Últimamente muchos estudiosos de temas sexuales están recibiendo reportes de más y más mujeres que tenemos problemas para lubricar lo suficiente. Hasta hace poco la falta de lubricación se relacionaba nada más con paciente diabéticas, bajo alguna medicación o en etapa menopáusica. Personalmente me interesa el tema ya que yo he notado en los últimos años esta falta de humedad vaginal idónea para tener el buen encuentro sexual a todo lo que da. No se trata de falta de excitación, entonces comencé a pensar en un asunto en mis glándulas de Bartolini (de las cuales ya hablamos aquí) , tampoco era por ahí de acuerdo al ginecólogo y comencé a investigar. Puede ser puramente genético, así como hay personas que sudan más pude haber mujeres que lubriquen menos que otras pero me encuentro con comentarios e investigaciones que lo relacionan con el tabaco (ok, fumo. Puede ser), deshidratación (no puede ser, tomo agua como loca), alcoholismo o farmacodependencia (a Dios gracias, no hay dichas dependencias), estrés (ni hablar, hay días que nadie se explica cómo hago tanto en 24 horas), menopausia precoz (tampoco la hay), depresión (tampoco). La gran mayoría coincide en un factor letal: estrés, y es que podemos decir que ‘no estamos estresadas’ porque ya nos acostumbramos a ello y cuando lo sentimos es porque el nivel ya está de vamos al demonio.

Los lubricantes por ende se ha vuelto cada vez más necesarios en la ‘canasta básica sexual’. No sólo por el uso cada vez mayor de juguetes sino porque se genera una INCREÍBLE  diferencia entre una relación sin lubricante artificial y una con. De hecho, hay quienes no tienen problemas para lubricar y admiten que ponerle unas gotitas extras les da la maravilla. Algunos lubricantes con supuestos estimulantes de terminales nerviosas en realidad no contienen ninguna sustancia, simplemente el hecho de ponerlo -dado que da una sensación mucho más resbalosa y cómoda- le hace creer a los usuarios que están sintiendo más pero el efecto se consigue con cualquier lubricante. El lado complejo del asunto es que algunos pseudo laboratorios que prometen dar sensaciones extras en efecto colocan sustancias que si bien no exacerban terminales como tal, sí pueden acarrear efectos secundarios. Mejor quedarnos con los lubricantes que no contienen nada ‘extrañito’.

Yo les juro que nunca ha sido más rica la sensación tanto táctil como penetrativa, simplemente el acto se carga de fluidez y puedes tener un round largo, laaaargo, sin angustiarte por el dolorón de entrepierna, rozaduras y cortaditas que se pueden hacer en el proceso (sin olvidar que dichas cortaditas pueden terminar en infección si a través de estas imperceptibles aberturillas entraran bacterias). Para mí el descubrimiento del lubricante fue puramente lúdico pero después comenzó la ‘sequía por estrés’ y ¡vale, gracias Dios por permitir que lo crearan! Este es mi favorito, y más adelante les contaré de la línea completa que ofrece SICO.

Por otro lado, ¿saben por qué es tan común regresar de unas vacaciones tropicales con sendas infecciones? Claro, el clima cálido, la humedad, el hecho de que nos quedamos con el traje de baño mojado todo el día, etc. Pero quienes además en dicho viaje tienen sexo pueden aumentar las posibilidades. Digo, no estoy hablando de las que se van sin protección al retozón con el primer lanchero, gringo o chico en busca de ‘nalga-fácil’, porque ahí sí puede una regresar no con una infección vaginal común sino con todo una madriguera de porquería ahí. Hablo en general. Precisamente cuando viajamos a la playa dado el calorón, que nos echamos que el trago o el coctelito y nos desvelamos, etc., la deshidratación ataca con ganas. Si llegaste en avión, aún más porque el simple hecho de treparte a una aeronave, deshidarata. Entonces por ende no hay lubricación suficiente porque el cuerpo usa la poca agua que tiene para funciones más vitales que hacerte cómodo el agarrón. Y aunque no se sienta mucho, se pueden hacer esas lasceraciones comunes en vagina y labios menores dado el roce normal del coito, si a eso le juntan los demás factores ambientales, ahí vendrá una de regreso con la comezón, el flujo y demás malestares horrorosos. Por lo tanto es importante echar a la maleta el lubricante señoras mías.

Y ya que es viernes y hoy toca, de verdad prueben colocar un poco de lubricante sobre el condón o pene de su pareja, y gocen. Igualmente en las estimulaciones manuales, una pequeña cantidad sobre el clítoris te lanza al infinito y más allá. Ya verán. Eso sí, importante, no usen uno cualquierucha, ya que los que no son buenos se hacen pegajosos, se separan, o sea, se hacen como bolitas o se secan al grado de dejar una capa incómoda. Incluso pueden irritar Pero ya les pasé al costo mi favorito por si quieren probarlo.

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