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Jul
20

Píldora de emergencia. Lo bueno, lo malo y lo feo.

Ya van siete años que en México se legalizó el uso de la anticoncepción de emergencia, que se le dio el contexto adecuado y pudimos accesar a una fórmula diseñada específicamente con dicho propósito en una farmacia de cualquier esquina. Porque desde décadas anteriores ahí teníamos a múltiples féminas metiéndose el titipuchal de anticonceptivos de esquema mensual a modo de pastillas de emergencia. Sin embargo, a pesar de que no es nada reciente, siguen las inconsistencias en el uso, los mitos, las dudas, los miedos y claro, la irresponsabilidad. Muchos de ellos abrigados por aquel numerazo que en 2004 -poco después de la aprobación de ley y de la NOM en México- se aventara cierta fundación que afirmaba que la legalización había violado la constitución ya que la PAE era un abortivo. Se demostró que dichas ideas eran por demás ignorantes. Más, muchos se quedaron con el cuento. Porque implantaron la duda con la frase célebre “la Declaratoria de la Suprema Corte de Justicia del 2000, reconoce la existencia del ser humano desde el momento de la concepción”. ¿Cuál concepción?, se preguntaron quienes sí sabían del tema.

Mecanismo de acción simple y que ya hemos requete repetido en este espacio: sustancia activa-Levonorgestrel (progestina sinténtica), ¿qué hace? Retardar, suprimir la ovulación -o sea, no permitirá que haya un óvulo fecundable a la mano (o mejor dicho ‘a la cola’) de un espermatozoide, lo cual dependerá del momento del ciclo- y espesar el moco cervical para impedir el paso de los espermatozoides.  Si la usuaria la aplicara segundos, minutos, horas o días posteriores a que se haya dado la concepción, la hormona no afectará ni la implantación del óvulo fecundo ni provocará que se deseche. Si ya hubo concepción, la PAE no trabajará. Punto. ¿Por qué? Porque en nada afecta en un embarazo que el moco cervical se espese y porque ya no hay ovulación qué suprimir. Ya no habrá ovulación, porque hay embarazo. Cuando una mujer está embarazada no ovula por lo tanto no puede volver a embarazarse. Simple.

Pero hay quien lo sigue afirmando. Nada qué ver con ciertas sustancias y pastillas  que la muchachada adquiere con singular rapidez y que sí provocan un aborto. Incluso son utilizadas legalmente en las interrupciones del embarazo que se realizan en clínicas especializadas en el DF. Éstas actúan afectando la supervivencia del cigoto dentro de la matriz, una PAE no y no actúa de esa manera. No confundan la gimnasia con la magnesia. Otro mito, derivado de un nombre comercial les dio el carácter de ‘pastilla del día siguiente’. Lo cual también provocó inconsistencias e ideas equivocadas cuando no les funcinó, es la pastilla del ‘Córrele a tomarla’. No hay que esperar horas preciosas, mucho menos un día entero.

Por otro lado, como sociedad seguimos sin comprender lo que es una emergencia. Y ahí empieza lo malo y lo feo. De la manita. Por ello, pese a que la anticoncepción de emergencia aparece en la lista oficial de Medicamentos Esenciales de la Organización Mundial de la Salud y tienen registro sanitario en más de 100 países, en muchos otros se requiere de una receta médica para poderla comprar. Justamente porque consideran, no que sea un abortivo, sino que puede prestarse a un mal uso en la población. No esperemos tener que llegar a ello señoras.Ya estamos evolucionaditos como para que papi gobierno nos tenga que poner correa.

Aquí los esquemas más comunes en término de “emergencia”, o sea lo que reconocen como emergencia, nuestra querida chamacada femenina. Y chequen nomás la inutilidad de la perspectiva.

1. ‘Como sólo tengo dos que tres relaciones al mes, ¿para qué tomarme una caja de 21/28 pastillas?, pos mejor sólo cuando tenga un round, me tomo la de emergencia’.

