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Aug
15

El riesgo de los chupetones, parálisis

Más allá de la estética, porque miren que traer sendo chupetón en el cuello (u otra zona) se ve de lo más barato, parece queademás podrían incluir ciertas consecuencias. Dichos estímulos eróticos no son más que succión sobre una zona generando un hematoma por rompimiento de vasos sanguíneos y una acumulación de sangre. Es un trauma. Dependiendo del ímpetu del ejecutante pudiera causar coágulos, dolor e inflamación.

Recientemente, se publicó en diversos medios el caso de una mujer de Nueva Zelanda quien sufrió parálisis parcial por un chupetón de su marido. Se encontraba viendo la TV cuando sintió el brazo izquierdo adormecido e incapacidad para moverlo. Al acudir al hospital, los médicos descubrieron que la causa provenía de un amoratado chupetón que lucía en el cuello. Éste creó un coágulo que se desplazó por el torrente sanguíneo hasta el corazón dando lugar a un mini infarto que promovió la dificultad motriz. Le aplicaron anticoagulantes. No obstante, el médico tratante, Teddy Wu, del Hospital Middlemore en Auckland, comentó a un noticiario que este hecho pudo ser mortal.

¿Cómo ven? Estos casos, claro pueden resultar aislados. Digo, si fuera del todo común, ya tendríamos a muchos adolescentes en la sala de emergencia, pero uno nunca sabe. ¿Qué les parece? ¿Disfrutan haciendo o recibiendo chupetones? Digo, masajear con la lengua y ligeras succiones algunas zonillas del cuerpo puede resultar moy rico, pero ‘dejar la huella del vampiro’ ya es otra cosa.

Aug
5

Sexo con robots. Orgasmo robótico a cuarenta años de nuestra esquina

David Levy es un personajazo, un cerebrazo campeón de ajedrez en su juventud, y actualmente dirige una empresa dedicada al desarrollo de juguetes que incorporan inteligencia artificial. Levy ha dado conferencias internacionales respecto a las relaciones íntimas entre humanos y robots. O lo que él presagia que sucederá y que ha encaminado millones de fantasías, guiones cinematográficos, libros. En su libro, ‘Amor y sexo con robots’ asevera que dentro de 40 años los humanos podremos disponer de sofisticados robots que colmen todas nuestras aspiraciones sexuales. Asegura que los robots tendrán emociones, personalidad, consciencia. Algo así como el personaje de Jude Law en Inteligencia Artificial. Podrán hablar y decir lo que nos gustaría escuchar, hacernos reír y, por supuesto, ofrecer sexo a toda máquina. Vale, que hasta nos podremos poner los moños, pelearnos, tal cual estuviera enfundado en un cuerpo totalmente humano.

En cuanto a la materia carnal propiamente —aunque el término carnal con seguridad tomará otro significado cuando se trate de echar brinco con un robot— podrían ofrecer todo tipo de caricias. El olor corporal, la temperatura, el color y la textura del pelo y del vello púbico también tendrán su interés. Se supone que todo en ellos será ajustable. Según sea masculino o femenino, se podrá elegir la profundidad de la vagina, el tamaño del pene, incluso las dimensiones del ano. No sabemos si también se dispondrá en versión transexual, para satisfacer a los hermanos trans. Se podrán elegir réplicas de nuestros mitos eróticos, hasta al mismísimo Jim Morrison, por quienes nos quedamos con ganas de verlo vivo (pido primeras jaja, o bueno, me conformo con Al Pacino en versión El Padrino).

Sabido es que las características de personalidad representan un considerable papel en la seducción, pero nada amedranta  a este científico. Según Levy, uno de los aspectos fundamentales y a la vez más complejos es el de la interacción, concretamente la conversación. Pero no pasa nada, podremos tener una pareja robot con intereses parecidos a los nuestros, que nos seduzca y siempre se acuerde de nuestro cumpleaños: bastará con introducir las fechas señaladas. No habrá más que programar para tener a la parejas de los mismísimo sueños dorados.

