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GRACIAS SEXONAUTAS
Y RECUERDEN QUE LOS ESPERO TODOS LOS LUNES Y VIERNES A LAS 10:00 pm EN CONTACTO C+ ESPACIO DE SEXUALIDAD POR TVC (CANAL 207 DE CABLE)
Esa cosa heredada del porn e ideas populares de que el asunto de hacer el amor, o bien, tener sexo vía vaginal consiste en pentrar y meter y sacar el pene a toda velocidad nos ha hecho mucho daño. Los hombres juran que incluso mientras más fuertes e intensas hagan sus penetraciones, darán mayor satisfacción. Bastante ya hablamos de esa mala costumbre en podcasts como el de ‘Ideas heredadas del porno’ y en algunos posts.
Pero hoy hay un gran ejercicio que los insto a realizar en su próximo encuentro. Tienen que utilizar su pene como un tornillo entrando a la madera. Con esto no pretendan que sea con movimientos bruscos. La cosa es penetrar, ya dentro de la vagina y en una postura que les permita libertad en la zona pélvica como el perrito y todos sus derivados o cualquier otra donde no tengan las nalgas apoyadas o estén recostados, comiencen a movel la pelvis con el pene ‘a fondo’ de manera circular. Y sientan claramente cómo su pene toca todas las paredes vaginales. Pueden hacer también algunos movimientos verticales u horizontales pero el punto es no salirse, no hacer entra-sale, sino masaje constante que sentirán tanto en el pene y su chava encontrará de lo más rico y estimulante. Recuerden que menos es más por lo que tampoco se avienten a darle a su cadera como bailarina de zamba, es lentito suave, como bailarina de pole dance deslizándose suavemente por el tubo. Además de que esa relajación les dará un ritmo respiratorio coadyuvante a durar más antes de eyacular, porque el cuerpo responde al ritmo, tendrán una experiencia muy distinta en términos sensoriales y de contacto.
Muevan sus caderitas mijos, denle que denle. Y ustedes señoras, pónganle un plus, en tanto él menea poco a poco su pene masajeando su vagina, ustedes con sus -espero- ya muy entrenados músculos pubococcígeos a través de Kegels, presionen y también masajeen el pene de él. Verán que el mete-saca, entra-sale les parecerá de risa. Venga.
Y el Punto G sigue siendo un misterio para muchos. Pese a que muchos estudios sobre todo a nivel vivencial, de mujeres que han reportado, bueno hemos reportado sentir tanto al tacto como a nivel sensorial una zona ligeramente protuberante y con una textura distinta a la de las paredes vaginales, que al ser presionada y masajeada genera una sensación de placer que puede desencadenar un orgasmo, hay aún quienes niegan dicha estructura. No es independiente, es decir no es un botón que está ahí puesto para que algún ocioso lo descubra. Sencillamente es una zona pequeña, detrás del hueso púbico donde hay ciertas terminales nerviosas saturadas. Ahora, el primer y gran error -y eso se debe al desconocimiento del propio cuerpo- está en buscarlo muy adentro, casi meten los dedos hasta el cérvix y claro, no reportan más que molestia. Está realmente a dos falanges y no más detrás del hueso de su pubis.
Un buen ejercicio para estimular tanto el clítoris como esta zona tan sensible está en hacer una pinza con los dedos de una mano. Les explico, necesitan antes que nada de lubricante, una buena cantidad y sobre todo, que este sea adecuado, espeso y con una buena calidad. El Xtreme Lub de Sico, es buena opción porque tiene más cuerpo que el resto de la línea.
Puede hacerse en solitario (de hecho es recomendable para después explicarlo a la pareja) o bien, lanzarse a utilizarlo como un ejercicio juntos. La pinza consiste en tocar el clítoris con el dedo pulgar. La yema del dedo pulgar muy bien lubricada debe hacer ligera presión y masajear circular o lateralmente. Ahora, sin mover de esa posición la yema (o bueno, nada más en lo que se acomodan), con bastante lubricante introduzcan poco a poco un par de falanges (no más) de su dedo anular, justo en esa posición, es decir como si fueran a encontrar las yemas del anular y el pulgar, pero claro la del pulgar está por fuera del cuerpo de ella y el anular está dentro de la vagina.
Como esto.
jajaja (ahí me tienen tomándole foto a la mano del Sr. Elsy)
Aproximadamente a esa distancia está el Punto G, como detrás del clítoris pero a una ligera elevación, misma que la anatomía de la vagina les permitirá dar. Delante de su dedo anular deben sentir el hueso púbico, o sea sienten esa rugosidad de la zona determinada como Punto G y atrás está duro porque está el hueso.