Queridas mías que hacen esto, les tengo noticias: Una dosis de PAE equivale a media caja o más (depende) de anticonceptivos mensuales. Los cuales están microdosificados. O sea, que si te estás ‘ahorrando’ la hormona porque crees que así evitas los también míticos efectos secundarios de los anticonceptivos hormonales de uso mensual, estás justamente provocando lo contrario. Aunque tengas relaciones una o tres veces al mes si -aunque no tengas papelito habla, análisis que certifican que tu chavo está sano- te avientas a dejar el condón, lo mejor es  tomarte la cajita de anticonceptivos microdosificados o sea de 21 o28 días y afectas menos tus ciclos, por lo tanto tendrás menos efectos secundarios.

2. Me voy a ir de fin de semana con mi chavo, antes de salir me tomo la  Píldora de la Libélula y me despreocupo.

Sí y no. La eficacia es de máximo 72 horas posteriores a la relación no protegida. Más, sabemos que cuanto más pronto se tome, mejor. Nadie te garantiza que su efecto vaya a estar presente hasta el tercer día. Ya se suprimió la ovulación pero por explicarlo así, el último round surgió el domingo al medio día antes de regresar de tu fin de semana lunamielero. Los espermatozoides pueden vivir hasta 5 días dentro de tu cuerpo. Si por ahí del cuarto día -cuando el efecto ya no es el más adecuado- siguen por ahí dando el rol los espermatozoides y ovulas, venga, ahí comienza la historia de un nuevo ser humano.

3. Mientras más pastillas me tome, menos oportunidades de embarazarme tendré.

La alta dosis de hormona, en al menos la mitad de las usuarias de prueba cuando las píldoras se diseñaron, sufrieron cambios en sus ciclos menstruales posteriores. O sea, hasta dos ciclos después no les bajó en la fecha esperada y/o pudieron tener sangrados por deprivación, o sea porque el cuerpo ‘extraña’ la dosis hormonal y depriva, o sea hay un sangrado que por lo regular es cafesoso y escaso. Y no es su menstruación. Entonces, si cada mes te avientas varias de esas ‘emergencias’, vas a volver loco a tu ciclo. Y cuanto menos regulares sean tus ciclos ovulatroios, hay menos oportunidad de suprimirlos y por ende se amplían los posibilidades de quedar embarazada.

Y así nos podemos ir con muchas ‘emergencias’. Cuenten las suyas.

Las reales: se rompió el condón, olvidaste más de tres comprimidos de tu anticonceptivo regular, se te despegó el parche quién sabe cuándo, se te salió el anillo antinconceptivo, fuiste atacada sexualmente (esperemos nunca sea el caso, de ser así debes además acudir a una clínica especializada con la Clínica Condesa a recibir tratamiento psicológico y post posible exposición a VIH y otras ITS), tomaste antibióticos u otros fármacos que pudieron -en opinión de tu médico- mermar la eficacia de tu método mensual, te diste cuenta que tu DIU está movido, tuviste vómito constante lo que pudo hacerte expulsar tu antinconceptivo mensual.

La pareja perfecta: usen un condón para evitar ser infectados con VIH o cualquier ITS y tomen un anticonceptivo mensual. ¿Pasan emergencias reales como las anteriores citadas? Tomen la Píldora de la Libélula. ¿Qué más podemos pedir?

Por favor, tenemos herramientas. Úsenlas con la cabezota. ¿Vale? Dudas con respecto a su uso, venta, dosis y posibles efectos secundarios, llamen gratis al 01 800 00 MI SOS  o visiten acá

May
9

Cambios de humor y hecatombes hormonales

Es común que a lo largo de nuestros 28 días de ciclo menstrual, tengamos cambios de humor, tendencia al llanto e irritabilidad. Una nunca sabe, seguro les ha pasado o han observado a las mujeres de su vida estar aparentemente apacibles o relajadas, concentradas en las actividades diarias cuando un hecho se presenta que en un estado emocional ‘normal’ pudiéramos calificar de X o de grave pero que tiene un remedio. Más, sin causa alguna lo interpretamos como una megahecatombe, y se arma. Ya sea a través de un enojo bárbaro, iracundo o una respuesta de fuerte tristeza, lágrima, moco y demás. Sabemos que eso es má común unos unos días antes y/o durante el sangrado menstrual. Aunque, claro en algunas mujeres es más contundente que en otras.