La configuración según nuestros intereses, permitirá borrar o cambiar un programa que no nos guste. O borrarle la memoria, podríamos hacerle olvidar algo que hicimos y que pudo aletar su respuesta emocional de manera negativa. ¿Se imaginan? Ya no hay que pedir perdón, ni trabajar en resarcir la confianza u otros aspectos, sólo dsarle ‘undo’ a la vivencia. Seguramente funcionará como los videojuegos y podremos seleccionar el nivel. Imaginemos que funciona como una consola de juegos, que incluso permita elegir entre diversas opciones del menú. Sexo oral, penetración vaginal, duración de la penetración…

Otros expertos en robótica no lo tienen tan claro. Pero Levy afirma que ya se está trabajando en este proyecto desde distintos campos científicos, por lo que, irremediablemente, los humanos sucumbiremos al encanto de los robots.

Los robots quizás podrían tener su utilidad en la clínica sexual. En el inicio de la terapia sexual se llegó a utilizar, sobre todo en terapias con hombres, parejas sustitutas que colaboraban en el proceso terapéutico, ensayando con ellos las recomendaciones clínicas, cuando el hombre no tenía pareja. Se vio que no era tan fácil manejar esta variable, por las implicaciones emocionales que se daban. Pero… qué pasa si contamos con robots para ayudar a vencer la eyaculación precoz; o que, según se dispongan, estén preparados con un programa paso a paso para llegar al orgasmo. O, con paciencia y dedicación, acarician la espalda y hacen maravillosos masajes eróticos o relajantes.

Ciertamente las posibilidades pueden ser infinitas. ¿Serán utilizados por las parejas para dinamizar su vida sexual, haciendo tríos, cuartetos o vete tú a saber? ¿Qué pasará con el tema de la infidelidad y los celos? ¿Entraremos en competencia con los robots? ¿Habrá quien prefiera’llevar a la boda de su hermana’ a su robot y dejar a la novia en casa?,  ¿eliminaremos el cortejo? Digo, ya pa qué si nomas programas y ¡te ama!  Tal vez desarrolemos una nueva Expresión Comportamental de la Sexualidad y haya quien no logre tener respuesta sexual salvo que esté con un robot. Vlaro, como en todas las expresiones comportamentales eróticas, habrá niveles o continuos. Ya veremos.

¿Cómo será el futuro si llegáramos a integrarlos? ¿Se comprarían uno? ¿Crearíamos la era de mayor soledad y pérdida de humanidad?

Jul
31

Asesinos pasionales

Por siglos se ha considerado un delito machista, por el honor de esos hombres cuyas mujeres olvidaron ‘su lugar’ o se emanciparon en los brazos de un bribón. En las sociedades antiguas retar a duelo constituía un derecho donde  el amante enfrentaba la cólera del deshonrado, quien con la misma facultad podía quitarle la vida a la bígama. Se limitaba a ser tildado como un ‘Crimen contra el honor’ con muchos lenitivos en su sentencia.

Myriam Jimeno, en su libro ‘Crimen pasional: contribución a una antropología de las emociones‎’ afirma, “El que éstos [homicidas] sean mayoritariamente hombres señala que esta acción tiene que ver con las jerarquías de género en particular con la construcción identitaria de masculinidad y feminidad”.
De acuerdo a la Dra. en psicología social Luciana Ramos Lira, investigadora en Ciencia Médicas del Instituto Nacional de Psiquiatría, “Según la evidencia epidemiológica, las relaciones erótico-afectivas, sea matrimonio, noviazgo u otra forma de vínculo de pareja son un espacio en el que se producen violencias emocional, física y sexual. Por lo general, los hombres ejercen más violencia hacia nosotras. Lo puntual es que las mujeres tienen más riesgo de ser asesinadas por parejas o exparejas. De hecho, como menciona el estudio clásico de Elena Azaola, las mujeres matan principalmente a familiares, a sus hijos/as, mientras que la gran mayoría de los hombres matan a no familiares, pero cuando, lo hacen es en alto porcentaje a sus parejas”.

Es difícil tipificar con claridad los crímenes pasionales. Se integran a éstos el femicidio (asesinato por razones de género), los crímenes de odio por homofobia -debido a que la figura legal prácticamente no existe, corruptamente se atañen a las posibles parejas de las y los ejecutados- o a los asesinatos como resultantes de un episodio de violencia intrafamiliar donde a una de las partes se le pasó la mano pero no pretendía matar. No hay cifras específicas debido a la mezcla. Un crimen pasional es exclusivamente aquel que se realiza con fines de castigo o merecido a otra persona con quien se tiene un lazo amoroso o sexual por motivos generados en la relación. Los más comunes son la infidelidad, los celos, el maltrato físico o el abuso sexual hacia el cónyuge o los hijos. Sea premeditado o no. Sea cual sea la orientación sexual.

