Bueno, a qué mujer no le ha dado una infección vaginal. Cosa molestísima y rellena de mitos. Como ya habíamos comentado en algún otro post, en realidad las típicamente llamadas infecciones vaginales son desequilibrios en la flor vaginal. Y por ende hay que darle la importancia debida. Puede ser que por condiciones de contacto o hasta estrés la flora vaginal se desequilibre y surja una infección dado que ahí hay bacterias buenas y si de pronto proliferan, se multiplican empieza el vía crucis. Igualmente puede que algunos protozoarios como en el caso de la candidiasis u hongos, así como otros microorganismos hagan ahí pachanga. La importancia de que siempre comuniquen a su ginecólogo al menos vía telefónica cuáles son sus síntomas se debe, primeramente porque NO TODAS  las infecciones se tratan igual. No es lo mismo tratar una cándida que un hongo o que algo más serio que comienza a crear un cuadro más preocupante. Porque ahi van muchachonas a la farmacia y se compran la cremita que anuncian en la tele o que su hermana y amiguis usan. Y claro, recrudecen el cuadro o sencillamente gastan a lo guey porque la famosa pomada o menjunje no les hace ni cosquillas a los microorganismos ahí puestos. No les cuesta nada llamar a su doctor y comentale. Ya les he dicho que todo buen ginecólogo te contesta el teléfono y si lo considera necesario te dirá que te lances a verlo, si no, éticamente te dirá qué administrar.

En ocasiones no sólo con untaderas basta, hay que tomar medicamentos orales y MUY importante: suele ser necesario que también su pareja tome dicho medicamento. Es súper común que si él no es tratado, cuando tú ya sales de la infección o desequilibrio, dices ‘Ora sí, ya me siento bien, vengache mijo y tienen sexo’. Por obviedad, a los pocos días vuelves a presentar el cuadro, quizás sin que él tenga el menor síntoma. Ahi vas de nuevo a untarte otra cosa o a meterte óvulos y así para el real. Él puede tener la misma infección y no se le revela hasta tiempo después. Por la distinción en nuestra anatomía, ellos tienen más maneras de defenderse, porque sucede a nivel externo pero por nuestra bella humedad y puerta cerrada, los signos se hacen evidentes antes.

Es bien importante que si tuvieron sexo días antes de que comenzaran con la infección se lo comenten a su doc para que él decida si su amado amante también debe tomar tratamiento. De no hacerlo, él además de recontagiarlas una y otra vez, es posible que con el tiempo los bichos se vayan haciendo más resistentes y crueles y la infección en ambos se puede volver seria. Ya de inyecciones de antibióticos, malestares muy fuertes, dolores pélvicos, inflamaciones, ganglios hinchados, en fin. Con el tiempo los cuadros llegan a comprometer la fertilidad, la capacidad para defenderse y generar cáncer, Mil cosas horribles.

Ah! y quítense mitos babosos. Nunca falta la madrecita de familia que piensa que si su hija tiene una infección es porque el novio le anda metiendo mano sucia (eso, sí nota aparte, lávenseme sus manecitas si van a juguetear con la vulva de su mujer). Pero puede sucedernos a todas, así que no dudes en consultar a un especialista. No permitas que te frenen comentarios absurdos como “Sólo las desarrollan las mujeres promiscuas”. Muchas las mantienen en secreto por temor de que alguien piense eso de ellas. Es absurdo. Tampoco son algo que sólo se presenta en ‘mujeres jóvenes’. Los síntomas se presentan a cualquier edad, incluso después del climaterio.

Ahi se los encargo.

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