de dicha práctica) suelen tener una mejor conciencia de su cuerpo, notan fácilmente si hay cambios que deben reportar al médico, y sus genitales tienden a estar más sanos y ejercitados.
Dejen de armar la súper hecatombe si sorprenden a su novi@, espos@, marido, canchanchán(a) en pleno uso de su mano amiga y en vez de eso sugieran ‘¿Necesitas una mano?’.
Siempre y cuando no se caiga en dinámicas complejas como preferir masturbarse al contacto íntimo (lo cual habla de probables problemas en la relación, de una imposibilidad para intimar o un concepto erróneo de la sexualidad, maturbarse con todas sus letras es sano, hermoso y parte de la vida.
De acuerdo a multiples psicoanalistas como Danielle Knafo (autora de harto artículo interesante), las mujeres somos más tendenciosas a fantasear eróticamente con escenas donde somos golpeadas, violadas, magulladas, sacudidas, etc. que los hombres. Y no, no quiere decir que tengamos mayor inclinación hacia gustos masoquistas, todo se traduce en culpa. Así, según su teoría (Guilt-reduction theory), en dichas fantasías, nuestro ‘violador-madreador’ actúa como un reductor de culpa, parte de un autocastigo que creemos que merecemos por andar pensando en ‘cochinadas’. Así, al tiempo que el ente ilusorio que creamos (que por lo regular tiene la cara de Brad Pittito), nos lleva a los mares del placer (cumpliendo su objetivo), nos lastima para ‘recordarnos’ que eso está mal. Claro, de acuerdo a las castrantes ideas sociales, el puritanismo y demás merde du monde; porque de que fantasear es sano y necesario, lo es. Es parte del autoerotismo.
¿Cómo ven? Hasta en las méndigas ensoñaciones cargamos con culpas sexuales. Ay señoras, ya es hora de quitarnos esa lápida del lomo, ¿no creen?
¿En sus fantasías alguna vez se han visto lastimadas, forzadas o hasta violadas? Cuénten. Y ustedes hombres santos, ¿han llegado a la violencia sexual onírica? Por lo regular los hombres dan otro sentido a verse ‘maltratados’ por una mujerona de fantasía. Pero de acuerdo a otros estudios, ellos no lo hacen por culpa sino por necesidad de ser controlados. ¿Será?
Muchos se preguntan si en realidad es posible autofelarse. Es decir, que un hombre se provea de sexo oral a sí mismo. Suena creepy. Pero sí hay casos.
El sexólogo Alfred Kinsey realizó estudios en 1948 donde descubrió que la autofelación es un modo de masturbación común entre los macacos, mandriles, chimpancés y está muy extendido entre los mamíferos de otros grupos. Pero para la gran mayoría de los humanos es casi imposible. Kinsey entrevistó a muchos hombres que habían hecho actos dignos del ‘Circo del Sol’ para doblarse el pene y llegar hasta ahí y sólo dos o tres entre mil admitieron que fueron capaces de felarse. Más por capacidad de doblar su cuerpo que por el largo de su pene. Afirma que la forma más sencilla es la de tumbarse de espaldas y pasar las piernas por encima de la cabeza. Gary Griffin, en su libro The Art of Auto-Fellatio, afirma que Kinsey subestimó el número ya que muchos más que dos entre mil son capaces. Finalmente, la respuesta es sí, es posible pero tampoco muy común por cuestiones de capacidades físicas. El famoso Ron Jeremy, estrella porno, dio muestra de ello en uno de sus filmes. De hecho precisamente el libro de Griffin (The Art of Auto-Fellatio. Oral Sex for One. Editorial Reviews), es una especie de guía. Jaja, ya los veo haciendo el malabar. Cuidado niños no se me vayan a desnucar. Digo yo, ¿para qué complicar tanto el sano momento del autoerotismo? ¿Lo intentarían?
¿Cómo se masturban las mujeres? La incógnita ha llevado a varias universidades (ninguna mexicana) a investigarlo. Casi siempre se habla de el autoerotismo masculino, hay todo tipo de confesiones sobre si se ponen hasta la lata de aceite del auto para hacerlo. Pues aquí el resumen en el caso del femenino.
el 85% y el 93% del total de las mujeres; o entre el 91% y el 99% de las mujeres orgásmicas (y el 90% de las mujeres lo son).
Ojo: orgásmicas, ya hemos platicado que el 90% de las mujeres que padecen anorgasmia o dificultad para alcanzarlo, jamás se ha masturbado. Es la autoescuela.
