Estoy haciendo una investigación sobre un caso para un artículo sobre la pederastia, específicamente sobre los ciber pederastas. Realmente se abren demasiadas interrogantes sobre el origen de esta conducta, es decir, la pedofilia. De acuerdo a algunas gacetas, estudios y cuadernos de sexología, es un verdadero sufrir padecer pedofilia. Que no es lo mismo que pederastia.

La pederastia se refiere a las relaciones sexuales entre un adulto y un menor, es reconocido como abuso sexual. Por su lado, la pedofilia, es la inclinación por parte de adultos a sentir una atracción sexual primaria hacia niños o adolescentes.

Desde el año 2002 se ha debatido la posibilidad de sacar la pedofilia del apartado de parafilias del Manual DSM IV (Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales) debido a que es ajeno a la voluntad del sujeto. A causa de su naturaleza, existen dudas sobre si debe ser considerada no una parafilia o, como ahora se le busca reconocer, expresiones de la sexualidad, sino un trastorno mental, como la esquizofrenia y muchos otros. Algunos investigadores del Instituto en Estudios Avanzados de Sexualidad Humana en San Francisco afirman que el pedófilo es una víctima lo lleva a ser victimario (pederasta).

Realmente complejo porque el ser peófilo no conlleva un delito pero sí cuando la misma filia te hace buscar el objeto de deseo y por lo tanto incurrir en abuso.Hay casos de verdad dolorosos, gente que narra su calvario al sentir dichas inclinaciones sexuales y saber que está mal, que es un delito. Prácticamente es imposible de frenar el proceso. ¿Qué puede hacerse con estas personas más allá de la terapia?, misma que no garantiza que no vayan a sucumbir a sus deseos y por lo tanto no salgan en busca de niñ@s. No hay medicamentos que controlen, por un tiempo se propuso -babosamente- la castración química, impidiéndolos de mantener erecciones pero el cerebro no se puede ‘castrar’ y el pene no es el único miembro con el que se puede abusar sexualmente de un niño. Es claro de acuerdo a la mayoría de los psicoanalistas que hay heridas profundas de la infancia y bla bla bla que lleva a dichas personas a desear contacto sexual con menores pero ¿hasta dónde hay respuestas en estos casos? No se le puede privar de los derechos básicos a un pedófilo. Mientras tanto ¿cómo mantener salvos a los niños? De acuerdo a diversas estadísticas la mayoría de los niños que han sufrido abuso, ha sido por parte de familiares, maestros, amigos o hasta los sacerdotes de su iglesia. Por lo regular se da en un ambiente de absoluta confianza y donde menos se imagina. Realmente complejo. ¿Qué opinan?

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