Es importante que le pongan ingredientes de erotismo al asunto, mucho erotismo, porque si se ponen en plan de que su pareja casi como ginecólogo se ponga a explorar y encontrar el estímulo, se sentirán poco excitados y casi expuestas como si las auscultura el doctor. Es cosa de combinar con besos, caricias y con la práctica verán que se hará parte de sus juegos previos, sobre todo regalándoles mucho pero mucho placer.
Pruébenlo HOy, y no se olviden de ver muchos consejos iguales, mucha info y más hoy Lunes en Contacto C+ por TVC, canal 207 de Cablevisión. Que hoy especialmente se va a poner muy pero muy bueno.
El viernes fui invitada a un programa de radio dedicado al mundo swinger. Fue una gran experiencia, de hecho ya los invitaré a un podcast para que los conozcan. Sin embargo, hubo un punto que me dejó pensando bastante. Muchas de las parejas ahí presentes no tenían conciente el hecho de que el sexo oral sin protección es sexo de riesgo. De hecho, comentaron de algunas parejas que han conocido en el ambiente y que no gustan de entrarle digamos con todo y su modo ‘light’ consiste en sólo tener intercambio oral con otras parejas. Es decir, ellos se reconocen como resposables y cuidan de su integridad y la de los grupos a través del uso del condón para relaciones coitales y anales pero no orales. Cosa preocupante, porque por muchos cuidados que hayan en los contactos de las ‘puertas de abajo’ si no la hay en la boca, la cosa resulta lo mismo: ¡riesgo! Y gacho eh.
Como es sabido, en muchos de estos intercambios hay contacto entre mujeres, de hecho es uno de los motivantes primordiales entre la parejas para unirse a esta subcultura o estilo de vida: el SW. Él o ella tiene la fantasía de integrar a una tercera o de manera individual la mujer quiere explorar sensaciones y erotismo con una congénere. Y, tanto en estos casos como en relaciones puramente lésbicas; es decir entre mujeres con orientación sexual gay rara pero raaaaaaaaaaaara vez hay protección de por medio.
La única protección para la vulva tanto al dar y recibir sexo oral o cunnilingus y realizar frotamiento de vulva contra vulva (una de las prácticas más frecuentes y disfrutables entre mujeres), es el uso de películas de látex, de las cuales ya hemos hablado antes, como éstas
Algunas tienen sabor, son muy baratas y las encuentran en sex shops. De hecho me parece que ya es hora de que una marca fuerte y reconocida, como por ejemplo Sico, comenzaran a comercializarlas para crear conciencia de la importancia de su uso. El VPH; VIH, etc. se pueden transmitir por sexo oral, es decir por besar y lamer la vulva de una mujer y no se diga en prácticas en donde hay contacto de genital con genital como es el roce de vulvas vulgarsísimamente llamado ‘raspado de pelucas’, jajaja o tijeras como dijera el kama sutra. Y sí, es preocupante que mientras los hombres gay pueden y DEBEN acudir al condón, las mujeres no realizan el uso generalizado de las películas protectoras. Algunos expertos recomiendan utilizar plástico auto adherible para comida, no apto para microondas pero dudo que todos tengan la calidad para que su porosidad impida el paso de virus. Claramente hay intercambio de fluidos y el roce -digo si ya se ha comprobado que con simples juegos de manos y fluido para acá y para allá al menos el VPH sí puede contagiarse- ahora imaginemos si hay labios, clítoris y demás estructuras genitales en contacto directo. No pos no.
El condón femenino por su lado, en el caso de relación lésbica, no hace la tareade protección porque recuerden y aquí lo pueden ver que están diseñados para introducirse a la vagina e impedir que se ponga en contacto con el pene y el esperma. Digamos que no sirve para el asunto de ‘afuerita’.
Realmente es hora de que estas películas plásticas en cualquier relación ya sea hombre-mujer o mujer-mujer, comiencen a ser utilizadas. Se colocan sobre la vulva y la sensación es prácticamente la misma y sin ningún riesgo, también pueden colocarle una buena cantidad de lubricante con base de agua, un Softlube con el fin de hacerlo más placentero pero ¡ojo! no usarlas es de verdad un tiro al aire. Cuídense por favor.
En efecto, como la mayoría atinó el postque les preparé es sobre eyaculación femenina o squirting. Gracias a todos por sus respuestas. Aquí la cosa. Chequen.
