Aquellos bocones que van por la vida exacerbando su vida sexual e inventando hechos que no han vivido pueden padecer de un transtrono. Así como las mujeres que ya viven rutinariamente el fingimiento de orgasmos; mientras que sus parejas juran que han vivido cientos, ellas en realidad nunca lo han experimentado.

En la sexología clínica, éste síndrome, también llamado ‘Fingimiento de la Satisfacción Sexual’ se refiere a un comportamiento a través del cual hombres o mujeres simulan el orgasmo e incluso una vida sexual buena ante la sociedad o su pareja. Se da de manera común en hombres con problemas eyaculatorios o de erección que de manera consuetudinaria mienten a los demás sobre una falsa vida sexual maravillosa y en mujeres con incapacidad para lograr el orgasmo; así que lo aparentan ya sea de manera periódica o permanente. Es una especie de refugio para quienes no son capaces de asumir y buscar ayuda para lograr una actividad sexual plena y real. Es un conflicto que genera mucha ansiedad, rutina y hastío en las parejas. Debe ser tratado por un sexólogo o un terapeuta sexual y de pareja ya que actúa en detrimento de la autoestima, salud emocional y hasta física de quienes lo padecen.

Y entonces, hay que pedir ayuda. Cuéntenme (hombres y mujeres), ¿han tenido que fingir alguna vez el clímax? ¿Por qué razones o en detrimento de qué?

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