Múltiples personas se han hecho esta pregunta. ¿Soy ‘normal’?, ¿Duro lo suficiente? Para empezar, el primer error que cometemos es el de pensar que una relación sexual es exclusivamente el coito, que inicia al momento de la penetración y termina con la eyaculación masculina y la retirada del pene en la vagina. Eso se llama genitalizar las relaciones. No podemos centrarnos y limitarnos de manera tan garrafal en un simple acto que sólo es un porcentaje de toda una relación erótica y sexual. Los juegos previos, las caricias, los besos, el sexo oral, los estímulos manuales, etc., también conforman esta dinámica. Entonces viene la penetración y una vez terminada esta pese a esa sensación (esperemos que así sea) de plenitud, podemos continuar con otros juegos post coito. Es entonces donde el sentido del tiempo es una nimiedad.

Ahora, hay quien dice ‘Yo duro muy poco en la primera relación sexual (refiriéndose al coito) pero ya en el segundo round duro más, ¿esto es normal?’. Es obvio que no son dos relaciones sexuales es una misma, en la cual están integrados dos coitos, pero si no hubo interrupción en la dinámica, si en ese lapso de periodo refractario (en lo que él recobró la erección de una penetración a otra) siguieron recostados con algunas caricias o besos, la relación sexual no se interrumpió. Una relación sexual no es un coito, no lo es.

Por otro lado, están los que se miden en términos de tiempo con respecto al momento de penetración y hasta su eyaculación. Esto, aunque ya vimos que no es lo que dura la relación sexual, sí suele tener una gran importancia, debe observarse desde una óptica muy distinta. Para empezar como ya hemos comentado en los posts sobre eyaculación precoz, no se puede hablar de minutos. Tres, dos o veinte no son medidores. No se es eyaculador precoz cuando el tiempo que duramos nos es el suficiente para sentirnos plenos y hacer sentir plena a la pareja. Así de simple. Si se logra un gran lapso pero se sufre más que un parto de elefante, sí se puede hablar de EP, porque no hay control. Es donde se puede acudir a la terapia farmacológica. Recetada, prescrita y perfectamente monitoreada por el médico.

Luego, hay otro punto crucial. Muchas personas miden su EP con respecto al tiempo que les permite lograr que su mujer tenga un orgasmo. Y nuevamente, terrible error. Repito por enésima vez, el orgasmo de una mujer depende de su clítoris, y rara vez este se estimula durante el coito. Hasta el 70% de las mujeres a nivel mundial no logran el orgasmo con simple penetración. Por lo tanto, tampoco es un medidor. Ya que puedes estar ahí entra-sale, dale y duro media hora pero eso no implica que ella logre el orgasmo. Necesitará estimulación manual directa al clítoris.

Es así que ¿cuánto debe durar el sexo? Lo que deseen, lo que necesiten y les venga bien como pareja, de manera equitativa y llegando a una negociación donde ambos estén de acuerdo. No es tiempo, maten el tiempo, no son minutos, son resultados.

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