Browsing articles in "Complejidades/ expresiones comportamentales de la sexualidad humana"
Apr
21

Adicción a amamantar

Así es, hay mujeres que se hacen adictas a dar de mamar a sus hijos. La leche materna es altamente benéfica para la salud del bebé ya que lo llena de defensas, nutrientes que ningún otro alimento provee, crea un fuerte vínculo con su madre y le da seguridad al chamaco. Y sí, debemos procurar darla, no obstante hay mujeres que se deschabetan y cuando el niño ya tiene hasta dientes y porta uniforme siguen obsesionadas con lactarlos. La leche sale como un reflejo de la succión del niño por lo que se puede producir por mucho tiempo después de parir (siempre y cuando no se haya tenido problemas de producirla) pero la calidad de dicha leche después de tanto tiempo ya no es idónea. No les hace daño pero ya no es tan nutritiva y por lo tanto se hace innecesaria. Salma Hayek acaba de declarar que ella es adicta a amamantar a su hija Velentina. No sé si lo dijo en sentido figurado o de verdad está dentro del campo de los problemillas psicoemocionales.

Según expertos esta adicción u obsesión, mejor dicho, sucede cuando la madre crea un vínculo de dependencia hacia su hijo, encuentra en las sensaciones de lactarlo un sustitutivo a vacíos emocionales y siente que es una forma de controlarlo y evitar que se aleje de ella. Hay una antigua leyenda urbana, que algunos psicólogos aceptan como cierta, de un hombre de más de treinta años que seguía siendo amamntado por su madre. De hecho, en su luna de miel acomodó a su madre en una habitación cercana a su lecho nupcial y sin que la esposa supiera, salía todas las noches por un rato a ser amamantado. Supuestamente (o no sé si eso fue la ‘pimienta’ que los dimes y diretes le regalaron al caso), la esposa los sorprendió y ¡bolas! que se arma la mega hecatombe. Lo cierto es que sí hay casos de mujeres desesperadas por continuar amamantando y generalmente requieren de ayuda psicológica. ¿Alguien sabe de más casos de estos?

Jan
26

De pedófilo a pederasta

Estoy haciendo una investigación sobre un caso para un artículo sobre la pederastia, específicamente sobre los ciber pederastas. Realmente se abren demasiadas interrogantes sobre el origen de esta conducta, es decir, la pedofilia. De acuerdo a algunas gacetas, estudios y cuadernos de sexología, es un verdadero sufrir padecer pedofilia. Que no es lo mismo que pederastia.

La pederastia se refiere a las relaciones sexuales entre un adulto y un menor, es reconocido como abuso sexual. Por su lado, la pedofilia, es la inclinación por parte de adultos a sentir una atracción sexual primaria hacia niños o adolescentes.

Desde el año 2002 se ha debatido la posibilidad de sacar la pedofilia del apartado de parafilias del Manual DSM IV (Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) debido a que es ajeno a la voluntad del sujeto. A causa de su naturaleza, existen dudas sobre si debe ser considerada no una parafilia o, como ahora se le busca reconocer, expresiones de la sexualidad, sino un trastorno mental, como la esquizofrenia y muchos otros. Algunos investigadores del Instituto en Estudios Avanzados de Sexualidad Humana en San Francisco afirman que el pedófilo es una víctima lo lleva a ser victimario (pederasta).

Realmente complejo porque el ser peófilo no conlleva un delito pero sí cuando la misma filia te hace buscar el objeto de deseo y por lo tanto incurrir en abuso.Hay casos de verdad dolorosos, gente que narra su calvario al sentir dichas inclinaciones sexuales y saber que está mal, que es un delito. Prácticamente es imposible de frenar el proceso. ¿Qué puede hacerse con estas personas más allá de la terapia?, misma que no garantiza que no vayan a sucumbir a sus deseos y por lo tanto no salgan en busca de niñ@s. No hay medicamentos que controlen, por un tiempo se propuso -babosamente- la castración química, impidiéndolos de mantener erecciones pero el cerebro no se puede ‘castrar’ y el pene no es el único miembro con el que se puede abusar sexualmente de un niño. Es claro de acuerdo a la mayoría de los psicoanalistas que hay heridas profundas de la infancia y bla bla bla que lleva a dichas personas a desear contacto sexual con menores pero ¿hasta dónde hay respuestas en estos casos? No se le puede privar de los derechos básicos a un pedófilo. Mientras tanto ¿cómo mantener salvos a los niños? De acuerdo a diversas estadísticas la mayoría de los niños que han sufrido abuso, ha sido por parte de familiares, maestros, amigos o hasta los sacerdotes de su iglesia. Por lo regular se da en un ambiente de absoluta confianza y donde menos se imagina. Realmente complejo. ¿Qué opinan?

