Continuando con el sexo anal, comencemos por cómo debe prepararse la zona para una penetración. No pongan cara de ¿quéeee? Realmente hay muchas parejas que gustan de este y no tiene nada de satánico pese a que por siglos se le conseideró sodomía y un pecado por ende. La cosa es que no es tan simple como el sexo vía vaginal. La vagina está diseñada para ser penetrada, el ano no.

Durante los prolegómenos o juegos previos es importantísimo masajear toda la zona externa, los músculo radiados o pliegues de modo circular con un buena cantidad de lubricante para que éste además de proveer de sensaciones placenteras, se vaya dilatando y relajando. ¡Ojo! tengan muy claro qué mano utilizan para hacer esto ya que si posteriormente usan los mismos dedos para penetrar la vagina o estimular la vulva y clítoris, enviarán las bacterias que anidan en la zona anal a la zona genital y pueden provocar infecciones.

La higiene es bien importante, quienes gustan de esta prática recomiendan haber ido al baño al menos unas dos horas antes o puede suceder un accidente nada agradable. Sí, justo lo que están imaginando, que salga materia fecal, alias ‘caca’. Bueno, ya que se haya masajeado la zona y se sienta relajada, el pene de el hombre en cuestión debe portar un buen condón, y sobre este una buena cantidad de lubricante con base de agua, de los de farmacia. Igualmente, pueden comprar un lubricante con un poco de anestésico para ayudar a que la penetración no sea dolorosa. Pregunten cuando lo compren si es o no compatible con condones de látex. En esta práctica en particular es mejor utilizar uno de poliuretano como SICO Thermaxxx. Bueno, ya hecho lo anterior hay que comenzar a penetrar poco a poco pero muuuuy poco a poco. Suele doler sobre todo si no está bien preparada la zona. Y hay que dejar muy claro que es una práctica con respeto si quien es penetrado no siente placer, el dolor se hace presente y simplemente no se sienten a gusto, paren. Déjenlo. No continúen por darle gusto al otro porque precisamente si estos músculos del ano y el recto se contraen por el obvio dolor o por los nervios, es fácil que se rompan las venitas y haya sangre, mucho dolor posterior o se rompa el condón.Ténganlo mucho en cuenta. Realmente habemos muchas personas que no gustamos de dichas penetraciones y no tiene nada de malo, sencillamente hay prácticas para todos y el no querer probar o una vez probado no haya resultado agradable y decidamos no continuar, en nada baja la calidad de las relaciones ni del nivel del placer.

Dicho lo anterior, me voy señores pero si quedan dudas relacionadas como juguetes o ejercicios para la zona, háganmelo saber. Besos.

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