El término ‘crimen pasional’ fue acuñado por los medios. Se denomina dentro del Título Decimonoveno del Código Penal Federal, homicidio en razón de parentesco o relación. Se castiga con hasta 60 años de prisión. Pero, por lo regular se trata como un ‘crimen en estado de emoción violenta’, es decir, en virtud de las circunstancias que desencadenaron el delito. Dicha se considera por ciertos jueces un atenuante pudiendo dictar sentencia de sólo dos hasta 12 años de prisión. Lo puntual es que es complejo establecerlos, hay muchas aristas ya que sólo ‘la pasión’ rara vez es el móvil. Casi siempre hay asuntos monetarios o sexistas; historias de maltrato prolongado. Pocos matan en nombre del amor súbitamente. Por eso es tan impactante tanto para la ley como para los medios, que se saborean la nota roja, exponer un caso puramente pasional que no haya sido promovido por la violencia intrafamiliar o uso de enervantes. En el DF no pasan de 30 casos anuales.

Las atenuantes debido al estado emocional, son un punto fino. Ciertos grupos lo consideran un ‘apapacho’ de las instituciones, un pretexto machista dado su continuo rostro masculino. En julio de 2008 el Congreso Nacional Legislativo a Favor de las Mujeres solicitó adicionar al artículo136 del Código Penal para el DF, un párrafo donde se especificara que el atenuante surgido por un estado de emoción violenta  no aplicase si el homicidio se cometiera contra la cónyuge, ex cónyuge, concubina, ex concubina o haya tenido una relación de pareja.
La refutación se basa en que dichos individuos no representan un peligro para la sociedad: la intensa emoción envolvió todo lazo entre sentimiento y pensamiento provocando una ambigüedad para su tratamiento jurídico. Hay una condescendencia generalizada hacia los que matan ‘por amor’.

Ramos Lira comenta, “no estoy de acuerdo con que se utilice como atenuante el estado emocional de los homicidas, porque esto condona. En caso dado, habría que considerar que cuando las mujeres han vivido violencia extrema, también pueden matar al hombre como una manera de ‘escapar’, tal y como plantean propuestas estilo la de Lenore Walker, y que éstas pueden sentirse totalmente atrapadas psicológica y socialmente”.

Lo turbulento del hecho radica en que todos en teoría somos potencialmente capaces de caer en esa ceguera transitoria al hervirnos la sangre.  En las relaciones de pareja las oportunidades de roce que dan la continua convivencia pudieran fomentar la violencia y por lo tanto el homicidio. Todos nos hemos descubierto incapaces de comportarnos negativamente ante gente menos habitual a nosotros mientras surge de manera natural cuando estamos con la pareja; porque nos conoce. Porque podemos llegar a tal simbiosis que nos parece propia. Con esa misma tendencia podemos –aunque a primer pensamiento nos parezca irreal- tomar su vida y acabarla. Pero ¿qué nos lleva a cruzar ese límite?

Tal vez dormimos con el enemigo. Las reacciones humanas pueden avisar en ocasiones, en otras nos acuchillan sin esperarlo. Nos preguntamos si existirá un perfil determinado de un posible verdugo.
De acuerdo a la antropóloga sexual Yesenia Peña Sánchez, profesora e Investigadora de la Dirección del Instituto Nacional de Antropología e Historia, “Sería aventurado generar un perfil, puesto que más que un asesino pasional se trata de un hecho individual o colectivo en que el crimen es ejercido como una forma de poder y control sobre otro por el hecho de romper las reglas y normas que se asumen establecidas en sus roles de género o sexuales, desenlazado por eventos contextuales o situacionales de difícil observancia y de muy variado origen”.

La Dra. Ramos Lira agrega, “no me parece adecuado hablar de asesino ‘pasional’, podría decir que no hay como tal un perfil, sin embargo, existen factores de riesgo que pueden posibilitar que los hombres maltratadores de sus parejas tengan el potencial de lesionarlas gravemente o matarlas. Las mujeres que tienen parejas violentas tienen más riesgo de ser asesinadas cuando ellas quieren dejar la relación, por esto deben de tomarse las precauciones necesarias, tales como evitar que el maltratador se de cuenta de que la mujer va a irse de la casa.

