A la mayoría les aterra el día de conocer a los suegros, además de que el asunto per se significa que la relación va por un camino más serio, porque todos nos sentimos vulnerables o bajo la lupa. En gran parte de las ocasiones una vez ahí nos damos cuenta que estamos ante gente a todo dar que claro, tiene curiosidad sobre quién está comiéndose o por comerse las carnes de su crío, de su princesa o adorable principito, pero igualmente están dispuestos a recibirte con cariño. Claro, la clave está en cómo se están dando las cosas, del trato que perciben que el hijo  o hija recibe de ti o si no están detectando que hay falta de compromiso o innumerables cosas que a todo padre preocupa. Nadie negará además que sí hay padres freaks que de repente son hasta majaderos. Mi mamá por ejemplo siempre fue un dulce con todos los tipos que llevábamos a la casa en plan de novios pero, peeeero, si ella comenzaba a ver que peleábamos mucho o que nos la pasábamos haciendo corajes o llorando, discutiendo, etc. entonces el incauto se convertía en el enemigo público número uno y no había forma de que ella quitara su cara de ‘huele guiso’ cuando el muchacho en cuestión llegaba por nosotras o iba de visita. Pero aquí unos consejitos para el caballero que está por conocer a los padres de la amada, con la cual, obviamente está buscando un compromiso. Chequen.

>Busca un campo neutral. Cítense en un restaurante, eso les quitará presión tanto a ellos como a ti y no habrá imprevistos. Y sé puntual.
>Al saludar no olvides agradecerles su asistencia. Tú eres el anfitrión.
>Muéstrate como eres. No mientas sobre tu pasado o presente laboral o personal. No estás ahí para impresionar a nadie, sino para demostrarle a ella que te interesa.
>Vístete con seguridad. Sentirte bien con tu aspecto te da soltura y te relaja.
>Lleva un detalle. Por ejemplo, flores para su madre y ella o investiga qué vino le gusta a su padre y pide que lo envíen a la mesa.
>Evita ser demasiado ceremonioso, eso te hace lucir inseguro y lambiscón.
>Si por infortunio son unos suegros ‘pesadilla’ y te atacan o hacen preguntas incómodas, respira y mantén tus manos a la vista y una postura cómoda. No refutes su opinión, sólo deja saber que la respetas mas no compartes. Y contesta a sus preguntas con honestidad.
>Mantén la atención en ellos. Tú serás quien haga las preguntas. Busca que la charla sea sobre sus gustos o historias, eso te quitará el foco de encima.
>Antes de que llegue la cuenta a la mesa, levántate y paga en la caja. Eso dejará claro que eran tus invitados y deseabas darles un momento agradable.
>Hazles saber que estás ahí porque amas a su hija y deseas que tengan una buena relación.

Y para las chicas, hay otros puntos importantes, pero vengo al rato.

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