Científicos de la Universidad de Cornell, tomaron imágenes cerebrales de varias mujeres antes, durante y tras la menstruación y revelaron que su córtex frontal, asociado con el control de las emociones, presentaba mayor o menor actividad según el momento del ciclo, para paliar estos ‘síntomas’. En el estudio, publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la neuróloga Xenia Protopopescu y sus colegas concluyeron que los cambios de actividad del córtex de las mujeres está asociado a la variación de la concentración de hormonas en las diferentes fases del ciclo.  Obviamente a mayor cantidades, mayor proclividad a la tristeza, melancolía, ira, irritabilidad, etc. Y sí, no negaremos que hay días que ni una se aguanta a sí misma. ¿No lo odian? Yo me he descubierto berreando como Magdalena en el Calvario viendo ET o National Geographic. Ni cómo olvidarme de aquella vez que en la tintorería casi mando traer a la PFP porque le faltaban ‘piedritas’ a una tira de bisutería de un vestido. No volví, seguro pusieron un letrero en la puerta con mi foto de ‘Esta mujer es peligrosa. Si te la topas, llama al Instituto Nacional de Psiquiatría’.

Lo cierto es que al cabo de unos minutos, cuando nos da el bajón hormonal, vemos la situación desde otra óptica y queremos meternos debajo de la tierra por el osazo cometido. Ahora, hay muchos mitos con respecto a esto y el uso de anticonceptivos hormonales, díganse píldoras, praches, etc.  que entran a torrente sanguíneo. Éstas están microdosificadas, por ello se toman a diario y el olvido de más de una compromete su efectividad, porque se va administrando, digamos, de ‘a poquito’. De ese modo, no alteran los niveles hormonales más allá de lo normal, es decir si andas neuras o triste (ojo, depresión no es igual a melancolía. La depresión es como tal un trastorno y muchos dicen con toda simplicidad ‘estoy deprimid@’), se debe a la actividad hormonal natural, no se magnifica por utilizar un anticonceptivo.

En el caso de la Píldora de la Libélula, la pastilla de emergencia de Bayer, como anticonceptivo de emergencia y por ende, diseñado con una mayor cantidad de hormona que requiere actuar a la de ya para evitar un embarazo,  este aumento pudiera o no, generar un mayor desbalance, dependiendo del momento del ciclo y crear un efecto emocional. Como ya hemos platicado antes, eso depende de cada mujer. Hay algunas que no sienten el menor cambio ni físico ni emocional, ni cambios en el ciclo, les baja puntualmente y no tienen sangrados por deprivación. O sea, esos manchados que se pueden dar posteriormente a la toma -unos días después- y que NO son la regla, siendo síntomas comunes por la alta dosis de hormona. O sea, explico. Cuando tomamos un anticonceptivo hormonal mensual, y lo interrumpimos, suele suceder esto, hay un sangrado por deprivación. Muchas dicen ‘Me dejé de tomar las pastillas y me bajó’. No, no te ‘baja’, surge un sangrado por falta de la hormona que a diario le dabas a tu cuerpo. Por lo tanto, cuando te tomas una Píldora de la Libélula, a los pocos días puede haber dicho sangrado (que suele ser más café y escaso que el flujo menstrual común) justo por eso, porque el cuerpo recibió una alta dosis hormonal y de pronto ya no. Obvio, no necesitas tomar más, u otra dosis, simplemente es un efecto. Pero no pasa nada, no quiere decir que hubo o no embarazo o que algo ‘allá adentro’ se fastidió. Nada. Después llegará tu regla y esta puede ser en el día que esperabas o pudo cambiar tu ciclo. Nada más.

Pero regresando al asunto de los arranques hormonales, ya sea si tomaron o no anticonceptivos, pueden prevenirlos o atacarlos con ciertos alimentos. Es estado nutricional afecta directamente el funcionamiento hormonal, estar desnutrida o con sobre peso hará más fuertes los efectos hormonales. Y que quede claro que el peso no significa desnutrición, hay mujeres con un peso que promedio, o sea no estás esqueléticas y se hacen un perfil o una prueba de sangre y sale que están a dos de la anemia porque se alimentan muy mal. Entonces, si saben que esos mentados bajones hormonales nos van a atacar, éntrenle a los vegetales de hojas verdes, entre más oscuras, mejor (espinaca, acelga), coman grasas naturales como aceite de oliva, de aguacate, las nueces y relacionadas (estas son básicas), eviten los irritantes como cafeína, chocolate, refresco de cola, tragos, edulcorantes. Hacer ejercicio balancea los niveles hormonales y grueso, así que al menos un poco de cardio. Por otro lado, en la fase premenstrual, el incremento de la hormona progesterona nos induce a comer más, y a consumir alimentos dulces, por la caída del nivel de azúcar en la sangre. No se dejen engañar, si les da hambre, coman pasas o fruta, eso ayudará a evitar el bajón y la hecatombe emocional.

