Visitas hasta hoy: ¡¡¡1,841, 868!!! UN MILLÓN OCHOCIENTAS CUARENTA Y UN MIL OCHOCIENTOS SESENTA Y OCHO ¡¡¡¡GRACIAS!!!!
Y RECUERDEN QUE LOS ESPERO TODOS LOS LUNES A LAS 10:30 pm EN CONTACTO C+ POR TVC (CANAL 207 DE CABLE) UN PROGRAMA DE SEXUALIDAD RE BUENO, CON UNA SERVIDORA Y CLAUDIA RAMPAZZO.
Aquí unos para intermedios y expertos. Los principiantes piquen aquí
Intermedios
>Para iniciarse en la experiencia de las vibraciones.
Elije un vibrador amable a la vista. Como un supuesto pato de hule, o una flor cuya acción los disparará a las estrellas. O si se deciden por un stick, busca que no tenga una franca forma de pene. Déjale claro que será su ayudante, permítele que él lo maniobre y sólo instrúyelo sobre los movimientos o la intensidad. Comienza por estimulación externa, si te sientes cómoda pídele que poco a poco lo use para penetrarte. O proponle que use una funda vibratoria para pene. Ambos recibirán la acción. Los anillos vibradores son otra opción. Él sólo tendrá que insertarlo en su pene y tú, o ambos, sentir el efecto.
Prueba
I Rub my Duckie, un pato muy tierno y listo para divertirte. O Elijan el Teaser Scoop, muy discreto así como el Silicon Passion Flower, a prueba de agua. O colócale el Double Dolphin, un anillo de silicón con dos balines para estimular clítoris y su perineo.
Expertos
La práctica los hará sentirse más confiados. Si gustan comenzar a explorar nuevas zonas o intensidades, opten por un vibrador de mayor tamaño, con doble estimulador (vaginal y clitorial), balines, masturbadores para él o bolitas que vibran al interior del recto. Es cuestión de que vayan midiendo tanto su necesidad de experimentar como sus límites corporales. No todos gustamos de las mismas zonas.
Y si quieren un juego más ‘rudo’, el bondage – prácticas en las que se ata o inmoviliza al otro- puede ser emocionante. Usen artefactos especiales como esposas o amarres de seda para hacerlo más cómodo y sensual.
Prueba
El Rechargable Rabbit Vibe, rosa, agradable a la vista y pulsación independiente. O busca las Crystal Balls-Heart, bolitas ben-wa vaginales, con vibración intensa para una mejor contracción de tus músculos.
Las únicas reglas del juego son
1. Utilizar siempre un lubricante para comodidad y evitar rozaduras.
2. Lavar ya sea con jabón neutro o limpiador especial todos tus juguetes, guardarlos en su caja y libres de polvo. Y nunca utilices el mismo juguete para diferentes orificios, las bacterias pueden hacer fiesta.
3. Si algo no te está gustando o te produce incomodidad, interrumpe el juego. Respeta tus límites. Se trata de pasarlo bien.
4. Investiga y prueba, la información siempre te dará seguridad.
Con seguridad lo primero que están pensando es ‘¿Por qué habría de interesarme un maldito juguete?’ Bueno, de acuerdo a múltiples estudios, entre ellos los de la Dra. Laura Berman, profesora en ginecología, obstetricia y psiquiatría de la Universidad del Noroeste, las mujeres que utilizan artefactos de ‘ayuda’ sexual experimentan mayores niveles de satisfacción y funcionalidad con sus parejas en un 60% comparadas con las no usuarias. Eso incluye mayor deseo, excitación y menor dolor pre y post coital. Esto último ya que ejercitan sus músculos pubococcígeos, pélvicos y vaginales con más efectividad. En correlación directa, reportan gran facilidad para llegar al orgasmo. Pero sobre todo, identifican estas ‘ayudas’ como complementos de su relación, no como sustituto de ésta.
