En 2008  los legisladores de la ciudad de Ámsterdam se dieron a la tarea de analizar la posibilidad de exacerbar su revolución sexual iniciada con la autorización de vitrinas en su famoso “barrio rojo”, donde las mujeres venden sexo a los transeúntes con toditas las de la ley. Dicha iniciativa consistió en establecer un marco legal que permitiera castigar a quienes tienen sexo en los parques públicos de la ciudad. Particularmente en el famoso Vondel. Cuando anochece, el parque principal de Ámsterdam, es punto de encuentro de hombres homosexuales que buscan sexo rápido y sin compromiso. O sea, ya ni al motel le invierten. En realidad, no estaba penalizado tener sexo en el parque, pero tampoco está permitido, afirman. ( O sea, ¿cómo? ¿No se supone que lo que no está prohibido, está permitido?). Cuando la policía descubría a una pareja in fraganti, sólo le llamaban la atención y le pedían retirarse, comentó Herbert Raat, de la Alcaldía de Ámsterdam.

Esta práctica es algo parecido al ‘Cottaging’, un término del argot británico que se refiere a la actividad sexual anónima en baños  públicos entre hombres. En ocasiones marca el punto de encuentro para unas posteriores relaciones sexuales en otro lugar. Un ‘cottage’ es un ‘chalé’ o una casita rural, y en este contexto hace referencia a los baños públicos que tienen una apariencia similar a la de un pequeño chalé.

Los ‘tea-rooms’ (salones de té) por su lado son sitios más privados donde se busca el sexo anónimo o grupal. En 1970 Laud Humphreys publicó los resultados de un trabajo de investigación bastante original para su época. Le sirvió de tesis doctoral y fue titulada: ‘Tea-room Trade: Sexo impersonal en lugares públicos’. Este trabajo causó una gran polémica en aquella época e intentaba categorizar los diversos contextos sociales y los diferentes motivos personales que daban lugar a este fenómeno.

Humphreys investigó un interesante fenómeno asociado con hombres homosexuales y heterosexuales (la mayoría de ellos casados) que buscaban sexo ocasional y anónimo en los baños de lugares públicos, concretamente. “El riesgo implícito y la naturaleza fantasiosa de las interacciones producidas en un ‘salón de té’ hacen que la situación sea más que un encuentro social —explica Humphreys—… El contacto ocular y los sutiles saludos se convierten en una intrincada danza, en la que alguien conduce y el otro sigue… La emoción de ser deseado sexualmente por alguien culmina en una prisa adictiva que da como resultado un sexo ritualizado. Lo impersonal de la situación es un rasgo característico”.

Los ‘cottages’ han estado ubicados en lugares muy concurridos por la gente, como pueden ser las estaciones de tren y de autobuses de las distintas ciudades, los aeropuertos, los campus universitarios… En general, suelen encontrarse en lugares fácilmente accesibles y en los que no hacen falta más de 15 minutos para cumplir con el cometido. Este tipo de actividad suele realizarse por hombres casados que cuentan con compromisos familiares y profesionales. Lo impersonal de la situación les facilita mantener una distancia emocional con este tipo de actividad sexual y, en muchos casos, llevar una doble vida. Les permite eludir cualquier tipo de responsabilidad, aparentemente… Pueden llegar a experimentar un intenso orgasmo como resultado de un esfuerzo mínimo, lo cual es un refuerzo muy poderoso y puede convertirse en una droga.

En 1998 George Michael fue sorprendido participando en la práctica del ‘cottaging’ durante una visita a Estados Unidos —en un lugar cercano a Beverlly Hills—. Al día siguiente, los tabloides británicos daban la noticia con el siguiente encabezado: “Zip me up, before you go go” (Súbeme el cierre, antes de irte), jajaja. El incidente le llevó a ‘salir del armario’ y declararse abiertamente gay. Más adelante, además presentó un vídeoclip, ‘Outside’, en el que se vengaba de las burlas recibidas y hacía una parodia en la que él se encontraba en unos baños públicos que de repente se llenaban de policías gays.

¿Han tenido alguno de estos ‘pisa y corre en el baño o en otro sitio? Más que unirse a prácticas de cottaging o acudir a T-rooms, se han encontrado con algún desconocido y se han entregado a la calentura  delas carnes? ¿Algo así como en el ”Ultimo tango en París? ¿Qué opinan de estas prácticas o conductas sexuales?

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