Sólo una ínfima proporción de mujeres (2%) se masturba metiendo cosas en la vagina exclusivamente. Esa clase de estímulo vaginal resulta muy agradable, pero llega un punto en el que ya no da más de sí. Además, apenas un 40% de ese 2% de mujeres que lo hacen de este modo consiguen el orgasmo así
Digamos que es un enorme mito el que las mujeres generalmente introduzcamos algo a la vagina, como en la mayoría de las películas (ni pornos) se muestra.
La inmensa mayoría de las mujeres (98%) se masturban estimulando el clítoris de diversas maneras; a lo que una de cada cuatro (25%) puede añadir, siempre o de vez en cuando, la introducción de algo en la vagina (habitualmente uno o dos dedos, aunque también dildos o un vibrador) para ampliar las sensaciones placenteras. Está demostrado experimentalmente que la distensión ocasionada en la vagina por esos medios incrementa las reacciones del clítoris y amplifica sus sensaciones eróticas.
La mayoría de las mujeres suele gemir más cuando se masturba (dado que a solas se siente más libre) que cuando está con su pareja.
¿Será?
Las mujeres no suelen estimular el glande del clítoris directamente porque su roce continuado puede resultar molesto y doloroso. Algunas lo consiguen humedeciéndose los dedos con los fluidos vaginales, con saliva o con geles acuosos. Pero la mayoría suele estimular el glande del clítoris frotándolo con el prepucio interpuesto. Y lo hacen en uno de sus laterales, o por encima. A pesar de ello, también suelen precisas humedecer los dedos regularmente para que la fricción sea suave.
Aproximadamente tres de cada cuatro mujeres (25%) añaden un estímulo adicional a sus pezones.
Las mujeres suelen ser bastante rutinarias, en contra de lo que afirman algunos mitos. El 71% se mantiene fiel a “su” método durante toda la vida, y el resto experimenta variaciones, si bien suelen tener una forma principal de hacerlo.
La inmensa mayoría de las mujeres (73%) se masturban tendidas boca arriba y con las piernas abiertas. También pueden hacerlo en la bañera, incluso sentadas en el excusado, pero con las piernas abiertas. Un número más reducido de ellas prefieren hacerlo tumbadas boca abajo (10%), ya sea con las piernas abiertas o con ellas cerradas.
La razón de estas preferencias aún no se ha esclarecido. Quizás probaron una postura durante la infancia y como les sirvió insisten en ella. Otras lo hacen de pie. Ya sea bajo la ducha, o frente al espejo (a un 9% de mujeres les gusta añadir el estímulo de verse en acción delante del espejo).
Un 3% de mujeres que son capaces de estimular su clítoris simplemente contrayendo los muslos. Eso les permite hacerlo en cualquier lugar (incluso público) y en cualquier postura (acostada, sentada, de pie). Un 2% lo hacen exclusivamente con el chorro de la ducha. Y otro 2% lo hace con estímulos exclusivamente mentales (sin manos); son mujeres particularmente obsesivas que consiguen imágenes muy vívidas con sus fantasías y pueden estimularse con ellas.
Hay un 11% de mujeres que tiende a utilizar varios métodos de estimulación. A pesar de ello, en el 85% de los casos tienen como procedimiento básico, la masturbación manual del clítoris, tendidas boca arriba y con las piernas abiertas.
Una lectora me escribió para quejarse duramente de los vibradores. Su novio y ella son asiduos visitantes de este blog y determinaron tras algunas lecturas comprar un vibrador el día de ayer. Dice que salieron de la sexshop como niños muriendo por abrir el regalo navideño. Se fueron a un motel y comenzaron la tertulia sexual. Hoy ella está en su oficina sentada incómodamente y pensando con seriedad pedir el día ya que dice que el ardor en su pobre vulva es insoportable. ¿Qué sucedió si esos bellísimos amiguitos son inofensivos y precisamente diseñados para no lastimar? Respuesta: ¡No usó lubricante! ¡Bárbaros! Es obvio, hay algunos vibradores cuya intensidad sí puede causar rozaduras si no se coloca una buena porción de lubricante. Ella acaba de contestarme que el vendedor de la tienda cuando estaba por cobrarles les preguntó si no llevarían lubricante y que ambos voltearon a verse con pena ya que en sus cabezas creyeron que el vendedor se los ofrecía ¡porque pensaban usar el vibrador en la zona anal de su novio! No mijos, no. Todo vibrador debe usarse con lubricante para impedir precisamente que el placer se vuelva dolor. No tiene nada qué ver quién lo usará y en qué zona. Es obvio, las hasta 9000 pulsaciones por segundo (dependiendo del modelo) pueden ser agresivas con la delicadísima piel genital ¡y ya no se diga si lo piensan introducir!