“Como una cascada, la marea yin surge desde la puerta de jade de la mujer y empapa el rostro de su amante”. Un códice sexual chino alude a lo que hoy conocemos como eyaculación femenina, el squirt que el porno ha hecho tan famoso, y que ha levantando curiosidades e interrogantes. ¿Seremos todas capaces de lanzar tal chisguete?
Nos tomó siglos aceptar que las mujeres tenemos orgasmos, ahora estamos ante el salto avalado por la ciencia donde además, nos admitimos capaces de eyacular. Creíamos que nuestra única forma de vivir el clímax era a través de contracciones uterinas-vaginales y extra lubricación. ¿Entonces qué sucede con aquellas cuyos orgasmos se acompañan de un proyectil eyaculatorio? ¿Se orinan? ¿Tienen ‘una fuga’? En 2001 se reconoció médicamente el término ‘próstata femenina’ y que él ‘chorro’ proviene de ella, pese a que Aristóteles escribió sobre ésta, en el siglo XVII el anatomista Regnier de Graaf diseccionó una y algunas disciplinas milenarias la mencionan. Entonces dichas mujeres dejaron de sentirse freaks para crear la simiente de uno de los últimos descubrimientos de nuestra anatomía: todas podemos eyacular. La cosa es cómo inducirla o ¿debemos esperar a que el hada del squirt se pose sobre nuestra pelvis?
Anatomía del espectáculo
La eyaculación nace en el punto G, la próstata femenina. Ese mismo que pocas saben que no es más que su clítoris. Lo que vemos cuando una mujer abre orondamente sus piernas sólo es el glande y el capuchón, la quinta parte del órgano. Por dentro hay un campo de conductos, cuerpos, tejidos; un ‘pene’ interno (¿Cuál envidia Dr. Freud?) y Mr. G es el cabo de este universo interior. Si tuviéramos ojos de ultrasonido veríamos detrás del glande del clítoris casi verticalmente esta elongación, encima de la vagina y del canal uretral (el ducto que lleva la orina desde la vejiga). Nuestra próstata está rodeada por glándulas que producen el líquido eyaculatorio, las glándulas de Skene, que contienen canales que expelen la eyaculación a través de la uretra (sí, el ‘hoyito’ por donde hacemos pipí).
Pero dirás, ¿y a mí qué? Lo que quiero es provocar o provocarme un squirt. Se requiere de arte manual. El códice chino antes citado deja claro que la mujer eyacula en el rostro de su amante, eso no es posible si él está penetrándola. Vamos paso a paso.
1. Localiza el Punto G
La gran mayoría de las mujeres vírgenes y no, tienen entumido el punto G por falta de estimulación. Esa es la causa de que sólo unas cuantas (que son biológicamente sensibles de esta zona) eyaculen.
Coloca una muy buena cantidad de lubricante con base de agua en tus dedos. Comienza por estimular el clítoris por fuera, éste se llenará de sangre y pondrá erecto y por ende el Punto G será más palpable. Introduce el dedo medio con la palma de la mano viendo hacia el ombligo, no busques demasiado adentro, está a unos centímetros de la entrada vaginal, hacia arriba, exactamente detrás del hueso púbico. Mueve el dedo hacia el frente y siente una zona rugosa, acanalada, como una nuez. Al presionarlo sientes la dureza del hueso que está más adelante. La sensación es parecida a la de ganas de orinar.
2. Masajea
Para entrar al Squirt Room hay que ejercitar el Punto G de manera frecuente. Mueve el dedo de manera circular, presionando un poco, da toques rápidos, detente y empuja ligera y extensamente. Estás entrenándolo, sensibilizándolo.
Esto hará que se hinche más y más, la sensación de inicio puede ser extraña pero dale unos minutos y se abrirán las puertas del Nirvana. Es posible que llegues al orgasmo sin eyacular.
3. El ‘bautizo’
Aprender a eyacular requiere preparación, movimientos básicos, cadencia, ritmo y duraciones.
Esta es una combinación de técnicas personales con las de Alice K. Ladas, terapeuta sexual e investigadora; Annie Sprinkle estrella porno; y Deborah Sundahl, la gurú de la eyaculación, cuyos cursos y libros han llevado a la emanación del torrente femenino a miles.
>De preferencia sobre las rodillas en una superficie cómoda (y que puedas lavar), aplica los masajes anteriores al Punto G, insiste hasta que percibas con claridad que su tamaño ha aumentado; siente que todo lo que rodea es esponjoso. Ahora, combínalos con Kegels, o sea contrae intermitentemente los músculos pubococcígeos o PC (mismos que sostienes cuando aguantas la orina). Irás activando el nervio pélvico, responsable del orgasmo por Punto G (cuando el orgasmo proviene del clítoris, el nervio pudendo es quien responde y a eso vienen las contracciones y la lubricación abundante en la vagina, y no hay eyaculación vía uretra).
