Browsing articles in "Complejidades/ expresiones comportamentales de la sexualidad humana"
Apr
16

Riesgos del abuso sexual a animales

De acuerdo a investigaciones del Programa de Promoción de Salud de la Universidad de Columbia, tener sexo con animales puede causar salmonela, campilobacteriosis (que produce desde diarreas sanguinolentas hasta fiebre tifoidea y paratífica), pulgas, gusanos y garrapatas en vello pubiano y piel, y otros virus. El mayor riesgo de transmisión de ITS en esas prácticas, proviene del contagio entre los participantes que comparten el mismo animal.  La brucelosis, por otro lado,  la cual es provocada por la bacteria  Brucella afectando diversas especies animales , esta enfermedad provoca orquitis (inflamación de los testículos) fiebre y esterilidad en machos, en hembras abortos e infertilidad, no solo por el contacto sexual sino por la ingesta de productos animales contaminados como leche, quesos crema etc. Otras bacterias como el Ureaplasma, son bastante comunes, en el rubro de los parásitos es importante la Trichomona, la tricomoniasis provoca flujo vaginal, comezón e irritación y en el hombre una ligera irritación a la micción. En México no existen estadísticas al respecto, pero estas enfermedades y otras zoonosis están presentes en diversos estados de la república, tanto por la zoofilia así como una mala higiene y sanidad de los poseedores se animales.

Por encima de todo, me parece una crueldad enorme, ya que un animal (que es un ser vivo) jamás podrá dar su consentimiento para un acto sexual, además de ser ilegal en muchos lugares del mundo. Y aquellos con dicha expresión comportamental, la zoofilia, sobre todo cuando es exclusiva o sea se dependen de ella por completo para tener respuesta sexual, me hinchan el hígado cuando dicen ‘¿Quién dice que al animal no le gusta o no lo disfruta?’. En sexualidad la expresión de consentimiento debe ser conciente y no tácita o presumible, es lo mismo que abusar de un niño o de una persona con capacidades especiales. Es un ser vivo con derechos. Que al manipularlos puedan tener una respuesta sexual como la eyaculación, es obvio, están vivos pero eso no implica que no hay un abuso de sus cerechos. Seamos concientes. No se puede decir ¿Y qué tal que le gusta? En verdad soy respetuosa de la diversidad, de las expresiones infinitas de la sexualidad pero al pasar lo límites de integridad de otro ser, es otra cosa. En verdad hay que dejar de ser un virus que ataca todo lo que encuentra, en este caso especial, a los  animales.

Apr
3

Ondinismo: orina y sexo

El ondinismo o excitación por integrar la orina durante las prácticas sexuales es una expresión comportamental que puede surgir de fantasías o fijaciones con diversas connotaciones. Desde sentido de control, dominación y humillación hacia quien se orina, y para quienes gustan ser orinados supone un fetiche o hasta una dependencia relacionados con aspectos que convierten la micción en un objeto de deseo.

Puede tener diversas interrelaciones con otras conductas y expresiones como voyeurismo: placer sexual al ver o ser visto durante la micción; orinar en la cara y cuerpo de otro, conocido comúnmente como ‘lluvia dorada’ o urofagia que implica beberla (parte de las prácticas BDSM). También se integra el orinar dentro del ano o vagina de una persona. Ésta última, de acuerdo a Benjamin J. Sadock y Harold I. Kaplan en su libro Synopsis of Psychiatry, es una práctica común en violadores ya que denota ‘dejar una firma o huella’ en la víctima. Según el ginecobstetra Mario Arellano Furier, “no es recomendable aunque la flora vaginal puede defenderse de las bacterias de contacto. La orina pese a tener toxinas éstas no suelen generar infecciones aunque sí irritar el tracto vaginal por su acidez”. Si desearas llevar esta fantasía más allá, recuerda pre negociar con ella ya que puede resultar denigrante.

