Archive for the ‘Mujer y vagina’ Category

Sí, seguramente al leer el título del post pensarán ¿de qué habla ahora esta loca? Pues les cuento.
A todas las mujeres nos dijeron nuestras madres, cuando nos llevaban a un baño público, el típico ‘Nunca te sientes mijita chula, haz de aguilita’. O sea que no colocáramos el hermoso trasero en el escusado aquel ya que podíamos pescar infecciones. En lo personal me volví una experta en ‘hacer de aguilita’, como le llamamos en México a sostener el peso en las piernas semi flexionadas para no tocar el inodoro (que by the way nunca he entendido porqué le dicen inodoro si de inodoro suele no tener nada), en fin. Yo siempre he sido muy ‘meona’ tal cual me lo decía mi madre. No había, ni hay lugar al que no tenga que pasar al baño. Lo siento, mi vejiga es chica.
La cosa es que deberíamos preguntarnos qué tan factible es pescar una infección vaginal en un retrete público. Las infecciones vaginales pueden ser micóticas o bacterianas. En el caso de los hongos -dado que la vagina es un ambiente cálido y húmedo propicio para éstos- cuando dichas condiciones aumentan o ciertos cambios hormonales lo provocan, se reproducen y causan una infección; por lo cual es casi imposible contraer una micosis en un escusado ajeno. Las bacterianas son el resultado del desbalance del ambiente ácido dentro de la vagina donde las bacterias buenas viven. Si organismos insalubres las afectan, se multiplican creando un cuadro bacteriano infeccioso.
En realidad, en un baño público es poco común que te pongas en contacto con los fluidos de otra persona que presente una infección -salvo que al orinar salpiques tus genitales con los residuos de las micciones que dejó en el agua del retrete esa persona o bien, poniendo tu vulva en contacto directo con un asiento que alguien dejó rociado. Un proyecto realizado por Kaleight E. Solow para la Feria Estatal de Ciencias de California determinó que las puertas de los baños, sus manijas y las llaves del agua contienen más bacterias que los mismos retretes. Es así que si abres y tocas el pasador de la puerta y con la misma mano te limpias, envías todo ese cultivo directo a tus genitales. Esa es la mayor causa de que salgas con una infección de ahí, no por haberte sentado. Se recomienda no tocar directamente las puertas de los baños (usar un pedazo de papel) y utilizar cubiertas plásticas o de pellón si piensas colocar el trasero en el señor toilet.
Lo que sí no te dejará con infección pero en definitiva, con una sensación horrenda y asquerosa, es levantarte con las nalgas empapadas con orines de alguien más. Lo ¡detesto! Carambas si no van a sentarse, atínenle o pasen un papel encima. Nunca falta que llegas volando al baño y sin pensarlo, te sientas y comienzas a percibir cómo tu trasero se va humedeciendo. ¡Asco total!

La himenoplastia es la reconstrucción quirúrgica del himen a las que algunas mujeres se someten para pasar por “vírgenes” y llegan a pagar grandes sumas de dinero por cada intervención.
Gasto inútil, ¿no creen? Sólo se necesita una poquita de actuación y de mesura con el impulso de mostrar la tigresa que se ha generado con la experiencia y el tipo puede jurar que una estaba más intacta que Santa Teresa. ¡Qué obsesión! ¿La quieren virgen?, vayan a buscar novia a alguna primaria. Pero ese no es el tema, ¿qué razones puede tener una mujer para querer parecer virgen? De cualquier modo, no hay forma de rectificar que una mujer sea o no sea virgen por el simple hecho de que muchas mujeres nacen sin himen o lo tienen elástico. ¿Cómo van a comprobarlo? ¿Llevándola al ginecólogo?
El himen es una fina y frágil lámina de tejido que durante el desarrollo fetal tapa la entrada vaginal y que, generalmente, se abre parcialmente antes del nacimiento y repito, aunque algunas nacen sin él. En el caso de que aún exista, su tamaño y forma son variables: anular, biperforado, semilunar, en herradura, etc. El himen sólo dará problemas en el caso de que esté totalmente cerrado, impidiendo que la menstruación o regla fluya al exterior, o si es tan rígido que dificulta la penetración. En ambos casos, una pequeña intervención quirúrgica solucionará el inconveniente.
Se desconoce su función y algunos científicos sugieren que podría servir de barrera contra infecciones durante la niñez, hasta que, durante la adolescencia, la vagina se autoprotege con su propia flora bacteriana. Entonces ¿como para qué una himenoplastia? Opinen