Sep
27

Exhibicionismo

‘¡Eres una exhibicionista!’, solía decirme mi madre cuando en mis tiempos preparatorianos salía a la calle con minifaldas que de milagro me tapaban el trasero. El hecho de que una persona quiera lucir sus carnes bajo diminutas prendas o escotes profundos nada tiene que ver con la parafilia. Es un simple gusto por mostrar lo que te gusta de ti, claro sin llegar a lo burdo, onda pezonera de Niurka para un evento de gala. Y jamás aceptaré esos preceptos de la iglesia y algunos mochos que afirman que aquella mujer que se vista escotada o con falda corta no puede quejarse si es violada o molestada. Mierda absoluta.

En fin, el exhibicionismo suele tildarse socialmente como perversión. Cuando tal término ya ni existe. Nunca falta el tipo que se para fuera de escuelas o paradas de autobús y muestra sus genitales erectos o no erectos y la gente lo adjetiva como pervertido. En realidad sufre un padecimiento: exhibicionismo.

De acuerdo al DSM IV, mismo que hemos citado miles de veces en este blog por lo que su-pon-go que ya saben que es el manual de transtornos mentales usado en todo el mundo, el exhibicionismo consiste en una tendencia persistente o recurrente a exponer los órganos genitales a extraños (normalmente del sexo opuesto) o a gente en lugares públicos, sin incitarlos o intentar un contacto más íntimo. Normalmente, aunque no siempre, suele haber una excitación sexual durante el período de la exposición y el acto suele terminar en una masturbación. Esta tendencia puede dar lugar a un comportamiento que se manifiesta sólo en períodos de crisis o de tensiones emocionales, separados por otros períodos en los cuales está ausente el comportamiento exhibicionista. Se limita prácticamente a varones heterosexuales, que se exhiben a mujeres adultas o adolescentes, normalmente confrontándolas, desde una distancia de seguridad, en lugares públicos. Para algunos el exhibicionismo es su única descarga sexual, pero otros simultanean este comportamiento con una vida sexual activa, con relaciones de larga duración, a pesar de que sus impulsos exhibicionistas pueden ejercer una mayor presión en momentos de conflicto en sus relaciones. La mayoría de los exhibicionistas encuentran que sus impulsos son difíciles de controlar y son vivenciados como propios. Si el testigo se sorprende, asusta o impresiona, suele aumentar la excitación del exhibicionista.

No hace mucho tuve un caso de un chavo que encontraba demasiado excitante ponerse un traje de baño blanco en las albercas y su búsqueda era clara, que se notara debajo de la tela mojada su pene y testículos. El que la gente lo observara e incluso se burlara de él le parecía delicioso. Evidentemente había un trastorno y heridas emocionales que atender.Pero es importante no confundirlo con el gusto por mostrarse desnudo ante la pareja o alguien a quien se desea atraer. Esto es normal, totalmente animal, muchos mamíferos se acicalan y muestran sus genitales en tiempos de procreación, en la calenturienta primavera.

