Existe una leyenda, una historia que algunos estudiosos en metafísica han propagado: cuando Dios creó la esencia de los humanos, les dio una perfección dual en equilibrio; es decir, eran hombre y mujer en un mismo ser. Entonces, el Creador decidió dividirnos y ahora vivimos buscando a esa otra mitad, a nuestra alma gemela. Suena romántico. Tal vez, cuando nos separamos, algún ‘cable se nos desconectó’ y ahora parece que hablamos idiomas distintos, tenemos procesos mentales opuestos y tratamos de comprender qué hay en el cerebro de nuestra contraparte. Mi teoría no es que no tengamos la capacidad de discernirnos si no que estamos esperando que nuestra ‘alma gemela’ piense como lo haríamos nosotras, reciba la información del mismo modo y hasta reaccione a nuestra manera. Craso error amiga, eso no sucederá. Es simple, nuestros cerebros digieren la información y la transforman distinto a como lo hacen ellos. Sin contar con que nos educaron en líneas disímiles. Pese a que nuestros padres, con sus trajes hippie sesenteros, lucharon por la igualdad de sexo, creo que no les salió del todo bien y aún hay grandes diferencias de género en la formación de los niños.
Pero tú puedes al fin traducir el intrincado cerebro de tu amor, te invito a que nos ‘echemos un clavado’ a los sesos masculinos y afines tus talentos. Hoy el código se descifra ante ti.

‘Sí es no’ y ‘sí es sí’

Por ejemplo, aceptémoslo, nos encanta hablar entre líneas y con un doble, hasta triple significado. Para nosotras un ‘hace mucho que no salimos solos’ tiene millones de interpretaciones puede ser ‘has estado trabajando mucho’, ‘necesito más atención’, ‘siempre salimos con tus amigos’, ‘estoy preocupada por nuestra relación’ mientras para ellos significa eso ‘hace-mucho-que-no-salimos-solos’ y ya; y tras decir la frase puedes escuchar dentro de su cerebro un ‘cri…cri’ porque no hay más proceso mental. El primer error que cometes es justo tratar de interpretar sus palabras en tu lenguaje y puedes llegar a las más terribles fantasías atormentándote por lo que te trató de decir. Para él ‘sí’ es ‘sí’, cuando tú has dicho mil veces ‘sí’ esperando que él lo interprete como un ‘no’. Deja de enmarañarte.

Piensa en este otro ejemplo. Entre mujeres solemos piropearnos, ya sabes ‘qué linda tu blusa, qué bien te ves hoy’. Un hombre cuando te piropea, es sencillo: le gustas o quiere hacerte sentir bien porque le agradas. Mientras nosotras lo hacemos como un protocolo. También se nos dan las malas interpretaciones que nos rompen el corazón. Conozco mujeres que juran que le gustan a un hombre sólo porque les ha pedido un favor. Por tímido que sea, un hombre al que le gustas, te lo hará saber; se vuelven insistentes y te darán un lugar por encima de las demás.

A trabajar…

Hay muchas herramientas que nos ayudan a armar el rompecabezas mental del macho homo sapiens, aquí unas muy útiles.
Empieza por no perder de vista el objetivo principal: tú misma. No se trata de que te vuelvas loca por entenderlo al grado de olvidarte de lo que quieres. Recuerda la regla de oro: Tu actitud sobre ti misma, es la que un hombre va a adoptar contigo. Si tú te tratas como víctima, él también lo hará y a las víctimas, hay que lastimarlas. No adquieras patrones que te harán sufrir.

Otro ejemplo claro: pensamos que los hombres buscan a una indefensa criatura a quien adoptar y proteger, pareciera así; su instinto los llama. Sin embargo, tarde o temprano se cansan y cuando se encuentran con una mujer decidida y que sabe a dónde va, les es imposible no voltear. Deshazte de esas ideas y no esperes que él se comporte como los cuentos de hadas te leía la abuela. Tampoco te conviertas en una súper autosuficiente traga-machos. El hombre actual, según algunos estudios, se enfrenta a un conflicto con él mismo ya que siente que ha perdido autoridad en el mundo, donde la mujer tiene un rol más fuerte que el suyo ya que no sólo hemos demostrado que podemos ser proveedoras, además podemos procrear, criar, llevar una casa y tomar puestos de alto rango. Todo al mismo tiempo. El sociólogo Michael Kimmel, ha hecho un estudio sobre masculinidad donde encontró que los hombres están confrontando su participación en el poder social, buscan recuperar sus virtudes masculinas. Estas causas, instan a los hombres a la búsqueda de una nueva identidad y los ha llevado a volverse agresivos con las mujeres. Siempre ha habido casos pero ¿no te has dado cuenta de la cantidad de historias que hoy prevalecen, donde los hombres lastiman emocionalmente a su pareja? Sienten que los estamos ‘desterrando’, de ahí la necesidad de darles su importancia, respetando sus necesidades y al fin, comprendiéndolas. No para manejarlos, si no para hacernos la vida más sencilla a ambos.

Ahora sí, a lo que nos ‘truje’. Estas, son las herramientas de ‘control sumiso’ de toda mujer inteligente. Cuando las ejecutes, al fin sabrás cómo funciona su cerebro.

1. Si estás molesta con él, opta por escribirle una carta o un e-mail. Será más fácil que entienda con claridad todo lo que deseas comunicarle. Además, solemos alterarnos y empezamos a gritar: cuando hacemos eso, su cerebro se cancela y ‘dejan de escuchar’.

2. Si decides no alterarte y hablar con él, entonces, piensa muy bien antes lo que quieres que entienda y tus razones. Sé muy concisa ya que si divagas y lo atiborras de información, no lograrás que te comprenda.

3. Los hombres reciben más estímulo a través de la falta de contacto que a través de los reclamos.

4. No son adivinos, cuando quieras algo, pídelo. Claro que a todas nos gustaría que entendieran ‘¿me regalas ese vestido?’ con un ‘¡Qué lindo vestido, pero está muy caro!’

5. Cuando haga algo incomprensible para ti como irse de tragos con sus amigos y olvidar la cita que tenían, no hagas conjeturas. Pregúntale porqué lo hizo. Si es un hombre que vale la pena, será sincero, tal vez demasiado y no te enojes si contesta algo como ‘Perdón, lo olvidé’. Tú sabes si en realidad no le interesas o bien, si en verdad fue un descuido.

6. La antropóloga Mara Viveros afirma que el rol de hombre-proveedor, es parte de su naturaleza. Otros estudios aclaran que cuando lo pierden, se sienten sin valor y se convierten en ‘parásitos’. Contribuye a la economía, pero nunca lo mantengas o te permitas pagar todo. No eres su rescatadora ¿No hay lana? Quédense a ver una peli en casa de uno de los dos.

7. Un hombre se compromete al cien por ciento emocionalmente cuando se da cuenta que quieres estar con él, mas no que necesitas estar con él y si logras crear con él un vínculo emocional antes que sexual.

8. No caigas en la trampa de hacerte común para él o como su ‘hermana’ aunque lleven años juntos, los hombres crean categorías mentales sobre sus relaciones y ninguno querrá seducir y hacerle el amor a su ‘hermana’.

9. Los machos mamíferos se vuelven iracundos con el encierro. No lo asfixies o se volverá una fiera, buscará huir y podrá lastimarte.

10. Aunque no lo creas, se ha comprobado que las mujeres pensamos tanto o más en sexo que ellos pero aquí te dejo con algo de buen humor sobre la idea de que nos superan en pensamientos eróticos:

 

 

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