>Continúa, frota el punto G, rota el dedo, presiona y conforme te excites, recuéstate sin dejar de estimular, levanta las caderas presionando las nalgas. Sigue y repite los movimientos.
>Ahora, saca el dedo con rapidez y puja (o pídele que puje). ¡Puja!, contrae las nalgas con la cadera elevada y presiona por fuera haciendo círculos con la mano sobre los labios mayores que casi cubren el clítoris. Si sientes que la sensación inminente se escapa, repite. Concéntrate en sentir, va a venir, va a llegar.
>Y ¡viola! Surge la marea.
*Si no sucede a la primera, no te angusties, repite el proceso esa y otras ocasiones; es cuestión de entrenamiento. Tus músculos PC deben estar débiles y tu Punto G sigue dormido. Ejercita y estimula.
El torrente
No es orina, créeme. El punto G al hincharse presionó las glándulas de Skene contenidas en la esponja uretral y éstas expulsaron su producción eyaculatoria. La sensación no es igual a la de hacer pipí, el líquido es blanquecino, más espeso y huele distinto. Químicamente es básicamente glucosa, su PH es mayor, contiene menos urea y creatinina que la orina, además del llamado antígeno específico prostático PSA presente también en la eyaculación masculina (es la sustancia que se busca en el cuerpo de una mujer para comprobar un caso de violación).
La cantidad depende de factores hormonales, en qué momento del ciclo menstrual se está y que tan fuertes están los músculos pélvicos para poder lanzar un chorro modesto o una gran cascada.
Ya has eyaculado y no lo sabes
De acuerdo a los estudios del doctor Francisco Santamaría Cabello cuando la eyaculación es arrojada desde la próstata femenina puede tomar dos rumbos: ir hacia la abertura uretral y ser notoria, o retrógrada y depositarse en la vejiga. Analizó la orina de 24 mujeres antes y después del orgasmo y encontró antígeno específico prostático (PSA) en la de todas las que no habían eyaculado aparentemente.
¿De qué sirve eyacular?
Además de placer puro, de acuerdo al profesor de medicina patológica y forense de la Universidad de Bratislava, Milan Zaviacic, la próstata femenina tiene dos funciones: exocrina, manufacturar, almacenar y emitir el fluido eyaculatorio; y neuroendócrina, producir hormonas y serotonina.
Otros estudios de la Universidad de York en Toronto afirman que su propósito es evolutivo: la uretra y la vagina comparten una pared virtual, el piso del canal uretral es el techo de la vagina, por lo tanto la glucosa de la eyaculación es absorbida por la vagina y crea un ambiente de soporte para el esperma, la reproducción.
Al final, lo que todos quieren es la sensación y el show. Eso sí, el orgasmo eyaculatorio no es más intenso, sólo es más ‘espectacular’.
Una apesadumbrada mujer me ha escrito y me he comprometido a buscarle ayuda. En realidad más que una mujer es una chamaca, tiene 16. Hace una semana en una fiestecita y no exactamente de sandwiches y orange crush, decidió probar una droga. No dijo cual pero todos podemos suponerla. El fin de tomarla era excitarse sexualmente porque decía no sentir nada cuando ella y su chico tenían contacto íntimo. Estaba harta de no excitarse y alguna ‘grandiosa amiga’ le comentó sobre dicha sustancia e hizo el necte y todo el business para conseguírsela. Lo peor de recomedar algo así, no es lo nocivo del enervante per se, sino que no sabemos cómo va a reaccionar el cuerpo de esa persona con la droga. Digo, a mí me tocó ver amigos que podían fumar mota hasta para ir al baño y cuando un ‘novato’ la probaba, le daba una ‘pálida’ (como le llaman al mal viaje o al malestar que causa la droga al abusar de ella, cuando el organismo reacciona de sobre manera o es combinada con alcohol y otras sustancias) marca llorarás (y vomitarás). Además de que siempre he considerado que las drogas convierten a las personas en auténticos basureros de sí mismos, siempre me ha causado ganas de ahorcar a aquellos que van por la vida instando a otros a que se unan a la podredumbre. Sé que existe el libre albedrío y cada quién pero es muy probable que una persona poco madura termine sucumbiendo a los ofrecimientos sin saber cómo va a reaccionar. Porque así como hay gente que si se toma media botella de tequila (presente) puede estar en pie y ligar ideas, hay quienes con una copita ya perdieron. Toda sustancia es un volado. Y hay quienes no la cuentan su primera vez.