¿Cómo comenzó su semana mis queridos? Espero que muy bien y que este último mes del 2008 nos traiga a todos los resultados de los esfuerzos del año. Ahora les cuento. Algunas parejas creen que es común que la mujer, chica, fémina, emane un líquido por los pezones como parte de la respuesta sexual; una vez que el cuerpo responde excitándose a los estímulos del aquelarre sexual. Esto no es normal. La única condición normal por la cual salga líquido por lo pezones es la lactancia. Fuera de ésta, el notar dicha segregación, es una razón obvia para consultar al ginecólogo. Tal vez ella esté constantemente emanando ese fluido pero su pareja lo nota sólo cuando tienen contacto íntimo y lo asocia con la excitación. Ella debe hacerse el autoexamen cada semana y presionar ambos pezones para saber si expulsa este líquido y con qué frecuencia o en qué momento de su ciclo menstrual. Eso será de ayuda en su consulta ya que puede estar sufriendo de una alteración hormonal donde haya extra producción de prolactina (hormona necesaria para la formación de leche), papilomas en los conductos o carcinomas. El líquido puede ser blanquecino o hasta amarillento cuando se ha acumulado en grandes cantidades. Por otro lado, en ocasiones, debido al estrés puede haber un aumento de prolactina y al presionar los pezones sale un Leer el resto de esta entrada »
Les comparto este texto de la Profra. Deyanira Torres, enviado por la elsytera Angélica y que me encantó. Disfruten.
Dice Jodorowsky que la soledad es no saber estar con uno mismo. Y lo que uno hace mientras se encuentra consigo mismo tiene muchas tonalidades. Unos leen, otros ven la tele, otros sacan todo lo de su closet y/o cajones para luego volverlo a meter, pero algunos, en ocasiones, en esos momentos de horrenda libertad, se masturban. Por supuesto, es uno de los pasatiempos preferidos de chicos y grandes que nadie enlista cuando se presenta frente a otro contándole las cosillas que lo hacen ser quien es. “Me gusta el cine, la música electrónica y masturbarme”. Nadie consideraría ésta una buena carta de presentación.
De que hay abstemios, claro que los hay, pero eso se vuelve irrelevante frente a la brutal diferencia entre hombres y mujeres a la hora del autoerotismo. A pesar de existir variaciones entre Leer el resto de esta entrada »
Les contesto lo que varios me pregutaron por mail sobre la vacuna. Si queda alguna otra duda, échenla.
La fabrica Gardasil y deben acercarse a su ginecólogo o pediatra, dependiendo si es para ustedes o sus hijos y bajo su opinión aplicarla o no.
Sus generalidades: la vacuna contra el virus del papiloma humano, tiene actualmente dos presentaciones, tetravalente (contra el carcinoma y contra las verrugas genitales) y bivalente (contra el carcinoma). En ambos casos se vacuna contra dos de los quince virus de alto poder oncogénico. Son los tipos 16 y 18, que se asocian al 70% de los carcinomas.
Es una vacuna “profiláctica”, no terapéutica. Se vacuna contra la cápsula, no contra las proteínas oncogénicas. No se modifica la inmunidad celular (que permite eliminar las células infectadas), tan sólo se producen anticuerpos (que eliminan el virus). Se recomienda en niñas de Leer el resto de esta entrada »
La ejercitación del músculo pubococcígeo, los ejericios Kegel de los que ya hemos platicado, pemiten una mejor condición durante el coito tanto en hombres como en mujeres. Ya saben, a los hombres ayuda a tener mejores erecciones y control eyaculatorio y a nosotras, una mayor fuerza vaginal para extenser y hacer mas intensos los orgasmos. Los taoístas le suman ejercitar el cierre anal ayudándose con la respiración, tratando de movilizar también los músculos de los labios de la vagina (en el caso de las mujeres, claro); acompasándose con el ritmo de la respiración. Se arquea la columna y el cuello, llevando la cabeza hacia atrás, cerrando la boca y respirando siempre por la nariz, apoyando la lengua en el paladar, apretando los dientes y presionando los muslos uno contra otro. Los hace más efectivos y verán que en instantáneo se siente calor en la pelvis. No los dejen de hacer.

