Visitas hasta hoy: ¡¡¡1,841, 868!!! UN MILLÓN OCHOCIENTAS CUARENTA Y UN MIL OCHOCIENTOS SESENTA Y OCHO ¡¡¡¡GRACIAS!!!!
Y RECUERDEN QUE LOS ESPERO TODOS LOS LUNES A LAS 10:30 pm EN CONTACTO C+ POR TVC (CANAL 207 DE CABLE) UN PROGRAMA DE SEXUALIDAD RE BUENO, CON UNA SERVIDORA Y CLAUDIA RAMPAZZO.
Vengo de una endodoncia que mi querido dentista me acaba de practicar. Duele un poco. Pero pongámonos más sexuales. Por cierto, dado que el tema del Nice Guy ha causado tanto revuelo, el día de hoy grabamos el podcast sobre este tema así que no se lo pierdan el lunes.Se puso requete bueno.
Bueno, ahora sí vayamos a otros lares,esto puede ayudar a muchos nice guys. Mismos que siempre se quedan con la duda d qué demonios queremos saber cuando les preguntamos algo. Como saben, en una cita parece que hacemos preguntas sólo por entablar conversación. En realidad, los estamos descifrando. Por ejemplo. Aclaremos que estos son POSI-BLES significados, todos somos un universo no podemos generalizar pero dense una idea.
• ¿Hace cuánto no tienes una novia formal?
Significado: ¿Te cuesta trabajo comprometerte? o ¿Sólo te vas a acostar conmigo y después me vas a botar?
• ¿Vives solo o con tus padres?
Significado: ¿Ya estás lo suficientemente maduro como para encargarte de ti mismo o sigues dependiendo de tus papis? o bien, ¿saliendo de aquí me podrías llevar a tu casa y hacerme el amor sin que tu madre nos interrumpa?
• ¿Cómo te va en tu trabajo?
Significado: ¿Quieres que te ayude con la cuenta? o ¿Tienes metas a futuro o sólo trabajas por obligación?
• ¿Hace cuánto no ves a tu familia?
Significado: Tener una relación sana con tu familia te hace más seguro de ti mismo y más cariñoso, ¿puedo esperar eso de ti?
• ¿Por qué terminaste con tu ex novia?
Significado: Más vale que me entere si le hiciste algo que yo no te perdonaría y por cierto, ¿la quieres todavía?
Ojo: nunca hables mal de tu ex, o ella pensará que aún te duele.
• ¿Qué piensas de la virginidad?
Significado: ¿Eres tan macho como para exigir la virginidad de una mujer? o ¿Tendré que mentirte para que no me juzgues?
• ¿Por qué no vienes a cenar a mi casa hoy?, estoy sola
Significado: ¿Quieres venir a hacerme el amor mientras te preparo algo de cenar?
¿Cuáles les han preguntado y qué creen que hayan significado?
Para algunas Universidades como The Hackensack University Medical Center en New Jersey o la Universidad Estatal de Nuevo México, entre muchas otras, es verdadero objeto de estudio. No podemos dejar de verlo como un efecto sociológico, tan cliché que es parte de múltiples historias del cine y la televisión. Ahí tienen la perfecta paradoja de los hermanos Harper en la serie Two and a Hal Men (si no la han visto, háganlo, me hace reír como una loca). De verdad este síndrome, o comportamiento social se ha convertido en una especie de plaga que ha hecho a millones de hombres arrastrar la cobija, mermar su autoestima y hasta pensar en evitar todo tipo de relación con las mujeres, o claro los hombres si son de orientación homosexual. Han sufrido de tantos descolones y han escuchado la trillada frase una y otra vez -’Te quiero mucho pero sólo como amigos’- que se creen aniquilados de por vida.
No encuentran dónde está la falla. Conocen a una mujer que les parece maravillosa, se acercan a ella, siguen sus instintos y toda clase de consejos, logran crear un vínculo, ganar su confianza, diseñan momentos perfectos pero justo cuando sus hormonas arden y creen que es el momento ideal para pasar a otra línea, ella sale con ‘Eres perfecto como amigo, no más’. ¡Huevos con ejote! ¿Dónde estuvo la falla? ¿Estuvieron demasiado disponibles? ¿No se dieron a desear? ¿Debieron comportarse machamente y fingirse desinteresados? ¿Ser más deshinibidos, platicadores, sexosos… ¡¿qué carajos?!