El caso de esta chica es peculiar. Aparentemente, ella desde el sábado pasado cuando comenzó a sentir el efecto de la droga, tiene erecto el clítoris, paralizado y le duele una inmensidad. No quiere decírselo a su madre, por obvias razones, pero ayer y hoy de plano ya no fue a la escuela pretextando dolor de estómago. Requiere de ayuda. Lo que puede tener y digo puede porque no soy doctora es algo llamado priapismo del clítoris que consiste en una erección prolongada y dolorosa que surge sin motivo sexual. La sangre fluye al órgano pero no se puede drenar como lo haría en condiciones normales; se estanca, se acidifica y pierde oxígeno. Los glóbulos rojos se paralizan y pierden la habilidad de ‘escurrirse’ del órgano. Se asocia con el uso de ciertos medicamentos o drogas y algunas enfermedades que provocan que la sangre se espese; o bien, afecciones en los glóbulos blancos como la anemia o la leucemia.
Quizás sea una coincidencia, quizás no. Pero por lo pronto requiere de un especialista y espero que para estas horas ya esté con él. Puede sonar a choro de mamá pero les pido encarecidamente que no se metan madres. Esto puede escucharse no grave pero no sabemos qué tratamiento deba seguir y bueno, podemos hacer una recopilación inmensa de todo lo que puede suceder bajo los efectos de alguna droga. Ahi se los encargo.
Es fácil reírse de una misma. Olvidar tomar el anticonceptivo o tener un retraso menstrual de media hora nos puede llevar a una crisis. En un segundo imaginamos todo lo que cambiaría, se aplazaría y complicaría con un bebé. Y cuando al fin llega la regla suspiramos con alivio. Pero entonces un buen día nos damos cuenta que llevamos suspirando alivios por años. Y aunque cada vez escuchamos más casos de mujeres de hasta 40 y tantos que han tenido hijos sanos, también sabemos del incremento de complicaciones en nacimientos debido a que la madre esperó demasiado. La duda nos asalta, los azarosos caminos de la cigüeña pudieran perder nuestra dirección. Pero como Victoria, podemos detener el segundero – literal, congelarlo- y podríamos recurrir a un fondo propio para ser madre retando al paso de los años sobre nuestros ovarios.
Un costal que se agota
De acuerdo al Ginecólogo Fernando Bonilla-Musoles, en su libro Reproducción Humana, todas nacimos con un número limitado de óvulos, alrededor de 40 mil. De estos, durante cada ciclo, son reclutados un número variable de los que sólo uno ó máximo dos consiguen obtener potencialidad para ser fecundados. El gameto femenino u oocito, permanece detenido en profase meiótica hasta que es ovulado. Está rodeado por una serie de células formando una estructura denominada folículo, durante el ciclo, cierto número de folículos son reclutados para la ovulación pero sólo uno de ellos terminará el proceso. Para los treinta años, contamos con apenas el 40% de los óvulos con que nacimos. Sin embargo, no todos ‘los que quedan’ son óptimos. El Dr. Oliver Lara Kferman, Biólogo de Reproducción Humana del Instituto de Infertilidad y Genética Ingenes, explica ‘Imaginemos que una mujer nace con un costal de naranjas. En cuanto empieza la menstruación esas naranjas comienzan a salir. Las de hasta arriba son las mejores, las más frescas. Cuando una mujer pasa los 35 años, esas ‘naranjas’ que se quedaron más abajo del costal no tienen la mejor calidad. Calidad en un óvulo se le llama a que debe mantener un color, brillo y diámetros específicos para poder generar un embrión adecuado al ser fecundado por un espermatozoide. En el momento de la concepción, microscópicamente se observan dos células, mismas que se van duplicando. Cuando el óvulo no tiene la calidad necesaria, esas células comienzan a fragmentarse. Eso puede provocar un aborto o bien, que nazca un bebé con problemas genéticos’.
Vitrificación de un sueño
La ciencia genera una prórroga. Aunque pareciera ficción o un texto de Aldous Huxley, hoy es posible congelar nuestros óvulos y mantenerlos ‘vivitos y coleando’ hasta el día que decidamos usarlos sin comprometer la salud de nuestros hijos. Elegir el momento perfecto en términos profesionales, económicos y de pareja. Planeación estratégica pura.
