Sí, un infarto consiste en la muerte de un tejido u órgano por obstrucción de las arterias que lo irrigan; los vasos se contraen u oprimen en demasía ya sea por tumores, torsiones del órgano, hernias o vetas de grasa que se pegan.

El tejido queda dañado indefinidamente y se afecta el funcionamiento del mismo. En el caso del pene, haciendo difícil la erección por el daño vascular. No es común pero sí posible.

El caso de la fractura peneal es más frecuente. Casi siempre por traumatismos y puede suceder en una relación sexual muy ‘animada’ o una penetración forzada, ¡ojo! por masturbarse con demasiada fuerza o introducirlo a objetos que pueden crear vacíos.

Los cuerpos cavernosos del pene se rompen y causan un dolor agudo, hay sangrado interno inmediato, se torna azuloso y cambia su forma debido a que se comienzan a llenar de sangre las paredes que lo conforman. Se debe acudir al urólogo de urgencia para que éste drene la sangre a través de una sonda y repare el daño del cuerpo cavernoso. En casos de haber roto también los canales uretrales –por donde sale la orina– se requiere de cirugía mayor. Una fractura mal cuidada produce disfunción eréctil o curvaturas que impiden el coito.

Así que, hombres mío como pueden ver su órgano sexual puede ser más delicado de lo que creen, claro hay que explorar su potencial e incluir nuevas caricias y estrategias en su repertorio pero siempre con cierto cuidado.

Por ejemplo, es frecuente que ‘presionen a su pene a base de tirones’ cuando en pleno round

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