Bueno, de acuerdo a estudios como los de las universidades antes citadas, el Modelo de los Cinco Grandes de la psicología, incluso algunas referencias de la crisis de la heterosexualidad de Oscar Guasch, entre muchos otros nos llevan a aludir a la biología, pero no como ‘animales’ sino como humanos que hemos evolucionado socialmente (o eso creemos), la búsqueda del macho alfa ya no es lo único en lo que nos centramos para buscar pareja, no sólo hay cuestión de géneros sino de roles, de identificación y mapas mentales (esos de los que hemos platicado que creamos desde la infancia en la búsqueda de pareja con base en experiencias, familia, etc.).
Todo esto nos lleva a darnos cuenta que finalmente estamos hablando de un asunto aprendido, el nice guy, puede resultarnos maravilloso, no obstante, aprendimos, a-pren-di-mos, que aquellos extrovertidos, inteligentes pero sagaces que demuestran su poder en las esferas sociales, son los que DEBIERAN parecernos atractivos. Hemos aprendido que lejos de volvernos realmente exploradoras sociológicas y determinar qué tipo de hombres son los que deseamos tener como pareja, debemos seguir la línea de búsqueda que se ha instituido. Incluso, al grado, de que muchos cineastas se dedican a exponer historias donde como un verdadero caso poco esperado, una mujer encuentra en un Nice Guy al hombre de sus sueños. El tema de la peli es ‘¡Qué cosa bárbara que esta chica sexy y deliciosa se haya enamorado de un hombre que pondrá sus necesidades por encima de las de él, que le brindará apoyo emocional, que dejará lo que sea por estar con ella y complacerla! Y digo yo, ¿no es eso lo que todas las mujeres dicen querer?
Niñas y niños, señoras y señores, me acaban de poner un ensayo hoy a las 5 y con seguridad terminaré hasta entrada la noche así que perdonen con todo cariño pero no podré hacer el chat hoy. Lo pasamos para el viernes o ¿tienen alguna otra sugerencia?
Ay mijos, mucho qué hablar sobre los Nice Guys, pero ‘dispénsen sus mercedes’, es la una de la mañana y voy llegando de grabar la novela. Denme chance de dormir un ratito y le seguimos, tengo muchos, muchos datos al respecto. Por ahora les recomiendo este artículo del Universal que me encantó. Échenle ojo.
¿Cómo están mis queridos sexonautas? ¿Cómo les fue ayer en su día de San Valentín? ¿Lo celebraron? Bueno, pues como lo prometimos esta se la semana de los ‘Nice Guys’, de esos chicos lindos que se convierten en nuestros mejores amigos, mismos que secretamente nos desean o están enamorados de nosotras pero que diversas circunstancias, desde su timidez hasta no querer darle en la torre a la amistad, les han impedido confesarse. Esa misma imposibilidad de sincerarse también se ha visto promovida porque se han convertido en expectadores de nuestras relaciones de ligue o de noviazgo (hasta matrimonio). Ellos observan el perfil de tipos que elegimos, los cuales por lo regular son medio malandros con nosotras. Ahí nace el Nice Guy, el Tipo Bueno, donde hay una mujer que está dentro de una relación poco sana o en búsqueda de patanes que no la valoran lo suficiente. El Nice Guy es el amigo pañuelo que enjuga nuestras lágrimas, que está ahí para distraerte y conslarte, en tanto, claro, en tanto te reconcilias o encuentras a otro similar. Su inseguridad se va acrecentando a medida que la amistad se hace más fuerte, más íntima pero nada en lo sexual. No comprende cómo es que no ves lo mucho que él te haría feliz, no comprende cómo no detectas que mereces algo mejor que esa relación en la que estás.
Comienzan las subjetividades porque a ti no te parece ‘tan malo’ tu hombre, pero el Nice Guy alimenta cada vez más su baja opinión encontrando todo tipo de factores en su contrincante para satanizarlo. No siempre es así. El propio novio nota antes que la mujer que el Nice Guy muere por sus huesitos. Y lo advierte, pero a ella le parece inexplicable ‘Es mi amigo, mi mejor amigo. ¿Cómo crees que va a querer conmigo?’. Pero los hombres -salvo que ese mejor amigo sea gay- guardarán cierto recelo al respecto de tan fuerte unión.
