Browsing articles in "Técnicas amatorias"
Oct
15

Ejercitando el pene

La pregunta frecuente ¿qué ejercicios para el pene se pueden hacer para que la erección dure más?

El pene va al gimnasio con ustedes. Y ya sé que ni modo que se lo quiten antes de entrar pero la mejor manera de tener erecciones más duraderas es estando sanos. Es decir, cuando van a ejercitarse y promeven una mejor circulación sanguínea, evitan la obesidad y fortalecen sus músculos, su pene sale ganando. Y mucho.

Alimentarse bien, no abusar de los tragos y el tabaco también coadyuvan obviamente. Checarse periodicamente si tienen antecedentes familiares de diabetes e hipertensión arterial. La salud integral se traduce en mejores erecciones. Y claro los ejercicios Kegel que tonifican sus músculos pubococcígeos, de los cuales a platicamos aquí

El órgano está pegado a su cuerpo y depende directamente de su sangre. Así que ¡a moverse chamacos!

Por otro lado, además de los valiosísimos Kegels, que le dan mucha fuerza todos los músculos pélvicos, pueden probar darle ciertas variaciones e incluir estrategias.

La cosa es muy simple: hombres míos, pónganse de pie. Separen las piernas a la altura de sus caderas. Flexionen ligeramente, muy ligeramente las rodillas y coloquen las manos en los huesos de la pelvis. Ahora, respiren y con el aire contenido contraigan tanto las nalgas como el ano, y empujen con el movimiento su cadera hacia adelante. Sostengan. Suelten dejando salir el aire y repitan unas nueve veces. Después pueden hacer giros de cadera hacia ambos sentidos. No se sientan ridículos haciendo esto, además de que lo pueden hacer a solas, cualquiera que se burle no sabe la forma en que están potencializando su capacidad amatoria. Esto permite un mejor flujo de sangre a la zona pélvica, le da fuerza y promueve mejores erecciones y control eyaculatorio. Así que a trabajar señores! Incluso puede sanar dolencias en esta zona para los que pasan muchas horas sentados. Lo cual, precisamente muchas veces fomenta que desde la cintura hasta sus pies esten tensos, tiesos y se perjudique su desempeño sexual.

Por otro lado, hay otras herramientas que también pueden coadyuvar a una erección más firma (siempre y cuando no haya DE) y darle mayor soporte al tejido, hay condones que precisamente están diseñados con este fin, sin llegar a ‘apretar’ o incomodar. No trabajando con los anillos que precisamente pueden dañar los cuerpos cavernosos, estos por el contrario promueven una mejor firmeza sin provocar daño ni sensación de que el pobre Mr. Pene está como encapsulado. Son una gran opción, pruébenlos. En México tenemos la opción de Sico, los Pleasure que tienen una forma anatómica que permite mayor firmeza, además de sus otros beneficios como la doble textura que le ofrece buen masaje a las paredes vaginales de ella. Ummm, rico, ¿no? Venga, espero les gusten.

Oct
12

Técnicas made in Lesbos

Mujeres grandes amantes de mujeres develan sus secretos a los hombres.

Las mujeres gay afirman ser mejores en la cama que los hombres. Su postura, “Un hombre no puede vivir lo que pasa en el cuerpo de una mujer. Nosotras sabemos por qué cada estímulo debe colocarse en qué punto, lo hemos sentido”.
Para un hombre conocer el cuerpo de una mujer y su funcionamiento debería ser suficiente (y un deber). Pero plantearles que imaginen el impacto que cada caricia nos provoca suena congruente. La clave está en que intenten visualizarlo. Primer secreto, introducirse mentalmente a nosotras, conectar.

Performance lésbico-masculino

Besos
Suaves, masajeando con la lengua. Creer que pasión es atascón y usar la lengua como si nos lavaran las amalgamas es un error. Comienza besando la cara, la nariz, como fintando, hasta llegar a la boca y ahí surge el beso con los labios cerrados hasta que sea oportuno meter la lengua; se gira alrededor de la de ella con cadencia.

