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Jul
25

¿El futuro de la sexualidad?

Aunque el evolucionismo se remonta a más de un siglo antes de ‘El Origen de las Especies’, fue esta obra de Darwin la que convenció a las comunidades científicas de la realidad de la evolución. Sabemos que es inevitable aunque no en cuánto tiempo se presentarán nuevos rasgos en la raza humana, la cual existe hace más de 100 mil años. De acuerdo al estudio ‘The Future of Homo Sapiens’ de Jacob Palme, investigador de la Universidad de Estocolmo, existen dos formas en que evolucionaremos: a través de selección natural (sólo los más fuertes lograrán engendrar) o bien por manipulación genética, a través de tecnología. Se cree que el posible éxito de la clonación humana pudiera generar personas incapaces de reproducirse por sí mismas como ha sucedido con clones de animales. La adaptación también es citada por otros autores quienes creen que al convertirse la tierra en un lugar infértil y poco sustentable (ya que nos estamos acabando los recursos), iremos perdiendo la capacidad de procrear debido a que nuestro cuerpo ya no tendrá los nutrientes necesarios hasta que nuevamente nos adaptemos y podamos reproducirnos bajo las nuevas condiciones adversas –mismas que pudieran provocar hermafroiditismo o facultad de cambiar de sexo como sucede con algunas especies marinas. A eso le llaman mutación genética como sucedió con nuestros antepasados el Homo de Neanderthalus y Erectus. Esto alimenta a muchos amantes de la ciencia ficción por lo que hay pocos datos certeros.

Por otro lado está el asunto de la supuesta desaparición del sexo y nuestra futura reproducción a través de la autofecundación de las hembras. Y bueno, existen diversas especulaciones pero en evolución no hay últimas palabras. Estudios del investigador en genómica evolutiva y genética, Rasmus Nielsen explican la causa de que seamos sexuados por lo que las teorías de posible hermafroiditismo evolutivo se ponen en duda. Explica “La reproducción de especies aumentaría si todos los individuos nacieran mujeres sin la necesidad de fecundarse con un macho (partenogénesis). Sin embargo dicha hembra dejaría una copia doble de sus cromosomas en las crías, y en organismos superiores como nosotros, si esa doble copia tuviera mutaciones negativas como malformaciones, los productos y sus generaciones estarían impedidos de mejorar evolutivamente, lo cual se logra con la recombinación, la mezcla de cromosomas de dos individuos. La evolución humana se mermaría por ende”. Como ven, sería imposible desaparecer a los machos del mapa o tendríamos una población con muchas ‘descomposturas’ generacionales. Podemos estar tranquilos de que nuestros sucesores seguirán disfrutando de las artes amatorias.

¿Qué creen ustedes?

Jul
11

Ovulación que detecta gays, un estudio peculiar

Un reciente estudio de la Universidad de Toronto y la Universidad de Tufts y -además- publicado en la revista Psychology Science, afirma que cuando las mujeres estamos en nuestro pico de ovulación podemos detectar con mayor tino la orientación sexual de los hombres. Una cosa así como ‘no andar perdiendo nuestro tiempo’ en esos momentos en que la naturaleza, nos insta a procrear y contnuar nuestra especie. ‘Con este sí, con este ni entrarle’. Cosa extraña pero que pretende mostrar la perspicacia que nuestros ciclos hormonales nos proveen.

El director de dicho estudio, el profesor Nicholas Rule asevera que “no se percibe el mismo efecto para detectar la orientación sexual de otra mujer”. Esto sugiere que la fertilidad de una mujer heterosexual influencia su atención con el fin de encontrar un compañero sexual apto para fecundarla.

Su metodología tiene algo de discutible, a mi parecer. Realizaron tres experimentos. En el inicial, le mostraron a 40 mujeres muestra 80 fotografías de rostros de hombres. Algunos eran gays y otros bugas (heteros). Y encontraron que aquellas mujeres en su pico de ovulación o más cercano a este, eran muy atinadas al definir la orientación sexual de cada uno.

Posteriormente, les  mostraron 100 imágenes de mujeres lesbianas y de 100 féminas heterosexuales. Concluyeron que no se daba ninguna concordancia con el  pico ovulatorio o cualqueir otro momento del ciclo menstrual y la identificación de las orientaciones que pudieran presumir a través de las fotografías.