La Dra. Berman, sugiere comenzar a solas, familiarizarte. Afirma ‘Las mujeres que alguna vez han utilizado un juguete sexual, se sienten más cómodas y confiadas al compartirlo con su pareja. Conocer el funcionamiento y las sensaciones que recibirán, les permite crear un ambiente de mayor comprensión para él’. Sí, eso significa masturbarte.
Luego, propónselo a él o a ella. En pareja, incluir juguetes sexuales, abre una puerta a la necesaria experiencia de compartir e investigar juntos; explorar gustos y darle variabilidad a los encuentros. Muchos de los expertos en terapia de pareja, sugieren los juguetes sexuales como un modo lúdico de recrear situaciones, dar rienda suelta a las fantasías y aprender a manejar la intimidad fuera de la rutina. Existe una gran variedad de formas para expresar el erotismo y disfrutar. Son muchas las prácticas y manifestaciones que abarca nuestra capacidad de dar y recibir placer. Lo importante es aplicar la ‘triple regla de oro’: está bien para mí y no me hago daño, está bien para mi pareja y no le genera daño; y no hacemos daño a otros’.
Claro, la incógnita es ‘¿Cómo le pido a él o a ella que entre al juego?’. No sobrestimes su reacción. Muchos hombres guardan fantasías sobre el uso de juguetes, recuerda que la mayoría crecieron viendo porno. Sin embargo, algunos podrían remilgar. Falsamente los ven como un competidor o lo traducen como ‘no te soy suficiente’. Invítalo a leer esto contigo.
El Dr. Juan Refugio Nevarez del Centro Urológico del Norte, comenta ‘Muchos de los ejercicios de pareja que se sugieren, consisten en utilizar un juguete para estimular a la mujer y así quitarle la carga o el peso al desempeño de los genitales del hombre. Esa ‘mano extra’ les permite relajarse sin tener la presión de una erección o un deseo eyaculatorio que deben controlar. Todo se traduce en eficiencia’.
Proponlo como una experiencia nueva. Remarca que siempre debe haber respeto a los límites de cada uno y por encima de todo, que esta apertura puede retribuirles en una dinámica sana. Quizás lo complejo sea elegir entre la enorme variedad de artículos disponibles. Salgan de compras juntos y encontrarán a su ideal.
Para comenzar, aquí algunos artículos para ‘principiantes’. Una buena idea es comenzar con accesorios.
Jueguen con espumas de chocolate o de frutas, pueden aplicarla en todo el cuerpo y estimular oralmente cada centímetro. También hay aceites para masaje comestibles, mentas que facilitan el sexo oral y hacen fresco el contacto. Los lubricantes con sabor también les darán otra perspectiva.
Prueba
‘Go deep oral sex mints’ que ayudan a relajar tu boca o envuélvanse en ‘Whippin Girl Chocolate Cake’, una espuma para decorar el cuerpo y deleitarse. Los encuentran en las tiendas Erotika.
>Erotismo al tacto
Los aceites de masaje se han convertido en un must. Aplíquenlo en movimientos circulares hacia adentro y descubran sus puntos preferidos. O elijan lubricantes para masajear sus genitales, los hay para exacerbar sensaciones, acelerar orgasmos y más.
Prueben
Las pinturas comestibles para crear sus obras de arte sexual. Prueben Bed of Roses, pétalos de rosa de seda para acariciar y decorar la cama o el Arousal Gel, un gel intensificador para el clítoris.
El Hot Heart Massager contiene una placa interior que al doblarse cristaliza y calienta el gel interno para dar un masaje muy cálido.
>Pura diversión
Los juegos de mesa, o bueno, de cama, están creando nuevas atmósferas en la intimidad. Es una forma divertida de experimentar con posiciones, juegos y retos.
Prueben
Corazón Kama Sutra, con una serie de papelitos con diferentes actividades sexuales a compartir o El Juego del deseo, un ‘Monopolio’ que te hará ganar un mayor acercamiento en pareja.
