El investigador Giuseppe Cirino de la Universidad Federico II de Nápoles encontró que el olor a huevo podrido pudiera fomentar una mejor erección. En su estudio, encontró que el olor a sulfuro de hidrógeno que desprenden cuando inician su proceso de descomposición, parece fomentar que las neuronas que controlan este proceso liberen pequeñas cantidades de la misma sustancia, lo cual coadyuva a la erección. De hecho, la famosa pastillita azul se desarrolló gracias a un descubrimiento similar con óxido nítrico. La liberación de este en las terminaciones nerviosas cercanas a los vasos sanguíneos del pene impacta su elevación. Su descubrimiento pudiera dar lugar a algún fármaco. Recomiendo esperar a que se comercialice. No creo que deseen darte una terapia diaria de apestosos huevos, bueno… blanquillos.

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