Las mujeres, queridas sexonautas, pese a que nos identificamos como género como más responsables y cuidadosas que los hombres, solemos no aplicar estas supuestas cualidades en nuestra salud sexual. Hay una enorme cantidad de inconsistencias en la eficacia de anticonceptivos por ejemplo, tratamientos ginecológicos o vacunas como por ejemplo la del VPH.

Las pastillas anticonceptivas son el caso más claro, diversas publicaciones de laboratorios han detectado no lograr que la disciplina sea generalizada, el factor ‘olvido’ es el número uno. Esto lleva en muchas ocasiones a las ususarias a abandonar el método, y buscar otras opciones como los parches, las inyecciones o los endoceptivos, anillos, etc. simplemente -a pesar de lo que se cree- las mujeres no nos disciplinamos. Incluso, si la tecnología nos lo permite, quizás sea necesario convertir los anticonceptivos en pastillas inteligentes. O sea, sabrán o si no les cuento, que unos maextrazos ingenieros de la Universidad de Florida crearon cápsulas que incorporan un pequeño microchip y antena y que, tras su ingesta, avisa de que un paciente se ha tomado su medicina. Según Rizwan Bashirullah, creador del invento, esta píldora inteligente podría ser muy útil en enfermos que olvidan si se han tomado la medicación, o simplemente se despistan y no la toman a diario. Y claro, digo yo, en anticonceptivos. Máxime si -también la tecnología nos lo permite- se logra desarrollar la pastilla para el hombre.  La que platicamos aquí. Porque entre pitos y flautas, muchos terminarían con más hijos que cayos en las patas.

De acuerdo a la Asociación Americana del Corazón, el principal problema en el tratamiento de enfermedades hoy en día es que no se cumplen las prescripciones médicas. Estudios recientes muestran que los pacientes con enfermedades crónicas sólo toman la mitad de las pastillas prescritas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud la mitad de los pacientes no toma adecuadamente sus medicinas, las razones varían, desde olvidos, hasta equivocación en la dosis, estos errores terminan con el paciente en el hospital, con costos para el sistema de salud, de 100 hasta 300 billones de dólares. El uso de pastillas inteligentes podría salvar vidas en casos de trasplantes, enfermedades mentales, y enfermedades en  que debe seguirse un estricto control del medicamento, no cabe duda que el futuro ya nos alcanzó.

Esta píldora consta de una cápsula con un microchip y una antena que ha sido impresa en su superficie usando tinta no tóxica de nanopartícula de plata. La antena es biocompatible y se disuelve prácticamente en un 100%. Cuando la píldora es tragada, el microchip se lo comunica a un pequeño dispositivo electrónico externo (que en el futuro podría incorporarse al teléfono celular), que a su vez envía un mensaje a un teléfono o a un programa, informando tanto al paciente como a los médicos y familiares, si fuera necesario. Si se implementara en anticoncepción, nada como confirmale a la pareja.

Pero siguiendo con los olvidos femeninos o las indisciplinas, ni qué decir del tratamiento que el gine te manda y que una vez que pasa ‘la llamarada de petate’ botas al fondo del cajón o bien, no le das seguimiento. Es muy común que una mujer vaya con cierta molestia, bronca x con el doc y éste le pide que en unas semanas o tras el tratamiento vuelva, para monitorear. La mayoría no regresa, lo traduce como pretexto del especialista para sacarle más lana. ‘Pos si ya me siento bien’, piensan. Mal hecho.

Otro caso común es el de la vacuna del VPH que cuando salió al mercado y comenzó a diseminarse, todas se la querían aplicar -pese a ignorar o no ser informadas de que esto no era la panacea, simplemente un preventivo contra cierrrtos tipos de VPH. Entonces, claro, muchas se pusieron la primera dosis y ya bien ‘tranquilotas’ según ellas, no se aplicaron las subsecuentes.Si usté mi querida sexonauta es parte del caso sépase que de acuerdo a los fabricantes de la vacuna cuadrivalente de Virus de Papiloma Humano, esta debe administrarse en un esquema de tres dosis. La segunda y tercera debe administrarse dos y seis meses después de la primera. Sólo bajo esta aplicación garantizan su efectividad. Se reconocen como dosis inadecuadas de la vacuna: si se reciben después de un intervalo más corto que el recomendado y deberán ser readministradas. Si el esquema es interrumpido, la serie de vacunas no necesita reiniciarse. Si la serie se interrumpe después de la primera dosis, la segunda dosis deberá administrarse tan pronto como sea posible, y la tercera debe estar separada por un intervalo de al menos 12 semanas. Si sólo la tercera dosis está retrasada, debe administrarse tan pronto como sea posible.O sea, vayan ya.

En fin, sin ánimo de crear aquí un listado de quejas masculinas, ¿en qué aspectos  creen que las mujeres seamos peligrosamente olvidadizas?

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