Feb
5

Pies fetichistas

La podofilia o fetichismo de pie es un comportamiento sexual poco estudiado. Un fetichista de pie se excita al ver, tener contacto, oler, chupar, etc. un pie –que es identificado como un objeto de excitación o medio de deseo- ya sea propio o de alguien más, igualmente se relaciona con la excitación al ver zapatos del sexo opuesto. Lo detecta como algo tan poderoso y deseable como los genitales. Dado eso, un podófilo (ojo, no es pedófilo, esos son otros andares), la penetración con el pie equivale en su psiquis a ser allanado por un pene. Según Freud decía ‘La experiencia del infante con su madre puede involucrar adoración por su pie. Si esto deja una huella en la conducta sexual durante este período puede llegar a transformar el pie en el primer objeto de excitación sexual’. Por otro lado, según el Profesor Vilayanur Ramachandran, Director del Centro de Estudios del Cerebro y Cognición de la Universidad de California, el pie y los genitales emplean zonas adyacentes en él córtex somático-sensorial, potencialmente enlazándose.

No se considera una expresión comportamental peligrosa siempre y cuando no se convierta en una obsesión (que se vaya por la vida compulsivamente buscando pies qué estimular, que te penetren o se busque ser lastimado con dichas penetraciones).

Sólo hay que tener sumo cuidado ya que es una extremidad grande y con una forma poco adecuada para la vagina u otras cavidades. Se requiere de mucha higiene, tiento y lubricación…

Ahora sí que cada quién sus gustos… ¿Pies?

Jan
11

Bug chasers, giftgivers: fiestas de VIH (Repost)

Los bug chasers y giftgivers, denominados así por la propia comunidad gay hardcore, son principalmente hombres con orientación homosexual que participan en actividades anales sin protección (bareback). Un submundo de la comunidad LGBT cuyo propósito específico es contagiar o ser contagiado con el virus del VIH.

El bug chasing ha sido estudiado desde perspectivas psiquiátricas, sociológicas y criminalísticas. Todas tratando de encontrar por qué demonios hacen eso. Las respuestas son inquietantes. Así como complejas resultan las estrategias para frenarlos ya que crecen al ritmo del Internet, donde se vieron surgir a finales de la década de los 90. Aquí las causas y factores.

Identificación, rebeldía y suicidio
Deann K. Gauthier y Craig J. Forsyth, investigadores de la Universidad de Louisiana, desde el punto de vista sociológico-antropológico encontraron en sus estudios de 1999 causas como auto destrucción –debido al rechazo e imposibilidad de encajar en la sociedad- ,  deseo de pertenencia dado que se ha transmitido una concepción generalizada de la comunidad gay como proclive a los excesos sexuales;  y actos de resistencia política hacia la moral sexual tradicional y la ortodoxia científica.

Un salto emocionante
En 2004, los doctores Christian Grov y Jeffrey T. Parsons del Center for HIV/AIDS Educational Studies and Training en Nueva York, analizaron el perfil de 1228 hombres con actividad en línea con dichos propósitos y encontraron que sólo el 36% buscaba genuinamente ser contagiado con el virus. Los demás, lo percibieron como una práctica sexual excitante cuyo mecanismo disparador es el riesgo. “Es como tirarse de un bongie”, comentaron algunos. En 2003 el documental The Gift de Louise Hogarth, mostró las dinámicas de ‘ruleta rusa’ en el bug chasing en bares gay de Nueva York.  Seropositivos y seronegativos fungían como giftgivers, el placer de los bug chasers radicaba en no saber si los penetraría ‘una bala’ con VIH o saldrían limpios.

Apapacho público y control
Mark Blechner, doctorado en psicoanálisis por la Universidad de Yale, ha hallado en sus investigaciones de una década a la fecha, motivos como búsqueda de compasión pública y cuidados por parte del Estado, obtención de beneficios médicos y seguridad social.

