Típico, uno ya sabe cómo se va a pelear. Inlcuso qué va a provocar una pelea en pareja. O qué puede provocar el broncón, aunque no por eso evitamos dichos actos. El punto es que establecemos dinámicas con un patrón definido. Se repiten los mismos modus operandi, tardamos lo mismo en reconciliarnos y sabemos, o creemos, que ‘ya salimos de esa’. Y allá vamos de nuevo. Lo cierto es que los conflictos reciben una especie de paliativo, pero no de cura. No hay modificación en las conductas, no hay cambio, no hay un verdadero avance. Al menos no duradero. Muchas ocasiones simplemente ‘le damos una aspirina’ al pedo en el que nos metimos pero nunca lo confrontamos de raíz, ni nos ponemos límites o establecemos estrategias. Y un día, quizás, reviente. Habrá un día que quizás como efecto o hasta regalo divino, la cosa se vaya al caño. Se acabó. Tal vez a alguno de los dos se le acabe la paciencia o le surja la luz, la autoestima y la necesidad de encontrar paz. O un amor nuevo, largos etcéteras.

Cuando -codependencias aparte- sepamos que realmente queremos estar ahí, queremos seguir con esa relación pero no podemos explicarnos por qué no podemos evitar los conflictos, quizás debamos comenzar por analizar si no hemos establecido ya un patrón de pelea. Ese paso a paso. Es obvio que algo no está funcionando en esa dinámica. Algo nos da el paliativo pero no la búsqueda de una verdadera cura. No dialogamos, sólo peleamos y mentamos madres. No llegamos a acuerdos, o se llega aparentemente pero no se respetan, cumplen o se decide realmente modificar. Encontrar qué hay en mi conducta, en mis patrones personales que me impiden realmente ceder o dar, o cambiar. No se trata de perderse de vista o convertirse en el monigote de él/ella para que nos diseñe a su gusto. Sino qué cosas realmente yo puedo trabajar de manera individual y que pueden adaptarse al cambio que -ambos sabemos- que podrían mejorar nuestra relación. Estoy preparando un artículo sobre esto, sobre los patrones que tomamos y que ya son parte de nuestro día a día. Compartan los suyos, ¿cómo es su dinámica de pelea? ¿Qué se dicen? ¿Quién grita/llora/se va/amenaza? ¿Después de cuánto tiempo se llaman/escriben/recriminan? ¿Se dejan de hablar o no les contestan? ¿Cómo se reconcilian? ¿Motivos comunes? ¿Alguien es ‘Bullie parejil’ en su relaciónVenga, vamos a reírnos un poco de nuestras dinámicas y tendremos pronto estrategias para evitarlas.

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