En caso contrario, un estudio de mujeres homicidas de su pareja mostró que las circunstancias bajo las que ellas cometieron el delito eran
a) las reclusas presentaban antecedentes de maltrato conyugal;
b) como factores desencadenantes comunes previos al momento de cometer el delito, habían sido golpeadas e insultadas por sus compañeros frente a sus amigos y/o personas desconocidas; y
c) ninguna negó haber cometido el acto”.

Focos Rojos
>Es depresivo o agresivo de modo recurrente.
>Es demandante de tu presencia al grado de incomodarte, chantajea.
>Padece algún trastorno mental y no se atiende.
>Consume alcohol y/o drogas.
>Tiene acceso o usa armas.
>Las peleas en pareja cada vez rompen más límites llegando al manoteo hasta los golpes.
>Te golpea recurrentemente.
>Amenaza con matarse, matarte o matar a los hijos sobre todo si intentas dejarlo(a). La mayoría avisa previamente.
>Te sigue, persigue y busca información que den bases a sus sospechas.
>Ha intentado suicidarse. La idea la muerte está en su cabeza, un día puede ser hacia él o ella, otro, hacia ti.
>Te ha llegado a secuestrar o impedirte salir o contactar ayuda.
>Suele tener episodios de terrible vergüenza por sus actos, pide perdón y promete no reincidir. De la noche a la mañana se vuelve una ‘pera en dulce’.
> Ha intentado matarte (¿Así o más claro?).

Jun
11

Misofilia, buruseras, namaseras… ropa interior usada que venda

Bueno que la crisis a todos aguza la inteligencia. En muchas ocasiones en favor de las fantasías ajenas. Los misofílicos están hallando todo un mercado que les evita la pena de andarse robando las prendas íntimas usadas en lavanderías, tendederos y hasta en los cestos de ropa sucia de amigos que visitan. Esta expresión de la sexualidad o expresión comportamental de la sexualidad consiste en la excitación a través de manipular pero sobre todo oler los humores, sudores y demás fluidos que quedan impregnados en la ropa y lencería. Ésta, como expresión comportamental, se reconoce entre el grupo de las inofensivas o que no implican riesgo a la integridad de uno mismo u otros, sino como conductoras de excitación y fantaseo. Bueno, vamos, podríamos hablar de ‘víctimas’ en  el momento en que el gozoso se ponga a robarles los calzones a otras (miren que unos salen re caros), o bien, que para su pareja sea algo incómodo, le parezca complejo de entender o grotesco. Y por supuesto, como ya hemos hablado otras veces en cuanto a las expresiones comportamentales eróticas exclusivas, cuando se busque con tal frecuencia, se esté supeditado a ello, se dependa, que afecte otras áreas de vida. Tal cual una adicción.

En fin, volviendo a estos amantes de los olores ajenos, pues mamá Internet nuevamente se pone al servicio. En países como Japón, ya es todo un negocio, incluso no sólo virtual. Las Buruseras son tiendas donde las chavalas de ojito rasgado pueden ir a vender su ropa interior sucia, y mientras más, mejor para que los mismísimos caballeros o claro, damas que requieren de sus olores para excitarse acudan a comprarlas. Por otro lado, las namaseras (nama quiere decir fresco), son otra vertiente pero en ésta las chicas están ahí, de manera presencial y el cliente elige y acto seguido ante sus ojos se quitan la ropa para que él se las lleve bien metidas en una bolsa ziploc para que no se le escape la escencia en el camino a casa. Hay chones, tangas y demás rondando de los 5000 a los 10, 000 yens, lo que nos da, al tipo de cambio del día de hoy, entre 730 a 1400 pesos.Y el precio casi siempre radica en la cantidad de días que la usuaria lo trajo puesto. Y pueden incluir la foto de la misma, digo por aquello de las imágenes mentales.

Y claro, aunque en México no tenemos esos establecimientos clandestinos al menos no de modo muy conocido, hay quien se anuncia en la red. Me encontré esta compradora y esta vendedora. Miren lo que son las cosas.