Cada caso es distinto y algunas perciben con mayor fuerza sus cambios así que conózcanse y si tomaron la Píldora de la Libélula y están experimentando cambios, tomen su teléfono y marquen gratis al  01 800 00 MI SOS  donde les van a contestar profesionales de la salud todas sus dudas y se van a quedar más tranquilas, incluso si llaman y dicen ‘ando medio histérica, ¿se debe a esto? ¿Qué hago?’. Todo, lo que se les ocurra, ¿vale?

May
2

Conócete a ti misma y te conocerás sexualmente. Una decisión Oportuna

Tal vez, el ser más complejo de conocer y a quien le dedicamos menos tiempo para descubrir sus secretos y heridas seamos nostras mismas. ‘Conócete a ti misma’ es la sentencia de la mayoría de las disciplinas espirituales: cuando sabes quién eres, tú eres tu destino. Pero todas estamos acostumbradas a vernos como seres que deben cumplir toda una serie de requerimientos sociales, que nos olvidamos de admirar nuestro lado positivo.  Reconocer y habitar tu cuerpo con esta conciencia te hará regresar a tu propio origen. El origen de ti misma.

Desde la infancia, aprendimos socialmente a valorarnos con base en nuestro físico. Ya sabes, que si eres gordita, o si tienes las piernas flacas, o que si no te salieron bubis. Desgraciadamente muchas ocasiones pese a recordar esas afirmaciones como tonterías, no nos damos cuenta de que siguen infiltrándose en nuestra seguridad. Y eso, nos lo llevamos a todos lados, incluso a la cama. Pareciera que al momento de desnudarnos frente a nuestro hombre, tuviéramos de nuevo a la amiga ‘Juanita’ diciéndonos ‘Tienes los muslos llenos de celulitis’. Realmente es momento de que escarbemos en nuestras profundidades emocionales y al fin exorcicemos a nuestros demonios.

La libreta de la verdad
Haz un ejercicio, y no te niegues. Busca un momento a solas, y consigue un cuaderno o libreta que no hayas utilizado antes para ningún otro asunto. Escríbete, sí una confesión a ti misma. ¿Qué te gusta y disgusta de ti? Piensa, ¿realmente no te agrada o es sólo fruto de comentarios o de la imagen ideal que nos vende la publicidad? Porque puede ser que tú encuentres tus pechos lindos pero como ya te enseñaron que si no son redondos y firmes no son deseables, imposible verlos con buenos ojos. Comienza por una lista de todo lo que te gusta de ti, con toda honestidad. Escríbelo en tiempo presente ‘Me gusta mi… porque…’
Después, analiza qué puedes cambiar, quizás con una dieta o ejercicio, ¿qué zonas no puedes modificar? Si es así, inútil angustiarse. Y escríbelo también. Te darás cuenta de lo mucho que te has dejado contaminar por la opinión externa. Lo importante es que tú te gustes, no los demás.

Y con esa nueva percepción de lo perfecta que te encuentras a ti misma, sin toda esa charla mental y distorsión de la realidad enfócate en rescatar esas zonas que reconocías como ‘feas’. Cada día que intentes auto sabotearte saca tu libreta y escribe ‘Me gusta mi… porque…’ justo sobre esas partes de ti que sigues sin admitir. Si no encuentras la razón para decir por qué te agradan, simplemente escribe ‘porque es mío(a)’. Te liberarás, ya lo verás.

Plenitud sexual desde adentro. Simple, muchas ocasiones ahí comienza el camino de una gran amante, o de un gran amante, desde el reconocimiento personal, la autoestima, el gusto por quien se es. Échenle un ojo. No lo olviden.