Y finalmente, a modo de confirmación, pidieron a 20 voluntarias de la muestra que leyeran un texto  erótico antes de que se les aplicaran los dos primeros experimentos y aquellas que tuvieron una reacción emocional hacia la historia, o sea les produjo excitación o avivó recuerdos, multiplicaron su número de aciertos. Así las cosas. Los investigadores están convencidos de que su hipótesis tiene fundamentos.

Y bueno, digamos que es algo lógico que así como las hembras de muchas otras especies tienen una capacidad instintiva para detectar (según los estudiosos de ciertas manadas y grupos de especies), a través de feromonas qué macho es o no apto para procrear, nosotros tengamos la nuetsra. Más, bueno hay sus vicisitudes. ¿Cómo explicamos a aquellas mujeres que se casaron o fueron novias de hombres gays y que lo notaron -seguro con dolorosa sorpresa- años posteriores?

Interesante, algo parecido al Gaydar, del que ya hablamos en ESTE POST y que parece que científicamente tiene su fundamento.

¿Qué opinan? No siempre es fácil detectarlo. Vamos, que si el hombre gay en cuestión ya se instaló en lo que vulgarmente llamamos la ‘joteria’. O sea, en utilizar ademanes, vestuario, forma de hablar -que más que mostrar una orientación, la obvia-  pues no se necesita el famoso pico ovulatorio. Pero, cuando dicho hombre (como dicen mis amigos, frase célebr)- ‘amarra a su cochina’, o sea al menos en ciertos círculos sociales se muestra neutro. La cosa se pone más complicada.

Y vaya que si el ‘jotear’ nos va a todos. Porque hasta las mujeres bugas  solemos jotear. Y que quede claro que el término no es homófobo ni despectivo. No es el término ‘joto’ que insultaba, usado en generaciones anteriores. Hoy es parte de nuestro slang, de nuestros modismos. ‘Jotear’ no siempre habla de una orientación sino de un modo de expresar las cosas con cierto glamour rosa y palabrillas acompasadas.

Otro gran mito de la homosexualidad es el creer que tooodo gay ‘jotea’ y se instala en drag queen y nada más le falta el tacón de aguja. Gran error, algunos lucen más viriles y masculinos que los propios heteros. No generalicemos. Son estilos personales y diversos, como diversos somos todos. Porque no todas las mujeres hererosexuales andamos de vestido floreado y zapatilla cenicienta, como no todas las lesbianas andan de camisa a cuadros de leñador. En fin.

¿Qué opinan del estudio?

Jun
6

De un óvulo congelado a un bebé

Es fácil reírse de una misma. Olvidar tomar el anticonceptivo o tener un retraso menstrual de media hora nos puede llevar a una crisis. En un segundo imaginamos todo lo que cambiaría, se aplazaría y complicaría con un bebé. Y cuando al fin llega la regla suspiramos con alivio. Pero entonces un buen día nos damos cuenta que llevamos suspirando alivios por años. Y aunque cada vez escuchamos más casos de mujeres de hasta 40 y tantos que han tenido hijos sanos, también sabemos del incremento de complicaciones en nacimientos debido a que la madre esperó demasiado. La duda nos asalta, los azarosos caminos de la cigüeña pudieran perder nuestra dirección. Pero como Victoria, podemos detener el segundero  – literal, congelarlo- y podríamos recurrir a un fondo propio para ser madre retando al paso de los años sobre nuestros ovarios.