Hay mujeres que incluso llegan a usar un cepillo de dientes de los que masajean encías ya que ofrecen ligeras vibarciones que pueden resultar placenteras. Aún así, hay que usar lubricante. Y claro, hagan el favor, dicho cepillo que quizás su madre les compró para que tuvieran una higiene bucal de alta calidad, deben usarlo EXCLUSIVAMENTE para sus momentos de autoerotismo, hay que mantenerlo limpio y fuera del alcance de los niños jajaja. Y estimular con la cabeza del cepillo, nuca con las cerdas.
Así que lección del día de hoy: No, nunca, jamás usen un juguete sexual sin lubricante. Ya sea un vibrador, masturbador o lo que gusten comprar. ¿Estamos? Le mando mis condolencias a la pobre vagina de nuestra lectora, la cual ya tiene indicado colocar unos fomentos de agua tibia en la zona, después secar muy bien, usar ropa interior muy cómo estos días (de preferencia chon de abuelita, pero ni modo, porque la tanga de hilo puede rozar más), mantenerse fresca y evitar las relaciones al menos unos cinco días ya que pudieron hacerse laceraciones que terminarían en infección.
Recibo comúnmente desesperados mails de lectores adolescentes que piden ayuda pues desean dejar de masturbarse. La mayoría de ellos dice practicar el onanismo al menos tres veces al día.
Bueno, para empezar, la masturbación digamos, casi compulsiva, o muy repetida durante la pubertad o hasta pre pubertad es muy común, es el descubrimiento nuevo. Ahí andan con los cuates contando si ya lo hicieron o no. Esa primera vez en que manipularon sus genitales se les abre como un panorama exclusivo de autoconocimiento, así funciona la mente humana: nuevo=a hay que explotarlo, explorarlo, ver todas las posibiliades. ¿Por qué la angustia? Yo he dado aquí miles de recomendaciones con el fin de tener masturbaciones sanas, inteligentes, con fines reales de autoerotismo, incluso con el fin de educar su impulso eyaculatorio con la práctica. Sí, he comentado que hacerlo en demasía y con la rapidez que implica el deseo exclusivo de eyacular, puede mermar su capacidad -a mediano y largo plazo-para ser duraderos en la cama y sí puede ser un coadyuvante para la Eyaculación Precoz (en este blog hay toda una categoría dedicada a). No obstante, no se asusten, la gran mayoría de los hombres cuando comienzan a masturbarse lo hacen con mucha frecuencia (en efecto tres o más veces al día) pero conforme van creciendo, también esa ansiedad va disminuyendo y comienzan a descubrir el verdadero autoerotismo. Digo, qué mejor que desde el inicio sea así, pero tampoco se angustien si a su corta edad aún están en el proceso.
Disfruten su cuerpo sin culpas, exploren, vean y sientan sus reacciones, no lo malviajen, no lo empoderen de culpa o de sensaciones negativas, no transfieran su estrés y ansiedades a ese contacto con ustedes mismos. Es ‘el juguete nuevo’, dense espacio para saber de qué se trata. Aquellos adultos que hoy por hoy tienen broncas por exceso o compulsión por masturbarse, casi siempre generaron culpa cuando en la adolescencia comenzaron con la práctica, fueron regañados o hasta lastimados por hacerlo y claro, ahora lo toman como un autocastigo compulsivo, no lo hacen por darse un momento de placer a solas ni por conocerse. Es así que cambiemos los viejos patrones dañinos, NO TENGAN CULPA, es parte de su desarrollo psicosexual, disfrútense y no anden enumerando las ocasiones que lo hacen. Dense ese permiso.
A ver platíquenme señores ya un poco menos adolescentes, ¿verdad que cuando comenzaron era común que lo hicieran con mucha frecuencia pero con el tiempo fueron quitándose esa ansiedad/curiosidad y lo retomaron como la práctica sana que es? Orienten de hombre a hombre (o de mujer a hombre, porque las chavas también tenemos opinión al respecto; también nos masturbamos) a nuestros queridos sexonautas chamacuelos.
Sabemos que uno de los juegos sexuales más divertidos es el de la masturbación mutua. Ya sea que cada uno se autoerotice en presencia del otro o bien, intercambien manos para encargarse de los genitales de su pareja.
Esta es una variación muy interesante y placentera. Se trata de la masturbación mutua a UNA mano.
Lo mejor es que Ella lo haga para que tenga un mayor control sobre sus propios puntos de placer.