Este post es presentado por la Píldora de la Libélula . Búscalos en Face facebook.com/libelulaSOS y mantente enterada de sus propuestas e investigaciones. Ya es hora de que todas dominemos la anticoncepción de emergencia. Y si andas en esas emergencias, llama al 01 800 00 MI SOS donde expertas en la salud te sacarán de todas tus dudas, antes y después de haber tomado la Píldora de la Libélula, los cambios posteriores posibles en tu ciclo, desajustes hormonales que pudieron provocarse, todo!

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Mar
15

Interrumpir un embarazo vs ser oportuna

Todas hemos escuchado historias de parejas de todas las edades que reciben la noticia de que serán padres sin planificarlo. Según la Organización Mundial de la Salud cada año en el mundo se dan más de 87 millones de embarazos no deseados, de éstos 45 millones terminarán en aborto. El asunto es de los temas más debatidos donde intervienen todo tipo de ideologías: derechos feministas, del no nato, aspectos morales y religiosos, éticos, un sinfín de visicitudes y claro,  al final la pregunta que surge es ¿qué hubiera sido lo mejor? ¿Un niño con un patrón y calidad de vida deficiente que va a cargar hasta la edad adulta? ¿Un futuro incierto y aparentemente truncado de la madre o los padres? ¿Una vida que se salvó pese a que su llegada no era esperada, que inexorablemente recibirá el impacto de este ‘detalle’? Y la respuesta lógica es HABERLO EVITADO. Haber prevenido y no llegar a dicho embarazo. Pero las experiencias nos dicen otra cosa.

En los últimos años y gracias al Internet, se ha diseminado mucha información sobre cómo interrumpir un embarazo en onda ‘hazlo tú misma’. Hay chats donde las chavitas se dan consejos unas a otras sobre brebajes y qué hierbas comprar en el mercado, pastillas que se ingieren o introducen en la vagina (y que incluso se pueden comprar en línea), lavados, duchas, introducción de objetos para desprender al producto. Irreal, no entiendo cómo no han hecho nada las autoridades al respecto. Son asuntos, literal, de vida o muerte.  Hasta  las ‘hierbas’, implican riesgos altísimos que pueden llevarlas a la tumba. Las mismos sitios de venta de las pastillas famosas que interrumpen el embarazo (que en realidad son fabricadas para tratar la úlcera péptica) advierten que si presentas sangrado muy abundante, coágulos o dolor intenso debes correr (right now) al hospital. Lo preocupante es que entre cuatas se pasan la ‘receta’ y muchas no la cuentan. Pero como buenas ‘mexicanas: a mí no me va a pasar’, no medimos el potencial de muerte, consecuencias físicas y emocionales que todo esto representa.

Sí, se comprende, si un embarazo no planificado para una pareja de adultos -que en una de esas hasta casados están o viven juntos- es un trancazo, una movida total de vida; ahora para una chavita sola o una pareja de chamacos, se quintuplica. Y claro, en ese momento la angustia es tal que si te dicen ‘escuché que se puede interrumpir un embarazo si te avientas de un bongie encuerada’, eres capaz de hacerlo. Y cuando justo se habla de interrupción del embarazo quien tendrá la última palabra es quien está plantada en esos zapatos llenos de piedras y en total pánico. No se pueden emitir juicios de valor. Aunque las cifras nos duelan: 68 000 mujeres al año mueren practicándose abortos de este tipo así como clandestinos: desde la legalización de la interrupción del embarazo en el DF se les ha practicado a  casi 30 000 mujeres entre 11 y 24 años.

Sabemos la numeralia, ¿por qué no hacer algo en lugar de seguir uniéndose a las estadísticas? Según el CONAPO, en México sólo hoy pueden salir embarazadas sin desearlo 778 adolescentes, se calcula que habrá 290,000 este año.

Ok, pongamos a una chava que va comenzando vida sexual, integrándose a este grandioso mundo. Es casi obvio que no va a contar con un método anticonceptivo mensual recetado por el ginecólogo antes de dar el ‘sí’ o que la hormona, el enamoramiento (y esperemos que no, la presión del chavo), le diga ‘Ya es hora’, esperamos que se ponga un condón. Pero en esa primera vez o primeras veces en que todo es tan excitante pero extraño, por razones lógicas como los nervios, la rigidez pélvica, no hay una lubricación adecuada, o como ambos están descubriendo el modus operandi del asunto, pues se rompe el condón: emergencia No. 1.

