Un estudio reciente de la Universidad de Groningen señala que tanto hombres como mujeres relajamos las áreas del cerebro asociadas con la ansiedad y el miedo (la amígdala) al momento del orgasmo.

Si están en plena angustia o en un lugar que les causa temor, un orgasmo puede ser coadyuvante para recobrar la calma. Aunque claro, también tiene sus contras. Cuando estamos cerca del orgasmo podemos eliminar el miedo a quedar embarazadas o a embarazar en el caso de los hombres. Y aquellos que utilizan el PÉSIMO método del coito interrumpido pueden encontrar en dichas sensaciones la razón por la que a la mera hora no se salen o salen ya cuando la eyaculación ha terminado.

¿Quieren perder el miedo? Ándenle

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