Todas las mujeres que conozco se han quedado con ganas de decir o hacer algo en la cama con su pareja. Es más, a muchas les cuesta contarle a sus más allegadas carnalas -con todas sus letras- lo que les estaba haciendo falta. Con regularidad pensamos que la concepción del sexo en los hombres es demasiado diferente a la nuestra. No obstante, no crean que ellos piensan tan diferente, que no tienen miedos o dudas. Lo que pasa es ¡que tampoco creen poder decírnoslo! No está dentro de los acuerdos de pareja, cuando debería ser el principal. Y no es la básica comunicación, se trata de una rama específica llamada ‘comunicación sexual’.

Todos los jueces o sacerdotes o hasta nuestras madres cuando nos dan consejos para una vida plena en pareja deberían comenzar por decirnos ‘hablen de sus necesidades sexuales, entablen un diálogo sobre su intimidad a diario’. Sería más útil que el clásico ‘nunca se vayan a dormir enojados’, te lo juro.
Hablar de sexo, deseos y hasta locuras con nuestro hombre es más fácil de lo que creen. El secreto está en la fórmula.

Antes de hablar con él, habla contigo. Sabes que algo no está funcionando pero tal vez no lo tienes tan claro. Comienza por ti. ¿Qué es lo que quieres o deseas mejorar? ¿Qué te gusta y qué no? ¿Qué es la vida sexual plena para ti? Trata de dilucidar y entonces estarás lista. Es preferible que llegar con él a decirle ‘no sé qué es pero algo no está funcionando en nuestra vida sexual’ porque él lo interpretará como un ataque y habrás empezado de la peor manera. Recuerda que ellos suelen tomar como una queja y su obligación de resolver cualquier cosa que planteemos como ‘problema’.

El objetivo es hacer de este diálogo algo común. Tampoco te acostumbres a armar todo un numerito cada vez que quieras comunicarte en tu sexualidad. Deberás hacerlo parte del día a día. Pero este es el estreno, prepáralo. Muy al contrario de lo que crees, no coloques velas ni te pongas negligé o prepares ‘pato a las finas hierbas’ para hablar con él ya que lo harás sentir que está a punto de escuchar algo fuera de lo común; que necesitas agradarlo para que no le caiga como cubeta de agua helada lo que tienes que decirle.

Antes que nada recuerda…

> Los hombres no pueden atender varias cosas a la vez.
> Encuentra el momento adecuado, cuando él no esté ocupado trabajando o viendo la final del fútbol.
> Asegúrate que estará disponible; no te vayas a quedar vestida y alborotada.
> No te anuncies: ‘¡Y ahora quiero hablar de sexo!’, hazlo como algo natural como si fueras a contarle cualquier cosa.
> No hagas preguntas, comienza con afirmaciones.
> Habla en positivo, no empieces con frases que comiencen o incluyan la palabra ‘no’ o en negativo.
> Nunca lo hagas después de que hayan hecho el amor o sentirá que no te satisface, es más fácil que se sienta atacado en ese momento.

Las claves de la fórmula

Fórmula: Escenario clave
> Las cosas de cama NUNCA se hablan en la cama y menos antes o después del agarrón.
> Tienen que estar los dos solos y sin interrupciones.
> Comienza la plática con otro tema, algo que lo atraiga. Jamás comiences con quejas o críticas hacia algo. Piensa en algo que lo haría feliz escuchar. Entonces podrás cambiar el tema y comenzar con lo que deseas decirle de su vida sexual.

Le seguimos al rato, ¿Otras sugerencias señores?

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