Mejor lo encuentro a que me encuentre
Algunos de los pacientes de Blechner admitieron incluirse en el bug chasing como una manera de mitigar el constante miedo a ser contagiados de VIH, evitándolo al infectarse concientemente. Phillip Banks, director de HIV prevention for AIDS Vancouver, declaró a la prensa canadiense que “para algunos gays la sensación de que el virus es inevitable, los ha estresado al grado de preferir adquirirla como un alivio a esa presión”.

Un don
Michael Graydon, investigador de la Universidad de Carleton en Ottawa, estudió el fenómeno y presentó sus resultados a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Atlanta en 2004 donde comentó, “A veces se describe como el don de la muerte. Otras veces, como la iniciación a una fraternidad, un hecho positivo que los une e identifica”.

Patología psiquiátrica, no subcultura
Seth Kalichman, profesor de psicología en la Universidad de Connecticut, especialista en investigación del comportamiento de enfermos de SIDA, se muestra escéptico. Afirma que no se trata de una subcultura sino de la diseminación del deseo suicida de una serie de personas con trastornos. “Hay personas enfermas mentales en todo el mundo. Unos quieren matar presidentes, otros infectarse o infectar de SIDA”, añade en uno de sus reportes.

Resultados obvios como otros tantos que resultan catastróficos para quienes no buscaron el SIDA: algunas organizaciones y fundaciones han dejado de proveer ayuda a este rubro debido al conocimiento del fenómeno.
En México aún no se detecta el bug chasing como tal pero sí se tiene conocimiento de reuniones sexuales cuyo fin es el no uso del condón o bareback. La comunidad las denomina ‘fiestas a pelo’. Cuando creemos que hemos llegado al fondo del dolor y la estupidez humanos, algo nos recuerda que todavía no acabamos.

Jan
7

Autoimagen sexual, ¿cuál es el costo de ser deseable?

Coco Chanel, la revolucionaria diseñadora de modas y creadora de fragancias, dijo “Yo no vendo perfumes, vendo esperanzas”. Esta sencilla frase condensa todo lo que mueve a un ser humano al realizar cualquier compra que implique una mejora o cuidado de su imagen. Nos desternillamos por dotarnos de un estatus, no sólo hacia los ojos ajenos sino hacia la voz dentro de nuestra cabeza que nos dice “Vales tanto” con base en los logros y claro, el aspecto. Ese mismo que desde niños aprendimos que nos daría cierto resultado con el sexo opuesto. Vivimos pagando por sexo (y no me refiero a buscar sexo servicio), la compra de un desodorante o hasta de un auto tiene una promesa, una esperanza por cumplirse: serás atractivo. Eso por ende te hará deseable. ¿Y cuál es el premio de ser deseado? Conciente o inconciente, el honor de ser amado y/o, claro, cogido; regocijado sexualmente. Ya no hablemos de todos esos factores que implican desembolsos y regalos en pro de satisfacer a la pareja y que también se convierten en la ‘esperanza de Coco’. Todos pagamos por sexo. Y vivimos buscándolo sin siquiera advertirlo.

Acá les dejo un texto mío publicado en CM sobre la importancia de nuestra autoimagen sexual y la de burradas que podemos hacer por ello.

La autoimagen es el concepto que cada uno tenemos de nosotros mismos. Hoy el mundo de la sexología se encuentra con una serie de trastornos derivados de una búsqueda estética imperiosa cuyo origen yace en la autoimagen sexual. Como nunca, nos urge ser atractivos y los resultados son cifras a la alza de personas sometiéndose a tratamientos y cayendo en desórdenes. La Dra. Debra  Herbenick del Center for Sexual Health Promotion en Bloomington, EU, en su estudio Development and Validation of the Female Genital Self-Image Scale, afirma “nunca antes hemos necesitado tanto ser deseados sexualmente. Jamás nos preocupamos de este modo por cómo lucen hasta nuestros genitales, ni tampoco era común caer en trastornos del deseo y la autoestima bajo la creencia de que nuestro cuerpo no es tan atractivo como debiera”.
He aquí las prácticas y trastornos más frecuentes derivados de la obsesión por hacernos merecedores y sentirnos aptos para ser deseados. Parece ser que seguimos buscando afuera lo que siempre ha estado dentro de nosotros.  Los desórdenes alimenticios –por tener raíces emocionales más profundas- están exentos de este grupo.