Consiste en que Ella -montada o en la posición que mejor le acomode- tome el pene de Él del tronco y tire suavemente de este al tiempo que roza su clítoris con el glande del miembro. El que lo haga Ella permite que toque exactamente las partes que más le gustan en su clítoris y controle más la llegada del orgasmo. Él por su lado, recibirá una doble estimulación: la mano de Ella subiedo y bajando por el tronco del pene y el roce contínuo en el glande. Ella puede llegar al orgasmo y acto seguido (cuando las contracciones regaladas por el orgasmo aún están palpitantes) mover hacia abajo el pene para ser penetrada. La sensación es bárbara.
Pruébenlo, el que las dos zonas más sensibles de cada uno se pongan en contacto de manera simultánea, les dará mucho pero mucho placer mutuo. Lo mejor es que sólo se necesita UNA mano y el resto las pueden utilizar para otros apapachos.
Hombres: si su sueño era ver a su mujer masturbándose y no la habían convencido, ésta es su oportunidad y al mismo tiempo se sentirán masturbados. Así ¿o mejor? Y ustedes Señoras y ¿Señoritas?, si les daba pena ser observadas mientras se estimulaban, este juego se los permite sin sentirse tan expuestas.
¡Ah! No olviden que por la cercanía e intercambio de fluidos, hay posibilidad de embarazo y/o contagio de ETS. ¡Cuídense! y si estaban usando condón, siento comentarles que deberán cambiarlo por uno nuevo antes de pasar a la penetración ya que con el ‘meneo’ pudo romperse o rasgarse. ¡Aguas!
Recomendación para este fin de semana. Disfrútenlo…bueno ni siquiera tengo que deseárselos ¡lo disfrutarán!
Sí, ya hemos dado la recomendación aquí de que abusar de la masturbación masculina puede crear un reflejo pronto al momento de eyacular, dado que se mal acostumbra al cerebro a que estímulo al pene (aunque sea ligero) representa mandar la orden de eyacular. No obstante, si aprenden a mastubarse correctamente y sin abuso, pueden entrenarse a sí mismos justo para tener un mejor control tanto a solas como cuando estén con su pareja.
Podríamos hacer un paso a paso casi con enumeración pero el autoerotismo es un momento tan lúdico que le daríamos en la madre. Lo que sí tienen que tomar en cuenta es lo siguiente.
- Tener tiempo suficiente para hacerlo. Al menos requerirán de media hora sin interrupciones ni presión psicológica de ser descubiertos. Es un momento muy suyo.
- Comenzar levemente acariciando el pene poco a poco. Sin tirones ni empellones. Aplicar masaje lubricado en todo en tronco, hacer ligeras presiones, masajear circularmente con el dedo pulgar el glande. Todo el proceso debe ser muy lento. Disfrutando cada sensación.
- Pueden entonces ya comenzar a tirar poco a poco del miembro. Más que jalar, porque no se trata de eso, pueden mover sólo la piel hacia arriba y hacia abajo como si la deslizaran. Es un modo de estimular todo el tronco con un poco de presión. Pueden ir aumentando la velocidad paso a paso (nunca de trancazo) y continuar tratando de contener la eyaculación lo más posible. Cuando sientan que viene tal, deténganla. Hagan una pausa, respiren y reinicien. Al menos un par de veces hagan este proceso hasta finalmente terminar o eyacular.
- Incluso, pueden ‘darse permiso’ en ocasiones de no terminar si no les resulta demasiado incómodo. No les hará daño si una vez a la semana no ’se vienen’ al masturbarse, eso de que se les van a inflamar los testículos no siempre aplica. Si sienten demasiada necesidad de eyacular, háganlo pero suprimirlo de vez en cuando puede ayudar.
De ese modo, y practicando algo que sé que les encanta, pueden crear beneficio en su desempeño sexual. Eso sí, siempre y cuando se haga correctamente. No se obsesionen tampoco, digo, si de repente se les antoja una ‘rapidina’ así como a veces apetece un coito ‘rapidín’, es válido. Mas no lo hagan un hábito.
Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja.
CONTACTO elsy@elsyreyes.com
Dorian:
Este tema es de importancia cultural, estaba yo acostumbrado siempre a la velocidad, pero lo que realmente importa es que hay que pensar en el placer
dianarl:
Elsy me da tanto gusto que te este yendo tan bien! te lo mereces, ojala salgan de gira y puedan venir a Saltillo yo te quiero conocer por que he apren
deisirae:
...Y ya entrados en detalles, y perdón por la pregunta y el comentario, ¿no habrá algun medicamento para incrementar la cantidad de semen que se ey