Pongámosle un poco de pimienta al encuentro. En ocasiones los mentados compromisos, los horarios y hasta las costumbres establecidas en la dinámica de pareja, nos hacen quitarle su toque de sorpresa al encuentro sexual. Hoy los invito a probar un juego de roles. La cosa es ponerse imaginativo y muy dirty. Consiste en inventar un personaje, casi siempre basado en las fantasías del otro. Y darle rienda suelta, casi siempre dichos personajes son cumplidores de deseos. O bien, cuando la otra parte encuentra atractivo el ser una especie de esclavo, el personaje puede ser un ‘castigador’. Si les late pueden hasta ataviarse, disfrazarse. Claro, de inicio uno puede sentirse algo ridículo, por lo cual, la primera vez elijan algo que los haga sentir cómodos. La risa les puede ganar y eso quizás le de un toque cómico que les genere risa y se establece una atmósfera de mayor complicidad. Obvio si ven a su pareja súper en su papel, no se burlen ya que ahí si puede haber sentimentalismos y le darán en la torre al encuentro.

Vivir la fantasía, disfrazarse los puede ayudar a liberar muchas acciones que ustedes mismos no se atreverían a ejecutar, vivir un rol les da ese permiso, es como una licencia porque estamos ‘actuando’. Verán que le da un toque único. Planeenlo con calma y sobre todo, establezcan límites. Recuerden esa parte del respeto a uno mismo. Digo, si quieren que su hombre se ponga una botarga de Barney y él se siente todo un estúpido, opten por otra opción. Igualmente sean cuidadosos con los juegos de poder, no quiero que nadie salga lastimado o moreteado. Hagan favor.

Ahí les dejo unas ideas. Enjoy!

¿Gusta usted una cervecita jefe?


¿Alguien necesitaba que le arregalaran la instalación?

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