La comúnmente llamada varilla es un pequeño implante de tamaño similar a un cerillo que se coloca bajo la piel del brazo y que va soltando una dosis de progestina a la sangre por un periodo de 3 años. De acuerdo a un estudio realizado por el IMSS, mediante el cual se le colocó el implante a 417 mujeres en edad y posibilidades fértiles, el resultado de efectividad es del 100%. No obstante, más del 20% de las mujeres que se lo ponen, no terminan el tratamiento. Antes de los 3 años se lo retiran. Esto puede deberse a cambios en la planificación familiar u otros factores. Como todo método, hay mujeres que reportan malestares, cambios hormonales, falta de menstruación por más de tres meses y temor a quedar estériles. Por otro lado, un artículo publicado por Medical Journal of Australia reportó una relación de casos de mujeres que se colocaron el implante con un número sin precedentes de incidentes adversos a la indemnización de seguros médicos, entre ellos casi 100 embarazos no deseados. Es cuestión de que prueben, aunque ya que su costo es de aproximadamente 3000 pesos y requiere ser colocado por el ginecólogo, el que a ella no le funcione, representará una inversión inútil.

Había muchas dudas al respecto así que ya informé.

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