Aquí unos para intermedios y expertos. Los principiantes piquen aquí

Intermedios

>Para iniciarse en la experiencia de las vibraciones.
Elije un vibrador amable a la vista. Como un supuesto pato de hule, o una flor cuya acción los disparará a las estrellas. O si se deciden por un stick, busca que no tenga una franca forma de pene. Déjale claro que será su ayudante, permítele que él lo maniobre y sólo instrúyelo sobre los movimientos o la intensidad. Comienza por estimulación externa, si te sientes cómoda pídele que poco a poco lo use para penetrarte. O proponle que use una funda vibratoria para pene. Ambos recibirán la acción. Los anillos vibradores son otra opción. Él sólo tendrá que insertarlo en su pene y tú, o ambos, sentir el efecto.

Prueba
I Rub my Duckie, un pato muy tierno y listo para divertirte. O Elijan el Teaser Scoop, muy discreto así como el Silicon Passion Flower, a prueba de agua. O colócale el Double Dolphin, un anillo de silicón con dos balines para estimular clítoris y su perineo.

Expertos
La práctica los hará sentirse más confiados. Si gustan comenzar a explorar nuevas zonas o intensidades, opten por un vibrador de mayor tamaño, con doble estimulador (vaginal y clitorial), balines, masturbadores para él o bolitas que vibran al interior del recto. Es cuestión de que vayan midiendo tanto su necesidad de experimentar como sus límites corporales. No todos gustamos de las mismas zonas.
Y si quieren un juego más ‘rudo’, el bondage – prácticas en las que se ata o inmoviliza al otro- puede ser emocionante. Usen artefactos especiales como esposas o amarres de seda para hacerlo más cómodo y sensual.

Prueba
El Rechargable Rabbit Vibe, rosa, agradable a la vista y pulsación independiente. O busca las Crystal Balls-Heart, bolitas ben-wa vaginales, con vibración intensa para una mejor contracción de tus músculos.


Las únicas reglas del juego son
1.    Utilizar siempre un lubricante para comodidad y evitar rozaduras.
2.    Lavar ya sea con jabón neutro o limpiador especial todos tus juguetes, guardarlos en su caja y libres de polvo. Y nunca utilices el mismo juguete para diferentes orificios, las bacterias pueden hacer fiesta.
3.    Si algo no te está gustando o te produce incomodidad, interrumpe el juego. Respeta tus límites. Se trata de pasarlo bien.
4.    Investiga y prueba, la información siempre te dará seguridad.

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