Un costal que se agota
De acuerdo al Ginecólogo Fernando Bonilla-Musoles, en su libro Reproducción Humana, todas nacimos con un número limitado de óvulos, alrededor de 40 mil. De estos, durante cada ciclo, son reclutados un número variable de los que sólo uno ó máximo dos consiguen obtener potencialidad para ser fecundados. El gameto femenino u oocito, permanece detenido en profase meiótica hasta que es ovulado. Está rodeado por una serie de células formando una estructura denominada folículo, durante el ciclo, cierto número de folículos son reclutados para la ovulación pero sólo uno de ellos terminará el proceso. Para los treinta años, contamos con apenas el 40% de los óvulos con que nacimos. Sin embargo, no todos ‘los que quedan’ son óptimos. El Dr. Oliver Lara Kferman, Biólogo de Reproducción Humana del Instituto de Infertilidad y Genética Ingenes, explica ‘Imaginemos que una mujer nace con un costal de naranjas. En cuanto empieza la menstruación esas naranjas comienzan a salir. Las de hasta arriba son las mejores, las más frescas. Cuando una mujer pasa los 35 años, esas ‘naranjas’ que se quedaron más abajo del costal no tienen la mejor calidad. Calidad en un óvulo se le llama a que debe mantener un color, brillo y diámetros específicos para poder generar un embrión adecuado al ser fecundado por un espermatozoide. En el momento de la concepción, microscópicamente se observan dos células, mismas que se van duplicando. Cuando el óvulo no tiene la calidad necesaria, esas células comienzan a fragmentarse. Eso puede provocar un aborto o bien, que nazca un bebé con problemas genéticos’.

Vitrificación de un sueño

La ciencia genera una prórroga. Aunque pareciera ficción o un texto de Aldous Huxley, hoy es posible congelar nuestros óvulos y mantenerlos ‘vivitos y coleando’ hasta el día que decidamos usarlos sin comprometer la salud de nuestros hijos. Elegir el momento perfecto en términos profesionales, económicos y de pareja. Planeación estratégica pura.
El Dr. Lara Kferman nos explica el proceso de vitrificación de óvulos. En sus palabras, ‘Una alternativa perfecta para mujeres de menos de 35 años que deseen postergar su maternidad hasta por 15 años o bien, para aquellas con algún diagnóstico como cáncer u otra enfermedad por la cual deberán someterse a quimioterapias o radiación que pudieran terminar con su reserva de óvulos o dañarlos y que desean algún día ser madres.’

Paso a paso
> Primeramente la paciente recibe una estimulación ovular a través de medicamentos de manera exógena, hormonas que ella produce de manera natural pero que al elevarse con la dosis indicada consigue que los folículos vayan creciendo. Alguien de menos de 35 años puede producir entre 10 y 15 folículos.

> Tras 12 días de estar estimulando los folículos, se realiza en la clínica un proceso ambulatorio que dura un promedio de 15 a 20 minutos y donde se utiliza anestesia, y se procede a aspirar el contenido de los folículos o sea, los óvulos.

>Estos se revisan y se someten a un congelamiento ultra rápido a través de nitrógeno líquido, quedando a -190 grados centígrados. A esto se le llama vitrificación.

> Los óvulos se colocan en crioprotectores, donde se criopreservarán en perfectas condiciones por entre 10 y 15 años; en ocasiones más.

> Una vez que la mujer decida ser madre, dichos óvulos se descongelan. Antiguamente, cuando se sometían a dicho descongelamiento, algunos óvulos podían no sobrevivir pero gracias al actual método de vitrificación, se recupera entre el 70 y el 80% de los óvulos criopreservados.

> Se procede a fecundarlos in Vitro con el semen de su pareja. Esto consiste en colocar a cada óvulo una cantidad de 80 a 100 mil espermatozoides y permitir que el proceso de selección del óvulo elija al más adecuado tal cual sucede de manera natural en las trompas de falopio. Si el conteo de esperma de la pareja llegara a ser bajo se inyecta directamente el espermatozoide al óvulo. Sólo en esos casos.

> Pasadas 12 a 18 horas, se observan los óvulos fecundados que comienzan a duplicar sus células. Al tercer día deben observarse ocho células, es decir embriones. Se eligen los dos o hasta tres mejores (células simétricas, homogéneas y que no tengan fragmentos).

> Con una cánula especial se trasladan al endometrio, previamente preparado, de la futura madre. Por lo general, uno o hasta dos de esos embriones llegarán a término. Rara vez se dan embarazos de triates. No obstante, con los adelantos de la ciencia que se esperan, se promete que en poco tiempo, sólo será necesario implantar un solo embrión.

Y ¡voilà! Una mujer queda embarazada a la edad que desee con un óvulo propio tan joven como cuando los congeló. Puede tener 40 años y su hijo será producto de un óvulo con la calidad y características de cuando tenía 32.

