Hace unos meses se realizó toda una tertulia en un suburbio de Louisiana con medio vecindario invitado, música, chupe, comida, etc. ya que uno de sus habitantes pasó diez meses de su vida jurando que tenía VIH. Sí, el hombre se sometió a la prueba y salió positiva. Desde que lo supo se lo calló (gran error) pero comenzó a mostrarse -por obviedad- deprimido, cansado, angustiado y sus familiares lo notaron. Indagaron hasta que soltó la sopa. Debido a cómo lucía físicamente pensaron que el virus comenzaba a actuar, y que con seguridad le quedaría poco de vida. Como es de imaginarse fue un golpe terrible para toda la familia. Él, soltero, de 22 años, recién graduado, se veía al final de su camino todo por haber tenido sexo sin protección con varias mujeres, especialmente ‘de la vida alegre’ (que de alegre no tiene nada según mi opinión). En fin, la cosa es que su madre no podía convencerlo de acudir con un especialista que le habían recomendado para recibir tratamiento. Un buen día lo logró tras muchas súplicas y en el hospital le solicitaron su prueba, a lo que él contestó que la había roto, así que le aplicaron una nuevamente. Salió negativa. Ante el doble resultado le sugirieron esperar seis meses para volver a aplicarla. Nuevamente el resultado fue negativo y se confirmó. Ante esto organizó la pachanga más memorable de su barrio. Yo también lo hubiera hecho (después de ir a mentarle la madre a los labratorios que realizaron la primera prueba).

Pero ¿cómo puede suceder esto? Les cuento. Sucede cuando un test serológico para detectar VIH, como las pruebas ELISA y Western Blot, arroja un resultado positivo pero en realidad la persona no está infectada por el virus. El fallecido Dr. Alfred Hässig, Presidente de la Junta de Síndicos de la Sociedad Internacional de Transfusión de Sangre, quien pasó sus últimos años estudiando dicho virus, afirmaba ‘Todas las pruebas de anticuerpos de VIH son extremadamente inexactas. Una de las razones para la enorme inexactitud de las pruebas es que una gran variedad de virus, bacterias y otros antígenos pueden lograr que el sistema inmunitario fabrique anticuerpos que también reaccionan con el VIH. Muchas personas tienen reacciones falso positivas durante años o por el resto de sus vidas. Los anticuerpos producidos en respuesta a infecciones simples como un resfriado o la hepatitis, pueden originar un resultado positivo; por consiguiente, falso positivo’. Por otro lado, un grupo de científicos del Royal Perth Hospital en Australia han deducido que dichos falsos positivos se dan ya que el test del SIDA no es específico debido a que el virus del VIH no ha sido aislado y los anticuerpos son poliespecíficos.

¿Cómo ven? ¡Qué susto!, ¿no? Señores y Señoras mías por eso, CUÍDENSE, POR FAVOR!!!!

Ya ven, muchos podrán contar una experiencia como este chico estadounidense pero ¿y si sí es positiva?

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