Otra: sí todos podríamos decir que de pronto nos hemos encontrado en un momento mágico irrepetible, romántico y cachondo con una atmósfera ideal  que nos envolvió y que no podíamos interrumpir para salir en busca de un preservativo. Ok va, se comprende. Otra  emergencia. Y podemos hacer una lista interminable como ‘Estábamos en plena playa desierta’, ‘En un bosque a kilómetros de un Oxxo o una farmacia’, en fin. Ok, se entiende. Pero, ¿no pueden -demonios- en cuanto puedan y antes de 72 horas, antes de la 24 de preferencia, ir a una farmacia y decir ‘Hola señor farmacéutico me da una Píldora de la Libélula de Bayer?!!! ¡Eso sí pueden! Y vámonos, se toman ambas o una y la otra a las 12 horas (para aminorar posibles malestares secundarios) y ya, listo, pasó.

Ah y no se vale el:

‘Bueno, él no terminó adentro’- Mij@s al año nacen 6 millones de bebés producto del coito interrumpido (OMS 2003).

“Ya casi me baja, creo que la semana que entra’- La ovulación puede cambiar sin avisar.

“Acabo de terminar de estar en mis días”- Los espermatozoides viven hasta 5 días dentro de tu vagina, puede haber vivos el día que comienzas a ovular, no e embarazas ipso facto, puede darse hasta cinco días después.

“Creo que estoy en mis días no fértiles”- De nuevo, los cambios en el ciclo menstrual son comunes, sobre todo en la adolescencia por la inmadurez del sistema y no avisa.

O la peor: “Pus si me embarazo, me meto de las pastillas esas que son para la gastritis y que dicen que hace que te baje (o sea abortivos de alto riesgo)”- Menos, puedes acabar en el hospital o en una bonita caja de madera. Y que quede claro, again, la Píldora de la Libélula no te va a hacer abortar, que conste.

En serio, únanse a Libélula SOS y dejen de ser mujeres potenciales en vías de ser madres sin desearlo o evítense el chanclazo emocional, físico y psicológico de interrumpir un embarazo. Por favor. Piquen la imagen de aquí abajo

Feb
22

Y después del sexo, ¿angustia?


Los días o momentos posteriores a una buena sesión de sexo deberían ser ideales, para recordar lo compartido, lo aprendido, lo experimentado, el placer, lo que nos dio ese momento como pareja o como persona. El crecimiento, el maravilloso orgasmo. Pero hay quienes dichos días posteriores los dedican a preocuparse. ¿Qué caso tuvo entonces? Muchas chavas llegan a decir incluso, ‘Ay,  tantas broncas  por un ratito de placer, no gracias’. Claro, porque además de que pueden llegar culpas heredadas de nuestra cultura sexofóbica, se  mezclan con angustias  provocadas por la falta de previsión y desconocimiento de su cuerpo.

Comienzan por encontrarse una serie de ‘cambios’ y a preocuparse por ello. En verdad no tienen idea de la cantidad de mails que recibo de chavas (de todas las edades) tronándose los dedos porque notaron que al otro día o unos días después de su encuentro sexual parece que su cuerpo está sufriendo metamorfosis: su flujo vaginal es diferente o están adoloridas, juran que están embarazadas, que sus pezones están diferentes, se encontraron con un granito en la vulva (que a veces no es más que un vello enterrado), o dicen que han tenido náuseas o están muy hambrientas, que han notado una secreción ‘rara’, en fin. Muchos mitos y miedos.

En la mayoría de las ocasiones no voltean a ver a su cuerpo con regularidad y sus funciones. Hay mujeres que ni siquiera notan los cambios en su ciclo menstrual (No confundir días menstruales con ciclo menstrual; este dura 28 días aproximadamente), no notan por ejemplo que sus secreciones vaginales son más espesas o más ligeras dependiendo de la fase del ciclo en el que estén, igualmente cuando están cerca de menstruar sus pechos pueden lucir más grandes o inflamados. Pero, como no se monitorean con regularidad, no se hacen caso, obvio, cuando tienen sexo y entonces ‘voltean a ver allá abajo’. Focalizan su atención en sus genitales porque traen en la mente el hecho de haber tenido contacto sexual. Entonces se pueden encontrar hasta seres de otro planeta.

