Recortar el vello del pubis masculino, talar un poco la selva que en ocasiones se instala desde debajo de su ombligo hasta sus genitales, los dota de hasta un centímetro más de penetración. Es decir, su pene ‘gana’ unos milímetros más de tamaño dentro de la vagina cuando el vello deja de hacer un efecto colchón contra el pubis de una mujer (u hombre, según su orientación).

La forma más segura de hacerlo es con una máquina de peluquero, no es necesario, si no les late, recortar el vello de sus testículos, lo cual requiere de un poco más de paciencia y exactitud para no lastimar la delgada y naturalmente flácida piel de ‘los gemelos’. Pero la piel más libre de vellosidad es tanto más placentera al tacto como libre para apreciar con todo el esplendor los genitales. No les recomiendo las cremas depilatorias ya que pueden irritarles la piel y hasta quemar.

Posteriormente, si quieren que la piel luzca totalmente ‘calva’, pueden pasar un rastrillo de triple hoja, con suficiente filo. Por algunos días será verdaderamente digna de caricias.

No olvidemos además que en cualquier postura sexual, su pubis frota durante los embates ya sea el clítoris o coccixa de su chava, y al estar libre de ese efecto fibroso, mejoran la sensación. Y si ella además luce una vulva libre de vello, el roce de ambas pelvis será muy placentera. No se diga si además colocan en ambos un poco de lubricante con base de agua.

De hecho el sabio Vatsyayana, el autor del Kama Sutra, recomendaba la depilación para permitir que ambos amantes pudieran descubrir su genitales. Casi todas las ilustraciones de la época y las posiciones que él recomendaba, muestran amantes sin vello. Por supuesto que todos tenemos derecho de traer cuanta selva se nos de la gana, pero al menos en una ocasión pruébenlo, verán que la sensación cambia.

Share Button