El agua provee sensaciones maravillosas al cuerpo. Las terminales nerviosas despiertan y se envían señales placenteras a cada espacio. De hecho, muchos de los Spa’s utilizan las terapias de relajación en agua porque nos trasladamos al vientre materno, esa sensación de protección y seguridad nos relaja. Pero lo mágico del agua es que además puede despertarnos, energetizarnos y recrear todo tipo de fantasías. Integrar algo de humedad en los juegos sexuales, es garantía de una sesión verdaderamente memorable. De esas en las que nos gustaría tomarnos una foto y ponerla en el portarretratos de la sala para que todos, al entrar a la casa, se enteren de nuestra increíble proeza sexual.

Así que preparémonos para un juego muy mojado. No es necesario que tengan un enorme jacuzzi en casa, con la regadera basta. Y bueno, los que aún no tienen su rincón de privacidad, pueden acudir a un lindo moteluco.

El juego consiste en enfocarnos a todas las áreas posibles salvo los genitales. Ellos tendrán su apartado especial. Dejen correr el agua a una temperarura más tibia que caliente, ya que el exceso de calor puede adormilarlos. Abracénse y sientan cada gota recorrer su cuerpo, se trata de erotismo, no de correr a la penetradera arrebatadora. Bésense, y pasen sus manos por cada parte de su anatomía. No coloquen ninguna sustancia, nada jabonoso ni aceitoso, sientan el agua.

Ahora, estimúlense oralmente, como si bebieran el agua deslizándose por el cuerpo de su pareja, bésense mucho y succionen las gotas de agua, sobre todo en las partes estratégicas, cada quien conoce o irá descubriendo las zonas erógenas de su pareja. Pueden succionar los dedos de las manos, los lóbulos de las orejas. Cosa de que prueben.El agua en la lengua se siente muy rico.

Ahora sí, salgan de la regadera, tina o cosa donde juguetearon. Y recuéstense, procederemos al masaje genital. Éste, igualmente requiere de agua, pero dado que la piel y mucosas de los genitales requieren de extra suavidad y mayor duración de la sensación húmeda, necesitaremos un lubricante con base de agua, un Soft Lube, el de su preferencia. Pero, ya que estaremos ahí un buen rato y hay que ponerle más picante que nunca, les recomiendo Soft Lube Pleasure Plus que está diseñado particularmente para exacerbar las sensaciones y como ya vienen saliditos del agua muy erotizados, la cosa se pondrá de premio mayor.

Tomen una pequeña cantidad de lubricante cada uno, y comiencen a explorar la zona genital de su pareja. El uso del Soft Lube es imprescindible ya que no se logrará el mismo efecto sin él, sin importar si la lubricación natural es la aecuada, esto es un plus inolvidable. Recuerden ser cuidadosos al tiempo que se muestran originales. Los hombres suelen agradecer, por no decir que les encanta, que deslicen las yemas de sus dedos a través del tronco de todo su pene, hagan ligeras (li-ge-ras) presiones desde la base hasta el incio del glande y una vez llegando a éste, es muy buena idea acariciarlo con los dedos índice, cordial y pulgar (como si tomaran una pizca de azúcar de un bote) y luego con el pulgar, diseñen círculos por todo el cuerpo del glande. No olviden los testículos, acariciarlos suavemente impacta enormemente. En el caso de las mujeres ya saben que amamos el masaje clitorial, que deslicen sus dedos hacia los labios menores, insistiendo en los bordes, hasta el vestíbulo vaginal. Y dada la buena cantidad de lubricación, sin problema, pueden introducir uno o dos dedos suavemente en busca del punto G. Ya hemos hablado de él por acá así que ya saben cómo localizarlo y presionarlo.

Una vez que se sientan inundados de placer, de manera literal, incluso se den chance de llegar al orgasmo, pueden proceder a penetrar. Precisamente el haber usado Soft Lube, les permitirá no degradar el condón y no arriesgar su efectividad. Únicamente, chequen que el pene no esté demasiado embadurnado como para que el condón pudiera no quedar bien fijo. Y listo, a aplicar la postura que deseen. Que créanme, para esas alturas la penetración ya sólo es la cereza del pastel.

Enjoy!

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