Succiones y lengua
Succionar con los labios pegados a su piel, como si se soplara hacia adentro es más eficaz que apretar. Aplícalo debajo de los senos, espalda, entrepiernas, rodillas y muñecas. Roza la areola con un dedo en círculos y desliza hasta el pezón antes de succionar. Debe ser ligera al tiempo que mueves la punta de la lengua sobre él.

Clítoris
Si no lo tocas no existimos. Estúdialo. Tu técnica ahí te determina como amante. No hay mujer que se resista a un fan del clítoris. Todo estímulo debe ser suave y muy lubricado, sujétalo verticalmente con el índice y el pulgar, gira tus yemas y tira casi nada de él. Con tu lengua varía movimientos lentos y rápidos. Variar activa todo el órgano.

Punto G
No intentes encontrarlo a menos que el clítoris esté excitado y erecto. Es el mismo órgano. La postura más fácil es con ella en cuatro puntos (perrito) y piernas abiertas e introducir un par de dedos mojados con las yemas hacia abajo. Sentirás algo acolchado y pequeño, gíralos. Combínalo con roces al ano con el otro pulgar.

Labios
Los menores se conectan con el clítoris, estimúlalos oralmente si tus dedos están ocupados en él y usa los dedos para los labios cuando atiendes al clit con la lengua. Antes de penetrar, masajéalos y lubrícalos. Para los mayores, cuando tenga las piernas cerradas coloca tu mano sobre éstos, presiona un poco y haz círculos.

Penetración
Los juguetes les han enseñado que lo mejor es estimular el primer tercio de la vagina. Ahí se rompe el mito de que necesitamos un extra large. El punto es justo donde sientes que estás por salirte.

Oct
11

Mapeando el cuerpo

El contacto y la estimulación de la piel proveen de uno de los mayores ingredientes de la actividad sexual. Todo comienza por las manos, son el principal vehículo además de nuestros labios, lengua, dientes e incluso el aire que exhalamos. Si la piel tiene un idioma, éste es el de la ternura sensual pero puede percibir otros lenguajes: el de temperaturas, texturas y vibraciones. Por sí solos o en conjunto, cada uno de éstos es capaz de disparar la más variada y excitante gama de sensaciones sexuales. Y siendo el órgano más grande del cuerpo, la piel, imaginen la de zonas que están dormidas en ella. Si los mismos órganos sexuales de repente en medio del aquelarre nos dejan descubrir ciertos puntillos que hasta uno dice ‘¿y ora? No sabía que tuviera ese punto a excitar’; ahora imaginen  lo que no hay en la piel, en lo largo de tooooodo el cuerpo. Pero no nos damos el tiempo de descubrirlos.

Podemos iniciar nuestra búsqueda de sensaciones escondidas, prácticamente, en cualquier parte del cuerpo. Si al realizar el viaje intentamos mantener una actitud libre —carente de prejuicios y llena de confianza—, tendremos la oportunidad de descubrir zonas del cuerpo que excitan, provocan y causan placer.

Les sugiero un viaje táctil para mapear su cuerpo y el de su pareja. Sólo tienen que darse un bañito (por aquello de las inseguridades como ‘no sea que por el sudor del día tal zona me huela a tamal’), si gustan pueden bañarse con un jabón neutro para permitir que su olor natural sea el que domine o bien, se pueden ir por los clásicos olores que gustan a la pareja; que si el jaboncito de blueberry, o de fresia, jazmines, etc. Y esos poderosos aromas masculinos. Y de-dí-quen-se a mapear el cuerpo. Incluso zona por sesión, un día los pies, otro el abdomen, otro la espalda, los codos, en fin. Les juro que van a encontrar gratísimas sorpresas: la pareja retorciendose de gusto porque le estimulan algo tan simple como la muñeca. Uno nunca sabe. ¿Quieren?