Poner atención en esta zona siempre, además de sus revisiones con el ginecólogo (máxime si ya tienen vida sexual), les permite evitarse estas angustias o bien, claro, detectar cuando hay situaciones dignas de comentarlas con el doc. Y saber que hay ciertos procesos en su cuerpo que nada tienen que ver con el hecho de haber tenido relaciones.

Nunca falta la que dos días después jura que está embarazada porque se mareó (sin tomar en cuenta que ese día salió sin desayunar o está cansada, etc.).  Los síntomas del embarazo o del haber contraído algunas ETS no son inmediatos. Si sienten que sus lolas están hinchadas no quiere decir que están produciendo leche porque están embarazadas (la prolactina, la producción de leche se da hasta el último trimestre del embarazo), o también, típico, no llevan el menor control de su calendario y entonces si no les baja ‘pronto’ (porque ahora sí les urge que les baje) empiezan a hacerse ideas de que ya están casi por parir cuando no tienen ni idea si ya cuentan con algún día de retraso. Además de encontrarse mil síntomas, se estresan al grado que tienen náuseas o vómito. Así, pues claro, seguro que los días posteriores al sexo se pueden volver engorrosos.

Y bueno, la cereza del pastel: al no haber utilizado condón o tener la mala suerte de que se les rompió salen corriendo a buscar una solución con su amiga Chuchis que tiene alma de ginecóloga y ‘se sabe’ muchos remedios y les dice que se tomen tal o cual cosa para evitar embarazarse (tés, hierbas, etc). Por ejemplo y cosa de verdad que preocupa es la ‘recomendación’ de tomarte un chorro de pastillas anticonceptivas comunes, de jalón y que supuestamente te funcionarán como un anticonceptivo de emergencia. Y siento comentarles que no. No están diseñadas para ello. Además, los desbalances hormonales posteriores a hacer esto pueden ser ‘marca llorarás’. En serio.

Ok, lo simple y responsable. Nadie te está preguntando ni juzgando. Ya lo hiciste, tuviste sexo sin protección. En vez de hacerte una ducha vaginal con Coca-Cola (en verdad hay quien lo hizo y además de matarse la flora vaginal, se embarazó) infórmate y actúa. Listo, ya actuaste: tomaste ambos comprimidos de La Píldora de la Libélula de Bayer lo antes posible (dentro del periodo de 72 horas), y cada comprimido con una diferencia de 12 horas. Perfecto, ya estás protegida. Ahora, ¿qué puede pasar o puedes esperar? Lo que llegó a tu cuerpo es una hormona, el Levonorgestrel. Esto produce que tu moco cervical sea más espeso para crear una barrera a los espermatoziodes que pueden pulular hasta cinco días vivos e inhibirá la ovulación. Esto por ende producirá cambios. Nada de qué angustiarse, digo, no te va a salir el monstruo come galletas de la vagina. Simple: tu menstruación puede retrasarse o adelantarse, el flujo menstrual, puede ser más o menos abundante, hay quien reporta dolor de cabeza o cansancio. Y es probable, no siempre, que el siguiente ciclo menstrual aún se vea afectado. Cada organismo es diferente. Esa es la causa principal por la que se recomienda que no abusen del uso de anticonceptivos de emergencia. Ya que se dan cambios pueden volver locos sus ciclos y no sólo generarse malestar sino mayor posibilidad de quedar embarazadas porque ante tanto desajuste en vez de ‘protegerse’ más, se crearán un campo de posibilidades de fecundar. Cuidado.

Si tienen más dudas no duden en llamar al 01 800 00 MI SOS o visiten la página de la Píldora de la Libélula, piquen el banner que está en este blog y por favor, cuídense. Disfruten con responsabilidad y conozcan su cuerpo para que no estén después encontrándose síntomas y hasta achaques imaginarios (o no).