Ya regresé. Vamos por partes. Algunos estudiosos e investigadores en sexualidad, han hablado desde 1996 sobre el punto A. Al cual, no se le ha hecho gran difusión. Le llamaron así a la zona más profunda de la vagina. Como saben, un pene al penetrar, no avanza más allá del cérvix de una mujer. El punto A es el tope al que llega el pene, la parte más alta de la vagina. ¿Ajá?, ¿no ubican?, por eso les puse un dibujito muy chulo. Y algunos experimentos de cama, afirman que es más sensible que el punto G, provocará más fácilmente una eyaculación femenina (no entiendo por qué esa obsesión de provocar o vivir un squirt. Pero no saben ¡qué obsesión! de muchos) y que hace los orgasmos más intensos.
El punto A no es más que eso, la zona de la vagina que se toca cuando tomamos posturas muy penetrantes como las de mujer boca abajo y en la cuales algunas sienten que el pene está por llegar a su garganta. Se encuentra muy cerca de la vejiga a un promedio de cinco a siete centímetros de Leer el resto de esta entrada »
No he tocado como tal el tema del punto A, porque me parece que como tal no es un punto. O sea, no considero que deba contemplarse como una zona específica, a diferencia del punto G. O sea, el punto G como tal sí es un abultamiento específico dentro de las paredes vaginales mientras que el A, no.
Últimamente es como ‘el punto’ a discutir. Explico: se le llama punto A a la parte más interna y alta de la vagina. Sin embargo, no hay un cambio en la textura o es una estructura específica. Hay mucho que contarles pero justo tengo que salir corriendo a una cita. Al rato que vuelva le seguimos con el llamado famoso punto A. ¿Vale? No tardo
Una chamacuela me envió unos links (de gente no muy instruida) a los cuales no les pienso dar promoción, donde afirman que no todas las mujeres tienen punto G. Y dado que dicha lectora no encuentra el suyo y dice que su novio ya hasta se zambulló hasta sus recónditos espacios y tampoco, les creyó y me dijo con todas sus letras ‘Yo no tengo punto G’. Hijas mías, es imposible no tenerlo. Imaginen un globo. La boquilla del mismo es su clítoris -y salvo malformaciones, todas pueden verificar que lo tienen- asómense y verán. ¿Ya? Ahí está ¿verdad?, rosita y hermoso. Bueno pues, hagan de cuenta que a esa boquilla del globo le hacen un nudo, ese es su punto G. Es el mismo órgano. Si tienes clítoris, tienes punto G. Lo que sí es importante mencionar es que algunas mujeres por morfología lo tienen más achatado que otras, o más rugoso por lo que es más perceptible al tacto. Algunas lo sienten fácilmente introduciendo un dedo por su vagina y buscándolo en dirección a su ombligo (o sea, presionando hacia la pared debajo de su vientre); otras apenas lo sienten pero el tamaño no determina su sensibilidad o potencia. Esas personas que dicen ‘No todas lo tienen’ están erradas.
Todas lo tienen. Hay un leve ejercicio personal que puden hacer para comprobarlo (que no me oigan los puritanos) que consiste en: 1. Tocar con el dedo anular el clítoris (limpio, por favor…el dedo, obvio) 2. Su mano quedará con la palma evidentemente hacia su vulva. 3. El dedo Leer el resto de esta entrada »

Así es, hay mujeres que se hacen adictas a dar de mamar a sus hijos. La leche materna es altamente benéfica para la salud del bebé ya que lo llena de defensas, nutrientes que ningún otro alimento provee, crea un fuerte vínculo con su madre y le da seguridad al chamaco. Y sí, debemos procurar darla, no obstante hay mujeres que se deschabetan y cuando el niño ya tiene hasta dientes y porta uniforme siguen obsesionadas con lactarlos. La leche sale como un reflejo de la succión del niño por lo que se puede producir por mucho tiempo después de parir (siempre y cuando no se haya tenido problemas de producirla) pero la calidad de dicha leche después de tanto tiempo ya no es idónea. No les hace daño pero ya no es tan nutritiva y por lo tanto se hace innecesaria. Salma Hayek acaba de declarar que ella es adicta a amamantar a su hija Velentina. No sé si lo dijo en sentido figurado o de verdad está dentro del campo de los problemillas psicoemocionales.
Según expertos esta adicción u obsesión, mejor dicho, sucede cuando la madre crea un vínculo de dependencia hacia su hijo, encuentra en las sensaciones de lactarlo un sustitutivo a vacíos emocionales y siente que es una forma de controlarlo y evitar que se aleje de ella. Hay una antigua leyenda urbana, que algunos psicólogos aceptan como cierta, de un hombre de más de treinta años que Leer el resto de esta entrada »