Pero nadie negará que es incomodísimo como expectador del parafílico, sobre todo cuando dicha práctica se combina con la necesidad de mostrarse en plena práctica del autoerotismo. Nunca olvidaré cómo me enteré de que los seres humanos integramos la masturbación a nuestra vida, fue de un modo grotesco. Como a los once años caminando por las bellas calles de Satélite un tipo me detuvo para preguntarme una calle y claro, su fin era que yo lo viera mientras se masturbaba en su auto. Creepy. Lo extraño es que observarlo aunque sea entre obligada y por accidente me dejó una especie de culpa. Yo no podía contarle a nadie lo que había visto. Ahora me da risa pero a esa edad fue un espectáculo espeluznante. Pero, por ejemplo, el hecho de querer ser visto masturbándose por la pareja nada tiene que ver con una parafilia, es igualmente una práctica. Claro, siempre y cuando no se dependa de ello para la excitación. Porque también hay quien no puede lograr una respuesta sexual u orgásmica si su pareja o persona en turno no lo pbserva autoerotizarse. Hay delgadas líneas pero en nuestra conciencia son muy claras. Sabemos cuando algo sólo es una herramienta ocasional para salpimentar una relación y cuando ya hay dependencia.

Miren que la cosa no es lo mismo pero ¿alguna vez han detectado en ustedes una sensación de querer ser descubiertos desnudos o mostrando sus partes ‘nobles; o incluso han encontrado excitante el observar o ser observados durante el autoerotismo?

Sep
14

Fase post orgásmica dolorosa

Pasarnos el día en pleno rush y estrés por obviedad causa contracción en distintos grupos musculares, uno puede sentir esa tensión en los músculos de la espalda o del cuello, pero no son los único que sufren tensión marca ‘Vetealdiablo’, los músculos pélvicos también reciben su dosis. Y fea. Es así que cuando nos relajamos al excitarnos, llegar a la meseta y finalmente al orgasmo, dicha relajación puede causar dolor. Sí dolor espantoso. Todo el vientre, la espalda baja, los testículos, las ingles y la pelvis al sufrir tal choque al destensarse que la sensación posterior al maravilloso orgasmo es un pain in the ass.

¿Alguna vez han escuchado que cuando una persona constantemente sometida a fuerte estrés y tensiones, toma vacaciones, se enferma? Por lo regular esas personas cuando se permiten relajarse su cuerpo ‘les habla’ y les hace ver que llevan mucho tiempo pasándola mal y se somatiza todo ese acumulado al cual no se le hace caso porque se está demasiado ocupado. A la pobre pelvis le pasa lo mismo. No duele mientras estás en plena crisis de estrés. Y te dices ¿Entonces por qué demonio me duele si acabo de tener un momento rico, delicioso? Precisamente por ello, porque la relajaste y le permitiste sentir.

¿Ven? Dense al menos una hora al día para que su cuerpo sienta, se relaje, respire. Saben que casi siempre mi carga de trabajo es asquerosa, si no me diera esos minutos para mí, me volvería loca. Y –por obviedad- mi fase post orgásmica sería de miedo.

He ahí la respuesta. ¿Les ha pasado?

Aug
11

Asexualidad es obsoleto, hoy hablamos de hiposexualidad

Una temporada de falta de apetito sexual (que a muchos ha pasado y no debe llenarnos de drama shock) es posible que se vuelva crónico. Incluso, objeto de estudio y motivo de visitar al especialista. Gran cantidad de gente que vive básicamente con un nulo o bajísimo deseo sexual se debe a desbalances hormonales, a falta de testosterona (hormona reina de la calentura), cuestiones genéticas relacionadas con los receptores de su cerebro, o con asuntos psiquiátricos importantes. O sea para ellos el sexo tiene la misma importancia que ver pasar una bola del desierto en medio de la nada. Igual de excitante y divertido.

Algunos creerán que el perfil de dichas personas se caracteriza por inseguridad, que son huraños o retraídos. Pero no, andan pululando por la vida como seres sociales comunes, relajados, incluso divertidos, simplemente el sexo no les interesa. Y aunque en sus momentos de soledad quizás se suman en dudas y en enojo consigo mismos, pocas veces dan a notar el poco contacto que les merece su ser sexual. Algunos, es más, tienen pareja (misma que o comparte dicho trastorno o vive quejándose amargamente).