El Dr. Lara Kferman nos explica el proceso de vitrificación de óvulos. En sus palabras, ‘Una alternativa perfecta para mujeres de menos de 35 años que deseen postergar su maternidad hasta por 15 años o bien, para aquellas con algún diagnóstico como cáncer u otra enfermedad por la cual deberán someterse a quimioterapias o radiación que pudieran terminar con su reserva de óvulos o dañarlos y que desean algún día ser madres.’
Paso a paso
> Primeramente la paciente recibe una estimulación ovular a través de medicamentos de manera exógena, hormonas que ella produce de manera natural pero que al elevarse con la dosis indicada consigue que los folículos vayan creciendo. Alguien de menos de 35 años puede producir entre 10 y 15 folículos.
> Tras 12 días de estar estimulando los folículos, se realiza en la clínica un proceso ambulatorio que dura un promedio de 15 a 20 minutos y donde se utiliza anestesia, y se procede a aspirar el contenido de los folículos o sea, los óvulos.
>Estos se revisan y se someten a un congelamiento ultra rápido a través de nitrógeno líquido, quedando a -190 grados centígrados. A esto se le llama vitrificación.
> Los óvulos se colocan en crioprotectores, donde se criopreservarán en perfectas condiciones por entre 10 y 15 años; en ocasiones más.
> Una vez que la mujer decida ser madre, dichos óvulos se descongelan. Antiguamente, cuando se sometían a dicho descongelamiento, algunos óvulos podían no sobrevivir pero gracias al actual método de vitrificación, se recupera entre el 70 y el 80% de los óvulos criopreservados.
> Se procede a fecundarlos in Vitro con el semen de su pareja. Esto consiste en colocar a cada óvulo una cantidad de 80 a 100 mil espermatozoides y permitir que el proceso de selección del óvulo elija al más adecuado tal cual sucede de manera natural en las trompas de falopio. Si el conteo de esperma de la pareja llegara a ser bajo se inyecta directamente el espermatozoide al óvulo. Sólo en esos casos.
> Pasadas 12 a 18 horas, se observan los óvulos fecundados que comienzan a duplicar sus células. Al tercer día deben observarse ocho células, es decir embriones. Se eligen los dos o hasta tres mejores (células simétricas, homogéneas y que no tengan fragmentos).
> Con una cánula especial se trasladan al endometrio, previamente preparado, de la futura madre. Por lo general, uno o hasta dos de esos embriones llegarán a término. Rara vez se dan embarazos de triates. No obstante, con los adelantos de la ciencia que se esperan, se promete que en poco tiempo, sólo será necesario implantar un solo embrión.
Y ¡voilà! Una mujer queda embarazada a la edad que desee con un óvulo propio tan joven como cuando los congeló. Puede tener 40 años y su hijo será producto de un óvulo con la calidad y características de cuando tenía 32.
Los costos
Debido a la dosis de hormonas que se utilizan para la estimulación de los folículos, el proceso quirúrgico ambulatorio que incluye anestesiólogo y el proceso de vitrificación, el primer año la inversión fluctuaría entre los 10 y 15 mil pesos. A partir del segundo año, que sólo requiere el ‘mantenimiento’ o la criopreservación de los óvulos, el gasto anual sería de 10 000 pesos. No obstante, y debido a que día a día surgen nuevas tecnologías, tales gastos podrían disminuir ya que se esperan métodos y medios más económicos.
Rachel Sobel, egresada de la Unversidad de Harvard, en julio de 1998 investigó para el MUM (Museum of Menstruation and Women’s Health) sobre la industria de los tampones. Mencionó que alguna vez el olor menstrual fue considerado seductor en el plagado de referencias sobre olores durante el siglo dieciocho.
La publicidad mortifica a las mujeres para que no despidan ningún tipo de olor por medio de la compra de antitranspirantes, toallas higiénicas con bicarbonato de sodio, tampones con desodorante, etc. Pero después de leer “Lo fétido y lo fragante: olores y la inventiva social francesa” de Alain Corbin (Cambridge, Mass.: Harvard University Press, 1986) encontró que:
En la Francia del siglo dieciocho, se creía que la menstruación estaba “impregnada con sutiles vapores transmitidos por la esencia de la vida” Estos eran particularmente atractivos, ya que una mujer estaba “dispersando efluvios seductores” y “realizando un llamado para la fertilización.” Por esto, las sociedades han celebrado el seductor aroma de la menstruación en vez de sofocarlo.