Los costos

Debido a la dosis de hormonas que se utilizan para la estimulación de los folículos, el proceso quirúrgico ambulatorio que incluye anestesiólogo y el proceso de vitrificación, el primer año la inversión fluctuaría entre los 10 y 15 mil pesos. A partir del segundo año, que sólo requiere el ‘mantenimiento’ o la criopreservación de los óvulos, el gasto anual sería de 10 000 pesos. No obstante, y debido a que día a día surgen nuevas tecnologías, tales gastos podrían disminuir ya que se esperan métodos y medios más económicos.

May
30

El asunto de las minifaldas y la Marcha de las Putas

Hace unos días alcalde de Navolato, un municpio de Sinaloa, dio la nota, pero la mega nota del mes con su ignorancia al anunciar la prohibición de las minifaldas con el fin de evitar embarazos. WWWTF? Hasta pena da contarle esto a nuestros sexonautas extranjeros.  Supongo que la mayoría de los visitantes mexicanos se habrán enterado de la puntada por medio de twitter, noticieros, etc. Resumí para los que no viven en estas tierras.

Cualquier aclaración sale de sobra, no se necesita ser un experto en la materia para deducir que los embarazos provienen de la falta de información y de la jodida necedad de los jóvenes de no utilizar correctamente un preservativo y/o un método anticonceptivo hormonal recomendado por el ginecólogo. No hay más. Una pobrísima educación sexual abrigada por el moralismo, la mochería y la cerrazón de los padres de familia para educarse ellos mismos para una sexualidad sana y heredar el concepto a sus hijos. Y -por supuesto- bajísimos niveles culturales de dichos adolescentes porque si bien pueden actualizarse en tecnología y ocio, u otros conceptos que decidieron aprender o adoptar de manera independiente ya que en su casa no encontraron el menor fomento al respecto, increíble que no puedan ‘actualizarse’ o  generarse una realidad vasta en una sexualidad plena y responsable por sí mismos. Culpa de todos. No podemos cargarle toda la pila a los padres.

Lo desesperante es que con o sin minifaldas las cifras del embarazo adolescente se mantienen. Actualmente el 15.2% de las mujeres menores de 20 años han tenido al menos un hijo de acuerdo a CELSAM e IMJUVE. Preocupante, real. Y a todo esto ¿qué tienen qué ver las minifaldas? En la cabezota del alcalde debe haber una cierta fijación hacia dichas prendas. En su percepción generan excitación o accesibilidad al contacto sexual. Ni idea qué ronde por sus neuronas. Ahora una mini falda puede provocar un embarazo, como en otros contextos según otras mentes igualmente de muy poco brillo definieron que el usar minifalda es una provocación, una invitación a ser violada o atacada. Increíble. En algunos estados en el mundo, el hecho de que una víctima de violación haya usado minifalda aminora el hecho. En 2006 una encuesta en Reino Unido reveló que el 30% de mujeres y el 45% de hombres pensaban que si una mujer usaba minifalda, escote  o bebía era en parte responsable de haber sido violada. En muchos otros países del mismo modo se estigmatiza a quien usa ‘ropa provocativa’ y es atacada de algún modo por uno o varios hombres. ‘¿Quién le manda andar de encueratriz?’. No se puede ser más imbécil al afirmar algo así.

El que una mujer se sienta segura, sexy, relajada o simplemente se le pegue la maldita gana ataviarse con ropa ligera no es una invitación, no es para lo demás, es para ella. Y si lo usa como una estrategia para ligar o atraer, alimentarse el ego,  tampoco. No y no es una razón para que alguien la agreda sexualmente. No hay razón para ello. Si un hombre decide irse a un antro con un pantalón transparente no sería tampoco razón para que un grupo de mujeres lo violara. Pero insistimos en sentirnos superiores a los animales, cuando nos comportamos más brutales que ellos.

Todo lo que hay debajo de esa minifalda le pertenece a ella, a esa mujer ‘destapada’ según los ojos morbosos y ella decide quién puede acceder a ello. No puede haber una ley que difiera en ello. ¿Por qué los estúpidos violadores o acosadores de mujeres se sienten tan especiales? Una minifalda no tiene nada que ver con ellos, no es para ellos. ¿Quién les dijo que son tan importantes para una mujer? Citando a Eve Ensler en uno de sus Monólogos de la Vagina, ‘My short Skirt’

My short skirt, believe it or not
has nothing to do with you.