¿Cómo lo ven? Nombre pues déjense el mismo chon unos quince días y en una de esas lo subastan a precio millonario. Jajaja, no es cierto, pero resulta interesante, ¿no creen? Todos unos ropavejeros del sexo.

May
17

Spanking, nalgadas como expresión sexual

El spanking o nalgadas sexuales se consideran una práctica común y ha generado hasta subculturas de verdaderos amantes del nalgueo.Gracias a la madre red, y sus hijastros como el Facebook, diversos grupos se han logrado contactar a través de sitios donde se dan consejos sobre técnicas, uso de ciertos objetos para aplicar el spank y hacerlo más ‘sabroso’.

De acuerdo al grado de fuerza usada pueden constituir una buena herramienta de disfrute. Y totalmente respetable, siempre y cuando se esté de acuerdo y se disfrute. Consenso sexual, como siempre. Integran dos factores que sexualmente suelen ser disfrutables: el goce de ser dominado ante los deseos de otro y el ‘castigo’ propinado de quien domina como un juego ante una situación que inconscientemente se considera como ‘mal comportamiento’. O sea, ‘te nalgueo niña mala’, jaja. El gusto es más común en hombres; ser ellos quienes sueltan la mano sobre el trasero.

Algunos autores consideran que hay rasgos de emulación de los correctivos dados por los padres durante la infancia que proveen alivio ante un acto que concebimos como pecaminoso. Y por su lado, Tom Johnson en su artículo The Sexual Dangers of Spanking Children, afirma que nalguear a un niño puede afectar su desarrollo psico sexual y pudiera considerarse un tipo de abuso sexual ya que como los senos, las nalgas son zonas con connotación erótica. Esto puede crear una correlación de placer-culpa que el niño llevará a sus relaciones sexuales. De cualquier modo es una expresión de la sexualidad, una expresión comportamental. De eso a que el gusto haya nacido sólo en personas que de niños fueron nalgueados por sus padres, seguirá en debate, supongo. También puede ser una gran herencia del porno, es común ver esto y como todo animal que ama imitar, el humano lo percibe como placentero y desea ponerlo a prueba. Que nalguear a los niños sea abuso sexual, bueno, me parece algo aventurado. Abuso, sí, abuso físico. No hay razón válida para golpear -como sea- a un niño. Aunque hay padres que dicen que hay momentos en que una buena nalgada es el remedio. Allá ellos y sus métodos y sus paciencias hechas puré.

Pero retronando al spanking, ¿les gusta? ¿Les parece inadecuado? ¿Todo depende de la intesidad, la dinámica y de que no se le ocurra sacar el cinturón? ¿Se ofenden si de la nada su pareja suelta la nalgada? ¿Cómo lo perciben?

May
10

Celebraciones sexuales, modalidades y fiestas


Existen diversas modalidades de fiestas con propósitos sexuales de acuerdo a intereses, gustos o expresiones comportamentales, según numerosos autores –y aunque este tipo de celebraciones datan de tiempos ancestrales, desde antiguas civilizaciones, clanes y culturas- en las últimas décadas han tomado mayor fuerza. En realidad, digamos, gozan de mayor apertura, se han apoyado en el ciber espacio para hallar mayores adeptos pero nunca han dejado de existir. Simplemente muchos creen que el estilo de vida swinger es medianamente reciente cuando comenzó, según se cree, desde finales de la Segunda Guerra Mundial, con las Key Parties.

Las fiestas entre hombres con orientación homosexual donde algunos se trasvisten y se dan diferentes juegos por la obvia carga homofóbica se mantenían casi como sociedades secretas o se instalaban en zonas rojas con accesos muy limitados como el famoso Baile de los 41. El cual, se hizo tan famoso: en noviembre de 1901 se realizó una redada a una casa particular donde un grupo de 41 hombres –entre los cuales 19 estaban travestidos- llevaban a cabo un baile con toda pompa donde tenían contacto erótico y sexual. Un oficial los observó desde afuera y avisó a la comandancia, quienes se presentaron a detener lo que llamaban un acto de inmoralidad, de ‘pervertidos’ y ‘lagartijos’. Fueron castigados con la cárcel y trabajos forzados.  Se presume que los asistentes eran miembros de la alta sociedad por lo que muchos compraron su libertad y la lista nunca fue revelada. Este hecho derivó en un escándalo de prensa llamado ‘El Baile de los 41’, se prestó a sátiras, rimas, caricaturas y chisme. Desde entonces, según el historiador Francisco Urquizo en diversas crónicas, “En México el número 41 no tiene ninguna validez y es ofensivo [...] La influencia de esa tradición es tal que no hay en el ejército, División, Regimiento o Batallón que lleve el número 41. Llegan hasta el 40 y de ahí se salta al 42”. Curiosamente, se rumoró que en realidad los invitados sumaban 42, el participante a quien se dejó huir era yerno de Porfirio Díaz, Ignacio de la Torre y Mier.