En otro post, juguetes para intermedios, expertos y más allá.
Se ha dicho en múltiples ocasiones que el responsable de la creación de las muñecas inflables fue nada más y nada menos que el gran hijoepu Hitler. Dicha historia no está avalada por ninguna institución, academia ni historiador pero son de esas que se han contado tanto que se convierten en verdades culturales. Supuestamente el führer encargó a un médico danés una muñeca galvanoplástica para sus soldados y así evitar que se contagiaran de enfermedades venéreas en tiempos de guerra así como impedir la mezcla de razas que él veía como una aberración. Debía ser obviamente aria, atlética, de ojos azules, pelo rubio, de 1.76 metros de estatura y pechos grandes. Se cuenta que el proyecto, llamado ‘Burghild’ se vio frustrado debido al bombardeo aliado de la ciudad de Dresde que destruyó la fábrica. Se estipuló Geheime Reichssache, o sea más secreto que ultra secreto. ¿Leyenda urbana? Nunca lo sabremos. Los japoneses por su lado se auto imputan el invento desde 1930 con un fin similar, dotar a sus marinos de ‘muñecas de viaje’ para consolarlos en las largas travesías en barco o submarino, pero se elaboraban de tela. ¿Será tú?
¿Qué tal recibir en la mesa al ser amado con un bello par de huevos estrellados (fritos) con esta fálica figura? Puede tener un sinfín de sentidos, desde sexual ‘Nada más que termines tus huevitos rancheros nos vamos a la cama’ o bien, ‘Me es más fácil expresar mi sentir ante tu llegada tarde (y borracho) con este par de huevos, que elevar mi dedo codial y hacértelo saber’.
Eso sí, con la yema cocida, dura (y no es albur), odio la yema cruda y más aún que se reviente o ver a alguien reventarla con una rebanada de pan tostado. Me da una sensación ¡augh! Y nunca falta quien le planta un huevo al arroz y hace una mescolanza de arroz con yema aguada. Se me quita el hambre.
Y no precisamente de compromiso. Los antecesores de estos juguetes datan de añejos tiempos: antiguos manuscritos chinos muestran hombres que se ataban una seda a la base del pene para mantener la ereccióny los llamados ‘erizos’, eran círculos de finas plumas que además acariciaban la vulva de la mujer al contacto.
Ahora los tenemos de goma o siliconas pero cumplen la misma función. No deben confundirse con las ligas, utilizadas por algunos strippers y artistas porno cuyo proposito (nada recomendable ni saludable) es el de cortar la circulación de la sangre del pene erecto con el fin de que al no drenar, no regrese a su estado de flacidez. Y eso, ojo, puede causar graves daños a nivel vascular y dejarles el pene de adorno, así que evítenlo. Este tipo de anillos no ‘aprietan’, no son incómodos y suelen adaptarse al grosor de cualquier pene, quizás ayude un poco, sólo un poco, a mantener la erección pero tampoco es magia. El punto es que la mujer sí recibe cierto masajuco rico en la vulva sobre todo cuando se penetra de manera profunda, se quedan ahí, es decir no salen y giran ligeramente la cadera para que las protuberancias hagan su chamba. Se los recomiendo. Lo que sí es que si se enfocan en entrar y salir con demasiada rapidez, es posible que ella ni perciba la cosa porque no darán tiempo a que sus terminales nerviosas reconozcan.
Pónganse uno, son muy baratos, los consiguen fácilmente y estan bien para iniciarse en los juguetes. ¿Les gustaron?
Bastante hemos recomendado en este blog que incluyan juguetes sexuales en sus prácticas eróticas desde el juego hasta durante el coito. Grandes herramientas que no sólo le dan un toque especial al autoerotismo sino a la dinámica de pareja. No obstante de repente nos topamos con algunos -con todo respeto a sus fieles usuarios- que al menos en mi caso me darían más risa o extrañeza que excitación, pero claro para todos los gustos y necesidades hay. Aquí algunos.