Hay diversos estudios que tratan de encontrar las causas menos primarias por las que las mujeres elegimos esos machos alfa, esos hombres extrovertidos, conquistadores y que hasta envían señales de alerta sobre un comportamiento no muy eficaz en una relación de fidelidad, así como qué sucede más allá de la timidez con los tipos capaces de brindar su apoyo e intimar pero no entablar una relación directa erótica o sexual. Ya hablaremos de ello.
Por ahora, señoras y señoritas confiesen ¿qué es lo que les impide sentirse atraídas por esos nice guys?
Este domingo 14 de febrero no se pierdan la programación de Ibero 90.9 en fm. A las una estaré yo al aire con Lalo España y a las 5 de la tarde el buen Jerry Pachón con varios señorones entre ellos Leonardo de Lozane. Se van a divertir y podrán celebrar el amor, el desamor y la cursilería de ese gran día valentino.
Hace algunos años, uno de nuestros temas más exitosos en toque de queda fue el de los Nice Guys. La semana que entra la dedicaremos al tema, dado que muchos de los nuevos visitantes lo solicitan. Aquí les dejo uno de los videos que sirvió para inspirar y para identificarse. Ya estaremos al corriente.
‘Promiscua’. Término temido por antonomasia, sobre todo cuando el diagnóstico proviene de una figura de poder. ¿Con cuántos debemos acostarnos para considerarnos promiscuas? La ciencias humanistas no se han puesto de acuerdo, ‘Sujeto a valores culturales y sociales’, enuncian. Y sin intención de caer en feminazis, ¿cuántas necesitan ellos para ser censurados con el mismo desprecio que recibe una ‘pierna-fácil’, una ‘nalga-pronta’, una ‘golfa’?
Lo cierto es que todas guardamos la cifra en un cajón. Entre nosotras podemos confesarla con un dulce sabor a orgullo en la boca o bien, con ácida vergüenza (ya sea porque nuestro rango raya en ‘too much’ o porque no llega ni al decimal).
Deberíamos vivirlo sin culpa pero el puritanismo social nos sigue taladrando el cerebro. Entonces –además- llega él y nos hace la incómoda pregunta. Es obvio que la interrogante está recargada de inseguridad. Es inútil, sus posibilidades de recibir una respuesta honesta es del ¿40 por ciento? Sabes que toda declaración puede actuar en tu contra. Negarte a compartir tu historial le hará creer que llevas decenas, ¿y cómo saber si cinco o tres le resultarán demasiados?
La clave es exigir respeto con dulzura, aplicar frases como ‘¿Eso cambiaría la perspectiva que tienes de mí?’, ‘Es la pregunta más estúpida que me ha hecho un hombre inteligente’ o ‘¿Crees que me hace falta experiencia?’. O, si deseas cerrar el capítulo con rapidez, haz un promedio basado en su personalidad y repórtalo como el total. Ahora, si él insiste en que incluso aportes nombres y tipo de relación, ¿qué haces un macho masoquista como ese?
El camino nos hace quienes somos, también los andares sexuales. Relaciones fugaces o de amplia estadía, memorables o no. El recuento es sólo tuyo.
A los hombres la lista se les convierte en muchas ocasiones en un recuento digno de ser admirado. Pero, no sucede con nosotras. ¿Podemos hablar de números? ¿Con cuántos?
Mis queridísimos sexonautas, se me han juntado las dudas por mail de una manera histórica, entonces, qué les parece si abrimos un chat este martes 16, un buen rato, a partir de las 5 o 6 de la tarde para que por este medio las contestemos. ¿Sale?
Columnista en Sexualidad y Relaciones de pareja para las revistas Conozca Más, Men's Health en Español, Maxim y Marie Claire. Blogger y Podcaster de cabecera para todo el que quiera disfrutar una sexualidad plena y descifrar el cerebro de su pareja.
CONTACTO elsy@elsyreyes.com
Dorian:
Este tema es de importancia cultural, estaba yo acostumbrado siempre a la velocidad, pero lo que realmente importa es que hay que pensar en el placer
dianarl:
Elsy me da tanto gusto que te este yendo tan bien! te lo mereces, ojala salgan de gira y puedan venir a Saltillo yo te quiero conocer por que he apren
deisirae:
...Y ya entrados en detalles, y perdón por la pregunta y el comentario, ¿no habrá algun medicamento para incrementar la cantidad de semen que se ey