Cirugía cosmética
Y no sólo hablo de estiramientos faciales, botox, liposucciones y acomodamiento de carnes. De acuerdo a la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica (ISAPS) y la American Society of Plastic Surgeons , (ASPS) desde el 2000 se han incrementado en 300% las solicitudes de intervenciones de embellecimiento genital y blanqueamiento anal a base de láser e hidroquinona. El 20% de los pacientes son hombres.
Las más demandadas consisten en disminuir e igualar el tamaño de los labios mayores y menores o labioplastia; circuncisión del clítoris, lo cual lo hace más sensible y pequeño; liposucción del monte pubiano y labios mayores (para que luzcan menos abultados) e himenoplastia o reconstrucción del himen: una virginidad construida en el quirófano.
Las solicitudes masculinas más recurrentes son el aumento de longitud peneana y claro, la circuncisión por estética, considerada por algunos grupos no sólo innecesaria sino mutilación. Este tipo de intervenciones, cuando se buscan recurrentemente, también se colocan dentro de la Adicción a la Cirugía Cosmética o CSA, por sus siglas en inglés.

Por otro lado la demanda por aumento de senos se ha incrementado en un 400% desde 1992. En una encuesta realizada por la Universidad de Indiana a mujeres que se habían colocado implantes mamarios por estética, éstas reportaron un mayor nivel de excitación y placer sexual al verse con unas lolas copiosas, redondas y firmes.

Tanorexia
La piel bronceada es identificada con una herramienta poderosa de sex appeal. En ese camino, muchos han caído en lo que desde 2005 se comienza a considerar una adicción al sol y las camas de bronceado. Las consecuencias dermatológicas pueden ser fatales. Al igual que otras adicciones, causa síndrome de abstinencia y afecta otras áreas de vida. En 2007 el terapeuta sexual alemán Karl Pflugbell expuso el caso de un hombre que no conseguía erecciones a menos que su piel estuviera perfectamente dorada.

Trastornos sexuales por auto imagen corporal
El disgusto por la propia imagen puede llegar a enloquecernos y a matarnos el deseo, es decir provocar deseo sexual hipoactivo. Según un estudio de la Society for the Scientific Study of Sexuality, hasta el 40% de las mujeres a nivel mundial sufren de una disminución de la libido cuando se sienten subidas de peso o alguna parte de su cuerpo (incluida su genitalia) no les parece agradable. Y hasta el 60% se niega a un encuentro sexual por vergüenza. Otros trastornos como la anorgasmia también están supeditados al gusto físico de sí mismas. Cuando los niveles de testosterona (hormona responsable del deseo) son adecuados y no hubo hechos traumáticos antecedentes, comienza el verdadero trabajo de los terapeutas pues la recuperación consistirá en enseñar a la paciente a amar, conocer su cuerpo y aceptarse. Entonces, de ese modo sentirán que merecen sentir orgasmos.

Los hombres no se escapan. Diversos estudios en endocronología suponen que la correcta producción de hormonas sexuales puede derivar de factores psicológicos. “Estos pueden influir en la tasa de secreción de GnRH, testosterona y estrógenos y por lo tanto también disminuyen las funciones sexuales, tanto en el hombre como en la mujer”, advierte el Dr. Gustavo Berzunza Castro. La falta de producción de dichas sustancias puede incluso provocar menor producción de esperma. “Para muchos animales es imposible el ritual de apareamiento o ya la fecundación si se encuentran en condiciones poco agradables o estresantes para ellos. Los seres humanos encontramos incomodidad en nosotros mismos y sucede lo mismo”, agrega. Nos parecemos demasiado entre especies. De este modo se teoriza incluso que muchos problemas de infertilidad pueden venir del poco goce de uno mismo. Parece que es momento de trabajar en la autoestima.