En fin, hoy en día hay otras modalidades como los T-rooms , un anglicismo utilizado comúnmente en la comunidad LGBT para referirse a un lugar ya sea una fiesta o un club donde se tiene sexo anónimo. La mayoría incluye únicamente hombres y hay diversas modalidades de los mismos: exclusivamente orales, otras donde se permite la penetración, interacción vouyeurista (participar sólo viendo), la masturbación, hacer tríos, y en el caso más riesgoso, el sexo sin protección o bareback con el fin de hacerlo más “extremo”). Este último en México es conocido como ‘Fiestas a pelo’.

Pero existen numerosas celebraciones heterosexuales además de las diferentes variedades o dinámicas swinger y cuartos oscuros heterosexuales, tales como

>Clubes sadomasoquistas. Se arman juegos de roles de obediencia y esclavismo sexual. Casi siempre un participante es inmovilizado y amordazado mientras uno o varias dominatrix le aplican todo tipo de torturas eróticas.

> Masturbatones. Lo único permitido es autoestimularse y observar a los otros hacerlo.

>Grupos de Masaje erótico. Se instalan en edredones o alfombras suaves y la diversión consiste en turnarse unos con otros a darse masajes en todo el cuerpo; si gustan, con su respectivo ‘final feliz’. No se permite la penetración pero sí la estimulación genital.

>Celebraciones Místicas. Buscan la ritualística y la comunión con las fuerzas universales representadas por el dios y la diosa a partir de la unión sexual. Se invocan deidades como la Madre Tierra y su fin –al menos de origen- no es lúdico sino espiritual. Algo parecido a la ‘orgía’ a la que acude Tom Cruise en ‘Eyes Wide Shut’ del fallecido genio Stanley Kubrick. Claro, la mayoría de éstas se han desvirtuado.

Otras fiestas con tonos ‘sexuales’ o más bien, relativos a la sexualidad se han celebrado de manera especial. Por ejemplo el pueblo apache rinde un culto amoroso a las chicas que comienzan a menstruar. Al suceder, realizan la ‘ceremonia del amanecer’ o na’ii’ees: durante cuatro días se celebra la unión de la chica con la Madre Tierra a través de danzas, cantos, ritos sagrados y regalos; es pintada de blanco y con arcilla para que la bendición de la tierra caiga sobre ella. A partir de ese momento a la mujer se le considera poderosa y bendecida por su fertilidad. Una verdadera fiesta que hasta la fecha es honrada en las reservaciones de indios americanos.

Los nativos rusos, un lugar donde pervive el chamanismo de origen femenino más antiguo, reconocen la llegada de la menstruación como el momento en que una mujer puede vivir  goce del sexo, el orgasmo como un modo de iluminar la conciencia y expandir la energía –aun cuando la actividad sexual sea en soledad. Creen que la sangre menstrual es la única que el cuerpo expulsa sin ningún acto de crueldad ni heridas y es una representación de un reinicio de ciclo cada mes. Esta sangre es sagrada para quienes adoran a la diosa (la Tierra) y se la ofrendan. Se celebra con una fiesta tradicional celta para dar inicio a un período de profunda sensibilidad en el que las mujeres estarán más perceptivas que nunca para consultar oráculos y confiar en las visiones y la intuición; un don femenino. Suponen que la Madre Tierra devuelve a sus mujeres la energía a través de la vulva por lo que danzan desnudas sobre los campos sembrados para fertilizarlos.

Cada fiesta depende de sus integrantes, el resto y la regla de oro de la sexualiad ‘No me hago daño a mí, no hago daño a mi pareja, no hago daño a terceros’, emocional y físico. ¿Qué tal? ¿Organizarían una?

 
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