Feb
15

Hoy el Día de la Libélula: Oportuna

¿Que tal lo pasaron ayer querid@s? Supongo que bomba. El 14 de febrero es uno de los días a nivel mundial en que las parejas tienen relaciones sexuales, de cualquier edad. De hecho una encuesta realizada por Columbia Univesity’s Q&A Internet Services, muchas adolescentes decidieron perder la virginidad en San Valentín, o planearon hacerlo como parte del ‘regalote’ al galán. Es la segunda ‘fecha clave’ de elección después de la noche de graduación de la Prepa (highschool).  En fin, la cosa es que supongo que muchos de ustedes anoche habrán tenido una buena sesión de sexo. Y, suponiendo con base en las estadísticas, 7 de cada 10 no utilizaron condón u otro método anticonceptivo. Tache. No obstante, ni la culpa ni la angustia ahora son útiles. Bastante les hemos insistido en el uso de presevativo, por encima de todo porque ‘caras vemos, ‘bichos’ en los genitales no sabemos’. Y claro, un método anticonceptivo mensual  o de efecto prolongado  les brindaría miles de posibilidades. Pero bueno, no lo han hecho, reitero ¿de qué nos sirven las culpas en este momento?

Lo que es un hecho es que es urgente que se protejan de un embarazo. Sí, seguro muchas hoy están ‘contando días’, pidiéndole a San Noseasmalito que no se hayan embarazado, o preguntándose si ese coito interrumpido habrá sido efectivo (mismo que lo dudo, porque como ya hemos dicho aquí miles de veces, el coito interruptus NO es un método anticonceptivo: el líquido pre eyaculatorio contiene espermatozoides y hay fracciones de segundos entre la sensación eyaculatoria y el comienzo de ésta por lo que es muy probable que un hombre no se retire a tiempo). O bien, algunos pudieron tener algún imprevisto como una ruptura o deslizamiento del condón.

En lugar de estar -literalmente- perdiendo un tiempo precioso, cuanto antes tómense una pastilla anticonceptiva de emergencia. La píldora de la libélula u Oportuna de Bayer las sacará del aprieto. Si tienen cualquier duda pueden llamar gratuitamente al

01 800 00 MI SOS.

Con relación al tiempo la decisión debe tomarse a la de ya. Esto, porque cuanto más pronto tomen la primera dosis, amplían la eficacia de la misma. En el paquete vienen dos pastillas una, o sea un comprimido,  lo toman ya y el otro a las 12 horas. He ahí el mito de ‘la pastilla del día siguiente o de las 72 horas’ ya que sí, en efecto tienes 72 horas para tomarla pero de preferencia esto debe hacerse lo antes posible.

Ahora, muchos (sí, muchOs,  la responsabilidad es de mabos no sólo de ellas) quizás se frenan en hacerlo porque no tienen ni idea de qué le va a hacer la pastilla a su cuerpo  y hay tantos mitos y tanta desinformación que prefieren quedarse con el ‘volado’ que hacer algo responsable y puntual al respecto.

La sustancia que contiene se llama Levonorgestrel, una progestina sintética. Es decir es una progesterona hecha en un laboratorio igual a la  que toda mujer naturalmente produce. Su eficacia máxima es del 94% para evitar un embarazo pero, de nuevo, se sujeta a la prontitud. De preferencia, no dejar pasar más de 12 horas después del sexo no protegido.  Cuanto más dejes pasar, su eficacia puede disminuir.

El levonorgestrel,  producirá efectos propios de la progestina: inhibirá o pospondrá tu ovulación y tu moco cervical se hará más espeso, eso le quitará movilidad y vitalidad a los espermatozoides. Por ende, no provocan un aborto, el levonorgestrel no tiene capacidad abortiva. En este caso, si tomaras las pastillas y ya estás embrazada simplemente no habrá ningún efecto y el proceso seguirá su camino.

Con respecto a la siguiente reglao sea la menstruación que sigue, sí, se pueden presentar  cambios. Si no llega en la fecha esperada no te pongas a dar de gritos, justo por la presencia de la hormona en dicha dosis es posible que se den alteraciones en la ovulación siguiente. Puede retrasarse o adelantarse o no ser un sangrado normal. Esa es una de las principales causas por las que no hay que abusar de Oportuna cada rato, pero ya platicaremos al respecto.

Por ahora, si andan ‘de emergencia’, actúen lo antes posible. No hay pretexto, les estoy posteando esto a primeras horas del día .¿Va? Quédense con lo mejor de este San Valentín y evítense  los nervios y preicupaciones. Sean oportunas.

 
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