Dec
28

‘Dogging’, un estilo de sexo grupal

El término ‘dogging’ es un eufemismo británico para nombrar al sexo en un lugar público o semipúblico. Como aquello de encontrar excitante el sexo en un parque, el cine, la famosa biblioteca de la universidad (uy, qué tiempo aquellos jajaja). No obstante pese a que múltiples personas lejanas a padecer una parafilia lo encuentran excitante, el dogging como práctica de subcultura llega mucho más allá. En dichos ‘extremos’, con frecuencia se cuenta con la presencia  —tan sólo mirando o participando activamente— de más de dos personas. De hecho, puede generarse una situación de sexo grupal. La práctica del ‘dogging’ en algunas ocasiones se traduce al castellano como ‘cancaneo’. Y alude —directa e indirectamente— a la práctica del exhibicionismo y del voyeurismo.

Un punto complejo de los encuentros de ‘dogging’ es que a menudo se convocan a través de Internet y se arma la ‘horchata’ u ‘orchata’ con todos los riesgos que esta implica.

Originalmente, el término ‘dogging’, mismo que surgió en Gran Bretaña, se usaba para referirse a la práctica o actividad en la que alguien espiaba sin ser advertido a parejas que se encontraban realizando actividades sexuales en el coche o en algún otro lugar público. Es decir, el término se empleaba para referirse concretamente a una conducta voyeurista. Recordemos que una parte esencial del voyeurismo tradicional es la excitación que les supone mirar prácticas sexuales sin ser vistos. En el ‘dogging’ las personas miran y se exhiben abiertamente. En ese sentido se puede considerar una extensión de la práctica del ‘swinging’ o intercambio de parejas con el ‘toque’ de que además, se realiza en público.

La legislación en el Reino Unido es bastante peculiar en este respecto. Estipula que si todos los participantes en la escena de ‘dogging’ son adultos, están ahí voluntariamente, y no pasa por ahí ninguna persona ajena a la práctica, entonces no existe delito. Queda claro que esto no ofrece ninguna garantía a los practicantes. Y muchos otros es falta a la moral y merece detención.

Miren que hay prácticas para todos y para darle imagen a este post decidí poner la siguiente foto de publicidad de Calvin Klein Jeans.

Y… no quiero oírme o leerme como mamá pero no pude dejar de pensar en el mensaje. ¿Esto es cool? Digo a mí me parece una escena erótica bien producida, iluminada y me queda claro su objetivo pero un chamaco recién despertado en el erotismo, ¿cómo lo traduce? Las prácticas de tríos o grupales son -y lo he reiterado mil veces- respetables y válidas, expresiones de la sexualidad, conductas específicas inherentes a los derechos sexuales, pero es un hecho que NO son para todos, y creo (con temor a que me tilden de ñoña) que esto sólo está fomentando una ideología donde el sexo hoy por hoy ya no es más que un tirarse a la carne con quien se deje y esté a la mano, participando de manera grupal cuando ni siquiera se tiene claro quién se es y qué se desea de la sexualidad.

¿Qué opinan ustedes? Porque no es lo mismo experimentar cuando se tienen claros los objetivos que aventarse sólo porque la publi del jean caro-nice y los amigochos dicen que es lo cool y lo in. Honestamente, ¡qué hueva que el sexo tenga que ser así para sentirse! Hay que ver pa dentro no para afuera, muchos no quiere decir mejores orgasmos o experiencia más excitante. Es falta de huevos, perdón, de coraje para autoconocerse y verse como un vehículo infinito de posibilidades y para eso no necesitas más de una persona ¿Tons? ¿No están fomentando un concepto de la sexualidad algo complejo para la bola de mensos adolescentes? Porque cada quien hace con su ‘rabo’ lo que guste pero siempre y cuando tenga la capacidad para asumir la responsabilidad que conlleva. Y ¡muchos!, no tienen ni idea de lo que esa palabra significa.

 
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