(A veces una necesitaría un par de doncellas como éstas que nos apoyen en la postura)

De repente se nos antoja aplicar una postura sexual que nos deja peor que si hubiéramos entrado a una cámara de tortura. Una amiga terminó en una ocasión con collarín ortopédico al acostarse en e borde de la cama con medio cuerpo colgando hacia el piso mientras su hombre la sostenía de las piernas. Ella sin punto de apoyo, cayó sobre su nuca cuando el buen galanazo hizo a bien cansarse y soltarle las piernas, jurando que ella se iba a sostener. Lo peor es que cuando alguien te pregunta cómo te hiciste la lesión tienes que encontrar un choro creíble. Digo, no vas a decir ‘mi guey me tiró haciendo el amor’.

Terminar adolorido es otro caso, parece que hubieras pasado la noche en el gimasio cargando pesas de 100 kilos y no, simplemente te aventaste una de esas posturas que te activan más músculos que una clase de pilates. Otras provocan que ciertos gases del cuerpo salgan disparados ante la presión al vientre. Nadie advierte esas cosas cuando recomienda el Kama Sutra. Una ocasión yo en plena y feliz cópula decidí que la posición de cuatro puntos ya era obsoleta y que lo mejor era intentar colgarme de la pelvis del ‘ser amado’ abrazándolo con mis piernas, como una rana, quedando prácticamente al aire, sostenida sólo por mis temblorosos brazos. Pues ahí me tienen y la cosa no era lograr subir las piernas ¡sino aguantar más de tres minutos sobre las manos! A las pocas horas no podía ni agarrar un objeto, las muñecas me dolían como no tienen idea.

¿Les ha sucedido algún accidente postural? o ¿Cuál es la posición más loca que han logrado?

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