A ver desvelemos el misterio, aún hay muchas dudas sobre el punto G y hasta su posible inexistencia. Así que les voy a dejar tarea para este fin de semana o ya que comienzan las vacaciones, tienen toda una semana para planear el aquelarre. Dedíquenselo exclusivamente al punto G, que sea ‘La sesión punto G’. Ya que la verdad es que a veces decimos, la próxima vez lo buscamos y nunca sucede. Lo lindo de esto es que las chavas solteras también pueden realizar al menos la fase uno de este ejercicio.

Comencemos.
Fase uno.
Esta se trata de comenzar a solas, puede ser completamente solas (se los recomiendo para no sentirse juzgadas, presionadas o con pena de poner la cara que les de la gana poner) y quienes necesiten que su hombre esté presente porque eso precisamente les da comodidad, adelante.
Es necesario que antes que nada se me vayan a comprar al súper o farmacia, un lubricante, es imprescindible. Yo les recomiendo el Benzal, el rosa ya que es bastante ligero y no se hace grumoso ni pegajoso. Y tiene un ligero efecto de calor. Bueno ¿ya lo tienen?, perfecto.

Sobre una superficie cómoda, como la cama o un tapete pachón, hínquense con las piernas separadas. Obvio sin ropa interior, léase chones. Encuentren un momento a solas, si tienen a sus hermanos o hijos alrededor, no resultará igual. La postura les dará sólo comodidad, pueden hacerlo de pie o recostadas pero de esta manera el acceso será más fácil.
Ya en esa postura, coloquen bastante lubricante en su mano derecha (limpia y con las uñas no muy largas). Primero, coloquen en la parte externa de su vagina un poco del mismo ya que si la entrada está seca, puede resultar doloroso. ¿Ya? Ok, poco a poco introduzcan su dedo anular y cordial juntos (como si hicieran cuernitos). El meñique e índice quedan fuera. Claro que pueden sólo introducir un dedo pero ahora verán porqué es más fácil si meten ambos.

Obviamente, las yemas de sus dedos quedan ‘viendo’ hacia su vientre. Bueno, el punto G está debajo de su hueso púbico pero no está exactamente en el centro, o sea justo detrás de su clítoris, tiende a estar un poco hacia el lado izquierdo, si imaginaran tener un reloj sobre su pubis, el punto G está a las 12 y tres minutos. Un poquito hacia el lado izquierdo. Así, introduciendo ambos dedos, su dedo cordial lo tendrá justo en frente (el cordial es el dedo más largo de la mano, con el que uno ‘pinta dedo’). Ok, ¿ya? Ahora presionen hacia su ombligo los dedos, muévanlos poco a poco pero con libertad, no pasa nada, es su cuerpo. En su dedo cordial sentirán una pequeña bolita, un ligero abultamiento con una textura más rugosa que el resto de su vagina, ¡ese es su PUNTO G! Al presionarlo, notarán una sensación extraña, entre ganas de hacer pipí, cosquilleo, presión en la vejiga. Relájense. Respiren, es fácil decir ‘No siento nada’, claro que se siente. Continúen presionando, sólo moviendo los dedos hacia adelante. Verán que la sensación comienza a ser muy placentera, ¡ojo! no siempre se llega a orgasmo, puden intentarlo pero no crean que en cuanto lo toquen, violá! y súper orgasmo a la orden, es cosa de irlo conociendo. ¿OK?
La fase uno ‘A solas’, es importante ya que una vez que una misma lo tiene localizado, es más fácil compartirlo con la pareja, ayudarle, etc. Al contrario, ambos se sentirán en un terreno completamente desconocido.

Ahora, la fase dos: ‘En pareja’

El ejercicio es prácticamente el mismo pero es recomendable mantener esa posición o colocarse en cuatro puntos (de perrito) con las piernas separadas y que él desde atrás, introduzca el dedo índice (sus dedos suelen ser más gruesos) y presionar hacia abajo hasta encontrarlo. O bien tal cual lo hicieron ustedes pero ahora él de frente. Y conforme él vaya moviendo sus dedos, comenzarán a experimentar de nuevo lo que hicieron a solas pero con el toque obvio de un erotismo declarado y en compañía. Eso siempre eleva la excitación y hace muy distinta la experiencia. Y el orgasmo se manifestará más fácilmente, de hecho él puede -al mover los dedos- levantar un poco su cadera o ustedes arqueense y levántenla un poco, al presionar las nalgas como si las estuvieran ejercitando, el orgasmo llega. Prueben y me cuentan, ¡pero hagan la tarea! Luego no salgan con que ¡NOOO TENGO PUNTO G!!!

Share Button