Bastante perturbador fue el resultado de una investigación realizada por expertos en tecnología reproductiva que comprobó que, un total de 30 mujeres lesbianas en Australia resultaron embarazadas del mismo hombre.

Pero no se trata de algún tipo de hombre semental, sino de la falta de regulación en las donaciones de esperma en algunas clínicas de la localidad de Adelaide, que derivan en casos tan inusuales como este, según publica el sitio News.com.au.

El doctor Andrew Dutney, uno de los expertos en tecnología reproductiva más importante del sur de Australia, dijo que en uno de los casos se documentó que 30 lesbianas habían sido inseminadas por el esperma del mismo sujeto.

En otro de los casos, el esperma de un hombre se utilizó para producir 29 niños, la mayoría de ellos viviendo en esa ciudad que es la quinta más grande de Australia, con una población superior al millón de habitantes.

Con estos antecedentes, el temor de que algunos de los chicos se puedan encontrar en la ciudad sin saber que son medios hermanos ha crecido, sobre todo tomando en cuenta la posibilidad de que se involucren cometiendo accidentalmente incesto.

Las leyes en Australia contemplan que los donantes deben ser identificados y dejar datos personales, lo que ha ahuyentado a muchos de las clínicas reproductivas legalmente establecidas. Además, los tratamientos de fertilidad no contemplan a los homosexuales, ya que la ley dice que son sólo aplicables para parejas infértiles.

Estos factores han llevado a algunas personas que quieren hijos -principalmente homosexuales- a buscar ayuda en otros lugares, como clínicas ilegales o donadores que se pueden encontrar en internet.

Mientras tanto, el miedo de que alguno de sus hijos pueda encontrarse involucrado en un caso de incesto invade a cientos de madres que han recurrido a este tipo de procedimientos por fuera de las leyes australianas.

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