Y el Dr. Richard Lambert, en “Verdades sexuales para mujeres” dice que la sangre menstrual huele como la caléndula, una flor – una relación adicional entre menstruación y flores. ¿Será?
Pero bueno ¿qué es lo que causa ese olor digamos Sui generis? Bueno, ejem… esto no les va a gustar mucho. Se debe a unas bacterias provenientes del ano bueno, provienen de las heces, y son las famosas bacterias Escherichia coli (E. coli)- se almuerzan la sangre, las células y el tejido que se escurren del útero y la vagina, y producen el característico olor de la menstruación. Lo siento.
¿Dicen que no tienen bacterias fecales en la vagina? Ah, este pues… ¡Sí que tienen! La base del ano de las mujeres mide alrededor de 2.54 centímetros desde la entrada hasta la vagina o vestíbulo vaginal y para cualquier bacteria es una cosa de nada arrastrarse esa minúscula distancia o subirse a un tampón, taza menstrual, toalla higiénica o dentro de los chones, tanga, etc. o incluso terminar ahí mismo gracias al roce de un pedazo de papel higiénico (una buena razón para higienizar el ano hacia atrás, no hacia la parte delantera del cuerpo, para minimizar el número de las bacterias viajeras).
Ahora bien, la mayor parte del mes, el ácido de la vagina así es, bacterias benéficas producen ahí ácido láctico- atan de pies y manos a esos pequeños demonios y les impiden reproducirse y crecer. Estas y muchas otras bacterias patógenas no pueden prosperar en el ácido.
Pero por unos pocos días al mes la vagina, y el exterior, la vulva, ¡se convierten en el lugar perfecto para criar una familia! Adivinaron: ¡durante la menstruación! La sangre, el tejido y las secreciones del útero y la vagina tornan a la vagina más alcalina y las bacterias se sienten como en su casa. ¡Ay señoras! ¡Y se empachan con exquisiteces a toda hora del día!
Tons viene la pregunta, ¿si hay tantas bacterias en la vagina durante la menstruación es seguro tener sexo? Si por sexo se entiende un pene haciendo su trabajo, y si ninguna de las dos personas tiene alguna enfermedad infecciosa, por ejemplo VIH y hepatitis, entonces en general no hay peligro. Pero existe una enorme excepción: las mujeres que contraen infecciones del tracto urinario. El ingreso hacia la vejiga está justo debajo de la entrada de la vagina y el pene puede rozar las pululantes bacterias justo hacia el conducto que lleva a la vejiga, el que es mucho más corto que el de un hombre, una de las razones de por qué las mujeres presentan infeciones del tracto urinario con más frecuencia que los hombres.
Hay muchas dudas con respecto a ciertos olores corporales tanto femeninos como masculinos así que hoy lo dedicaremos a los asuntos de los olores. Aquí un post bastante antiguo con algunos datos. Al rato más.
No son ganas de ser cochinona Señores. Por ahí hay algunos hombres que me tienen apesadumbradas a las chamacas porque cuando comienza la acción y se arma el ‘fuera ropa’, en ocasiones, sienten que las partes privadas (vulva y vagina) de dichas damiselas huelen algo fuerte. Entonces, no conformes con poner cara de asco, les dicen que quizás tengan infecciones o que no se bañan, etc.
Muchas mujeres tienen un humor fuerte, un olor personal fuerte y aunque se hayan bañado por la mañana y sean limpias -es decir que sean cuidadosas al ir al baño- a lo largo del día (al igual que ustedes hombres), su entrepierna suda y el olor prolifera. Debemos tomar en cuenta además que la mayoría de las mujeres hoy en día ya casi no usamos faldas o vestidos y los jeans y pantalones tienden a ser mucho más estrechos que los de los hombres. Eso obviamente, provoca mayor sudoración y que la zona esté más encerrada. También, dependiendo del día del ciclo menstrual, el aroma de los fluidos vaginales puede o no intensificarse. No le pasa a todas pero algunas sí sienten que de repente cuando se bajan el chon, llega un olorcito fuertezón. Es normal y se arregla muy fácil: utilizar pantyprotectores (ya casi todos tienen control de olor) o bien, traer en la bolsa unas toallitas especiales para limpieza íntima. Eso sí ¡ojo! ESPECIALES. Por ejemplo, las toallitas de bebé pueden usarse pero NUNCA las que son antibacteriales para las manos o las desmaquillantes, porque contienen agentes que pueden afectar la flora vaginal.
