No negaré que en ocasiones las mujeres abusamos de ese poder inmenso que guardamos entre ambos muslos, particularmente de la capacidad de decidir ‘Hoy no toca’, ‘Hoy sí’. No es secreto para nadie que en la mayoría de las dinámicas de pareja es ella quien da el banderazo de salida o te deja en los pits. Costumbres (cómodas para algunas). Igualmente, se ha vuelto común que ella sea quien decida el ritmo de la relación, o sea si la cosa va lenta, si debe ir en el mood de rapidín o si la cosa es de juegos largos o de ‘arráncame la ropa y ya’. Dado eso he detectado en muchos hombres (a través de analizar casos que me llegan) ciertos problemas para lograr un ritmo eyaculatorio ideal. Y con ideal me refiero a eficiente para cada pareja, no hay reglas fijas. Les explico. Por lo regular el impuslo eyaculatorio de cada hombre posee una media. Cada uno tiene la suya, por lo común en una situación promedio suele tardar casi siempre lo mismo en lograr el clímax. Y sus parejas (con las que llevan un rato en esos andares) ya conocen más o menos cuánto les tomará a ellos de los prolegómenos llegar orgasmo. La eyaculación es una especie de hábito cerebral (ya hemos platicado bastante de cómo afecta la masturbación con fines de eyacular ipso facto con la eyaculación precoz en un coito).

Bueno, a través de la práctica cada uno va desarrollando su record. Práctica autoerótica como en pareja. Es cosa de comenzar a identificar sus tiempos, aprender a controlar sus momentos de no retorno, qué estímulos les permiten durar más, etc. Y, si una mujer es la típica que presiona a su hombre para que eyacule pronto -casi siempre cuando están muy chavos- que porque ‘ahi viene mi mamá’, ‘no nos vaya a agarrar la poli porque estamos en el coche’, ‘hazlo rápido porque siento ansiedad de que estoy haciendo algo malo’, etc., es imposible pedirles después de pasar meses apurándolos  y acostumbrarlos a que en cuanto desenfundan la cosa tiene que acabar, que ahora tarden un buen rato en eyacular. Y comienza el conflicto.

Ellos potencialmente pueden tardar lo que quieran, dependiendo de cómo se entrenen pero si normalmente (y malamente) se masturban con rápidez y a eso le aunan que las primeras novias les piden ‘Hazlo rápido’, ¿cómo van a ir desarrollando un record?

Digo, todo ‘rapidín’ tiene su encanto pero cuando se convierte en la costumbre, el incauto en cuestión así actuará aunque algún día tenga tres horas libres para echar la pasión.

Otro gran error es solicitar al hombre ‘Termina rápido pero que penétrame poco a poco, lentamente tipo Top Gun’. No mijas, pues esa es otra. Es obvio. Si él penetra rápidamente, a un ritmo veloz, terminará pronto. De hecho como parte de un impulso, los hombres cuando están por eyacular suelen aumentar el ritmo y se hace cada vez más rápido hasta que llega el clímax. Si ustedes chavas mías quieren que él acabe pronto porque ya les urge, él necesitará un ritmo estrepitoso. Tardará más si ustedes le piden una penetración lenta y cadenciosa (ojo señores, la mayoría de las mujeres lo prefiere, no le crean a todas las pornos donde ponen mujeres con el ojo en blanco de placer que parece que están deshoyando con empujones marca ‘Llorarás’).

Por eso la importancia de tomarse el tiempo para explorar, acariciar, y todo el pre show y procurarse un espacio donde no sientan presión. La cosa es así, el pene no es independiente, depende del cerebro como todo lo demás.

Ahora, hablando de solicitudes rapiditas, según diversas encuestas como la de la Universidad de Indiana, muestran que numerosos usuarios de condones de manera frecuente, reportan que aquellas ocasiones en que no lo han utilizado se ha debido a ‘las prisas’, a que el momento de pasión los agarra sin un condón a la mano. Por lo regular no quieren detener el fogonazo para ir a conseguir uno. Inexplicable que en ocasiones una chava traiga en la bolsa hasta tres distintos kits de maquillaje, la cartera atiborrada de tarjetas de crédito, de descuentos, credenciales, etc. y casi una muda de ropa y… no pueda traer uuuuun ¡condón! Lo mismo en el caso de algunas carteras masculinas. Anteriormente y en el caso de algunas marcas, no se recomendaba colocar un condón en la cartera porque el empaque podía presionarse, y abrirse dejando salir la burbuja de aire que lo protegía, dañando el condón. Pero, por ejemplo en el caso de los condones Sico, que están dentro de una especie de carterita  independiente de  cartón reforzado y además al interior está el condón en un empque sellado, es mucho más difícil que se dañe al tenerlo en una bolsa de mano o en una cartera. En algún compartimento donde no reciba demasiada presión. No hay razón para no traerlos, y si es cosa de espacio, son más pequeños que cualquier tarjeta, y no mucho más anchos. Chequen.

Así que no hay pretexto, hay que reeducarnos para el rapidín en todos los aspectos. Comenzando por no jugarse el futuro al decir ‘Pus bueno ya sin condón, Total, por un día?’. ¿Un día? Puede cambiar historias completas.  Mejor ni le movamos.

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