My short skirt
is about discovering
the power of my lower calves
about cool autumn air traveling
up my inner thighs
about allowing everything I see
or pass or feel to live inside.

Pues, justo en esta contracorriente, en Toronto se comenzó un movimiento, una manifestación en contra de estas ideas retrógradas llamada The Slutwalk o bien, Marcha de las Putas y el 4 de junio se realizará la misma en Londres. En ésta,  mujeres vestidas con escotes y minifaldas saldran a las calles, así como algunos hombres. En el folleto de invitación de Facebook dice:

“Somos un grupo de gente que estará marchando, corriendo, gritando y haciendo ruido en las calles de Londres para decirle al mundo que la violación no es nunca, nunca, la culpa de la víctima, sin importar lo que lleve puesto”

El movimiento en Toronto ha cobrado una gran importancia, sobre todo gracias a las redes sociales. Surgió a raíz de las declaraciones de un policía canadiense durante una charla en la Universidad de Osgoode, en Toronto, en la cual decalró: “Las mujeres deberían evitar vestirse como putas si no quieren ser víctimas de violación”.

Todos deberíamos quitarnos las telarañas mentales que nos instan a ver a una mujer con un atuendo sexy como una ramera que busca ‘algo’ que ‘anda en celo’ o que merece ser castigada por mostrar su cuerpo.

Y si alguien quiere ir por la vida mostrando sus muslos o su escote, son de ella.

Y porque No es No, unámonos a la Marcha de las Putas en México, acá la convocatoria de Facebook

May
23

El Parto Orgásmico

Sheila Kitzinger, autora de “The New Pregnancy and Childbirth, es una antropóloga social que se especializa en el nacimiento. En su más reciente libro “Birth Crisis,” (2006) Kitzinger explora la manera en la que el nacimiento se maneja en el siglo XXI y el efecto que tiene en las mujeres, en parejas y en familias. Explica que hay una abrumadora evidencia que el trauma del nacimiento es responsable de adicciones, violencia, baja autoestima, habilidades reducidas para resolver problemas, bajos niveles de atención, y una serie de problemas de salud física. “Con el alto nivel de estrés en la sociedad contemporánea, y el fácil acceso a las drogas, 95 por ciento de los nacimientos en los Estados Unidos se consideran traumáticos. Cincuenta por ciento, moderadamente traumáticos y 45 por ciento altamente traumáticos.”

“Un nacimiento orgásmico no quiere decir que estás escalando las paredes y gritando,” escribe Kitzinger. “El problema es que el nacimiento se mide con reloj y se maneja, a veces de manera agresiva, para que las mujeres no puedan ser espontáneas. Pero cuando lo puede ser, el dar a luz puede ser extraordinario – olas cálidas de pasión. Cuando la cabeza del bebé llega al perineo, estimula una respuesta erótica llamada el reflejo de Ferguson. Esto es, si no se le destruye mientras le dicen como y cuando empujar.”

Para tener un orgasmo en el parto, estas son las condiciones más apropiadas: oscuridad, silencio (esto no quiere decir sin música o sin gemidos, sino que se hable lo menos posible), un ambiente seguro e íntimo, sin drogas.

Odent dice que lo mejor es que una mujer de confianza total acompañe discretamente y ayude a calmar a la parturienta mientras ella hace su labor. Eso, en contraste con tener tres personas en el cuarto, con luces brillantes, cámaras de filmación, máquinas monitoreadoras, y “coaches” que le dicen qué hacer. En tales casos es mejor que la mujer se ponga un antifaz y cubra sus ojos para aislarse y bloquear las interferencias externas.

“Existe un antagonismo entre la adrenalina y la oxitocina. Para dar a luz, una mujer necesita sentirse segura, con poca adrenalina, para que la oxitocina pueda salir. Nadie con alta adrenalina debería de estar cerca de la madre. La duración del parto es proporcional al nivel de adrenalina en la partera. Por eso son muy útiles las labores repetitivas como el tejer, porque reducen la adrenalina.”

Para que su cuerpo funcione con toda la sabiduría de generaciones de mujeres que parieron antes que ella, “el neo-cortex debe de dejar de funcionar, para que ella se pueda comportar en maneras no aceptables a la civilización, que grite, que diga groserías, que asuma posturas primitivas bizarras, que no haya control del neo-cortex. Necesita ser protegida de esos estímulos.”