Oct
4

Semana de caricias

Es común que las caricias pierdan cierto pesa durante el contacto sexual, la cultura genitalizada está a la orden del día. Necesitamos tocarnos más, acariciarnos y dar muestra a través de las manos sobre sentimientos y sensaciones sexuales. No sólo promueve que produzcamos sustancias que nos relajan, dan bienestar sino que impulsan nuestra autoestima. Comprobado: aquellas personas que son acariciadas, abrazadas por sus parejas o madres (en este caso desde que eran bebés) suelen ser personas más seguras, esa sensación de seguridad proviene del contacto. Incluso el amamantar o haber sido amamantado configuró no sólo un vínculo sino una sensación de pertenencia. El contacto nos impacta. Por ejemplo, en los últimos años, se les ha recomendado a muchas madres tener el mayor tiempo posible cargados a sus bebés a través de una especia de chales (que ahora hasta con diseños fashion hay) con el fin de que el bebé se sienta en constante ‘abrazo’ de su madre. Esto mismo que ahora se reconoce como algo muy novedoso, lo llevan haciendo por siglos nuestras mujeres indígenas. Es muy común verlas ya sea trabajando o en las calles con su bebé colgado a la espalda o el pecho. Se ha descubierto que eso nos da mayor sentido de pertenencia (somos aceptados y formamos parte del ‘clan’) y  percibimos ser cuidados.

En el caso de la pareja, es lo mismo (sin asuntos edípicos), en contacto refuerza el vínculo, mejora la comunicación (quienes se tocan tienen mayor capacidad para lograr acuerdos ya que se logra la misma sintonía en palabras que en caricias) y nos da la seguridad de estar acompañado en este camino. Sin embargo, y de acuerdo a muchos estudios recientes, las parejas cada vez nos tocamos menos. Sobre todo al hacer el amor, la misma prisa y ‘el trajín’ diario, en ocasiones nos lleva a un encuentro sexual rápido, pronto y con pocos estímulos, porque la cosa es ‘matar la calentura’ rapidito para poder dormir unas cuantas horas o continuar con los mil pendientes que tenemos.

Así que demos terapia de contacto esta semana. ¡Urge!, además nos bajaremos los niveles de estrés y fomentaremos la complicidad. Los toques suaves suelen ser más efectivos que ciertos apretones y apachurrones que, ¡nombre! juramos que nos van a llevar a intensear. Relajar el cuerpo de inicio permite que se destensen los grupos musculares y el organismo entre en el ‘mood’ para recibir caricias. Por lo general la tensión se concentra en hombros, cuello, espalda, estómago (pueden hacer ligeros círculos ya sea con la mano abierta o empuñada en la zona abdominal y desde el espacio entre las costillas, esto relaja toda la concentración de emociones y tensiones en esta área), los pies, la corva de las rodillas, y las manos. Si comienzan por aquí verán que los prolegómenos, o sea ‘el faje’, será más eficiente y disfrutable. De manera casual y como parte de los besos, masajeen estas zonas. Y poco a poco vayan dándole un contexto más erótico.

Una zona verdaderamente llena de tensión y en la que poco nos ocupamos está en la entrepierna. Si se recuestan y ponen las piernas abiertas como ranas, sean hombres o mujeres, chequen el dolorón que incluso pueden sentir si hacen masaje y presionan la zona justo de cada lado de los genitales, donde comienzan sus piernas. Importantísimo mantengan esa área relajada ya que sí interviene en la calidad de sus erecciones, sensibilidad e incluso capacidad para lograr el orgasmo.

La conexión incluso a nivel neuronal se hace obvia, y el cuerpo responde, se prepara para recibir, de manera literal. Y claro, en disposición a dar y crear placer. Entonces podrán aplicar incluso situaciones que antes les parecían poco sensitivas y verán que se perciben magnificadas.

