Este jubilado de 74 años se ha convertido en estrella del cine adulto de Japón. Idolo de su generación, le llueve el trabajo desde que murió su rival de 90 años

La carta anunciándole su jubilación como agente de viajes llegó hace cuatro años. Aburrido, Shigeo Tokuda trató de matar el tiempo alquilando películas porno y fue en el videoclub del barrio donde un director de cine le ofreció su primer papel. «No tenía otra cosa mejor que hacer», dice el actor al recordar la razón que le llevó a aceptar la oferta. Tenía 70 años.

Más de 300 películas y cuatro años después, Shigeo se ha ganado, escena a escena, el apodo del abuelo del porno. Sus películas se encuentran en las listas de las más vendidas de Japón y las actrices más famosas del sector lo reclaman como pareja gracias a lo que el director Gaiichi Cono describe como «la riqueza de su experiencia».

Ni viagra ni drogas, el más mayor de los actores porno de Japón asegura que los secretos que le han convertido en una estrella son una dieta a base de huevos crudos y largos paseos diarios con ayuda de su bastón. Su imagen frágil y funcionarial se transforma cuando el director dice la palabra mágica -«¡Acción!»- y Shigeo se pone a trabajar. «Algunas veces lleva un tiempo ponerse en materia, pero si mi pareja o parejas son atractivas, entonces es fácil», asegura el protagonista de éxitos como El abuelo se lo hace con su enfermera y Cuidados Prohibidos en el Asilo.

Las actrices que aparecen en las películas de Shigeo Tokuda tienen desde los 72 años de la veterana Jujito Ito en películas especializadas en porno de la tercera edad a jóvenes cinco décadas menores que él en títulos destinados al público general. El actor asegura que su preferencia es filmar películas que tengan un trasfondo histórico y algo de argumento.

El trabajo del ex agente de viajes se acumula desde que el pasado año muriera su máximo rival, que había llevado su legendaria carrera en el cine porno hasta los 90 años. La popularidad ha obligado a Shigeo a confesar a su mujer de los últimos 45 años y a su hija la vida secreta que estaba llevando. «No les parece mal, pero me preguntan hasta cuándo creo que puedo seguir haciendo esto. Si la salud me acompaña aún tengo cinco años en mí. Quizá me retire a los 80», asegura el actor.

Buenas noticias para sus muchos fans y para los japoneses que han dejado de ver a Shigeo como un simple actor porno, idolatrándolo como un modelo de vitalidad a seguir en el país con mayor porcentaje de población mayor de 65 años del mundo (más de 30 millones de personas). La tradición impone que los mayores se retiren en Japón sin hacer ruido y que dejen paso a las siguientes generaciones, una norma que el abuelo del porno está dispuesto a romper.

¿Se les antojaría ver una de sus producciones? Al menos a mí, dudo mucho que me excite nuestro admirado nipón.

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