Condicionamientos Culturales

El tema de los partos respetados es un tema de supervivencia de la humanidad, explica Odent. Estamos en este punto porque durante miles de años, la estrategia básica de supervivencia para todos los grupos humanos ha sido dominar la naturaleza, y de un grupo que domina a otros grupos humanos. Las sociedades exitosas son aquellas que desarrollaron rituales para incrementar el dominio en la naturaleza, y moderaron el amor y respeto por la Madre Tierra.

“Hasta ahora se trataba de grupos humanos específicos. Pero nos estamos dando cuenta que es la humanidad la que necesita una estrategia para la supervivencia,” dice.

“En los países del norte industrializados, – y de manera incrementada, en el resto del mundo – nuestra cultura de nacimiento está siendo medicalizada. En la televisión, el nacimiento es presentado como un evento médico que está seguro en manos de doctores, y si las mujeres obedecen a los doctores, entonces todo sale bien,” señala Kitzinger en Birth Crisis. “Aquellas que hacen preguntas, o que prefieren el nacimiento en casa, se arriesgan a una emergencia médica.”

La evidencia sugiere que mientras mas reprimida sexualmente una sociedad, más difíciles los nacimientos. Odent señala el vocabulario anatómico como representativo del prejuicio: El concepto de vergüenza: el nervio que va a la parte genital del cuerpo, son los pudendos. En francés son los nerf honteux (de la vergüenza), en alemán beschämter Nerv. En chino el hueso púbico significa el hueso de la vergüenza. Obstetricia viene del latín obstare, “ponerse enfrente de,” alguien se pone frente a ti, porque tu no puedes hacerlo sola. Es una condición cultural, viene de la misma raíz que obstáculo, osbtare.”

“El papel de las religiones es indicar qué tipo de experiencias de acceso son culturalmente aceptables, aquellas que son fáciles de controlar, como oración, ayuno. Puedes controlar el canto, la música, y el uso de hierbas psicodélicas, pero no puedes fácilmente controlar estos estados extáticos orgiásticos.”

Estamos bajo tal condicionamiento cultural, de miles de años, que apenas estamos reconociendo la ignorancia bajo la cual operábamos. Durante años se aseguraba que el calostro es malo, y ha sido necesario un movimiento de “regreso” a la lactancia – que todavía se considera “radical” – porque tantas mujeres ya no se ocupan, o no pueden o no quieren, o no tienen leche para dar al recién nacido. Y los mismos lugares donde están desapareciendo las parteras, crecen súbitamente las cesáreas.

Nuestra especie tiene un mecanismo extraordinario para la procreación. Nuestros cuerpos están diseñados para reproducirse naturalmente, con gracia y elegancia. “Los nacimientos orgásmicos son muy poderosos, y llenos de amor,” dice Marina Alzugaray, una partera que ha atestiguado docenas de nacimientos orgásmicos. “Son espirituales, e inolvidables – un momento eterno más allá de las palabras. Es más que hacer el amor porque es estimulado por la pasión de la vida misma.”

Rápidas, Simples y Efectivas

Y sin embargo, la mayor parte de las mujeres embarazadas en el mundo, eligen la autopista del mundo médico del nacimiento, que hoy ya puede ser elección previa. La vía cesárea en estos días dejó de ser una operación pesada de lenta recuperación, a ser una intervención rápida, simple y efectiva.

Una operación antes considerada de emergencia, la cesárea es necesaria sólo en 10 a 15 por ciento de los nacimientos. Sin embargo, a nivel mundial, las cesáreas se han vuelto la manera preferida de parir. En años recientes, más de 46,000 mujeres canadienses tuvieron cesáreas electivas. En México, en el 2007, los hospitales públicos indicaban un 36.9 por ciento de cesáreas, mientras que en hospitales privados la media es de 68.7 por ciento – comparado con 46.8 por ciento en 1996. Y se dice que en ciertos hospitales, las cesáreas pueden llegar a un 90 por ciento.

