Desde que hicimos el podcast acerca de la sobre erotización actual en los niños, he recibido muchos mails de padres confundidos y angustiados por ciertas conductas de sus hijos. Hoy que voy a la Sobremesa (Canal 28, estaré como a las 4:30 de la tarde) aprovecharé para tocar el tema. Muchos pero muchos investigadores hoy se encuentran estudiando las causas.
El sobre erotismo o la hiper erotización en muchos niños hoy se percibe por varios factores: niños que continuamente se autoestimulan con cierta ansiedad y ya no como parte del autodescubrimiento natural sino en un contexto de cierto erotismo  porque lo reconocen claramente como un vehículo de placer; lo poco que está durando la infancia: donde a cada vez a menor edad, las niñas y niños son instados a lucir sexuales, sexosos o atractivos al sexo opuesto; obviamente también porque el promedio de edad en que se comienzan a tener relaciones sexuales o encuentros eróticos, es año tras año menor, más chavitos. Y, por supuesto, las estadísticas de embarazos en chicas cada vez más jóvenes. En México, 366 000 adolescentes cada año se embarazan sin desearlo.

Claro, comienzan las preguntas. ¿A qué se debe? El primer y clásico culpable, aunque verán que no es el único: los medios, algunos comerciales, programación, escenas eróticas que pasan en plena tarde en canales que no tendrían porqué restringirse, juguetes y artículos que instan a los niños a seguir un modelo cada vez más alejado de la infancia. En fin. Pero ¿y los padres? Ellos también tienen su parte. El acceso al porno por Internet o a cualquier medio es inminente pero también puede suavizarse cuando de verdad están atentos a sus hijos, cuando no convierten a la tele y a la computadora en la niñera porque no tienen tiempo o de plano sus niños les estorban. Y no todo queda ahí. Muchas madres incluso fomentan en sus hijos dichas conductas. Nunca falta la chamaquita cuya madre disfraza, sí, ya no viste, disfraza de una mini réplica de sí misma. Hace tiempo causó gran alharaca por ejemplo, la línea de ropa que lanzó la compañía de Beyonce para niñas, ésta.

Claro, muchos decían que las niñas parecían enanitas con ropas sexy y nada propia para su edad. Pero muchas mamás quesque cool e inn se las compraron. ¿Cuántas veces no vemos niñas de 5 o 7 años con sendas prendas que parecen que van al cabaret, el lente de sol, bolsa, tacón, celular? Y a la mamá le parece súper. Es obvio que de esa manera se insta a las niñas a alejarse de su infancia y traducirlo en integrarse a un mundo de adultez para el que claramente no están listas. Ahora, eso de ponerles los atuendos de mini bitches no es lo más dañino del asunto. En el podcast también platicábamos sobre ese sencillísimo proceso de trasladar las necesidades emocionales y afectivas en casa con erotismo o contacto sexual. Y sí, está comprobado, muchos estudios sobre comportamiento y sexualidad infantil y durante la adolescencia como los de la Universidad Johns Hopkins en donde se ha concluido la enorme facilidad con la que un niño o un adolescente sustituye sus carencias emocionales con contacto sexual. Ese es uno de los disparadores de las cifras de sexo a temprana edad. Porque cada vez los niños están más solos, cada vez hay menor contacto emocional en casa, y nulos canales de comunicación efectivos.

Por otro lado la educación sexual sigue siendo la misma (mocha y de doble moral) que hace décadas, se dan el lujo como si viviéramos las mismas épocas. Si entonces ya eran obsoletas.

Luego, el apartado especial: el autoerotismo o masturbación infantil. Aquí hay varios puntos finos. Cuando hay un abuso de la práctica –además de que jamás debe satanizarse o reprenderse- es casi siempre debido a ciertos vacíos emocionales, ansiedad, estrés, etc. que el niño está transfiriendo a ese momento de auto satisfacción. No se trata de fomentar que el niño deje de manipular sus genitales sino encontrar la causa que lo está llevando a ese abuso. Y –ojo, seriamente mucho ojo- un niño que también se encuentra sobre erotizado en este contexto, es posible que esté siendo manipulado, es decir abusado sexualmente y generalmente por alguien muy cercano. Sobre todo, cuando sus genitales lucen claramente rozados. Y, un niño que vive en un hogar donde no se ha entablado un canal de comunicación sobre sexualidad, jamás, jamás va a reportarlo a sus padres.

No hay que culpar nada más a la tele y al Internet. Un niño sobre erotizado es en gran porcentaje reponsabilidad de sus padres o de quienes lo cuidan.

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