Sico tiene unas especiales que les pueden verdaderamente maravillar y sacar del apuro. Las toallas Sex & Clean, no sólo no matan la flora vaginal, sino que ofrecen limpieza efectiva, segura y sin alteraciones, con sustancias especícas que les permitirán comodidad.Tienen aloe, vitamina E, son hipoalergénicas y no dejan rastros que manchen la ropa.
Nunca olvidaré a una amiga, Silvia, que un día en un motel por querer parecerle muy fragante a su chico, se pasó una de esas toallitas impregnadas de perfume (creo que era de Carolina Herrera) y no les platico el ardoooor, el Señor ardor, que traía. Por ende, game over, adiós agarrón.
Eso sí, si el olor es más bien como pescadezco, o sea el sí es demasiado desagradable y casi siempre se acompaña de flujo amarillento seguro debe haber infección y deben consultarlo con su ginecólogo.
Hay otros puntos,por ejemplo,las señales externas de la vaginosis bacteriana pueden incluir mal olor u olor a pescado en la vagina y una secreción vaginal clara, blanca como la leche o gris. La secreción puede ser leve o profusa. El olor puede empeorar alrededor del momento de la menstruación o después de tener relaciones sexuales sin protección. Cuando el semen (la esperma masculina) se mezcla con las secreciones vaginales, el olor se vuelve más fuerte. También se puede sentir picor y/o ardor en la vagina. Sin embargo, muchas mujeres tienen vaginosis bacteriana sin tener ningún síntoma externo.
Pero por lo general, si por un día ajetreado, fueron al gimnasio, hace mucho calor, acaban de menstruar y encima la pobrecilla chocha está apretujada en unos jeans talla 3 cuando ustedes son talla 7, pues es obvio que cuando el hombre plantado en onda latin lover les arranque la braga (me encanta ese españolismo), con toda pasión, salga un humorcillo extraño y ya ni digamos si acerca la cabeza para ofrecerles un cunnilingus. Ni se angustien ni se apenen. Es normal. Basta con ir al baño y pasarse un pañuelo con agua o las toallas de Sico. Comprendan Señores, no es que dichas chicas sean ecolocas.
Casi siempre escuchamos comentarios como ‘Ay qué dejada es Fulana que le aguanta madrizas y maltratos a su hombre, que abandone al marido pinche machista. Ella tiene la culpa por aguantarlo’. Ese tipo de pensamientos retrógradas no analizan la realidad, que es: la educación es un tatuaje y por generaciones nos hemos visto colmados de detalles y costumbres que instan al machismo, es sencillísimo perderse de vista como mujer cuando se nos ha repetido millones de veces con palabras o actos que debemos humildad al hombre que escogimos como marido. Por otro lado está el amor, y ese sentimiento espantoso de ser lastimado a diario por quien amas hasta que un día te das cuenta que ese amor se convirtió en odio o en desprecio. No hay cárcel más poderosa que la que se construye dentro de la mente y emociones de alguien. Esas personas ya no reconocen ni siquiera su capacidad de escapar, porque ya se tragaron la píldora de que esa cárcel mental es lo que son y han perdido las ganas de buscar quienes son. Sí, son dignas de lástima, pero nadie les tiene tanta lástima como la que se tienen a sí mismas. Se necesita de mucho valor (y esposible, millones lo han logrado) para encontrar dentro de uno mismo la razón de vida e impedirle al machista (sea esposo, padre, hermano, etc.) que siga jodiéndoles lo que les queda de dignidad. No obstante, no hay programa, psicólogo o tratamiento que funcione hasta que una mujer decida que está cansada y deje de tenerse miedo a sí misma y el arrojo para buscarse una propia vida y todo lo que eso representa. Su peor verdugo son ellas, porque de alguna forma su calidad de víctima se les ha vuelto adictiva, porque SU machismo (no es una cualidad exclusiva de los varones, hay mujeres machistas), no les permite revaluarse.
Todos hemos vivido casos con este respecto. Cuenten, incluso quizás pudieron ver a su madre víctima de SU machismo. Venga.
Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja.
CONTACTO elsy@elsyreyes.com
MusicLord:
jaja yo con mi ex hacia eso todo el tiempo, solo nos falto hacerlo en el velorio jajaja, pero ahora que estoy soltero me quedo con las ganas jaja
rocky:
elsyta espero me puedas ayudar estoy un poco preocupado mira te cuento ya tiene como 3 meses que me salieron son como espinillas pequeñas elsy, me sa
Kary:
jajaja, me encantó eso de ¿por qué no en un velorio? si como ya lo dice el dicho "el muerto al hoyo y el vivo al bollo", ¿o no?? jajajaj
y si