En Estados Unidos han surgido en los últimos años numerosos grupos de personas que declaran abiertamente asexuales y que han constituido la Red de Educación y Visibilidad de la Asexualidad. En palabras del sexólogo Alonso Acuña ese término, asexualidad, no puede emplearse en español puesto que indica ausencia de sexo y esa circunstancia en los seres humanos es imposible. Nuestra sexualidad y sexo nacen con nosotros y mueren con nosotros. No hay más. Lo más correcto utilizar el término hiposexualidad. Al fin y al cabo, los hiposexuales aunque tengan un deseo sexual por los suelos también tienen relaciones sexuales (una vez al año o un episodio masturbatorio cada seis meses).

Según datos no oficiales de la Agencia de Noticias sobre Diversidad Sexual, tres de cada diez personas son hiposexuales. Se trata de personas de cualquier edad, género o condición social.

Aug
3

De gustos a parafilias

Complejo es el ser sexual, lo sabemos. Hay tantas heriditas o situaciones de impacto que pudieron generarnos dudas, fobias, enojos o incongruencias con nuestra sexualidad que no acabaríamos nunca de enumerarlas. Hoy leí un mail en el que noté a la remitente en verdadera angustia. Es fácil caer en pánico cuando no se conocen bien las situaciones o sus causas. También porque la mayoría de ellas están ligadas a la demencia o hasta a burlas. El hecho es que ella ha descubierto que su hermano gusta de ponerse su ropa interior, no para salir a la calle sino cuando está a solas. Eso le produce un extraño placer y ella al pillarlo en pleno ‘desfile ante el espejo’ me comenta que entró en shock ya que además la novia de él es amiga suya. Él es heterosexual. Obvio no sabe qué decirle, se pregunta sobre la orientación sexual de su hermano, y un largo etc. Nadie negará que estamos hablando de un campo complejo. El fetichismo está denominado por el Manual de Diagnóstico de Trastornos Sexuales (DSM-IV) como una parafilia; dentro de la categorización mayor de ‘Trastornos sexuales y de la identidad sexual’. El fetichismo travestista es una de sus variantes que consiste en buscar y sentir excitación sexual al vestir o manipular ropa diseñada para el sexo opuesto sin que esto influya en la preferencia. Aunque sí está muy ligado al travestismo derivado de una orientación homosexual. No todos los homosexuales gustan de vestirse de mujer, ese es punto aparte. Evidentemente si él depende de ello, es decir la delgada línea que separa una parafilia de una práctica sexual (por rara que parezca) se sostiene en la dependencia de la actividad para excitarse o tener respuesta sexual, orgasmo, y demás. Según la mayoría de los sexólogos, sobre todo los menos ortodoxos, no hay parafilia cuando no se está supeditado a ello. En este caso no sabemos si él sólo ‘gusta’ de ponerse la ropa interior femenina y modelar para sí mismo –lo cual lo excita- o ya es una acción que no puede evitar, le causa culpa, remordimientos y a su vez una imperiosa necesidad de repetirlo (como una adicción). El origen puede ser desde muy básico hasta enmarañadísimo, como por ejemplo que en alguna etapa o momento de su vida se cerebro haya correlacionado la ropa interior de mujer con una sensación de seguridad, de sensualidad o cualquier hecho satisfactorio. Por otro lado, en los últimos años se ha creado una especie de movimiento lúdico a través del cual la gente practica el ‘transformismo’ como un método para liberarse y divertirse, es por eso que muchos lo ven como una situación banal. No obstante, si esta práctica resulta gratificante en términos sexuales, con seguridad hay una alteración emocional, un déficit en el desarrollo psicosexual y un conflicto de la personalidad. Su identidad sexual debe estar lastimada. Es obvio y evidente que no hace daño a nadie, no se rompe ‘la regla de oro de la sexualidad’ pero habría que analizar muy a fondo qué tanto ‘daño’ se está haciendo a sí mismo en términos emocionales (otra parte de la regla de oro), ¿Ustedes qué opinan? Sin necesidad de que sean especialistas, de manera social ¿qué opinan? ¿Él debe buscar ayuda? ¿Al no hacerle daño a nadie puede continuar con su ‘gusto’ siempre y cuando no dependa de él ni le resulte adictivo? Opinen.

 
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