El típico momento de colocar el condón y usarlo (aún bajo el mito de que no sienten igual con uno puesto) puede convertirse en toda una experiencia. Su pareja, deberá colocarlo. Hay que tener cuidado manipulando el condón sobre todo si tienen las uñas largas pero al mismo tiempo mucho dependerá de la calidad del mismo. Y cosa horrible que se rompa. Es necesario además tener a la mano un buen Soft Lube, esto además de permitir el masaje de manera más cachonda, hará menos probable la ruptura con la dinámica.

Primero, colocan el condón enroscado, como si le pusieran un sombrerito al glande y con los dedos, antes de deslizarlo, rozan con los dedos  la circunferencia de la corona y todo el inicio del tronco del pene.  Pueden incluso también dar algunas caricias con la lengua. Con un par de dedos sostienen el receptáculo o reservorio para dejar el espacio que -ya saben- es necesario para que el condón quede colocado correctamente. Y poco a poco van deslizando el condón. Cuando vaya más o menos a la mitad del tronco, se colocan lubricante Soft Lube en ambas manos y terminan de desenrollarlo con las dos manos bien bien lubricadas. Hasta la base, es decir hasta ‘topa’ con pelvisa. Con las manos aún húmedas, sigan masajeando de arriba hacia abajo el pene y no olviden los testículos, acariciarlos con esta sensación ‘mojada’.

Ya bien colocado, con el mismo pene pueden masajear la vulva. Claro, a menos que sean unos artistas del movimiento de pene a manos libres, necesitarán tomarlo con una o dos manos y dirigir el movimiento para que el glande (ya bien enfundado en el condón y con una máxima sensibilidad), estimule los labios menores, subiendo hasta el clítoris y de regreso, circulando el vestíbulo vaginal y dando todo un masaje de glande contra vulva verdaderamente glorioso. Ella puede incluso llegar al orgasmo en esta dinámica y para cuando llegue la penetración el punto G estará lo suficientemente injurgitado (lleno de sangre) y las paredes muy sensibilizadas lo que eliminará la posibilidad de dolor o de incomodidad a la entrada del pene. Y no se diga, ya que tanto la vulva como el pene están tan lubricados de manera artificial y natural que la penetración serán mucho más placentera. Entonces, ya realizado el masaje glande-vulva, y justo cuando estén haciendo círculos al vestíbulo vaginal, penetran. Combinen entradas y salidas de lentas y espaciadas como gusten.

Por favor, encarecidamente, como ven, va a haber mucha manipulación del condón. Roces, manos y demás. No se pongan algo de baja calidad porque se les acaba el juego. Pónganse en este caso, por ejemplo un Sensitive o un Thermaxx Skin, de Sico ambos, ya que además de tener un grosor mínimo y permitir la sensibilidad, tienen la calidad perfecta para aguantar los juegos. No lo olviden.

Y venga, a acariciarnos que la semana promete.

Sep
28

¿Con la luz apagada o encendida?

La iluminación ideal para hacer el amor  son las luces ámbar, los tonos tenues que nos permitan vernos pero al mismo tiempo le dé a la atmósfera un toque íntimo, de misterio y complicidad. Estar a oscuras en absoluto no sólo impide que el imaginario se active a través de la vista del cuerpo, sus movimientos, fluidos, etc. propios y de la pareja, obstaculiza que algunas áreas cerebrales reaccionen ya que el negro total indica descanso o relajación. Sobre todo, es una de las opciones más elegidas con aquellos que les cuesta trabajo aceptar y amar su cuerpo tal cual es. Esto sólo promueve que dicha inseguridad aumente. Todos tenemos zonas que no nos encanta mostrar a plena luz pero, precisamente compartirlas, tocarlas, permitir que la otra parte las estimule es buen ejercicio de aceptación y encontrar el lado disfrutable a estas partes que consideramos feas, gordas, aguadas, fregadas, etc. Y con buena suerte, esto fomente que las trabajemos en lugar de quejarnos de ellas o en casos donde hay una verdadera sanación emocional incluso se aminoren, porque les quitas el foco (mental) de encima. Esto ha sucedido para quienes deseen creerlo.