Este dispositivo anal incluye una linterna. Se inserta en el recto y la pareja podrá explorar casi hasta el colon, en una de esas te checa las amígdalas. Digo, habrá quien ame las colonoscopías sexuales, ¿no?
Bueno, ya que andan de ‘mirones’ qué tal checar a sus amigos espermatozoides en un microscopio que los hará recordar a la miss de biología. (WTF?, pero bueno habrá a quienes les resulte excitante y entretenido).
Para los que practican el fisting pero son de manos pequeñas o quieren evitarse las sensaciones ‘viscosonas’ pues enjoy! (A mí me llegan con eso y juro que es un rascador de espalda).
Y bueno para las que necesitan aprovechar el tiempo y desean ejercitarse al tiempo que se autoerotizan, pues esta pelota de pilates trae un enorme pene para que se sostengan de él, saltar mejora sus cuadríceps y pues el pene, les fortalecerá otros asuntos, jajaja.
Y para los fetichistas de pies, ahí les van sus ‘little piggies’, bueno al menos libres de cayos y olor.
¿Qué tal cuál van a lanzarse a buscar en su sexchó de prestigio?
Este aparatejo, el sex counter, sirve nada más y nada menos que para conocer el número de penetraciones que se dan por coito en una pareja. Ya saben, al rato va a haber quienes digan, en dólo 25 empujones la llevé al orgasmo o terminé, me corrí o como gusten llamar a la eyaculación. Una verdadera ociosidad porque el número es irrelevante. El único uso que le encuentro es para ayudarlos a medir ritmo. Es decir, quizás puedan interpretar si las penetraciones profundas y lentas les funcionan más que esas en que parecen perrito pegado al muñeco de peluche, que una jura que está por dislocárseles la cadera pero le siguen y le siguen. Vaya, ¿le encuentran otro? Por cierto llega como máximo a 9999 penetraciones, pero bueno después de esas cualquiera grita ¡un poco de Soft Lube, por piedad!
Bueno, bueno que ya no saben qué inventar. Por un lado me gusta la idea de que la tecnología esté al servicio del placer y del descubrimiento de sensaciones pero hay cosas que dan entre lástima y risa. Hasta hace poco la opción para simular con algún aparatejo un cunnilingus era dada por succionadores y masajeadores clitoriales pero miren nada más…
Este amiguito está dotado de 10 lenguas que giran dando golpecillos a la vulva. No dudo quien le encuentre el gusto. Aunque en realidad en la mayoría de reportes y estudios así como en disciplinas milenearias se ha expuesto que el verdadero éxito de un cunnilingus está en la textura de la lengua, la humedad, la habilidad de masajear suavemente, en direcciones distintas, circulares y elípticas; pero sobre todo en combinarlo con ligeras succiones y soplidos. Erróneamente algunos hombres o mujeres gay piensan que llevar a su pareja al quinto cielo consiste en mover la lengua a miles de lenguetazos por segundo como Gene Simmons en pleno performance. Pero si se les antoja, aquí un videíto que explica la cosa.