En los chimpancés y otros mamíferos, si una hembra da a luz con cesárea, simplemente pierde interés en el bebé. Pero el ser humano es criatura más compleja. Y el condicionamiento cultural es tan fuerte que, en sus seis meses en el hospital de Paris, Odent no escuchó de una mujer que exigiera tener a su bebé junto a ella después del parto. Dice, “la ciencia ha logrado subyugar el instinto agresivo maternal.”

Estos días, muchos bebés están naciendo a través de sustitutos artificiales de la “hormona de amor.” Las drogas artificiales como la Pitocina – oxitocina sintética -, las epidurales y las inyecciones para sacar la placenta, todas inhiben el pico natural de la oxitocina necesaria para un nacimiento orgásmico.

Los productos farmacológicos reponen a los naturales y bloquean la liberación del cóctel de hormona, aunque logran el mismo efecto. “¿Qué va a pasar después de tres o cuatro generaciones?,” pregunta Odent. Si la hormona del amor se vuelve inútil en este período critico de vinculación madre-hijo, “¿Cuál es el futuro de una civilización que nace de cesárea?”

. ¿Por qué es traumático el nacimiento? No solo es un asunto de dolor. Kitzinger propone que las mujeres son traumatizadas al ser tratadas como máquinas que están en constante riesgo de romperse. Son traumatizadas al sentir que son chupadas por un sistema médico que les niega cualquier control sobre lo que les está pasando.

El pasado ya no se puede cambiar. Pero, ¿qué modelo de nacimiento ofrecemos para nuestras hijas? Odent propone nada menos que una revolución, una toma de poder desde lo interno. “La supervivencia de la humanidad es un asunto femenino.”

“El nacimiento es el caos que el cuerpo puede resolver por sí mismo,” dice Kitzinger, quien añade que los bebés no traumatizados, concebidos y nacidos en amor, muestran una gran inteligencia, bondad, sentido común y buena salud. En su libro recomienda acupuntura, acupresión, shiatsu, reflexología, masaje, hipnoterapia, relajamiento visualización vocalización, cambio de posición, agua y calor para un nacimiento amoroso.

Elizabeth Davis, co-directora del National Midwifery Institute (Instituto Nacional de Parteras), concluye: “Si te dijeran que puedes tener uno de los momentos de tu vida más trascendentes física, emocional y espiritualmente, y aquí está el mapa para llegar, ¿verdaderamente dirías que no?”

May
23

Calcetines puestos, orgasmo certero

Los calcetines para muchos representan una de las prendas menos sexy. Incluso hilarante, yo no puedo evitar reirme un poco cuando en ciertas posturas descubro unos calcetines puestos en un par de pies calenturientos moviéndose al ritmo de la penetración. Quedarte completamente desnudo a excepción de tus pies te hace ver entre tonto y mimado. Claro a excepción de esos agarrones de prisa que apenas y te permiten quitarte los jeans. Pues resulta que un investigador de la  Universidad de Groningen en Holanda, Gerst Holstege, realizó un estudio que lo llevó a concluir que cuando mantienes los pies calientitos y confortables, hay hasta un 30% de posibilidades de que alcances el orgasmo de manera más frecuente. En realidad este resultado se dio por accidente ya que su proósito era escanear el cerebro de diversas parejas a través de un TEP o escaner de emisión de positrones (que no me pidan que les explique qué es) mientras uno mastrurbaba al otro ya que no cabían en dicho aparatejo juntos. Notaron entonces, que aquellos que sentían helados los pies -y dado que esta zona se interconecta con muchas áreas del cuerpo, incluso órganos (los acupunturistas pueden ‘tratarte’ un riñón desde la planta del pie)- tenian mayor dificultad para lograr el orgasmo.

Además del peculiar hecho de los calcetines, lo que verdaderamente es material interesante para la ciencia fue que descubrieron que durante el clímax,” todas las regiones del cerebro relacionadas con el miedo o la alerta se apagan, y esto es algo que nunca habíamos visto”, explica Holstege. Es decir, nuestros orgasmos nos inducen a un trance donde el cerebro de desconecta por completo de la experiencia del miedo.

Pues entre que son peras o manzanas, y si  no le da en la madre a la imagen visual-sexual, procuren traer unos calcetines cucos o dejarse un par de medias de liguero o ya bien, meter los pies entre las cobijas durante el acto.

¿Les apaga ver que su chic@ se deje los calcetines a la hora del aquelarre?

 
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