Mala idea apagar la luz por completo.

Sep
19

Bondage (repost)

El bondage es una práctica erótica que consiste en atar o encordonar a la pareja con fines de crear una atmósfera de sumisión y dominación ficticias con fines lúdicos durante los juegos previos y el acto sexual. La sensación de estar inmóvil a merced de los deseos de la pareja o de ser quien lo ata, suele excitar a muchas personas. Igualmente, a muchos los deshinibe y la sensación de sentirse presionado por las cuerdas, les agrada. La mayoría encuentra que la mayor atracción del juego consiste en dejar a manos del otro la responsabilidad de hacerlo disfrutar o bien, de ser quien lleve la batuta del disfrute absoluto del otro.

No obstante, es algo que yo recomiendo exclusivamente con la pareja, con quien ya se tiene la suficiente confianza. Confianza es la clave para disfrutarlo y vivirlo plenamente. Muchas parejas que lo han experimentado por primera vez, una vez que se sienten atadas o con los ojos vendados comienzan a experimentar miedo o angustia, claustrofobia dentro del mismo cuerpo y entonces es momento de detenerse. Deben comunicar al otro que no les está gustando el asuntacho y dejarlo ahí o dar tiempo a que esa sensación de estar ‘secuestrado’ pase, entretenerse en otros juegos eróticos y reintentarlo después. Por eso es recomendable que las primeras veces se aten pero no se amordacen ni se venden los ojos para que no sea tan fuerte la sensación. Es un juego que requiere mucho respeto mutuo y dejar claro que si alguno no se siente agusto, éste parará sin que el otro arme panchos de ‘ay eres bien pinche aburrida flaca, te digo que nomás contigo no se puede jugar. ¡Chale!’. Estar completamente inmóvil no a todo el mundo le gusta. Es cosa de encontrarle el sabor pero si no se lo encuentran, deténganse.

Este tipo de juegos son sanos en pareja. No implican una parafilia, o bien expresión comportamental que implique riesgo en la integridad física o emocional de quienes se integran son juegos y punto. Claro, siempre y cuando esté prenegociado y se establezcan límites donde se tenga claro, a atrvés de alguna seña, palabra o sonido que hasta ahí ha llegado la burra, o sea que le paren . Recuerden que una expresión comportamental llevada hacia   factores obsesivos, compulsivos e impulsivos pero sobre todo, con factores de dependencia. Pero cualquier pareja puede aplicarlos para darle variedad y emoción a su vida sexual, claro, con respeto y límites personales, porque -repito- se requiere de mucha confianza.

Es más que obvio que NO es una práctica recomendable con recién conocidos o acostones ‘one night stands’ ni con tipos o tipas que no les den buena espina. Se puede prestar a abusos y crimenes. ¡Aguas con eso mis queridos! No porque se quieran ver bien ‘abiertotes y rudos’, terminen en la plancha del forense o en el hospital. ¡Cuídense coño!

Las ataduras se pueden hacer con cositas que encuentren en la casa como corbatas, lazos (suaves, no vayan a terminar todos magullados de las muñecas y tobillos con el mecate de la azotea), medias, pashminas, bufandas, etc. O si ya se quieren ver bien profesionales, se pueden lanzar a una sex shop y comprar un kit de bondage. Casi todos inlcuyen ligas, esposas, antifaces, etc. Aquí les pego otros ejemplos. ¡Dusfruten de su fin de semana bondage!

 
Escucha Sexbox en iTunes
Visita mi galería

Suscríbete al newsletter

Recibe las últimas noticias de Elsy Reyes