Una lectora me escribió para quejarse duramente de los vibradores. Su novio y ella son asiduos visitantes de este blog y determinaron tras algunas lecturas comprar un vibrador el día de ayer. Dice que salieron de la sexshop como niños muriendo por abrir el regalo navideño. Se fueron a un motel y comenzaron la tertulia sexual. Hoy ella está en su oficina sentada incómodamente y pensando con seriedad pedir el día ya que dice que el ardor en su pobre vulva es insoportable. ¿Qué sucedió si esos bellísimos amiguitos son inofensivos y precisamente diseñados para no lastimar? Respuesta: ¡No usó lubricante! ¡Bárbaros! Es obvio, hay algunos vibradores cuya intensidad sí puede causar rozaduras si no se coloca una buena porción de lubricante. Ella acaba de contestarme que el vendedor de la tienda cuando estaba por cobrarles les preguntó si no llevarían lubricante y que ambos voltearon a verse con pena ya que en sus cabezas creyeron que el vendedor se los ofrecía ¡porque pensaban usar el vibrador en la zona anal de su novio! No mijos, no. Todo vibrador debe usarse con lubricante para impedir precisamente que el placer se vuelva dolor. No tiene nada qué ver quién lo usará y en qué zona. Es obvio, las hasta 9000 pulsaciones por segundo (dependiendo del modelo) pueden ser agresivas con la delicadísima piel genital ¡y ya no se diga si lo piensan introducir!
Hay mujeres que incluso llegan a usar un cepillo de dientes de los que masajean encías ya que ofrecen ligeras vibarciones que pueden resultar placenteras. Aún así, hay que usar lubricante. Y claro, hagan el favor, dicho cepillo que quizás su madre les compró para que tuvieran una higiene bucal de alta calidad, deben usarlo EXCLUSIVAMENTE para sus momentos de autoerotismo, hay que mantenerlo limpio y fuera del alcance de los niños jajaja. Y estimular con la cabeza del cepillo, nuca con las cerdas.
Así que lección del día de hoy: No, nunca, jamás usen un juguete sexual sin lubricante. Ya sea un vibrador, masturbador o lo que gusten comprar. ¿Estamos? Le mando mis condolencias a la pobre vagina de nuestra lectora, la cual ya tiene indicado colocar unos fomentos de agua tibia en la zona, después secar muy bien, usar ropa interior muy cómo estos días (de preferencia chon de abuelita, pero ni modo, porque la tanga de hilo puede rozar más), mantenerse fresca y evitar las relaciones al menos unos cinco días ya que pudieron hacerse laceraciones que terminarían en infección.
Sí querido sexonauta, ya puede usted tener los genitales de su pareja clonados o mejor dicho, emulados en réplica ya sea en plástico o en chocolate. Un nuevo jueguito muy didáctico lo permite. El ‘Clone-A-Willy Kit’ y el ‘Clone-A-Pussy Kit’. Se trata, como pueden apreciar en la imagen de una serie de dispositivos que permiten que el pene del amor de su vida o dueño de su cama estampe con todo detalle su morfología en látex. Al secar, quedará el bonito trofeo (cuyos fabricantes recomiendan usarse como dildo para las féminas cuando el tipo sale de viaje o anda trabajando). Para los hombres, podemos hacer un regalo navideño o de 14 de febrero verdaderamente original. El juego permite imprimir la vagina, labios y clítoris en el delicioso manjar que debemos a nuestros antepasados. Se mete al refri y al enfriar queda un bonito bombón con la forma exclusiva e irrepetible de su divina zona genital. Contiene: polvos para crear el molde, base para el molde, palo para hacer la mezcla, chocolate para pastel. Necesitarás: Copa para mezclar, bol para mezclar, cuchara, microondas y el refri. Una vez hecho el molde, lo pueden utilizar para hacer replicas en otros materiales. Los venden en sex shops online y lo voy a buscar en algunas de por aquí y les aviso si lo encuentro. Anímense mis elsyteros. Dejen su huella imborrable para la eternidad.
Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja.
CONTACTO elsy@elsyreyes.com
Dorian:
Este tema es de importancia cultural, estaba yo acostumbrado siempre a la velocidad, pero lo que realmente importa es que hay que pensar en el placer
dianarl:
Elsy me da tanto gusto que te este yendo tan bien! te lo mereces, ojala salgan de gira y puedan venir a Saltillo yo te quiero conocer por que he apren
deisirae:
...Y ya entrados en detalles, y perdón por la pregunta y el comentario, ¿no habrá algun medicamento para incrementar la cantidad de semen que se ey